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39 ¿Cuál es el cuarto trascendental personal? 39

 .


Veamos lo que dice Adam en su punto clave n.39: 

39. El cuarto trascendental personal es el amar donal. La persona humana no sólo tiene la capacidad de amar, sino que es amar: la actividad trascendental personal es amorosa o no es personal39.

 

 

39 «Se dice que amar es trascendental o que se convierte con el ser personal, porque el sentido más alto de ser es dar». POLO, L., Antropología trascendental, I, p. 249.


40 ¿Es donal el cuarto trascendental personal? 40

 .


El cuarto trascendental personal es lo que llamamos, precisamente, el amar “donal”.

“Dar” es la actividad trascendental par antonomasia.

El ser personal es “dar” y es eso lo que quiere decir el carácter de “además”.

El ser personal es un puro sobrar, es un rebrotar incesante. No se agota nunca.

Y no se agota nunca porque es, a la vez, un “aceptar” permanente.

La persona “acepta” su ser personal y su ser personal “da”, es “dar”.

“Además” equivale al aceptar y dar creados.


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Veamos lo que dice Adam en su punto clave n.40:

 

40. El amar personal es donal: dar es la actividad trascendental por antonomasia. Es lo que quiere decir el carácter de además: efusividad, siempre ir a más, puro sobrar sin consumarse, no agotarse nunca40.

 

40 «La persona humana es co-acto de ser porque equivale a dar y porque dar sin aceptación no tiene sentido. El carácter de además equivale al aceptar y al dar creados». POLO, L., Antropología trascendental, I, p. 249.

 


41 ¿Por qué toda actividad donativa es triádica? 41




.
La actividad donativa es triádica porque siempre

 está constituida por tres miembros:


- La persona que otorga el regalo (el otorgar);

- la persona que lo acoge (el acoger);

- y el regalo (el don).


 Los dos primeros miembros son 

siempre personales.

 

El regalo se constituye como tal cuando es aceptado.

Surge del acto de donar y del acto de aceptar.

 

 ------------------

Veamos lo que dice Adam en su punto clave n.41
:

41 Todo acto de regalar “tiene una estructura triádica: primero, alguien regala, pero el regalo no se constituye como tal hasta que es aceptado; de manera que el acto de aceptar es tan generoso como el de regalar (no es una mera recepción). Por tanto, el regalo en cuanto tal surge del acto de donar y del acto de aceptar”.

POLO, L., Epistemología, creación y divinidad, p. 322.

 

« Aceptar es más que recibir, porque amar, más que dual, es trino”.

Cfr. SOŁOMIEWICZ, A., en Estudios Filosóficos Polianos, 6 (2019), pp. 114-119.


42 ¿Cuáles son los miembros de las estructuras donales de la persona humana?

 .








En el amar donal distinguimos tres miembros


- la persona como aceptar


- la persona como dar


- el don de la persona

 


El amar donal es una tríada amorosa: aceptar, dar, don.
Sin embargo, los tres miembros se reparten en tres estructuras donales.

Estructura primera. Dios da el acto de ser a la persona. La persona lo acepta. (Lo primero es aquí el aceptar). Y el Don es precisamente su acto de ser.

Estructura segunda. La persona da a Dios su vida, esperando que sea aceptada. El don es la vida humana o esencia, constituida por la persona.

Estructura tercera. La Salvación o Juicio final. Dios acepta el don, incorporándolo a su Amor. Es lo que llamamos Don-don.

 

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Veamos lo que dice Adam en su punto clave n.42:

 

 

42. En la actividad donativa trascendental (el amar donal) los tres miembros de la estructura donal son: la persona como dar, la persona como aceptar y el don42.

41 «El amar –el dar– y el aceptar son trascendentales personales». POLO, L., Antropología trascendental, I, p. 271.



La estructura donal «ha de completarse con el don, que se encuentra en la esencia del hombre». POLO, L., Antropología trascendental, I, p. 244.

43 ¿Por qué lo primero en la persona humana es el “aceptar”? 43

 .

Lo primero en la persona humana es el “aceptar” porque es una criatura. Su acto de ser es un regalo del Dar de Dios.
 
No olvidemos que la estructura donal de la persona humana se resuelve en tres estructuras. 

