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¿Qué es la naturaleza humana?

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La naturaleza humana es el carácter inicial de la dualidad de la vida humana.
 
De entrada, la naturaleza humana está compuesta de vida recibida de nuestros padres y vida añadida por la persona.
 
Pero atención, sin separación y sin confusión.
 
Polo habla de vida recibida y vida añadida, pero no como dos vidas. No se pueden dar por separado.
Vida recibida, sin alguien que la reciba, no es vida recibida.
Y vida aportada, si no es inspirada por la recibida, no es vida humana.
No son dos vidas que se superponen.
Son inseparables.
 
La vida recibida de nuestros padres es vida humana, cuerpo humano, capaz de vida espiritual, precisamente por su unión, sin confusión, con la vida aportada por la persona, creada en ese cuerpo.
 
La naturaleza humana es, pues, la vida recibida de nuestros padres con sus capacidades espirituales, que son tales por la unión con la vida añadida por la persona a la que pertenece.
 
De ahí que podamos decir que la naturaleza humana es el carácter inicial de la vida humana, que precisamente, en su inicio, consiste en el cuerpo humano con sus potencias espirituales.


¿Qué significa “naturaleza”?

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Naturaleza no es otra cosa que el principio de operaciones.
 
En el Universo, corresponde propiamente el nombre de “naturaleza” a las distintas naturalezas del mundo físico, concretamente a los seres "vivientes".
 
Las naturalezas son sustancias físicas (causa material + causa formal) a las que se añade una causa eficiente intrínseca que les hace ser principio de operaciones. Son los seres vivos.
 
La filosofía clásica utiliza también el nombre de “naturaleza” para designar la esencia como principio de operaciones.
Lo que caracteriza a la “naturaleza” es precisamente el ser principio de operaciones.

Nosotros preferiremos utilizar el nombre de “naturaleza humana” para el cuerpo de una persona humana, y el nombre de “esencia de la persona humana” para designar el crecimiento de la naturaleza humana fruto del ejercicio de la libertad humana.

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¿Qué es naturaleza y qué es libertad?

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Una de las primeras aporías de la filosofía es cómo conjugar lo Uno y lo Múltiple.

El problema es mal resuelto si optamos por el monismo (Parménides) o si separamos en exceso (dualismo cartesiano).

En la actualidad muchos niegan la libertad pensando el mundo y los humanos como combinatoria de átomos (es la versión materialista de lo Múltiple, como si todo fuera una combinatoria de naturalezas físicas). Como si fuéramos una red material.

Otros, en su interior, se imaginan de tal modo libres, que deciden vivir según su espontaneidad (es una versión idealista de lo Uno, como si todo fuera libertad espontánea de mi yo). No cuentan con lo otro. Y no se dan cuenta de que la espontaneidad, sin comunión amorosa, es signo de­ falta de libertad.

Nosotros sostenemos que no hay contradicción o contraposición entre naturaleza y libertad.

Es cierto que el filósofo busca el primer principio (arjé) que explique la realidad entera.
Desde Parménides se sabe que ese principio es el ser.

Pero ¿es el ser uno, monolítico? ¿Es acaso el  ser un "todo" compuesto de innumerables  teselas?

La unidad, en antropología, es siempre prematura.
Los seres libres somos creados, elevados, "hacia" la unidad.
Lo que en Dios es Uno (principio y fin, alfa y omega, sentido genético y sentido desbordante del ser) en la criatura es múltiple.

El ser del universo físico contiene naturalezas, principios de operaciones que tienden a cumplir el Orden del ser sencillo. Su "desbordamiento" o actividad es solamente movimiento físico.

Juan A. García llama sentido genético del ser a esa capacidad que tiene, de entrada, el ser primero o universo creado, la naturaleza pura. Actividad sencilla.

La persona creada, sin embargo, es dotada de una actividad superior, pura actividad, desbordamiento, que llamamos libertad. Polo la llama ser segundo.

