Formule usted los 4 trascendentales personales
¿Cuáles son los trascendentales personales?
Los trascendentales personales o antropológicos son los siguientes:
la libertad,
el intelecto
y lo que denomino amar donal.
El intelecto personal ;
El amar donal (amar y el aceptar personales);
La libertad trascendental.
la co-existencia,
la libertad,
el intelecto personal
y el amor donal.
El intelecto personal ;
El amar donal (amar y el aceptar personales);
La libertad trascendental.
¿Se puede decir que los trascendentales personales son entes de razón?
Pensando en la solución que se dió a los universales, se me ocurría decir:
Los trascendentales personales son ”entes de razón” <con fundamento libre en la realidad>.
¿Cuatro o tres trascendentales personales?
.
Mi buen amigo el profesor Sellés testimonia que Polo, al final de su vida, sostuvo que se había equivocado al formular los cuatro trascendentales personales.
Y mantuvo que son tres:
La coexistencia libre,
El conocer personal,
El Amar personal.
Pues no consideraba que la coexistencia fuese suficientemente distinta de la libertad, porque una coexistencia que no fuese libre no sería personal.
A mi entender, pienso que debemos mantener que los trascendentales personales son cuatro.
Entre otras cosas porque voces autorizadas afirman que la libertad, temáticamente considerada, es un tema que no remite a otro tema, sino que sólo ratifica su valor metódico.
Se ajusta sólo con el futuro.
Y siendo así se abre a Dios en esperanza (en esto Sellés estará de acuerdo).
Eso distingue la libertad personal de los otros trascendentales, que temáticamente remiten, en último término a Dios pero de otra manera.
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No dudo del testimonio de Juanfer, pero prefiero mantener lo que Polo sostuvo por escrito.
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Aprendí del profesor Juan A. García González los pasos que hay que dar para abandonar el límite mental en su tercera dimensión.
Pongo aquí el enlace a un curso en el que lo explica.
En el primer paso detectamos el carácter de además: sabemos que somos coexistentes.
En el segundo paso alcanzamos que somos un coexistente libre (tal como dice Sellés).
En el tercer paso nos damos cuenta que la persona es más (valor metódico del carácter de además) y ese ser más remite a otros dos trascendentales, el intelecto personal que se busca y el amar donal que espera aceptación.
Estos dos trascendentales superiores componen la apertura hacia adentro.
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Los cuatro trascendentales se convierten entre sí jerárquicamente.
En los cuatro aparece el carácter de además.
En los cuatro aparece el carácter filial.
¿Cómo son elevados los cuatro trascendentales personales descubiertos por Polo?
1. El co-ser es el subir incesante hacia Dios (de ahí la dignidad de cada persona humana). Gracias a su elevación el acto de ser personal (co-ser) es “actuoso”, “además”, se añade, encontrando cada vez más compañía.
¿Cómo se convierten los trascendentales personales? ¿Cuál es su orden?
Los trascendentales personales descubiertos por Polo al abandonar el límite mental en su tercera dimensión, se convierten de modo ordenado. (Respetan la jerarquía).
Pero la conversión entre ellos no es completa, pues se distinguen realmente entre sí.
1. Co-existir personal
2. Libertad trascendental
3. Inteligir personal
4. Amar personal.
2. La verdad metafísica se corresponde con el inteligir personal.
3. El bien metafísico se corresponde con el amar personal.
Pienso que es el conjunto de dualidades íntimas del ser personal.
Es cierto que Polo llama también "intimidad" a uno de los trascendentales personales, concretamente a la co-existencia personal, (de ahí la proposición de Jorge Mario Posada de considerar la intimidad como uno de los trascendentales, en lugar del co-ser), pero otras veces refiere la intimidad al ser personal sin más, es decir, a ese carácter de apertura propio de la persona (apertura interior y hacia dentro). La persona está abierta por dentro, es capaz de acogida.
Adam Solomiewicz propone una reconfiguración de los trascendentales personales.
A mi entender, se trata de ordenar de otro modo la manera de presentarlos.
En lugar de decir Co-ser; Libertad; Entender; Amar; propone decir Co-Ser; Entender; Amar; Libertad (la libertad de la gloria de los hijos de Dios).