La primera es la tríada entre el "Dar" de Dios, el "Don" que hace Dios a la persona de su acto de ser personal y el “aceptar” ese don por parte de la persona humana

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 Veamos lo que dice Adam en su punto clave n.43:

43. La primera tesis acerca del amar donal es ésta: aceptar no es menos que dar. En la estructura donal de la persona humana el aceptar y el dar son trascendentales. Lo primero en la persona humana es aceptar al propio Creador, debido a su carácter de criatura: su ser es el regalo del Dios personal43.
41 Cfr. POLO, L., Antropología trascendental, I, p. 250.

¿Se puede llamar "sentimiento" al amor personal?

 


El amor personal es comunión de personas.

La persona da un don que es aceptado.

Eso es amor entre personas.

 

Cuanto mayor es el don, más profundo es el amor.

No hay amor mayor que el dar la vida…

 

El amor personal va acompañado de un "sentimiento", que podemos llamar amor (o enamoramiento). Es un sentimiento del espíritu.

 

El amor personal redunda en el alma. El yo tiene noticia de ese amor. Esa noticia es otro "sentimiento" que también podemos llamar amor. Es un sentimiento intelectual, sentimiento del alma.

 

Cuando se ama sí, el cuerpo también lo nota. La salud se "siente". Puede haber pues también un sentimiento sensible. Y se llora, y se ríe, y se tiembla.

 

También cabe que no haya sentimiento sensible (si tenemos fiebre), o que no lo notemos (porque estamos concentrados en nuestro trabajo). Por eso, aunque podamos llamar "sentimiento" al amor personal, no se identifica con él.

 

En cualquier caso, es amor.

 

 

Se habla de esto en Juan Fernando Sellés. Antropología para inconformes p.276.3

 

Para saber más:

Sobre los sentimientos sensibles:…….Etiqueta 14.1.0

Sobre los sentimientos intelectuales:…Etiqueta 14.2.0

Sobre los sentimientos espirituales:….Etiqueta 14.3.0

 

¿A qué llamamos amar donal o "amar personal humano"?



El amar personal humano o amar donal es el más íntimo de los radicales de la persona humana. 

 Los trascendentales personales o radicales de la persona humana son: 
co-ser, 
libertad, 
entender personal y 
amar personal o amar donal.

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Sesión sobre el Amar personal de Juan Fernando Sellés


El profesor Juan Fernando Sellés explica en este Video el Amar personal.

El amar donal en la tesis de Adam Solomiewicz

 

39. El cuarto trascendental personal es el amar donal. La persona humana no sólo tiene la capacidad de amar, sino que es amar: la actividad trascendental personal es amorosa o no es personal.

 

40. El amar personal es donal: dar es la actividad trascendental por antonomasia. Es lo que quiere decir el carácter de además: efusividad, siempre ir a más, puro sobrar sin consumarse, no agotarse nunca.

 

41. Toda la actividad donativa es triádica, puesto que siempre la constituyen tres miembros: la persona que otorga el regalo (el otorgar), la persona que lo acoge (el acoger) y el regalo (el don). Los dos primeros miembros (el otorgar y el acoger) siempre son personales. El tercer miembro (el don) es infra-trascendental y siempre tiene cierta manifestación material, cuando la persona que regala es humana.

 

42. En la actividad donativa trascendental (el amar donal) los tres miembros de la estructura donal son: la persona como dar, la persona como aceptar y el don.

 

43. La primera tesis acerca del amar donal es ésta: aceptar no es menos que dar. En la estructura donal de la persona humana el aceptar y el dar son trascendentales. Lo primero en la persona humana es aceptar al propio Creador, debido a su carácter de criatura: su ser es el regalo del Dios personal.

 

44. La persona humana no se limita a la actividad trascendental aceptante, a acoger dones. La persona humana es orientada a dar dones propios. El hombre da dones a su Creador (en tanto que Él es Aceptación divina) a través de las propias facultades esenciales: la persona necesita de su esencia para completar la estructura donal. La persona vehicula el dar personal a través de su esencia.

