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¿Cuál es el límite mental?

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Polo llama “límite mental” a la presencia

A la mismidad que se da en el conocer operativo, en el que se piensa lo que se piensa : el objeto.

Pensamos "lo mismo" que pensamos.

Al conocer objetivamente, con objetos, convertimos el ser en objeto y lo “desrealizamos”.

Al conocer operativamente, estamos limitados a los objetos del conocimiento que por su propia naturaleza, objetiva, nos limitan el conocimiento del ser.

Abandonar lo presente (abandonar el límite mental) recuerda la necesidad de profundizar, de buscar más allá de lo dado objetivamente.

Si nos quedamos prendidos en lo que ya hay ahí delante, limitamos las posibilidades humanas, porque el hombre es un ser trascendente, capaz de conocer lo que hay más allá de los objetos : el universo, las personas, Dios.


Comentario de pedaleos y mas
¿cómo abandonarlo, y llegar a la realidad?
 
Comentario de Jo
¿Cómo enseñar a ver a un ciego?
 
Se aprende a nadar nadando.
 
Quiero decir que el método propuesto está a nuestro alcance. Sin conocer el método, lo utilizamos. Veamos los cuatro casos :
 
Cuando advertimos el ser extramental hemos abandonado el límite mental en su primera dimensión.
 
Cuando encontramos la esencia extramental hemos abandonado el límite mental en su segunda dimensión.
 
Cuando alcanzamos el ser personal hemos abandonado el límite mental en su tercera dimensión.
 
Cuando accedemos a la esencia de la persona humana hemos abandonado el límite mental en su cuarta dimensión.
 
En los cuatro casos conocemos la realidad.
Más que “llegar” a la realidad, la conocemos.
Porque todo lo que es, es real. No necesitamos llegar a ella porque somos reales. Es evidente que existimos.
 
El objeto del pensamiento sí que es irreal.
Pero el objeto es intencional : nos envía al aspecto de la realidad que conocemos.
 
Comentario de Juan García :
Otro enfoque es decir que el límite es la presencia.
 
Abandonar lo presente recuerda el inferior papel de la sensibilidad para la filosofía clásica: la necesidad de pensar, de profundizar, de buscar más allá de lo dado lo que es verdaderamente importante.
 
Si nos quedamos prendidos en lo que ya hay ahí delante, limitamos las posibilidades humanas, porque el hombre es un ser trascendente.
 
 ¿Os dice algo esta reflexión?
 
Comentario de Jo :
Claro, Juan, que nos dice algo.
 
Añado tu comentario a la respuesta.
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¿Cuáles son las 4 dimensiones del abandono del límite mental?

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Describamos rápidamente las cuatro dimensiones :

 

Por la 1ª dimensión del abandono del límite mental, al excluirlo completamente, se advierte el ser extramental. Conocemos los primeros principios reales del universo.

 

Por la  2ª dimensión  del abandono del límite mental, al pugnar con el límite, encontramos (o se explicita) la esencia extramental que es distinta del ser extramental y estriba en la tetracausalidad del universo. La cuatro causas físicas son explicitadas.

 

Por la 3ª dimensión del abandono del límite mental, gracias al desaferramiento del límite, alcanzamos el ser personal, también llamado co-existencia humana o co-ser.

 

Por la 4ª dimension, gracias a la demora creciente en el límite mental accedemos a la esencia humana.



Glosa a Salvador Piá. El hombre como ser dual. p.47, nota 2.

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¿Cuál es el sentido metódico del carácter de además que permite alcanzar cada trascendental personal?

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Los cuatro trascendentales personales se alcanzan con el sentido metódico del carácter de además.
 
Recordemos cómo nos damos cuenta del carácter de además:
Para conocer el carácter de además, debemos abandonar el objeto de las operaciones intelectuales (la operación es el límite, es decir, lo que limita nuestro conocimiento pues conocemos solamente el objeto de cada operación).

Somos más que solamente alguien que conoce, somos “además” del conocer.
Éste es el sentido temático del carácter de además: saber que somos “además”.
 
Ahora nos interesa darnos cuenta de que podemos usar el conocimiento del "carácter" de además, no solamente para saber que somos además, sino para alcanzar qué somos "además del además". Es el sentido metódico del carácter de además.
 
El sentido metódico del carácter de además es, precisamente, el hábito de sabiduría.

