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¿Qué significa "ser"?

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"Ser" es lo estable, lo que no es mordido por el tiempo.

El "ser", la estabilidad del ser,  es plural. No es un monolito. Ser se dice de diversas maneras.

No es lo mismo el ser increado que el ser creado. El ser creado, siendo estable, tiene también inestabilidad, movimiento, tiempo.

No es lo mismo el ser que es Dios, que el ser humano, o que el ser del universo.
Dios no cambia. El ser humano y el ser del universo cambian, pero de modo diverso.

Y no es lo mismo el ser como acto, que el ser como esencia. La esencia es, pero lo es dependiendo del acto de ser.
El acto de ser es más estable que el ser de la esencia.

El ser como acto (acto de ser), es, pues, plural:
Ser Originario (Dios);
ser "además" (ser humano);
ser persistente (el ser del universo físico estudiado por la metafísica).

El ser como esencia es también plural:
Esencia divina;
esencia humana (la vida creciente de cada quién);
esencia del universo físico (o despliegue de la tetracausalidad).


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¿Por qué la filosofía clásica emplea la analogía para explicar la distinción entre los seres?



Porque la filosofía clásica se ha opuesto siempre a pensar que el ser sea un género global, máximo.

Propone en cambio una noción analógica de los seres; pues hay cierta graduación entre ellos: o una diversa intensidad en las formas de ser, en virtud de la cual se diferencian los distintos seres.

Con todo, aún mejor que la analogía, que no deja de ser cierta reducción a unidad, es la distinción.


Ideas sacadas del “compendio” de Antropología “el hombre como persona” de Juan A. García González.



¿Qué designa el nombre "ente"?


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El nombre "ente" es participio de presente del verbo ser: "lo que es".

A lo real se le ha llamado ente.

Pero atención, "lo que es" no es lo que "era", ni tampoco lo que "será".

Es cierto que lo primero que la admiración presenta es justamente eso: presencia, presencia mantenida.

Y Parménides utiliza la palabra "ente" para designar el principio fundamental que funda, que asiste en presente.

"Ente" significa lo que es, lo que está siendo, lo esente, la unidad verbal-nominal. Fundar haciendo consistente lo fundado.

En definitiva, Parménides formula la actualidad como "ente".

Parménides es el gran enemigo de Polo: porque el ser no se agota en la actualidad. El ser que fue, también será. El ser, es y será actividad.

Sólo con entes no vamos a ninguna parte.



Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.46.39.4
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¿”Ser” es siempre lo mismo?


Ser o existir no es siempre lo mismo. Una cosa es la sola existencia natural, de los seres que no saben que existen y otra cosa es la existencia de los seres que pueden conocer su propia existencia, las personas.

Ideas sacadas del “compendio” de Antropología “el hombre como persona” de Juan A. García González.

¿Cuáles son los tipos primeros de ser?

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Clásicamente se consideran dos tipos primeros de ser: Dios y la criatura.

A Dios se le conoce como "principio" real de identidad. Sólo Dios es idéntico. Dios es el Ser.

La criatura es el ser inidéntico. Es un ser compuesto de acto de ser y de esencia.

El acto de ser que estudia la metafísica es "sencillo". Se le conoce como principio real de no contradicción (Polo dirá que ese ser es el "ser del universo" físico).

Polo profundiza en la distinción entre acto de ser y esencia, ampliándola, cosa que no se le había ocurrido a Norberto del Prado, ni a Gilson, ni a Cornelio Fabro.

Es muy conveniente hacerlo y es lo que Polo propone: profundizar en el planteamiento tomista: es cierto que la criatura es compuesta de acto de ser y esencia.
Pero podemos alcanzar una distinción superior: el acto de ser del universo físico es distinto del acto de ser de la persona.

El ser del hombre no es estrictamente el ser como "fundamento" (que es el principio real de no contradicción). El ser del hombre es libertad. Es además.

Luego no hay dos tipos primeros de ser, sino tres: Dios, persona y universo.
El hombre es, a la vez, cósmico y extracósmico.





Inspirado al leer la esencia de la persona humana. p.34.3 – 35. Se trata de unas notas sacadas de la conferencia dictada por Polo el 25-XI-1994 en el salón de grados Mª Zambrano de la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Málaga. (Miscelánea poliana nº 4). Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García

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¿Qué es ser primero y ser segundo para Polo?