¿Puede usted describir en cuatro pasos el abandono del límite en su tercera dimensión?

El primer paso es
detectar el carácter de además.
Hay que detectar el además del
pensamiento.
Detectar que la persona no es el
pensamiento, sino aquél que piensa, el quién que piensa.
Detectamos que el existente es
además del pensamiento.
Tiene que haber alguien más que el
pensamiento.
Entonces he detectado la
diferencia entre el pensamiento y aquél de quien depende el pensamiento
El segundo paso es
aplicar o utilizar el además.
Cuando obramos libremente
alcanzamos que somos un coexistente libre.
Obrar libremente no es tener un
dolor de cabeza o envejecer o caerse.
Cuando uno se “toma la libertad”,
se alcanza la libertad.
Me he dado cuenta de que existo
libremente. Y mi libertad se ha manifestado en mi acción.
Y mi libertad no se agota cuando
actúo libremente. Puedo tomarme otra libertad.
Así se alcanza que el
coexistente que somos no solamente es además de nuestro pensamiento, sino que
somos un coexistente libre. Un coexistente que puede ser siempre más libre.
Hemos alcanzado los dos primeros
trascendentales personales : coexistencia y libertad personal.
Somos seres como “acompañantes”
libres de nuestras acciones.
Y ser libre es tener un futuro que
nunca se agota.
El futuro es un generador de
acciones.
El coexistente es carente de
réplica, es decir, no alcanza a saber quién es, porque sus pensamientos, sus
acciones no son una persona, no son la persona que es.
Pero hemos entendido que la
persona es un ser que es intimidad, un ser abierto por dentro, que se acompaña.
Hemos alcanzado la apertura interior compuesta de los
trascendentales coexistencia y libertad personal.
El tercer paso es
darse cuenta de que el carácter de además no solo tiene una dimensión metódica,
sino que también tiene otra dimensión temática.
Saber que soy un coexistente
libre, sí, pero la persona es más y por eso se busca.
Hemos llegado al conocer personal,
tercer trascendental.
El miembro inferior del inteligir personal es lo que Juan
A. García llama “alcanzar”, o también llamado "encontrar trascendental". Somos
hijos.
El miembro superior del inteligir personal es el seguir
buscando o buscar trascendental.
Como diría, más o menos, Solomiewiz : en la medida en que
se va conociendo el Origen (mi Réplica), el inteligir es atraído por su
Destino.
Se prolonga el descubrimiento.
Busco más.
Así llegamos a otra descripción de
la libertad trascendental : la inclusión atópica en el ámbito de la máxima
amplitud.
(Aquí aparece ya la referencia a
Dios, pero vayamos con cuidado de no hacer una referencia prematura).
El hombre busca la réplica. La
plenitud de la actividad que no tiene limitación. Conocerse como Dios le
conoce.
El intelecto personal busca a
Dios, pero no sabe lo que busca.
Para encontrarle tiene que pasar
por el trascendental Amar donal, es decir, con el aceptar-don-dar.
Ninguna creatura puede conocer a
Dios si Dios no se lo da.
Queda el cuarto paso:
¿Quién es mi Padre? Debo aceptar
su Don. ¿Y Quién aceptará mi don? Hemos llegado al Amar personal.
El intelecto personal y el
amar donal son la apertura hacia adentro.
Lo propio del crecimiento de las personas es el acogerse mutuamente. Ser aceptados
Cuando el don se da y se acepta
mutuamente es fecundo.
Con Dios, el Amar es la tríada Dar-aceptar de la parte de la persona humana-Don.
Pero el aceptar de la persona
humana es un darle su vida (que es su don a nivel esencial).
La persona sabrá en el Juicio si ese don es aceptado y deviene Don (Vida eterna).
Ese saber es el saber más alto.
Más alto que la sabiduría y que su conocer. Es la Luz de la gloria: conocerse
como Dios nos conoce y conocerá
Dar-aceptar es la relación entre personas.
Cuando el don se da y acepta mutuamente es fecundo : El hombre es
elevado al conocimiento de Dios, como Dios le conoce.
No sabremos quiénes somos hasta
que Dios acepte nuestra Vida, nuestro Don-don.
¿Qué es un trascendental?