Y por lo tanto el tema del hábito de sabiduría es el ser personal (en sus cuatro sentidos trascendentales).
Se trata de la 3ª dimensión del método del abandono del límite.
 
Los cuatro sentidos trascendentales del ser personal se alcanzan dando cuatro pasos sucesivos.

1) Primero hay que detectar el carácter de además: y así se alcanza el co-ser además.

2) Segundo hay que “aplicar” el además detectado: y alcanzo a saberme coexistente libre.

3) Tercero, debemos alcanzar el valor temático del además, ¿cuál es el tema del además?, el tema del además es ser además. Somos “un ser que se busca”: soy intelecto personal.

4) Cuarto, el ser que voy descubriendo que soy, está naciendo..., y lo voy aceptando al vivir, constituyendo mi don, entonces debo esperar que sea aceptado por mi Origen. He alcanzado el amar personal pues estoy dando mi don a Dios (mi don es mi esencia) y espero que sea aceptado.

 


¿En qué consiste el método del abandono del límite mental?

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A Polo “se le ocurrió” el método del abandono del límite mental en 1950, cuando tenía 23 años.

Este método consiste en superar el conocimiento ordinario, por medio del ejercicio de los hábitos.

El límite se puede abandonar de cuatro maneras:

(Primera dimensión del abandono) :
ejerciendo el hábito innato de los primeros principios, se advierten los actos de ser reales extramentales. Es el método propio de la metafísica que advierte el acto de ser del universo, el acto de ser divino y la dependencia del primero respecto del segundo. 

(Segunda dimensión del abandono) :

ejerciendo los hábitos adquiridos de la razón

se encuentra la esencia del

 universo, explicitando la tetracausalidad. 

Es el método propio de la filosofía de la naturaleza. 


(Tercera dimensión del abandono) :

ejerciendo el hábito innato de sabiduría se
 
alcanza el acto de ser personal humano. Es el

 hábito propio de la antropología trascendental.


(Cuarta dimensión del abandono) :

ejerciendo el hábito innato de la sindéresis se

 accede a la esencia humana, manifestándola.

 Es el método propio de la ética. 



Ideas inspiradas leyendo el artículo: “El maestro interior en y según Leonardo Polo”, de Juan Pablo Puy y Juan Fernando Sellés.
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¿Cuál es el método propuesto por Polo?

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Polo propone el método del abandono del límite mental.

El límite mental es "la presencia" (la mismidad del objeto pensado : se piensa lo que se piensa).

Cuando conseguimos contemplar o admirar, estamos abandonando el límite mental. Dicho de otra manera, estamos conociendo lo que existe "además" del objeto.

De ahí que Polo llame "carácter de además" a la dimensión intelectiva del abandono del límite, que corresponde al hábito innato de sabiduría.

Sin embargo, el límite mental, actualmente, no es un defecto.

Para trabajar debemos introducir el límite mental.

 He dicho “actualmente” porque opino que el pecado original es precisamente el límite mental.

Tras el pecado original, si queremos actuar bien, debemos objetivar, comparando con el mal.

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¿Es limitado el conocimiento humano?


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Obviamente lo es, ya que no es Originario. Sólo el Origen es la máxima amplitud.

Nuestro conocimiento aparece esporádicamente, luego "depende". 
Solo el Origen no depende.

Tal constatación en lugar de deprimirnos nos enardece, pues siempre podemos conocer más. Y podremos desvelar, si queremos, nuestra verdad personal.

A partir de la distinción radical entre lo que soy (esencia) y lo que seré (acto de ser personal) comprendo que el crecimiento de mi inteligencia es irrestricto. Agua viva.

Para empezar conozco lo que conozco, conozco "lo mismo" que conozco.

Al abandonar el límite voy creciendo, o explorando, o tal vez, jugando.

Inspirado en Notas y glosas sobre la creación y los trascendentales. Juan A. García González. Miscelánea poliana nº 11. Nota 1, p. 83. Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García.

Si quieren ustedes leer una síntesis de la distinción real esencia – acto de ser, vayan al principio de este blog, a la página (en rojo) ""Esencia – Ser. Su distinción"
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¿Cómo surge la filosofía poliana del límite mental?

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Surge de un replanteamiento de la doctrina tomista de la distinción real.

Polo es el filósofo de la distinción.

Tomás de Aquino encuentra una distinción radical: la que existe entre ser y esencia en cada criatura.

Un mosquito "es".
Lo suyo es ser mosquito.
Ésa es su esencia.