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Según Polo el ser personal es distinto de aquél de que se ocupa la metafísica.

La metafísica estudiaría el ser como lo primero, como principio y como causa, es decir, el primer sentido del ser.

El segundo sentido del ser es el ser que se añade libremente, es el ser libre de la persona humana, el ser como segundo.

La filosofía primera, trata de lo radical, y comprende tanto la metafísica (el ser primero) como la antropología (el ser segundo).

Las filosofías segundas estudian todo lo que tiene que ver con el ser "en el tiempo".

No nos debe desorientar la terminología utilizada clásicamente para expresar en metafísica, el orden predicamental (que no es radical) y que distingue entre acto "primero", entitativo (la forma substancial) y acto "segundo", operativo (los accidentes).

Cuando hablamos aquí de ser primero y ser segundo nos movemos en el orden trascendental, en lo radical, no en el orden predicamental.







Glosa a Juan A. García González: Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 328.3

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¿Se puede decir que el acto de ser personal posee la esencia o "tiene" la esencia?

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No.
La esencia humana no se "posee" sino que es el manifestarse o el disponer de la persona humana.

Seguiré en mi respuesta las apreciaciones de Juan Fernando Sellés en su libro sobre la persona humana, publicado en la universidad de la Sabana en 1998.

La más alta averiguación filosófica medieval es la distinción real entre esencia y acto de ser en la realidad creada.

Por "esencia" entienden el modo de ser de cada realidad, su forma de ser o su composición real.

Por "acto de ser" o esse, entienden el fundamento de toda realidad, aquel principio que hace ser a las realidades.

Las diversas realidades no se reducen al ser, sino que son tal o cual (esto es la esencia) realidad, de tal o cual índole (la índole es la esencia).

En Dios Ser y esencia coinciden.


En antropología hay que esclarecer mejor esta distinción.

¿Qué es en el hombre del ámbito de su esencia ?
¿Qué es en el hombre del ámbito de su ser ?

G. Marcel capta esa dualidad y la formula con sus nociones de « tener » y « ser ».

La propuesta poliana en antropología, muy bien enseñada por Sellés es, sin embargo, tripartita pues distingue tres ámbitos.

Al ámbito del tener « recibido » pertenece la naturaleza humana (el cuerpo, las facultades, las tendencias, etc).

Al ámbito del tener « adquirido » pertenece la esencia humana (que es el perfeccionamiento de la naturaleza humana ; es el crecimiento que la persona consigue libremente). La esencia del hombre es incrementable indefinidamente: noción de hábito y de virtud.

El ámbito del ser  "recibido" y "donante" es la persona. Ser que no está clausurado, pues puede ser más, al dar más, al hacer crecer su esencia. (Puede dar, es dar).

El acto de ser dispone, manifiesta, ilumina, aporta, con la esencia, pero no dispone de la esencia. La esencia es el disponer indisponible.







Si quieren ustedes leer una síntesis de la distinción real esencia – acto de ser, vayan al principio de este blog, a la página (en rojo) ""Esencia – Ser. Su distinción"

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¿Es lo mismo ser que ente?

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Para Carmen Gracián.


El comienzo de la filosofía es la admiración.

Ante el firmamento estrellado "caemos" en la filosofía. Caemos en la cuenta de que existe lo firme, lo estable, lo que no pasa.

Acabas de descubrir el ser.

Quizá, Carmen, lo quieres llamar "ente", porque el ente es lo que es. Más tarde te darás cuenta de que decir "ente" es decir muy poco.

No vamos a pasarnos la vida coleccionando entes, analizándolos, buscando sus causas y principios. La filosofía no es tan aburrida.

Además, el filósofo descubre muy pronto que él es capaz de admirar el firmamento. Que hay algo en él que se corresponde con lo estable: la mente (el nous).

Mi mente no es sólo ente, sino que se añade al ente.
Acabas de entender lo que es la persona.

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¿Existe el ser?

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Aunque parezca un trabalenguas, podemos decir :

El ser personal "insiste". Existe insistiendo.

El ser del universo físico "persiste". Existe persistiendo.

La esencia de la persona humana "consiste". Existe creciendo, si quiere.

El universo físico, en tanto que esencia, "existe".  Existe desplegándose.

