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¿Qué es ser “además?

 .


La persona humana es “además”.
 
 Para caracterizar a la persona humana, que Polo llama “además”, no basta decir que es ser alguien en lugar de algo (como dicen los personalistas) o decir que el otro (la persona) no es un ser abstracto (Levinas).
 
Ser además, o sea, ser persona humana, es ser un ser que se acompaña, que sabe de sí.
 
Se le puede llamar co-existente o co-existencia. Ese acompañar es el “carácter de además”.
El además existe acompañándose a sí mismo.
 
Ideas sacadas del “compendio” de Antropología “el hombre como persona” de Juan A. García González.


06 ¿Qué designa el co- del co-ser?

 .




La persona humana no es un mero existente.
La persona humana sabe de sí.
 
Y este saber de sí está designado por el prefijo “co-“.

El “co-“ de la co-existencia (co-ser) no es otra cosa que el saber de sí mismo que acompaña al existir de cada persona humana.
Acompaña a su vida.

El “co-“ quiere decir que la persona humana es intimidad.

 

Ideas sacadas del “compendio” de Antropología “el hombre como persona” de Juan A. García González.


¿Por qué caracteriza Polo el ser humano como un ser que co-existe?

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Polo dedica a la co-existencia humana las páginas 203-211 del tomo I de su Antropología trascendental.
 
Que el acto de existir del ser humano sea un acto de co-existir significa, ante todo, que el hombre existe según el modo de la apertura: co-existir para la persona humana significa acto de ser como apertura.
 
Como afirma AERTSEN, J. A.: «... the anima is the being that can accord with every being. Man is marked, we might say, by a transcendental openness» (Medieval philosophy and the transcendentals. The case of Thomas Aquinas, Brill, Leiden 1996, pp. 105).
 
Con la denominación de co-existencia Polo quiere hacer notar que el ser de la persona humana no está constituido o terminado en sí mismo –no es un ser cerrado en sí, o al margen de lo demás–, sino abierto en su radicalidad a la amplitud de lo real.
 
En rigor, «el hombre no se limita a ser, sino que co-es.
 
Co-ser designa la persona, es decir, la realidad abierta en intimidad y también hacia afuera; por tanto, co-ser alude a ser-con» ( Antropología trascendental, I, p. 32).
 
Co-ser-con.
 

Así lo explica Salvador Piá en su magnífico artículo "El carácter filial de la co-existencia humana".
 
Para saber más sobre:
las aperturas:…………………….…………..Etiqueta 5.8.0
el ser de la persona humana:………..Etiqueta 5.0.0
el rasgo de la dualidad:…………….……Etiqueta 5.4.1
el trascendental co-ser:……………..….Etiqueta 5.5.1


¿No rompe la coexistencia humana la unidad del ser?

 .


La unidad del ser es, ante todo, la unidad de la Identidad Originaria, Dios.
 
La plena unidad del ser (Dios) dispone también de interioridad, de intimidad. No se rompe al ser Trina.
 
A la unidad originaria del ser conviene, por tanto, la réplica personal: el Verbo que traspasa a Dios como pensado (el Hijo que traspasa el Entender divino).

Tomás de Aquino dice que el Verbo de Dios no es el Padre entendiéndose a sí mismo, sino "el engendrado" por ese "entenderse a sí". 
Se da cuenta de que el Hijo no se reduce a ser objeto de conocimiento, es decir, a "ser entendido". El Hijo traspasa el "ser entendido", no es una mímesis ideal sino una realidad "personal" (Polo, La verdad como inspiración).
 
 
Pues bien, la dualidad de la coexistencia (que no es otra cosa que el co-ser personal humano o la persona humana en tanto que co-ser) es también interior a la unidad del ser, no la rompe, sino que es justamente su interioridad.
 
Podemos mirar esa dualidad interior, en la que los trascendentales personales se convierten, sin atentar a la unidad, pero igualmente podemos mirar cómo la persona se dualiza también, hacia más adentro que el dentro, buscando su réplica (mejor decir “la Réplica”).