Un trascendental es una propiedad pura del ser.
Los trascendentales
metafísicos (ser, verdad, bien, belleza) son equivalentes y abarcan toda la realidad
del universo.
Se distinguen en que cada uno hace referencia a una relación.
Los trascendentales
antropológicos descubiertos por Polo (co-ser, libertad personal, entender personal,
amar personal), abarcan todas las realidades personales, son equivalentes.
Se distinguen en que cada uno se abre “libremente”.
Los trascendentales metafísicos no se abren libremente. Aunque la vaca
esté abierta a la hierba, esta apertura es necesaria.
La persona (el acto de ser personal) se amplía libremente dándose
(libremente) a la comida que ama.
Este adverbio (libremente) justifica lo que el profesor Sellés repite: el
co-ser y la libertad personal son un solo trascendental y no dos.
Sin embargo, por ahora, yo sigo pensando que el co-ser es un
trascendental distinto de la libertad personal (aunque equivalente).
Y lo digo porque me parece que el co-ser viene del nacer de Dios que nos
crea a su imagen.
El aceptar trascendentalmente ese
nacimiento, aunque es libre, no es lo mismo que el abrirse libremente buscando
corresponder.
¿Qué les parece a ustedes?
¿Cuál es el método y el tema de cada trascendental personal?
.
Aunque "método" se refiera en rigor al
ejercicio de la “operación” intelectiva, se aplica la noción de
"método" a toda “actividad” intelectiva. Por ejemplo, llamamos
"método" al ejercicio del abandono del límite mental, aunque ese
abandono no sea una “operación”.
Y más ampliamente, llamamos también
"método" al uso metódico del miembro inferior de cada trascendental
personal.
Sin embargo, es más correcto hablar del “sentido”
metódico de cada trascendental personal. Y del “sentido” temático de cada
trascendental personal.
El sentido metódico del carácter de además es, precisamente, el hábito de
sabiduría.
Y entonces podemos decir que el
método para conocer el ser de la persona humana (los cuatro trascendentales
personales) es el ejercicio del hábito de sabiduría, en tanto que además.
Cada trascendental personal es dual, tiene un
miembro inferior y un miembro superior.
Trascendental
1 :
Al ejercer el hábito de sabiduría conocemos la
persona, primero como co-existir personal o actuosidad insistente.
El
uso metódico del co-existir personal, en tanto que miembro inferior de su dualidad intrínseca,
es el abrirse hacia afuera, o sea ser además del universo físico, en donde no
encuentra réplica; el tema, en tanto que miembro superior de su dualidad
intrínseca, es la coexistencia en busca de réplica. Es el abrirse hacia
adentro.
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Trascendental
2 :
El
uso metódico de la libertad trascendental, en tanto que miembro inferior de su dualidad
intrínseca, es la libertad nativa; su miembro superior es la libertad
de destinación.
Conocemos la libertad que somos, también por el
hábito de sabiduría, como para cada trascendental personal, pero la libertad no
es un tema. Es atemática. Mejor dicho,
la libertad, al animar la búsqueda, no desvela necesariamente un tema, sino que
está abierta a la pluralidad de temas.
Es el método cuyo tema es
seguir siendo método.
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Trascendental
3 :
Tema del hábito de sabiduría es también el inteligir
personal (tercer trascendental personal).
El
uso metódico del inteligir personal es alcanzar o encontrar; su tema es buscar
más.
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Trascendental
4 :
En fin, la sabiduría tiene también como tema el amar
personal.
El
uso metódico del amar personal es el aceptar personal; su tema es el
dar personal. Sus dos miembros son amantes. No se dualizan entre ellos
directamente, sino que requieren de un tercer elemento para completar la
estructura amorosa en tríada dual. Ese tercer elemento es el don, que se
encuentra en la esencia humana.
¿Si cada trascendental personal es intrínsecamente dual, cuál es el miembro inferior y el miembro superior de cada trascendental personal?
Co-ser (actuosidad insistente o co-existencia) : el miembro inferior es la coexistencia carente de réplica, el miembro superior es la coexistencia en busca de réplica.
El miembro inferior del co-ser se abre al universo al estar carente de réplica.
El miembro superior se abre a la libertad al buscar la réplica que le falta.