La persona no es la actividad "sencilla" de lo ya determinado en la naturaleza por las condiciones iniciales del universo. La persona se destaca siempre de sus obras y no se reduce a ellas.

La persona es un ser que desborda su actuar. Su actividad es un renacer añadido libremente, que no se aquieta nunca. Podemos equipararla a la libertad trascendental.

La distinción entre naturaleza y libertad es pues primaria.
El ser se dice, de entrada, de muchas maneras. Entre otros tiene un sentido genético (naturaleza) y un sentido puramente activo (libertad).




Para saber más:
Etiqueta 3.1.0 sobre el ser del universo
Etiqueta 1.1.2 sobre la libertad
Etiqueta 5.5.4 sobre la libertad personal
Etiqueta 1.14.0 sobre la unidad
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¿Cómo podemos definir la naturaleza?



Me permito avanzar una definición de naturaleza que me parece útil: naturaleza es el ser vivo en su estado inicial

 Pienso que esta definición sirve tanto para la noción "propia" de naturaleza como para la noción "extensiva". 

 Es decir, de una parte sirve para los seres vivos físicos, que son tricausalidades integradas por las causas material, formal y eficiente. 

Ésta es la noción "propia" de naturaleza, según Polo. 

 Y también sirve para designar la índole que caracteriza a cada ser vivo, lo que es capaz de hacer, aunque no sea un ser vivo físico : naturaleza de Dios, de los ángeles o naturaleza espiritual humana. 

Ésta es la noción "extensiva". Me he inspirado en la definición que nos da Sellés, cuando dice que naturaleza es la dotación creatural del ser vivo. 

Es lo que un ser vivo recibe de entrada

 Hay tres tipos de naturalezas según el tipo de vida : naturalezas vegetativas, naturalezas sensitivas o animales, naturalezas humanas. 

 La naturaleza de un ser vivo es, por tanto, el principio de sus operaciones, su punto de partida. 

Gracias a la naturaleza que recibe, el ser vivo se mueve con los movimientos propios de cada vida (cada vida, cada alma, tiene unas operaciones propias). 

La naturaleza propiamente dicha es tricausal, es decir, consiste en una bicausalidad, (materia + forma) más una causa eficiente de operaciones propias. 

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¿Cómo describir la naturaleza humana?

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La naturaleza humana es la dotación que recibimos "de entrada", al ser creados.
La naturaleza humana, descrita teóricamente comprende:
- el cuerpo genéticamente organizado,
- las potencias del alma,
- los hábitos innatos y
- la llamada inicial de Dios.

En la realidad no existen "naturalezas humanas" solitarias, que podamos disecar o descorticar.

Las naturalezas humanas existen porque Dios las mantiene en el ser, gracias a cada acto de ser humano personal.

De ahí que en la consideración "teórica" hayamos incluido "la llamada inicial", pues es la fuente imprescindible de la dotación de la criatura.

Y hayamos incluido también los hábitos innatos, porque el ser personal, (concretamente el trascendental personal que llamamos Inteligir), recibe de Dios, de entrada, los hábitos innatos de sabiduría, primeros principios y sindéresis.

Las potencias del alma humana, aportadas también por el ser personal de cada uno, forman parte de lo que hemos llamado "vida añadida".

El cuerpo humano organizado (que hemos llamado "vida recibida de nuestros padres"), significa que la naturaleza humana tiene una base orgánica. Por ejemplo, la imaginación es una facultad con base orgánica cerebral.
La inteligencia y la voluntad, potencias espirituales, no tienen base orgánica. Se "inspiran" en el cuerpo, pero se expresan gracias al espíritu.


Para saber más:
Sobre el cuerpo……………………………...Etiqueta 8.0
Sobre las potencias del alma…….…..Etiquetas 6.2
Sobre los hábitos innatos:……….......Etiqueta 5.5.2
Sobre la llamada inicial de Dios……..Etiqueta 5.15

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¿Cuántos tipos de naturalezas hay?