Es así como entenderemos que la persona está incluida en otra unidad a la que no altera: la Identidad de Dios como Origen, es decir, el ámbito de la máxima amplitud de la existencia, que es Dios.
 
La coexistencia humana es así un dentro, en Dios, no localizado, atópico y creciente, indeterminable por interminable.
 
La persona humana no rompe la unidad de Dios.
Y su ser "co-ser", no rompe tampoco la unidad de su vida humana, pues precisamente la vida de cada uno crece gracias a que la persona está abierta por dentro a Dios y por fuera al universo que esencializa en mundo y a las demás personas en comunión de esencias.
 
La unidad de la vida humana es un "hacia" la unidad de Dios, es un gozar, repito, interminable, de la intimidad de Dios.
 
 
 
De esto habla Juan A. García González en Miscelánea poliana n. 43: "La unidad del ser y la coexistencia humana". 11 julio 2013. Jornadas castellanas tras el fallecimiento de Polo.
 
Para saber más sobre la unidad, ir a  la Etiqueta 1.14.0


05 ¿Cuándo se incorporó la intimidad al vocabulario filosófico?

 .


La intimidad se incorpora al vocabulario filosófico sobre todo a partir de Agustín de Hipona, que es uno de los grandes glosadores de Pablo de Tarso.
 
Dios es más íntimo a nosotros que nuestra intimidad.
 
Pero atención, intimidad no es lo mismo que "inmanencia".
 
La intimidad de la persona es más radical que la inmanencia cognoscitiva.
Y más radical incluso que el amor como virtud.
 
Intimidad designa el co-ser personal, precisamente, el conjunto de "radicales" de la persona humana, trascendentalmente dualizados.

Su acto de ser es co-ser.
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Intimidad designa, también, la dualidad radical nacer-destinándo.se
 
Intimidad es acompañar-se.
 
Polo señala que ser acompañándose es una expresión «sólo indicativa; considero preferible (dice Polo) esta otra: co-existir es la amplitud interior del acto de ser humano, es decir, la ampliación trascendental».
 
 
 
 
 
 
De esto habla Polo en Antropología Trascendental I, p. 208, nota 12.

 


¿Cómo la coexistencia humana eleva el universo hacia Dios?

 .

La persona humana en tanto que co-ser (la podemos también llamar "coexistencia" humana) eleva el universo esencializándolo, haciéndolo el mundo de su vida.

 El hombre se incluirá interminablemente en Dios (en la plena unidad de la existencia que es Dios) ofreciéndole su vida (luz, trabajo y amor) que crece al incorporar a su mundo la persistente existencia del universo, que sin las personas no existiría (al menos sin las Personas divinas que lo piensan y lo crean para nosotros. Dios es el inventor de la "red").

 Las personas añadimos a la sencillez del universo una peculiar unificación que le convierte en el "mundo" en que vivimos.

 Si podemos hacerlo es porque somos jerárquicamente duales. Nuestro co-ser dispone, ilumina y otorga, abierto al ser del universo. Nos dualizamos con el universo (haciéndolo mundo) y nos dualizamos interiormente, hacia adentro, buscando la aceptación de nuestro Origen.

 Dios crea el universo pensando en el crecimiento de sus hijos, que por ser hijos de Dios traspasan la mímesis del pensamiento especular, inventando nuevos amores. El universo brilla así, o canta, de modo "nuevo", en el Ser de Dios.

 

El universo es la lira preparada para el concierto.

 

  De esto habla Juan A. García González en diversos lugares, por ejemplo, en Miscelánea poliana n. 43: "La unidad del ser y la coexistencia humana". 11 julio 2013. Jornadas castellanas tras el fallecimiento de Polo.

 Para saber más, ver:

Etiqueta 9.1.1………..esencializar.

Etiqueta 3.0.0………..universo y mundo.