Tenemos así una distinción trascendental para Polo:
el "ser" personal es distinto del "ser" del universo ;
y la "esencia" de la persona humana es distinta de la "esencia" del universo físico.

Detengámonos en el "consistir".
La consistencia es lo propio de las ideas. La verdad no se deja sumir por el tiempo, es eterna, no cambia. Es el "sistir".

La verdad no es tiempo ni espacio, pero se manifiesta precisamente en el con-sistir, la unión consigo, la unión con aquello que no tiene nada que ver con el pasar ni con la distancia (Polo, Introducción a la filosofía, p.34, 2).

Lo trascendentalmente verdadero es siempre igual a sí mismo, no se desgasta con el tiempo, ni cambia de sitio. Pero se entiende y se comprende, libremente, al con-sistir.

Más aún, el hombre tiene algo en él, capaz de verdad. En el hombre hay algo constante, que canta a la verdad consistente, algo que puede estar en el tiempo (con-), pero que en sí mismo no es temporal (-siste). Hay algo en el hombre que, estando en el tiempo, no es temporal. El alma humana es ante todo lo que permite al hombre una correspondencia con la verdad. El hombre tiene mente, noús.

Por eso decimos que la esencia de la persona humana "consiste", crece formando ideas, poseyendo libremente, más o menos verdad.

La verdad se desvela en su alma, no cae en el olvido.

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Me pregunta Rafa Monterde cuándo nos topamos con el ser.

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Cher Rafa,

El ser se dice de muchas maneras:

Ser Idéntico, el Creador.

Seres inidénticos, las criaturas: ser personal humano y ser del universo físico.

"Caemos en la filosofía",  al admirar el cielo estrellado.
Gracias al firmamento podemos advertir el ser "sencillo" del universo físico.

Polo propone como método, el abandono del límite mental. Al excluirlo (1ª dimensión del abandono) advertimos el ser del universo.

Y al darnos cuenta de que no cambia, de que está fuera del tiempo, sabemos que hay algo en nosotros que también está fuera del tiempo. Somos capaces de verdad.
Al desaferrarnos del límite (3ª dimensión del método del abandono) alcanzamos nuestro ser personal. Que no es "sencillo", como el ser del universo físico, sino dual, abierto por dentro.

¿Nos topamos con la verdad?
No.
La verdad no está fuera de mí, sino en el acto de conocer. No hay verdad sin cognoscente.
No es el ser de la cosa el que suscita la verdad.
Es el ser de la persona (cognoscente) quien ilumina la realidad, poseyendo intencionalmente, aspectualmente, objetivamente, alguna dimensión de la realidad de la cosa.
La verdad de la cosa no está en la cosa, sino en el cognoscente. La verdad de la cosa está en mi intencionalidad.

Nunca nos "topamos" con el ser.
Siempre podemos pensar más. Siempre podemos conocer mejor la cosa.

Ahora bien, hacia dentro, alcanzamos  nuestro ser personal como pura transparencia.
¿Quiénes somos?
Nuestro ser personal aparece como un "encargo" (es el cuento de Caperucita).
El desvelamiento de nuestro ser personal es mi verdad personal. Nuestro destino. Se vive como enamoramiento. Como un destinarse tras el primer encuentro. Como un canto.

Esperando el encuentro definitivo.
Que es más que toparse, abrazarse.

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¿Es jerárquica la realidad?

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Sí. La realidad es jerárquica.

El ser, en su más alto nivel es el Acto puro, Dios. Identidad. Presencia sin hábitos. Eternidad. Dar actuoso.

Las personas (ángeles y hombres) somos de un nivel ontológico inferior. Aunque seamos capaces de Dios (en tanto que relaciones subsistentes en el orden del Origen), somos inidénticos.

El ser del universo físico, sin embargo, es un ser sencillo, inferior a las personas. De ahí que una planta o un animal sean de un nivel inferior.

Hay pues jerarquía ontológica. Dios, – persona creada –, ser del universo.








De esto habla Lluís Pifarré en su libro "Entender a Leonardo Polo", p. 73
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¿A qué llamamos "existencia"?

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"Existencia" es una noción que abarca tanto el acto de ser como la esencia. Es una síntesis mental.

No se debe confundir con el "acto de ser" o "esse".
Y tampoco con la esencia.