  Hay tres tipos de naturalezas según el tipo de vida : 

naturalezas vegetativas, 
naturalezas sensitivas o animales,
naturalezas humanas. 

 La naturaleza es lo que un ser vivo es, de entrada, cuando aparece en el mundo. .

El cuerpo humano, ¿es intracósmico o extracósmico?


No somos entes o esencias intracósmicas: estrictamente no lo somos. 
 Parece que entonces problematizamos el sentido físico del cuerpo humano, como si nuestro cuerpo fuera sólo una idea, o un sueño, ajeno a la persona que somos. 
 Por eso debemos aclarar inmediatamente que el cuerpo humano no es estrictamente “independiente” del cosmos. 

 Para entender cómo el cuerpo humano es a la vez intracósmico y extracósmico debemos comprender bien la noción de naturaleza en sentido poliano. 

 Las naturalezas en sentido poliano son físicas, son tricausalidades.
Son propiamente intracósmicas, sin embargo, la naturaleza humana, siendo también física (pues recibimos un cuerpo físico de nuestros padres, capaz de imaginación, como los perros también imaginan), siendo también física, digo, la naturaleza humana, es personalmente esencializable (por eso es humana, si no, sería animal). 

La persona puede esencializar, hacer suya, la naturaleza física que es su cuerpo. 
Es un cuerpo "humano" porque es potencialmente esencializable

 Cada persona humana (que es extracósmica) puede hacer suya la naturaleza física humana en la que subsiste, la suya concreta, esencializándola, sacándola del universo e insertándola en su "mundo" humano. 

 Entendámonos. El cuerpo humano, el embrión humano o el cigoto humano, no empiezan a ser personas cuando aparece la inteligencia, sino que pertenecen, desde la concepción, a una persona humana concreta, y por eso son potencialmente esencializables

Son vida humana de una persona concreta, desde el momento de la concepción. 

 En definitiva, y para responder a la pregunta, el cuerpo humano es intracósmico en cuanto que es un ente físico y es extracósmico en cuanto que es el cuerpo esencializado de una persona humana libre.

La esencia de la persona humana. Notas sacadas de la conferencia dictada el 25-XI-1994 en el salón de grados Mª Zambrano de la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Málaga. (Miscelánea poliana nº 4, p.36). Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García. .

¿Es la naturaleza humana principio de operaciones?

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El hombre posee un cuerpo físico o cuerpo del universo físico, pero sus operaciones,  aunque están condicionadas por el universo físico  dependen de un cuerpo "humano", es decir, un cuerpo informado por un alma espiritual (no hay cuerpo humano sin alma humana).
 
La naturaleza humana es también principio de operaciones, pero en sentido distinto a las naturalezas sencillamente físicas.
 
Dios nos ha creado libres en una naturaleza humana, que tiene dos dimensiones, el cuerpo humano y el alma espiritual
 
El cuerpo humano es la conjunción entre la vida recibida de nuestros padres, creada por Dios según el orden del universo físico, más  la vida que aporta cada persona, creada directamente por Dios.


¿Qué diferencia una “naturaleza” de la “naturaleza humana”?

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La naturaleza humana es cuerpo humano + alma espiritual. Lo que la distingue de las naturalezas físicas es que lo que la hace ser principio de operaciones no es una sencilla causa eficiente intrínseca (como lo es el alma de los animales), sino un alma "espiritual", otorgada por una persona.
 
La naturaleza humana está "viva" desde el momento de la fecundación, que la constituye en las "condiciones iniciales" de una persona concreta, creada en ese mismo momento.
 
La naturaleza humana
es precisamente el carácter inicial de la dualidad de la vida humana.


¿Qué entendemos por naturaleza?

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Clásicamente se considera que la naturaleza de una cosa es "la esencia" de esa cosa, en tanto que principio de operaciones.