Etiqueta 1.14.0………..unidad


¿Por qué "además" equivale a coexistir?

 .


Porque "además" se mantiene en además, es libertad trascendental.
 
Ser "además" es estar más allá, pero no hacia afuera, sino estar abierto por dentro, estar en la intimidad. Hacia adentro.
 
Y si estamos más allá, por dentro,  coexistimos con el más acá (el más acá es el universo que está hacia afuera) y con el más allá del más allá (con el más allá de mi intimidad, más adentro aún).
 
Mantenerse en el "además" significa ser que coexiste, co-ser.
Ahora bien, no se trata de la coexistencia que estudia la sociología, sino la consideración trascendental de la persona como ser "además".
Ser inagotable hacia adentro y hacia afuera.
 
"Co-ser" es así el primero de los cuatro trascendentales personales descubiertos por Polo.
 
Polo habla de esto en Presente y futuro del hombre. p.199.4 y 202.2
 
Para saber más:
Sobre los trascendentales personales: .…Etiqueta 5.5
Sobre el acto de ser personal : …………....Etiqueta 5.0.0
Sobre el además :………………………………... Etiqueta 5.5.0
Sobre el Co-existir personal :………………. Etiqueta 5.5.1
Sobre el carácter de además: ………..…….Etiqueta 5.4.0

 


¿Es la persona humana “co-existencia” trascendental porque se abre a otra persona humana?

 .


No.
La persona humana es “co-existencia trascendental” porque nace de Dios y está llamada a destinar.se a Dios.
 
La dualidad transcendental con Dios es el Origen y Destino de la dualidad radical trascendente (nacer – destinándo.se).
 
La co-existencia entre personas humanas es ontológicamente posterior y se realiza mediante el don esencial.
 
La dualidad varón-mujer o entre hermanos aparece a partir del intercambio de dones esenciales, aunque su condición de posibilidad es la co-existencia transcendental de cada persona con Dios.
 
Adán y Eva no son creados en un solo acto creacional.
Cada persona es un acto creacional distinto.
Cada persona es hija, por creación, antes de ser hermana o amiga de otra persona humana.

.


¿De los cuatro trascendentales personales, cuál es el trascendental radical?

 .


El co-ser.
 
Nótese que "radical" no equivale a primero.
 
La co-existencia es acto de ser segundo.
 
 
(La dualidad radical propuesta por Adam S. es nacer-destinarse)
 
 
De esto se habla en L. Polo. Antropología trascendental. Tomo I. La persona humana. p. 203.3.
 
Para saber más sobre:
los trascendentales:………………..etiqueta 5.5.0


¿Qué es el carácter dual de la coexistencia?

 .


Es, a mi parecer, el siguiente:
 
-coexistencia carente de réplica.
-coexistencia en busca de réplica.
 
 
La persona, en tanto que coexistente, sabe de sí, se acompaña.
 
Sin embargo, su acompañamiento es precario, pues no encuentra su origen ni fuera ni dentro de sí.
 
Por eso, inmediatamente es activa, busca, libremente hacia adentro.
 
Ahí tenemos el carácter dual de la coexistencia tal como el profesor Juan A. García Gz lo presenta.
 
Hacia afuera no encuentra réplica y hacia adentro busca réplica, sirviendo a la libertad.
 
Dual:
-coexistencia carente de réplica.
-coexistencia en busca de réplica.


¿Es respectiva la coexistencia?

 .


Sí.
 
La coexistencia, como los otros trascendentales o rasgos íntimos de la persona, se caracteriza por ser "además".
Sin embargo, no es además-de.
No debemos decir Dios y  la criatura.
 
La persona humana es además en Dios.
Es creada para poder crecer irrestrictamente, si quiere, en Dios.
 
El universo es creado sencillo, su crecimiento en Dios no es irrestricto, y no es libre, se despliega según la tetracausalidad.
 
