El dilema de Descartes res cogitans – res extensa (mente-cerebro) se resuelve al considerar que, en el hombre, el universo en cuanto esse, tiene carácter "esencial".
El "ser" del universo físico es esencializado por la persona humana y deviene su "mundo".
El hombre es extracósmico, pero esencializa el universo.
La res cogitans es la consideración del ser como inmanencia (el ser que solo piensa, la mente).
Polo propone considerar la persona humana pensante, no como "inmanencia" (pensamiento aislado o solitario), sino como "además".
La persona humana se acompaña, sabe de sí, es siempre además. No depende del cuerpo, sino que esencializa su cuerpo.
La clave de la antropología es la dualidad, que no el dualismo.