Polo dice que la palabra "naturaleza" tiene un significado muy extenso, que propicia un uso ambiguo.
Lo más apropiado para ella es asignar los vivientes, y mejor aún los vivientes inferiores.

Si la empleamos para designar la esencia humana, que significa directamente perfección "espiritual" corremos el riesgo de dejar fuera del hombre a la libertad, e incluso contraponer naturaleza y libertad.


Desde luego, podemos hablar de naturaleza divina, naturaleza humana, o naturaleza animal o vegetal. Sin embargo la noción propia de naturaleza debería reservarse propiamente a una realidad meramente "física". 

Polo entiende la naturaleza en esa línea, cuando dice que una naturaleza es una tricausalidad física integrada por las causas material, formal y eficiente.

El vegetal es el ejemplo de naturaleza simple: tiene materia, forma y movimiento (movimiento en sus  tres funciones de nutrición, reproducción y desarrollo)

La noción de "sustancia" física es más elemental que la noción de naturaleza, pues en la sustancia física sólo encontramos causa material y causa formal, sin causa eficiente intrínseca. Las sustancias físicas son entes hilemórficos y su forma se agota en informar la materia. La sustancia así considerada es solo "un efecto" físico, un quark, un barion, un elemento del universo, incapaz de moverse por sí mismo.

Pues bien, considerada así, físicamente, damos el nombre de "naturaleza" a la sustancia física que en y a partir de sí misma es capaz de operaciones.

Una naturaleza física es pues una sustancia que tiene en sí un principio intrínseco de operaciones, es decir posee el movimiento en y a partir de sí misma.

Ésta debería ser la utilización propia del término "naturaleza", según Polo. Conviene no olvidarlo.


Sin embargo,  aunque la noción de naturaleza debería reservarse para la física, en el lenguaje corriente y habitualmente también en filosofía, se utiliza la noción de "naturaleza" no sólo para caracterizar una realidad física capaz de operaciones, sino  para designar, en general, "la índole" de un ser, en cuanto que es capaz de operaciones". Lo estable del ser.

Por ejemplo, hablamos de la "naturaleza" divina para expresar lo que conocemos del ser de Dios.
Y decimos "naturaleza" humana para indicar que el hombre es de tal modo que, por sí mismo, hace tal o cual operación. Por ejemplo: tiene una naturaleza racional porque es capaz de pensar. Aunque no piense, lo estable en él, su ser, su naturaleza, es poder pensar.

Juan A. García llama a la naturaleza, así entendida, sentido genético  del ser.

Veamos ahora cómo se distingue la naturaleza de la libertad:  siendo el ser jerárquico, los seres superiores se abren en novedades.
Así, la naturaleza divina, que es la máxima amplitud, se desborda actuosamente. A este sentido desbordante del ser, o sentido puramente activo, podemos asimilarlo a la "libertad".

Las naturalezas físicas son, a lo más, sistemas abiertos que pueden evolucionar y mejorar, aunque siempre según el orden del universo físico.

La naturaleza humana es un sistema libre, abierto por dentro a la máxima amplitud. En ella vige tanto el sentido genético como el sentido desbordante del ser.
No hay aquí contraposición entre naturaleza y libertad.










Notas sacadas de la conferencia dictada el 25-XI-1994 en el salón de grados Mª Zambrano de la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Málaga. (Miscelánea poliana nº 4, p.36). Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García.  Ver también Genara Castillo :  Futurizar el presente p. 20, nota 26.  

¿Es lo mismo la naturaleza humana que las naturalezas del mundo físico?

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En la etiqueta 4.2.0 describimos las distintas "naturalezas" del mundo físico.
Es a ellas a las que les corresponde propiamente el nombre de “naturaleza”.

Llamamos "naturalezas" a las sustancias físicas (causa material + causa formal) con una causa eficiente intrínseca que les hace ser principio de operaciones.

Pero la filosofía clásica ha reservado el nombre de “naturaleza” a la consideración de la esencia como principio de operaciones.