La coexistencia personal designa la inagotabilidad de la persona, en tanto que creada "libre", capaz de aceptar, de dar, respecto a su Origen.
Es una existencia referida a Dios.
Esa referencia es precisamente su Réplica.
Es co-ser.
 
 
Para saber más:
Sobre  el rasgo de la dualidad:………Etiqueta 5.4.1
Sobre la coexistencia:………..……….Etiqueta 5.5.1
Sobre el carácter de además:………...Etiqueta 5.4.0
Sobre la relación:……………………….Etiqueta 1.5.2


¿Cómo caracterizar el co-ser personal?

 .


La co-existencia personal, también llamada co-ser, es inagotable búsqueda dialógica.
 
- Es búsqueda de réplica en el Origen.
Cuando apuntamos al "ser" de la persona humana, no cabe hablar de "identidad" (sólo Dios es Idéntico), sino de dependencia libre hacia el futuro. Siempre buscaremos;
 
-es dialógica. Hablamos calladamente con Dios, por dentro y, desde ese co-ser, nos abrimos, comunicamos y relacionamos con los demás, estableciendo una red de comunicación;
 
-es inagotable. Somos "además" que no está atado a la necesidad.
Esta libertad radical se expande hacia afuera y hacia adentro. Sube y baja según la metalógica de la libertad.
 
 
De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo " La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 41.
 
Para saber más sobre:
el carácter de "además"……………..……..etiqueta 5.4.0
el ser de la persona humana…………..…etiqueta 5.0.0
el dar trascendental………………….……….etiqueta 1.0.2
la búsqueda…………………………………..…..etiqueta 6.9.4
la réplica………………………………………….…etiqueta 5.4.2
la identidad……………………………..…………etiqueta 1.4.3
el co-ser dialógico………………………………etiqueta 5.5.1
el crecimiento……………………………….……etiqueta 8.2.0


¿Es el co-ser sabiduría?

 .


El co-ser exige la sabiduría, pues la sabiduría es, de entrada, saber de sí.
El hábito de sabiduría es el sentido metódico del carácter de además, cuyo valor temático son todos los trascendentales personales
 
Acompaña. Pero no es otra persona.
 
En Dios, la Sabiduría sí es otra Persona, el Hijo de Dios, que acompaña eternamente a su Padre.
 
Sin embargo, el saber de sí que hace de la persona humana un coexistente, solamente abre el ámbito de su intimidad: gracias al hábito innato de sabiduría el coexistente personal dispone de apertura interior, se abre por dentro.
Es una apertura precaria, que se abrirá hacia adentro, buscando su réplica.
 
Ideas sacadas del “compendio” de Antropología “el hombre como persona” de Juan A. García González.

 


¿Por qué el “además” es muy precario de entrada?

 .


De entrada, el además es muy precario porque no tiene réplica en su interior.
Sabe de sí, pero sabe muy poco.
Quien le conoce enteramente es Dios.
La réplica de cada persona humana está en Dios.
De ahí que aunque sepamos que somos libertad (apertura interior), debamos abrirnos hacia adentro, buscando nuestra réplica (apertura hacia adentro).
 
Solamente Jesús me conoce, pues me conoce como Dios me conoce.
Yo me acompaño, sé de mí, pero sé muy poco de mí.
Tengo intimidad, pero no la conozco enteramente.
Para conocer enteramente mi intimidad tendría que ser otra persona que conozca enteramente quién soy.
Esa Persona es Dios, es Jesús.
 
Es Jesús quien conoce el valor de mi vida: el bien que mi vida puede dar (el bien, dice Posada, es lo otro que el ser, lo que todavía no es).
 
Ideas sacadas del “compendio” de Antropología “el hombre como persona” de Juan A. García González.


¿Por qué decimos que, de entrada, la persona humana es una intimidad solitaria?

 .


Atención, cuando decimos “de entrada” nos estamos refiriendo a la persona humana tal como nace en el tiempo.

Somos espíritus en el tiempo.

En Dios la persona es siempre hija, nunca está sola.