Pero el mosquito no es eterno. ¿De dónde le viene el ser?
Polo dirá que la distinción mayor es la distinción entre Dios y la criatura.

La filosofía clásica descubre en la criatura una distinción radical: esencia (mosquito) y ser del universo o acto de ser (lo que hace que el mosquito sea).

Pues bien, la filosofía poliana es un ejercicio mental rico, complejo y sabroso, para conocer mejor esa distinción y profundizar, hasta donde se pueda, en el conocimiento de la esencia y en el conocimiento del ser. Decimos "complejo" porque iremos descubriendo la riqueza de lo primero : descubriremos nuevas distinciones. Por ejemplo: no es lo mismo la esencia del universo que la esencia humana y no es lo mismo el acto de ser del universo que el ser de cada persona.

¿Qué método utilizar? Se le ocurre a Polo que, cuando pensamos objetos, pensamos lo que pensamos, es decir, nuestro conocimiento es limitado por lo pensado.

Pero si abandonamos ese límite, es decir, si abandonamos el objeto, podremos conocer mejor la realidad.

Conoceremos la riqueza del ser en su contenido trascendental : sus plurales y jerárquicas distinciones. El ser como Identidad. Y el ser personal humano, sus radicales. Y su Origen.

¿Abandonó Tomás de Aquino el límite mental? Seguramente. Pero no se le ocurrió formular el método.

Es lo que Polo ha hecho y con resultados sorprendentes pues explora nuevas y más altas distinciones partiendo de cuatro modos de abandonar el límite a los que llama las cuatro dimensiones del abandono del límite mental.

Su método es plural, recogiendo la distinción real de Tomás de Aquino la aplica a la antropología con resultados apasionantes.

Anímense ustedes.

Inspirado en Notas y glosas sobre la creación y los trascendentales. Juan A. García González. Miscelánea poliana nº 11. Nota 1, p. 83. Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García.

Para saber más:
Etiqueta 1.5.0   distinción
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Conferencia del profesor Juan A. García Gz.

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Les animo a seguir la conferencia del profesor Juan A. García González sobre el método del abandono.
19 enero 2021
 
Titulada : El abandono del límite mental.
 
https://www.youtube.com/watch?v=Ljyddzi1-JQ&t=22s

 


¿A qué grandes temas conduce el abandono del límite mental?

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A cuatro grandes temas.

En su 1ª dimensión al tema de la creación: los primeros principios reales (Dios-Identidad; causalidad trascendental y ser del universo-No contradicción) y la axiomática de la metafísica.

En su 2ª dimensión al tema del universo físico: la concausalidad de los principios predicamentales y el orden entre ellos.

En su 3ª dimensión al tema de la persona humana, que hacia dentro se busca y busca su plenitud en la réplica de la que carece en su interior.

En su 4ª dimensión al tema de la vida humana, que es dual, la vida recibida de nuestros padres y la vida que le añadimos. Vida siempre creciente y que es espiritual como procedente de la persona.

Esos son los ámbitos temáticos abarcables por el saber humano. Sin embargo, el tema del intelecto personal es inabarcable, no es un saber sólo humano y a él no llega el abandono.


De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p.  14. 3-4

Para saber más:
Etiqueta 6.8         metalógica de la libertad
Etiqueta 5.5.2     Intelecto personal

Etiqueta 2.11.0.  Método-Tema
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¿Cuál es la temática de la filosofía Primera?

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Uno de los méritos de don Leonardo ha sido el de distinguir la doble temática de la filosofía Primera: por un lado la antropología trascendental (temática llamémosla A) y por otro lado la metafísica (temática B). 
Ambas temáticas son filosofía Primera.

Gracias a las distintas dimensiones del método del abandono podemos hablar, en antropología trascendental, de la persona humana como acto de ser  y de su distinción con la esencia acto-potencial de la persona humana, que se enriquece irrestrictamente. (Temática A)

Y podemos también hablar, en metafísica, del acto de ser extramental, el universo físico y su distinción con la esencia de ese universo, e incluso estudiar, con la física filosófica, cómo esta esencia acto-potencial varía, creciendo en complejidad principial. (Temática B)

La mirada metafísica clásica sobre el ser no es desechada, al contrario, es realzada gracias al "además", gracias a la consideración del ser antropológico, el además, que da sentido a lo permanente.
Lo permanente es la temática B, y su sentido es la temática A.