Cuando hablemos de naturaleza humana, siguiendo este último sentido, nos referiremos a lo que la persona humana recibe "de entrada" (lo ya dado) y le permite ser principio de operaciones: de entrada, la persona humana es el compuesto de cuerpo + alma, es decir, la vida recibida de nuestros padres + la vida que aporta cada persona.

Aunque el hombre es cuerpo físico, sus operaciones dependen del cuerpo y del alma.
La naturaleza humana es pues también principio de operaciones, pero en sentido distinto a las naturalezas sencillamente físicas.

Vamos, que no somos animales terrestres.

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¿Cómo me gusta caracterizar la noción de naturaleza?

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Clásicamente se define la naturaleza como la esencia de un ser, en cuanto que es principio de operaciones.

Así se hablaría de naturaleza divina, naturaleza humana, naturaleza de un animal, según las operaciones que pueden realizar Dios, el hombre o el animal.

Sin embargo, me gusta caracterizar la naturaleza como la índole del ser que nace.

Lo que somos, de entrada, eso es nuestra naturaleza: salvo Dios, que es Identidad, somos seres inidénticos con una tensión que nos conduce hacia nuestra identidad.

Esa tensión marca la definición de naturaleza.


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¿Es analógica la noción de naturaleza?

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Sí.

No es lo mismo la naturaleza de Dios, que es simple,

la naturaleza del hombre, que es dual,
y la naturaleza física, que es sencilla.

Propiamente "naturaleza" no se debe decir de Dios, porque naturaleza es la índole del ser que nace, de la criatura.

"Naturaleza" tiene algo que ver con la "necesidad". Es como una tendencia necesaria hacia la identidad de cada ser.
Dios es Idéntico. En Dios no hay tendencia.

Las criaturas son inidénticas. Tienden necesariamente hacia su identidad.

Es cierto que la naturaleza de Dios es su Misterio, su eternidad, que es necesaria. Pero al mismo tiempo Dios es Libre, con la libertad de Dios, nada se opone a su Identidad, a su Amor que es Dar trascendental, actividad presente en todas las actividades. Simplicidad absoluta.

La naturaleza física es una tensión necesaria, muy sencilla y "natural" del ser que llamamos primero. Reglada por el orden que Dios a puesto al universo.

En el hombre encontramos también una "necesidad", que es dual.
De un lado es la tensión que nace de una llamada libre a su identidad amorosa, que le hace buscar quién le hará feliz, su réplica divina.
De otro lado, en tanto que intracósmico, su cuerpo tiene la tensión natural propia del instinto animal.

La dualidad humana, la naturaleza humana, es libre y al mismo tiempo necesaria. Imagen de Dios.

Ver etiqueta 1.12.1 Naturaleza y libertad.


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¿Son equivalentes la sustancia, la naturaleza y la esencia, según Polo?

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No.
A veces se toman indistintamente y son muchos los textos, sobre todo aristotélicos o aristotélico-tomistas, en que no se aprecian muchas diferencias entre ellas.

¿En qué se distinguen según Polo?

Hay sustancias que no son naturalezas.
Son sustancias elementales (Polo las llama también sustancias naturadas). Son lo puramente elemental, lo que hoy son los quarks, los bariones, etc. Son meras sustancias. Puros efectos, pero no causas; puros efectos, o sea, que a su vez no causan. Las sustancias naturadas son sustancias carentes de naturaleza, brutas sustancias.

Hay otras sustancias superiores, justamente porque son también principo de operaciones.
Por ejemplo, las sustancias vivas, los vivientes del universo; o sea, un animal como sustancia, o una planta. Las sustancias superiores no se limitan a ser sustancias, sino que además son causas de. Llamamos naturaleza a esas sustancias: a la sustancia en tanto que principio de operaciones.

Si las sustancias elementales se caracterizan por su hilemorfismo (causa material + causa formal), las sustancias superiores se caracterizan por su tricausalidad (causa material + causa formal + causa eficiente intrínseca).