Y así podemos decir:
Lo afirma también así: «la libertad tiene dos caras: una libertad recibida y otra destinada».
La libertad es nativa, en tanto que es un don de Dios y equivale al método de alcanzar la libertad trascendental (por eso equivale al hábito innato de sabiduría), en cambio «la libertad de destinación se convierte con la búsqueda intelectual y con la búsqueda amorosa»
La libertad nativa, en cambio, en tanto que da lugar a los demás hábitos innatos, Polo la denomina «extensión de la libertad».
¿Cómo inciden en la persona humana sus relaciones trascendentes con el Origen?
La persona humana tiene, al menos, cuatro aperturas hacia el Origen:
- Aceptar
- Además
- Buscar
- Dar
- co-ser que acepta
- libertad que es además
- entender que es buscar
- amar que es dar.
La esperanza: la libertad
La fe: el intelecto personal
La caridad: el amar donal
.
¿Cuál es el sentido metódico del carácter de además que permite alcanzar cada trascendental personal?
Los cuatro trascendentales personales se alcanzan con el sentido metódico del carácter de además.
Para conocer el carácter de además, debemos abandonar el objeto de las operaciones intelectuales (la operación es el límite, es decir, lo que limita nuestro conocimiento pues conocemos solamente el objeto de cada operación).
Somos más que solamente alguien que conoce, somos “además” del conocer.
Éste es el sentido temático del carácter de además: saber que somos “además”.
Se trata de la 3ª dimensión del método del abandono del límite.
¿Cuáles son los miembros nativos y destinativos de cada trascendental personal?
La raíz de cada trascendental personal es dual.
Sus dos miembros son uno nativo y otro destinativo (miembro primario y miembro secundario).
Nativo: Co-existencia nativa en el orden del Origen (relación en el orden del Origen).
Destinativo: Co-existencia destinativa en el orden del Destino (relación en el orden del Destino)
Nativo: Libertad personal nativa. La libertad personal previa al dar (que abre la posibilidad de aceptar el propio ser. Ver A.T. I, p.248).
Destinativo: Libertad personal destinativa. La libertad de dar, destinándose a ser aceptado).
Nativo: Conocer personal nativo de mi Origen.
Destinativo: Conocer destinativo de mi Destino.
Nativo: Aceptar.
Destinativo: Dar.
Pueden ir ustedes al enlace de Adam Solomiewiz, en la página 35: https://dadun.unav.edu/bitstream/10171/59347/1/02_solomiewicz_29_web.pdf
¿Cómo distinguir los trascendentales personales?
Los trascendentales personales, descubiertos por Polo, se conocen sapiencialmente.
El profesor Juan A. García explica muy bien el modo de ejercer ese método para ir alcanzándolos.
Esto no significa que solo se alcancen con ese método, pues la sabiduría puede ejercerse de otras maneras.
Co-ser con María (humildad trascendental)
Libertad con el Padre (fidelidad trascendental)
Conocer con el Hijo (filiación trascendental)
Amar con el Espíritu Santo (comunión trascendental)
¿Qué método debemos ejercer para conocer los trascendentales personales?
El método para alcanzar los trascendentales personales es el abandono del límite mental en su tercera dimensión.
Es decir, el ejercicio del hábito de sabiduría.
En términos de “apertura” ¿cuáles son los 4 radicales de la persona humana?
En términos de apertura, a mi entender, son :
Humildad
Esperanza
Fe
Caridad.
Liberté
Entender personal
Amar personal
¿Son duales los trascendentales personales?
Sí.
Todo en el hombre es dual.
¿Se convierten los trascendentales personales entre sí ?
.
Pero la conversión entre ellos no es completa, pues se distinguen realmente entre sí.
¿Esperan los cuatros trascendentales personales la aceptación de Dios?
La dimensión del crecimiento, a nivel esencial (es decir, la disposición esencial del hombre, nuestra vida donada) se distingue de la dimensión del crecimiento, a nivel del acto de ser personal (la iniciativa divina que cuenta con nuestro don).
Porque el cuarto trascendental, el más alto, es una tríada amorosa: Aceptar-dar-don. (Dios que Acepta, la persona que da y el don de su vida).

