 Estas ideas provienen de un fructuoso diálogo entre Jorge Mario Posada, Juan A. García Gz y Joseph Kabamba.



Para saber más :
Etiqueta 2.12.1…………… filosofía primera y filosofía segunda.
Etiqueta 3.1.0…………….. preguntas sobre el ser del universo (en construcción)
Etiqueta 5.0.0…………….. el ser de la persona humana

¿Tiene el carácter de además un doble valor?

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Sí.
 
a) Por un lado tiene valor "metódico". Si usamos metódicamente el acompañar que es propio del carácter de además, es decir, si no nos quedamos atrapados por el objeto, podemos alcanzar los cuatro trascendentales personales. Es el “alcanzar” propio del hábito de sabiduría.
 
Ejerciendo este hábito de sabiduría, que se corresponde con la 3ª dimensión del abandono del límite mental, se "alcanza" el tema del hábito de la sabiduría: el ser personal.
 
b) Por otro lado, el segundo valor del carácter de además es "el tema" que se alcanza con ese método, (el tema que se alcanza con la sabiduría), que es también "además": conocemos que la persona humana es dual. Conocemos que la persona siempre acompaña.
 
Refiriéndose a la libertad personal, Polo recoge este doble valor metódico y temático de la actividad libre de la persona diciendo que la libertad trascendental (que es uno de los 4 radicales personal que se convierten entre sí) es "además y además"
El primer además es la libertad nativa, el segundo además es la libertad de destinación.
 
 
(Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, nota 32, p. 341).


¿Dónde colocar el método del abandono del límite mental? ¿Es trascendental o esencial?

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Teniendo lugar a nivel esencial, o dicho de otro modo, haciendo pie en la esencia, el método del abandono alcanza los temas del nivel trascendental. De ahí su eficacia.

Los actos del método propuesto por Polo no son actos que parten  del inteligir personal, es decir del nivel trascendental, aunque alcanzan este nivel.

Abandonar el límite mental es una cierta metodología científica, propia del hábito de ciencia (cuyo balance nunca es definitivo). Por lo tanto es un método de nivel esencial.

Sin embargo, haciendo pie a nivel esencial, se accede al nivel trascendental, al ejercer los hábitos innatos al intelecto personal.
De este modo que se puede hacer ciencia de "lo primero".

Estas ideas provienen de un fructuoso diálogo entre Jorge Mario Posada, Juan A. García Gz y Joseph Kabamba en el blog de Juan A. García Gz. 

¿Cuáles son los dos sentidos del carácter de además de la persona humana?

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La 3ª dimensión del abandono del límite mental, permite alcanzar el tema del hábito de sabiduría: el ser personal.
 
Éste es un sentido del carácter de "además": alcanzamos a conocer, por el hábito de sabiduría, que la persona sobra, es más que la operación intelectual. Es "además".
 
Pero como la persona es inagotable, al alcanzar con su sabiduría su condición de "además", al ser siempre "además", se torna en búsqueda de su réplica, búsqueda de Aquél que acogerá su don. Y así alcanzamos otro sentido del carácter de "además": el ser "adverbio", somos hijos de Dios en el Verbo.
 
 
Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009 p. 340.4


¿Se debe contraponer el abandono del límite mental al conocimiento limitado?

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No.

Detectar el límite mental, permite abandonarlo, es decir, acceder a temáticas a las que de otra manera no se llega, pero no por eso es un saber absoluto.
No se debe contraponer un saber limitado a un saber ilimitado y absoluto.

El saber al que se accede al abandonar el límite mental es una continuación y una ampliación, pero no el final de la filosofía.

Caeríamos en una postura hegeliana, como si pudiéramos pensarlo todo con un sistema absoluto.
Polo no tira la escalera.
Siempre necesitaremos de nuestros humildes pensamientos.

De esto habla Polo en Antropología trascendental I, p. 125, 2-3
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¿Podemos llamar "además" a la persona humana?

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Sí.
La persona es luz intelectual. Luz que ve.
 
La persona ve más allá de sus operaciones, y entonces "advierte" la existencia de la realidad (la existencia de lo que es) y también "alcanza" a saber quién es.
 
Y como lo que alcanza está más allá de lo que advierte (y de lo que piensa), podemos llamar a la persona humana "además".
 
Lo que alcanza es saber que siempre se añade a Dios y a los demás.
Por eso, podemos llamar a la persona humana "además".
 