¿Y qué es el esencia? Para responder a esta pregunta debemos avanzar otra distinción: la que existe entre la esencia humana y la esencia física, o, como vamos a ver, el universo como esencia.

La esencia del universo no es otra cosa que la unidad ordenante que aparece con la causa final. El universo como esencia es justamente la totalidad causal. Polo la suele llamar tetracausalidad (material + formal + eficiente + final).

El universo es entendido así como una tetracausalidad.

La esencia del universo o el universo como esencia es la tetracausalidad, la unidad de orden y su cumplimiento necesario.

La unidad de orden en cuanto que unidad ordenante. Es la unidad como telos, como fin.

Si se entiende bien este orden intracósmico distinguiremos con facilidad por un lado, la esencia humana, y por otro lado el universo como esencia, ya que la persona humana es extracósmica.

Y también distinguiremos la esencia del universo del acto de ser del universo.

El acto de ser del universo es el primer principio, o ser primero. Es el ser trascendental que se distingue realmente de las causas predicamentales.

La esencia de la persona humana. Notas sacadas de la conferencia dictada el 25-XI-1994 en el salón de grados Mª Zambrano de la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Málaga. (Miscelánea poliana nº 4, p.36.2, 37.2 y 38.4). Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García

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¿Qué precisiones son oportunas al abordar el tema de las naturalezas?

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Tenemos que ir con cuidado en el empleo de los términos, pues hay que hacer las distinciones oportunas, para no caer en formulaciones vagas que simplemente se escriben, pero no se entienden desde dentro.

Las naturalezas son tricausalidades : causa material + causa formal + causa eficiente.

Las naturalezas del universo devienen esencia del universo gracias a la causa final, que es el orden : así se despliega la unidad de orden.

Otra precisión importante : las sustancias elementales son las bicausalidades (materia + forma). Sin embargo cuando hablamos de "sustancia" del hombre nos estamos refiriendo al individuo como origen y principio de sus acciones.

La naturaleza del hombre también es tricausal. Lo que la distingue es el alma humana, que no es como la causa eficiente que mueve intrínsecamente a los animales y plantas.

El alma del hombre es causa eficiente + vida añadida (lo que se añade son los hábitos, las disposiciones libres de la persona).

De ahí que la esencia humana no sea como las esencias del universo, pues la esencia humana indica precisamente la "emergencia" de la naturaleza en hábitos (disposiciones libres, que no costumbres).

En el hombre los hábitos no están en el orden de la causalidad, pues son perfeccionamientos no debidos a la causa final sino a la persona que dispone, haciendo que la naturaleza se autoesencialice.

Polo propone considerar la esencia humana como autoperfección habitual.

Es la persona la que dispone, no la causa final.

Este planteamiento novedoso permite superar la visión de la libertad como mera espontaneidad natural y, al situarla en la persona, muestra mejor su semejanza con Dios.


Ver Cuaderno La esencia humana p. 75.2
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¿Son la naturaleza divina y la naturaleza humana del mismo orden?

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No.

La naturaleza divina y la naturaleza humana no son naturalezas en el mismo sentido.

La naturaleza humana es susceptible de hábitos (disposiciones libres de la persona). La naturaleza humana puede crecer.

La naturaleza divina no crece. No es susceptible de hábitos.


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¿Es lo mismo decir esencia humana que naturaleza humana?

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No.

Expliquemos cómo se distingue la naturaleza o sustancia natural propia de cada persona humana, de la capacidad de automejoramiento, que es lo que llamamos propiamente esencia humana.

Cabe decir, en primer lugar, que el hombre es una sustancia natural capaz de autoperfección.

Un perro no se autoperfecciona, su naturaleza se despliega según el orden del universo. Es intracósmico.

La persona humana sí que se autoperfecciona.
Más que autoperfección podemos hablar de automejoramiento. En efecto, perfección tiene la connotación de algo "acabado", de despliegue "completo" de lo que una naturaleza es capaz de dar.