 

45. La segunda tesis acerca del amar donal es ésta: el don humano no pertenece al orden trascendental, sino que está en el nivel esencial. Dar dones trascendentales significa crear, donar existencia, y lo hace sólo Dios. La persona humana es capaz de dar dones esenciales, con lo que el dar humano tiene siempre sentido de devolución: la iniciativa donante primordial arranca de Dios, y al hombre corresponde devolvérsela de acuerdo con su ser y con su esencia.

 

46. El dar trascendental es dar sin perder, la actividad superior al equilibrio de pérdidas y ganancias. El dar trascendental puro es el Dar divino que da sin reservas ni pérdidas y con ganancias. Las ganancias en Dios no son crecimiento, sino híper-crecimiento.

 

47. La persona humana no es dar puro (sería Dios). El dar trascendental humano siempre es con pérdidas: tiene su coste a nivel de la naturaleza del hombre. El amar donal siempre requiere en esta vida alguna renuncia (la renuncia de bienes inferiores para el Bien mayor).

 
48. El dar personal humano es dar trascendental verdadero en virtud de su referente: el Dios personal que lo acepta. El Aceptar divino otorga el valor trascendental al don humano según su infinita Bondad y Misericordia. La persona humana no es capaz de darse, pero se da en Dios.


Aquí está el enlace para la tesis.

¿Qué es el amor?

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Amor es comunión fructífera y sabrosa entre personas.

Dicho de otra manera, el amor es la comunión de personas que se afirman mutuamente.
Comunión asentada por la afirmación que uno hace del otro, del ser del otro.

Cuando dos personas se aman, se afirman mutuamente, al aportarse su "querer que el otro sea más". Estamos revelando que queremos añadirle nuestro "querer que sea más". Nos estamos "declarando".

Todos los actos de la voluntad, en cuanto que se diferencian de las operaciones cognoscitivas, tienen un carácter de autorevelación. La persona se compromete queriendo.
(No así las operaciones cognoscitivas, cuya intención es de "semejanza").

Los actos de la voluntad no actúan de la misma manera. Así, por ejemplo, cuando digo, "me gusta el chocolate", estoy revelando que "a mí" me gusta el chocolate.

Y no porque me guste como le pueda gustar la leche al gato, sino porque "la persona que soy" está constituyendo el acto de mi voluntad.
Los actos de la voluntad necesitan ser constituidos por la persona, que se manifiesta "aportando", desde su querer-yo.

El yo está en nuestras acciones, incluso cuando sencillamente escribo, pero la manifestación del yo en el escribir es una manifestación muy pequeña, casi ínfima.

Hay amores más altos, hay una jerarquía del amor.

Se debe llamar propiamente "amor" al analogado principal de esa automanifestación: al amor dirigido a un ser que cumpla la condición de grandeza e inagotabilidad.
Y que corresponda a ese amor.

Amor es, pues, la comunión fructífera y sabrosa entre personas.




Ideas inspiradas en la pregunta nº 1 de "ANALÍTICA DEL AMOR". Entrevista de Juan Cruz Cruz con Leonardo Polo, que pueden ustedes encontrar en el nº 33 de la revista Miscelánea poliana.

Para saber más vayan a las etiquetas de este blog:
18.1.1 analítica del amor;
1.2.2 amor ;
6.9.6 enamoramiento.



¿Qué es el amar donal?

 .


El amar donal es el cuarto trascendental personal descubierto por Polo.
Es también la tríada amorosa de la persona.
 
Leonardo Polo descubrió cuatro trascendentales personales :
 
la co-existencia,
la libertad,
el intelecto personal
y el amar donal.
 
Pues bien, el amar donal de la persona humana, está formado por una tríada amorosa:
Dar
don o (Don-don)
Aceptar
 
El Don-don es “la esencia” de la persona humana cuando es aceptada por Dios. Antes de ser aceptada la esencia humana es solamente "don". 
    Y el Don de Dios es el acto de ser personal humano al ser creado, que espera la aceptación de la parte del hombre (a través de su don, de su esencia o vida).
 
La tríada amorosa de cada persona humana es pues: dar, don y aceptar.
Pero debemos hacer algunas aclaraciones:
La persona humana “da” en esta vida su esencia, “su don”, que debe ser Aceptada por Dios en el Juicio.
 
Al ser aceptado, su don esencial es elevado al orden trascendental, entonces podemos llamarlo Don-don.
 