Pero ahora nos referimos a la intimidad solitaria de la persona que “aún” no se conoce enteramente.

De entrada, la persona humana es un co-ser libre, abierto hacia adentro.
Pero no tiene réplica en su interior.

De entrada no conozco a quien me acompaña, aunque me sé acompañado.
Somos, de entrada, una intimidad solitaria.

¿Qué es lo característico de la persona que exija el amor?

 .


Lo característico de la persona es el coexistir.
La persona nunca está aislada.
Una persona única es un absurdo pues no coexistiría.
 
El coexistir o co-ser, no es una relación externa o sociológica, sino una característica trascendental, radical.
Dependemos siempre de otro. Estamos abiertos al otro.
 
Es cierto que "otro" puede ser un perro, pero entonces nuestro ser se estancaría en la perreidad.
Más otro es otro hombre u otra mujer. Pero aun así, el coexistir con el otro no sería exhaustivo, nunca se agotaría nuestro ser con lo que el otro pudiera aportarnos (llegaríamos al aburrimiento). Y además el otro se nos puede morir.
 
Esas alteridades son relativas, algo o mucho aportan pero no nos dirán nunca quiénes somos exhaustivamente.
El hombre es incapaz de alterizar completamente a los demás (que los otros dependan de tal modo de él que agoten su ser en él). Y el hombre es también incapaz de alterizarse completamente respecto de ellos, es decir, que los otros me digan enteramente quién soy.
 
Donde se desarrolla completamente el hombre, en su carácter coexistencial, es "en" Dios.
Dios es, el absolutamente "otro" para mí.
No el relativamente "otro" de quien mi ser depende en parte. Mi ser entero depende de Él. Coexisto en Él.
 
(Atención, decir que Dios es el absolutamente Otro, no quiere decir que sea imposible el conocerle al ser tan distinto de mí. Eso es una idea de lo trascendental como lo inaccesible. Aquí decimos lo contrario, cuanto más Otro, más dependemos de Él, más podemos coexistir, más podemos recibir y dar. Más podemos ser además).
 
El hombre se conocerá absolutamente a sí mismo sólo en el amor de Dios.
Y se conoce relativamente a sí mismo en el amor de los otros.
 
En cualquier caso, el co-ser o coexistencia del ser personal humano exige el amor.
 
  
 
 
Ideas inspiradas en la pregunta nº 18 de "ANALÍTICA DEL AMOR". Entrevista de Juan Cruz Cruz con Leonardo Polo, que pueden ustedes encontrar en el nº 33 de la revista Miscelánea poliana.
 
Pinchen aquí para acceder a la entrevista completa: http://www.leonardopolo.net/revista/revista.html
 
 
Para saber más vayan a las etiquetas de este blog:
18.1.1 analítica del amor;
1.2.2 amor;
1.5.0 otro;
5.5.1 co-ser;
1.0.4 persona;


¿Es la persona co-existencia porque co-existe con otros?

 .

Más que decir que lo propio del hombre es ser con-otro, deberíamos decir que la persona humana es co-ser-con.

 Es mejor poner el acento en el co- del co-ser, para señalar que estamos hablando de un ser ampliado por dentro, al que conviene el nombre de "intimidad".

 El ser personal no es el ente en cuanto ente.

 
El "personalismo" pone el acento no en el primer co- sino en el segundo –con. Es mejor no colocarle a Polo la etiqueta de "personalista", aunque para él la Antropología sea también filosofía primera.
 
El personalismo insiste en la necesidad de las relaciones interpersonales, yo-tú, que son relaciones "hacia fuera", exteriores, por eso su antropología no alcanza la "radicalidad". Al faltarle trascendencia no llega a ver la libertad personal en su hontanar. 
 
Las relaciones interpersonales, al exterior, nos enriquecen, claro está, pero somos creados co-existentes en Dios. Otras personas humanas nunca serán nuestra réplica. Nadie podrá decirme quién seré, sin pasar por Dios. Mi réplica es mi réplica hacia Dios.
 

