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¿Cómo cultivar la esperanza?

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Polo es el filósofo de la distinción.

La esperanza tampoco es unívoca.

A) Existe una esperanza que es virtud humana.


B) Si miramos a los trascendentales personales (que son cuatro : además, libertad, entender y amar), la esperanza es la apertura trascendental de la libertad.


C) Existe una esperanza que atraviesa el trabajo humano (es lo que Polo llama esperanza vertical, que desde arriba, eleva el trabajo). 

(recordemos que las dimensiones de la vida humana son fe, trabajo y amistad).

D) Existe una esperanza escatológica, que es potencia de siempre más.


Un lío ¿verdad?


Quizá podemos resolverlo poéticamente :

la esperanza se cultiva tratando a Dios Padre ;
le fe, tratando a Dios Hijo ;
la caridad, tratando al Espíritu Santo.

El amar se abre al Espíritu Santo ;
El entender se abre al Hijo ;
La libertad se abre al Padre ;
¿ Y el "además"? Pienso que se abre a María. Que es siempre más.

Respondo pues a María Álvarez de Toledo : la esperanza se cultiva abriéndose al Origen.




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¿A qué llamamos apertura trascendente?

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Llamamos apertura trascendente al fruto de la llamada inicial de Dios.
 
La llamada inicial de Dios se puede describir según los cuatro radicales personales:
gracia inicial o humildad nativa (según la co-existencia).
esperanza nativa (según la libertad)
fe nativa (según el entender personal)
caridad nativa (según el amor donal).
 
Me explico:
Dios, al crearnos libres, nos llama.
 
La llamada inicial crea, en libertad, los cuatro radicales personales.
 
Y la persona se abre así, en su interior, al nacer, según las cuatro aperturas que llamamos trascendentes y que son el fruto sabroso de la llamada inicial. Las cuatro son nativas al ser creada la persona humana, el acto de ser personal.
 
No son la gracia santificante ni las virtudes teologales de la teología. Son aperturas trascendentes que todos tenemos y que, me parece, ayudarán a los teólogos en su comprensión del organismo sobrenatural.
 
Estas cuatro aperturas se pueden describir como:
1. aceptar. Fruto de la llamada inicial. Es la “humildad nativa trascendente”. (Apertura del co-ser).
 
2. además. Fruto de la llamada inicial. Es la “esperanza nativa trascendente”. (Apertura de la libertad trascendental).
 
3. buscar. Fruto de la llamada inicial. Es la “fe nativa trascendente”. (Apertura del intelecto personal).
 
4. dar. Fruto de la llamada inicial. Es la “caridad nativa trascendente”. (Apertura del amar donal o personal)
 
 
Las virtudes infusas teologales las estudiaremos en la etiqueta 12.8.0 y también en la etiqueta 5.16.2, en tanto que "nueva" creación.

Otras etiquetas sobre el tema:
5.13.2 Humidad o abajamiento
5.13.3 Fe o alumbramiento
5.13.3 Misterio
5.13.4 Esperanza o alianza o amanecer o aurora
5.13.5 Caridad o arrullo

¿Cuántos tipos de esperanza distinguió Polo?

 


El profesor Sellés responde: 

Leonardo Polo distinguió dos tipos de esperanza, la natural y la sobrenatural.

A la primera le dedicó el artículo titulado “La esperanza”[1], que luego entró a formar parte de uno de sus libros, La esencia del hombre[2].

A la segunda le prestó atención sobre todo en dos de sus publicaciones: La persona humana y su crecimiento[3] y su obra póstuma Epistemología, creación y divinidad[4].



[1] Cfr. Polo, L., “La esperanza”, Scripta Theologica, 30/1 (1998) 157-164.

[2] Cfr. Polo, L., La esencia del hombre, 67-79.

[3] Cfr. Polo, L., La persona humana y su crecimiento, 71-74.

[4] Cfr. Polo, L., Epistemología, creación y divinidad, 111-119.

¿Qué virtud muestra mejor el encauzamiento creciente de la vida?

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La virtud en la que el encauzamiento creciente de la vida se muestra mejor es la esperanza.

La virtud de la esperanza manifiesta en nuestra vida la apertura trascendente hacia nuestro Origen amoroso.

Por eso dice Polo que cabe considerar la esperanza como más que una virtud.

A mí me gusta llamarla "aurora", "amanecer" o "alianza".