Adam Solomiewicz aclara la cuestión al proponer que en el amar personal hay, por lo menos, dos estructuras amorosas.
 
Pueden ustedes seguir su exposición en este enlace: https://drive.google.com/file/d/1X4l9Fh9EG8wMGoSWZ7NtNcNu-BICaktx/view
 
Estarán ustedes de acuerdo en que el amar personal hay que explicarlo como relación entre dos personas.
No se puede explicar solamente en el interior de una sola persona. Tienen que haber dos personas.
 
Pues bien, el amar personal tiene una estructura triádica : Aceptar, Dar, don, que hay que poner en relación con Otra persona: con Dios.
 
aceptar y dar son trascendentales.
 
actividad acogedora (aceptar)
actividad otorgadora (dar)
 
Hay distinción real entre aceptar y dar.
 
El referente del “aceptar” trascendental humano es el Dar de Dios
El Don de Dios es el ser de la Persona humana. Este Don es trascendental porque solamente Dios puede dar dones trascendentales.
 
El referente del “dar” trascendental humano es el Aceptar de Dios.
Y lo que la persona humana da es, su don, es el don esencial. Su vida.
 
El don del trascendental amar personal es doble: el ser de la persona humana creada por Dios (Don trascendental) y el don de la vida humana que la persona da a Dios (don esencial).


¿Contento con la exposición del profesor Sellés sobre la caridad?

 

Les paso el enlace para seguir la magnífica conferencia del profesor Sellés (con la ayuda del profesor Louis Cardona).

A mí me hubiera gustado que fuera más explícito en la distinción entre caridad natural y caridad sobrenatural.
 
Ya saben que yo pienso que la caridad sobrenatural (la Caridad de la Teología clásica) es una anticipación, mayor o menor, del Amor que viviremos en el Cielo.
 
Y que existe una dimensión natural de ese Amor, es decir, que todas las personas humanas tenemos de entrada, y que forma parte de nuestra Dignidad infinita. Caridad que podemos denominar "nativa". 

Esta dimensión natural no es otra cosa que la apertura trascendente del trascendental personal, descubierto por Polo, llamado "Amar  personal", hacia Dios (concretamente, hacia el Espíritu Santo).

En el Medievo, cuando los doctores cristianos tuvieron que explicar el amor sobrenatural lo vincularon a la voluntad, considerándolo como una virtud “infusa”.

Pero pienso que el amor natural es también infuso, nativamente, concretamente es una de las aperturas trascendentes de la persona humana, fruto de la llamada inicial de Dios al crearnos.

 Por lo tanto, cuando el profesor Sellés expone en esta conferencia lo que es la caridad, opino que está hablando casi exclusivamente de ese amor natural, nativo, trascendente.

  En la conferencia, el profesor Sellés habla muy poco de la Caridad propiamente sobrenatural.
Lo hace a partir de una hora y tres minutos (1.03.20).
 Aquí tienen ustedes la transcripción de lo que dice en la conferencia:
 
“Bueno, (dice), éste es el planteamiento natural ¿qué hay que añadir a todo esto?, pues  la Caridad evidentemente”.
 (va a hablar ahora de la Caridad sobrenatural) :
 
¿Qué es la Caridad?, (se sobreentiende que se trata de la caridad sobrenatural), la caridad es una elevación de eso cuyo tema nuclear son las personas divinas.
(“Eso” son las aperturas trascendentes que nos abren a Dios “naturalmente”).
(Y aquí profesor Sellés hace una estupenda síntesis de lo que es la caridad sobrenatural).

En qué consiste esa elevación que se añade al amor natural trascendente :
 
“En primer lugar ser Cristo.

En segundo lugar, desde Cristo aceptar la voluntad del Padre tal cual la quiere para nosotros para cada uno de nosotros.

Y en tercer lugar manifestar eso con obras es decir que las obras estén suficientemente inspiradas por el Espíritu Santo, de modo que respondan al carácter filial que uno es y el Padre las pueda aceptar  eternamente”.”
(Muy bien, profesor Sellés).
------------------
Me parece una síntesis excelente.

Podríamos nosotros añadir que esa “elevación” sobrenatural  no es otra cosa que una “anticipación” del Amor que viviremos en el Cielo.
 