 

Para saber más sobre:

la persona humana…………...etiqueta 5.0.0

la noción de "réplica"…………etiqueta 5.4.2

la intimidad…………………….….etiqueta 5.11.0


¿Cómo se distingue la co-existencia de la "intersubjetividad"?

 .


Como la fuente y el agua.
 
 
La co-existencia, a la que prefiero llamar co-ser, indica la persona, mientras que la intersubjetividad indica la "manifestación" de la persona.
 
La persona es abierta por dentro. Co-ser.
Oír sin sonido. Hablar sin palabras.
 
Y hacia afuera, se abre a otras personas : intersubjetividad o convivencia. Crecer juntos.
 
La etiqueta sobre la intersubjetividad es la 7.6.1


¿Es el co-ser, acto?

 .


Sí, pero es mejor llamarlo co-acto.
 
Polo lo explica acudiendo a Aristóteles, que descubrió la coactualidad del pensar.
 
Cuando pensamos tenemos lo pensado. Ya.
 
Así se abandonan dos modelos dualistas:
 
a) el sustancialismo, que considera que el pensamiento es un añadido, un accidente.
 
b) el modelo relacional, que ve al otro (al objeto) como la imagen de un espejo.
La imagen no es "íntima" al espejo. El ejemplo no nos sirve para describir el co-acto poliano.
 
El co-ser, la dualidad personal, es más que una relación. Soy-con el otro, comunión. Soy-en Dios.
 
La imagen que nos puede servir es la del pulmón, como puerta abierta de mi cuerpo.
Mi ser también es creado abierto en Dios y a los designios personales de Dios (los otros).
 
Aunque no lo sepa, soy hijo de María, coexisto con mi ángel, dependo de Napoleón, Judas y Sócrates.
 
Pero atención. No dependo de los demás como depende un cocotero del clima.
Dependo de la aceptación libre de sus destinos. Ellos aceptan y yo también. Si quiero. Si queremos.
Las patatas no son co-actos. Si no hay libertad, no hay co-ser.
 
De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo " La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 32.2.
 
 
Para saber más:
Sobre  el rasgo de la dualidad:…….…Etiqueta 5.4.1
Sobre el trascendental co-ser:…….….Etiqueta 5.5.1
Sobre el carácter de además:………...Etiqueta 5.4.0
Sobre la relación:……………………….…….Etiqueta 1.5.2


¿Es respectivo el trascendental personal llamado co-ser o coexistencia?

 .


Sí.
 
La coexistencia, como los otros trascendentales o rasgos íntimos de la persona, se caracteriza por ser "además".
Sin embargo, no es además-de.
No debemos decir Dios "y"  la criatura.
 
La persona humana es además "en" Dios.
Es creada para poder crecer irrestrictamente, si quiere, "en" Dios.
 
La persona es respectiva de Dios, pero no desde fuera, como si se añadiera a Dios, sino como "relación" "en" el orden del Origen. No es relación subsistente (las Personas divinas son relaciones subsistentes), pero es subsistente en el orden del Origen.
 
El universo es creado sencillo, su crecimiento también es  en Dios (tampoco es Dios "y" el universo) pero su crecimiento no es además, no es irrestricto, y no es libre, se despliega no como coexistencia, sino con la sencillez de la tetracausalidad.
 
La coexistencia personal (el co-ser personal) designa la inagotabilidad de la persona, en tanto que creada "libre", capaz de aceptar, de dar, respeto a su Origen.
Es una existencia referida a Dios, "en" Dios.
Es co-ser.
 
 
Para saber más:
Sobre  el rasgo de la dualidad:…….…Etiqueta 5.4.1
Sobre la coexistencia:………..….……….Etiqueta 5.5.1
Sobre el carácter de además:………...Etiqueta 5.4.0
Sobre la relación:………………………….….Etiqueta 1.5.2