En el lenguaje ordinario hablamos de nuestra existencia refiriéndonos a nuestra vida. Nos referimos así a nuestra esencia real. Vivimos por nuestro acto de ser, según nuestra esencia libre.

Sin embargo, corremos el riesgo de olvidar que el acto de ser, que nos hace ser realmente, no es una dimensión de nuestra esencia libre. Caeríamos así en el existencialismo, que nos deja huérfanos o arrojados al mundo.


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¿Qué significa "ser"?

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"Ser" es lo estable, lo que no es mordido por el tiempo.

El "ser", la estabilidad del ser,  es plural. No es un monolito. Ser se dice de diversas maneras.

No es lo mismo el ser increado que el ser creado. El ser creado, siendo estable, tiene también inestabilidad, movimiento, tiempo.

No es lo mismo el ser que es Dios, que el ser humano, o que el ser del universo. Dios no cambia. El ser humano y el ser del universo cambian, pero de modo diverso.

Y no es lo mismo el ser como acto, que el ser como esencia. La esencia es, pero lo es dependiendo del acto de ser. El acto de ser es más estable que el ser de la esencia.

El ser como acto (acto de ser), a su vez, como ya hemos indicado, es plural:
Ser Originario (Dios);
ser "además" (ser humano);
ser persistente (el ser del universo estudiado por la metafísica.

El ser como esencia est también plural:
Esencia divina;
esencia humana (la vida creciente de cada quién);
esencia del universo (o despliegue de la tetracausalidad).

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¿Qué designa el nombre "ente"?

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El nombre "ente" es participio de presente del verbo ser : lo que es.

A lo real se le ha llamado ente.

Pero atención, "lo que es" no es lo que "era", ni tampoco lo que "será".

Es cierto que lo primero que la admiración presenta es justamente eso : presencia, presencia mantenida.

Y Parménides utiliza la palabra "ente" para designar el principio fundamental que funda, que asiste en presente.

"Ente" significa lo que es, lo que está siendo, lo esente, la unidad verbal-nominal. Fundar haciendo consistente lo fundado.

En definitiva, Parménides formula la actualidad como "ente".

Parménides es el gran enemigo de Polo: porque el ser no se agota en la actualidad. El ser que fue, también será. El ser, es y será actividad.

Sólo con entes no vamos a ninguna parte.


Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.46.39.4

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Me pregunta Rafa Monterde cuándo nos topamos con el ser

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Cher Rafa,


El ser se dice de muchas maneras:


Ser Idéntico, el Creador.


Seres inidénticos,  las criaturas:ser personal humano y ser del universo.


Caemos en la filosofía, al admirar el cielo estrellado.
Gracias al firmamento podemos advertir el ser "sencillo" del universo.


Polo propone como método, abandonar el límite mental. Al excluirlo (1ª dimensión del abandono) advertimos el ser del universo.

Y al darnos cuenta de que no cambia, de que está fuera del tiempo, sabemos que hay algo en nosotros que también está fuera del tiempo.
Somos capaces de verdad.


Al desaferrarnos del límite (3ª dimensión del método del abandono) alcanzamos nuestro ser personal. Que no es sencillo, sino dual, abierto por dentro.


¿Nos topamos con la verdad?
No
La verdad no está en el ser, sino en el acto de conocer. No hay verdad sin cognoscente.
No es el ser de la cosa el que suscita la verdad.
Es el ser de la persona (cognoscente) quien ilumina la realidad, poseyendo intencionalmente, aspectualmente, objetivamente, alguna dimensión de la realidad de la cosa.
La verdad de la cosa no está en la cosa, sino en el cognoscente. La verdad de la cosa es la intencionalidad.


Nunca nos "topamos" con el ser.
Siempre podemos pensar más. Siempre podemos conocer mejor la cosa.


Ahora bien, hacia dentro, alcanzamos nuestro ser personal como pura transparencia.
¿Quiénes somos?
Nuestro ser personal aparece como un "encargo" (es el cuento de Caperucita, que debe llevarle el cesto a la abuelita).
El desvelamiento de nuestro ser personal es la verdad personal. Nuestro destino. Se vive como enamoramiento. Como un destinarse.


Esperando el encuentro definitivo.
Que es más que toparse, abrazarse.

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