No es exactamente lo mismo que la virtud teologal de la esperanza, que es una virtud infusa que estudiamos en la etiqueta 12.8.0.

No hablamos ahora de lo sobrenatural, sino de la apertura trascendente que todos poseemos desde la llamada inicial.
(La llamada inicial la estudiamos en la etiqueta 5.15.0).

Gracias a esta apertura (a este amanecer auroroso) nos vinculamos amorosamente a Aquél que llamamos Padre.

Nos hemos abierto arrancados por el Amor, y al Amor nos encaminamos.


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¿Cuáles son los cuatro elementos que constituyen un verdadero mito heroico?

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En el libro "Quién es el hombre" don Leonardo se sirve del mito heroico  para describir la libertad radical (o la persona en tanto que es libertad). 

Es la libertad trascendental que tiene dos dimensiones : la libertad nativa (Dios nos da un encargo, por eso "nacemos") y la libertad de destinación: debemos conducir nuestra vida, creciéndonos ante los obstáculos, para cantarle a nuestra réplica, alcanzando nuestro destino (y el beneficiario es el Verbo: la Verdad que seremos eternamente, Réplica de Dios).

El mito heroico es ahora el cuento de caperucita.
Y tiene cuatro elementos:

1. El sujeto: Caperucita Roja.

2. La recepción de un encargo: llevar una cesta con pan y miel a la abuela.

3. El adversario: el lobo.

4. El beneficiario: la abuelita.





De esto habla Polo en el último capítulo de "Quién es el hombre" p. 245.3

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¿Qué es la esperanza en el orden del amor?

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La esperanza, en el orden del amor es la esperanza definitiva, que Polo llama escatológica.

Ya no se tratará de aguardar, esperando que el tren llegue a su destino.

La esperanza futura es y será la eterna apertura que facilita el rebrotar de mi don.

Será la plenitud de la filiación divina.

Saber que mi Padre siempre acogerá mi don.

Es la esperanza que nacerá de la confianza : los destinatarios de mi don nunca me fallarán.

La esperanza en el orden del amor es la imposibilidad de frustración.

¡Qué bien se está!


Glosa a Leonardo Polo. Tener y Dar. En "Sobre la existencia cristiana" p. 133

Para saber más:
Etiqueta 13 destino y destinar
Etiqueta 6.2.2 felicidad, donde se habla del orden del amor

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¿Cuándo el método del abandono no da más de sí?

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Cuando la libertad se trueca definitivamente en búsqueda.

En efecto, el abandono de la mismidad permite desvelar fácilmente los temas superiores, pero llega un momento en el que, desplegadas sus cuatro dimensiones, sólo nos queda esperar el juicio de Dios.

La esperanza escatológica es "potencia" de Amor pleno.

Sin embargo, no es un intervalo aburrido, pues la esperanza tiene una dimensión vertical que atraviesa, desde arriba, nuestro obrar, con la deliciosa complicidad del que encuentra el regalo que Le encantará.

De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 16.8


Para saber más:

Etiqueta 2.1.1 método del abandono

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¿Es válido el compendio de la antropología que Kant resume en tres preguntas?

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Kant decía que la antropología consiste en la respuesta a tres preguntas :
¿Qué soy capaz de conocer?
¿Qué debo hacer?
¿Qué estoy autorizado a esperar?

Los griegos han respondido a las dos primeras de modo correcto : el hombre, en efecto, es el ser capaz de alcanzar la verdad y, siendo virtuoso, vivir en amistad.
Kant no añade nada atendible.

La tercera pregunta, sin embargo, debe ser sustituida por otra : ¿qué es la esperanza en el orden del amor?

¿Por qué? Porque la esperanza griega no deja sitio a la novedad.
Kant no sabe tampoco, con su exactitud puritana, ampliar la esperanza. No sabe osar.

Sólo sabiendo que Dios es Amor estamos autorizados a esperar que nuestra vida sea acogida como don en el banquete de bodas de la eternidad.

Las tres preguntas compendian, desde la humildad del "además", los radicales personales :

¿Qué soy capaz de conocer? : Entender.
¿Qué debo hacer?: Amar.
¿Qué es la esperanza en el orden del amor? : Libertad.


Glosa a Leonardo Polo. Tener y Dar. En "Sobre la existencia cristiana" p. 133

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