Son los dos sentidos del carácter de "además" :
a) estar más allá del pensar y
b) ser adverbio de Dios y de los demás.


¿Qué dimensión del abandono es la más elevada?

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La 3ª es la superior, pues abandona el límite mental de la manera más estricta.

La 4ª dimensión es, sin embargo, la manera más directa y fecunda de abandonarlo, pero sin prescindir de él, pues se demora en el límite, englobándolo y explicándolo. Se describe como un quedar "creciente" en el límite mental.

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 8,3.
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¿Qué es el uso temático y el uso metódico de una cosa?

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El uso temático de una cosa es utilizarla para lo que es su finalidad.
Por ejemplo: usar los ojos para mirar.
 
El uso metódico de una cosa es utilizarla para algo más que su propia finalidad.
Por ejemplo: usar los ojos para comunicarme a través de un guiño.
 
Esta distinción es importante para entender el método del abandono del límite mental.
Porque el límite mental es la operación de conocer.
Cada acto de conocer se limita a conocer su objeto, lo que tiene presente.
Es el uso temático del acto de conocer.
 
Pero cabe un uso metódico de la operación de conocer y su objeto correspondiente: abandonarlo.
Y entonces podemos conocer lo que está más allá del límite.
 
Así lo explica Juan A. García Gz en el minuto 32 de su conferencia :
https://www.youtube.com/watch?v=Ljyddzi1-JQ&t=1806s


¿Por qué decimos que el alcanzar "sobra" y el advertir sólo "apunta"?

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Polo (que es un explorador y va poniendo nombres como Stanley o Colón) denomina "advertencia" al conocimiento metafísico, según el hábito de los primeros principios "reales" (es decir el hábito que permite conocer los primeros principios de la realidad).

"Advertimos" así el ser del universo (Polo llama al ser del universo, principio de no contradicción. Como veis es un principio real, no lógico, no algo que está en nuestra cabeza, sino en la realidad).

Con la advertencia se "apunta" también el Origen (que es el principio real de identidad, Dios, como fuente y origen), tema insondable. Le adoramos.

Polo, sin embargo,  denomina "alcanzar" al conocimiento del ser personal.

El "alcanzar" dice que es "sobrante" porque es además.

El intelecto personal alcanza a conocer que es siempre más, que siempre sobra. De ahí que se trueque en búsqueda de Aquél de quien le viene el sobrar.

El ser del universo, sin embargo,  no sobra, es sencillísimo.

Por eso el "advertir" no sobra. Gracias al hábito de los primeros principios advertimos metafísicamente la existencia de Dios. Un Ser insondable.

Es claro que el acto de advertir no se consuma, como no se consuma el alcanzar. Dios es incomprehensible.

Volviendo a nuestra pregunta: "advirtiendo" sólo conocemos que Dios existe (y que crea el universo, que no es poco). Adoramos el Origen insondable. Pero esa actividad no da para más (ni para menos). Por eso decimos que "no sobra".

El sobrar es otra cosa: es el alzarse como hijos al abrazo del Padre y ése es el "alcanzar" (le di a la caza alcance) que tampoco se consuma, pero que nos hace depender más y más del Padre, en abrazo amoroso.

A mí me conmueve contemplar la vida interior de don Leonardo, introduciéndose (tantas veces solo) por los entresijos de la Luz filial.



Glosa a Juan A. García González: Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, nota 31, p. 340


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¿De qué modo el límite, que es la unicidad, limita de un modo plural?

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El profesor Juan A. García apunta: 

En orden a la persistencia supratemporal, el límite es lo actual, y por ello limita e impide la advertencia de la mutua vigencia de los primeros principios. (1ª dimensión).

En orden a la ocurrencia esencial, el límite es inefectivo, está exento, y así limita el encuentro de la concausalidad extramental. (2ª dimensión)

En orden a alcanzar la coexistencia personal, el límite señala la ausencia del carácter de pensante en lo pensado, por eso limita la búsqueda personal. (3ª dimensión)

Y en orden al acontecer esencial de la persona, ver-yo y querer-yo, el límite carece de profundidad, de altura, es chato, o está privado de interioridad, y así limita el ascenso hasta el ápice de la esencia humana que es el yo. (4ª dimensión)

En todo caso el límite es una detención de la actividad.






Pueden ustedes ir al blog "Polianos" de Juan A. García para comentar su propuesta.

http://ieflp.blogspot.com/2017/10/dimensiones-del-abandono-del-limite.html
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