 
Pongo un ejemplo:
Naturalmente, mi apertura trascendente al Hijo, me lleva a dar una limosna. Es una cierta participación en la vida del Hijo.
 
Si en ese momento recibo una gracia actual, me daré cuenta, más o menos, del significado de esa limosna en la eternidad. Es una anticipación que aparece en mi vida actual. 

La caridad sobrenatual es pues una cierta participación en la plenitud de la Vida del Hijo.
 


¿Da Dios el dar humano?

 .


Dios Da el ser (estructura donal primera) y la persona lo acepta (estructura donal segunda), al dar su don esencial
Aceptar es más que dar.
 
Dios Acepta (en el Juicio) el don esencial de la persona (su vida) y lo eleva (por Amor) a Don-don.

A este propósito es interesante la nota 28 de Excerpta de la tesis de Adam.



¿Cómo se resuelve la polémica entre franciscanos y dominicos con respecto del amor?



¿En el Cielo, la felicidad se alcanza con la voluntad o con la inteligencia?

Ambos, franciscanos y dominicos vincularon el amor a la voluntad.

Entienden el amor como una operación inmanente.
Lo ven como suma amistad.
La amistad es la virtud superior de la voluntad.
 
No se han dado cuenta todavía que hay un Amar radical, el Amar personal.

El Amar personal es uno de los trascendentales personales descubiertos por Polo.

Tanto la inteligencia como la voluntad (que son del nivel esencial de la persona humana), se nutren del Acto de ser personal (la Persona).

En el Cielo rige el Amar, que es superior tanto a la inteligencia como a la voluntad, y que se convierte con los otros tres trascendentales personales : co-ser, libertad e intelecto personal.
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¿Comparece la persona en los actos de la voluntad?

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Ciertamente la persona comparece en los actos voluntarios.

Son actos que necesitan ser constituidos, entrando el yo a formar parte del acto.

De ahí que digamos que los actos de la voluntad son efusivos de la persona.
Son un verdadear del yo, al comparecer la verdad de la voluntad.
El yo se reconoce en los actos voluntarios.




Ideas inspiradas en la pregunta nº 12 de "ANALÍTICA DEL AMOR". Entrevista de Juan Cruz Cruz con Leonardo Polo, que pueden ustedes encontrar en el nº 33 de la revista Miscelánea poliana.

Pinchen aquí para acceder a la entrevista completa: http://www.leonardopolo.net/revista/revista.html

Para saber más vayan a las etiquetas de este blog:
18.1.1 analítica del amor;
5.5.3 amar personal;
6.2.2 voluntad;
1.13.1 efusión;
6.2.0 yo y sindéresis

 .

¿Qué es primero, la verdad o el amor?

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En la persona la verdad y el amor están unidos antes de su distin­ción en operaciones de facultades distintas.

La verdad personal, en el hombre, es indisolublemente amor, superabundancia. Es la verdad cantada. A dúo y en coral.

La verdad en sus raíces no es un remedio necesitado.
Lo dice Rilke: el hombre está más allá de todo fin. No se acaba.
El mundo se va terminando en objetivos, pero el amor humano, entonces, rebrota.

No se puede decir que lo que sigue a la verdad no sea verdad. Toda la hondura del espíritu se manifiesta en el canto, y sin verdad es imposible cantar.
Por tanto, no es verdad que ante la verdad solo quepa detenerse.
Eso es consecuencia de la perspectiva subjetivo-objetualista derivada del afán de certeza cartesiano.

Someter la verdad al criterio de la certeza constituye un error.
El error no es sino paralización de la verdad: cogito, sum, como principio de la filosofía. Soy lo que soy. Parménides subjetivo.
Entonces no hay cabida más que para las ideas claras y distintas.

Pero la verdad no está destinada a aquietar la sospecha o la duda, sino a movilizar.

Verdad y amor en comunión.


Etiqueta 5.2.1 la verdad y su encuentro;
Etiqueta 5.2.1 la verdad;
Etiqueta  20.13.0 Descartes;
Etiqueta  5.5.3 amar donal;
Etiqueta  1.2.2 amor;
Etiqueta  1.0.0 preguntas para empezar;

Etiqueta 15.0.0 Polo genial.
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