Pero el crecimiento humano es irrestricto, siempre se puede mejorar.

Esa capacidad de automejoramiento, esa potencialidad peculiar del hombre es lo que Polo llama esencia humana.
Es esencia libre cuyo ápice es el yo. Es el yo el que manda, la torre de control.

Y el yo activa la naturaleza humana, el dinamismo de la voluntad. Nótese cómo llamamos naturaleza a lo recibido de entrada (ver etiqueta 4.2).


La persona humana recibe una naturaleza que debe activar desde su yo.

La esencia de la persona humana. Notas sacadas de la conferencia dictada el 25-XI-1994 en el salón de grados Mª Zambrano de la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Málaga. (Miscelánea poliana nº 4, p.40.2). Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García

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¿Cómo se distingue lo humano de lo intracósmico?

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Las naturalezas intracósmicas (plantas y animales) están sujetas al orden del universo. Se despliegan según ese orden.

Las naturalezas estrictamente intracósmicas (plantas y animales) están sujetas al orden del universo físico. Se despliegan según ese orden.

La naturaleza humana, sin embargo, es solamente hasta cierto punto intracósmica (ciertamente somos también materia y la causa material nos retrasa), pero al estar esencializada (pues es manifestación de una persona humana) la naturaleza humana es, de entrada, extracósmica, pues aunque el orden del universo físico le afecta (nos produce jaquecas y reumatismos) está regida por las disposiciones de la persona.

La naturaleza humana está tipificada desde su inicio, tiene unos rasgos únicos, personales. Es el cuerpo de una persona concreta, y no sólo un cuerpo con rasgos genéticos de la especie.

También naturalmente, es decir, de entrada, antes de que se manifieste la vida espiritual, lo humano es distinto de lo intracósmico, porque la naturaleza humana es típica.

La naturaleza del elefante no es típica, pues no es un don otorgado a una persona, sino, sencillamente, un número de su especie.

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¿Puede mejorarse la naturaleza humana?

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El hombre puede crecer por sí mismo, libremente, porque es radicalmente libre. Por eso descubre alternativas, modos de vida mejores, que no los descubriría si estuviera "determinado" por su naturaleza a vivir de un modo concreto (como las tortugas).

El arte o la ciencia de ese crecimiento libre es la ética.

Me parece importante no olvidar que la persona está por encima de la naturaleza. No es que tengamos que ser mejores porque nos lo pide nuestra naturaleza. Tenemos que ser mejores porque somos personas, y nos lo piden las demás personas.

Ser persona es vivir-con otros, ser personas.

Los animales no deben ser "mejores", sino que siguen meticulosamente lo que está determinado por su naturaleza.

La "naturaleza" es lo que la creatura recibe de entrada, al ser creada. La naturaleza humana que la persona humana recibe, está abierta, es libre, por eso la persona puede autoperfeccionarse, mejorar su naturaleza, hacerla crecer,
esencializarla.


El hombre perfecciona su naturaleza, se autoperfecciona, adquiriendo los hábitos que mejoran su inteligencia y su voluntad.


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¿Pueden surgir novedades en el universo físico?

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El universo físico no se auroperfecciona.

Sin embargo, es posible que surjan cosas nuevas, susceptibles de más orden y belleza.

La evolución es un caso de más o menos ordenación.

Pero atención, el mayor orden del universo, no se puede confundir con la autoperfección que se da a sí misma la persona adquiriendo hábitos buenos, que no son del orden del universo, sino que emergen como disposiciones libres de la persona.

La naturaleza del universo no es autoperfección, pues todo está ordenado por la causa final, por el orden que rige el universo.

No se añade, pues, ninguna perfección, es sencillamente el orden del universo que rige y que hace que existan en su interior las distintas naturalezas vegetativas, animales y humanas.

Las naturalezas intracósmicas nacen según el orden del universo.


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