¿Monogenismo o poligenismo?
Adán y Eva históricos y a la vez prototipos
La doctrina católica afirma la realidad histórica de Adán y Eva como la primera pareja humana, cuyo pecado tuvo consecuencias para toda la humanidad.
Pero siendo figuras
históricas, son, a la vez, figuras emblemáticas que representan el origen y la
condición de toda la humanidad.
Ser figura emblemática, o
prototipo, no va en contra de que sean, a la vez figuras históricas.
En tanto que emblemáticas
“representan” o son el prototipo de toda la humanidad.
León XIV, en la audiencia
del 11 de junio de 2025 tiene una frase en la que habla de “representación” :
“Jesús, con su muerte,
fue a buscar a este Adán que cayó y que representa a cada uno
de nosotros".
Podemos decir que Adán y
Eva, a la vez, son figuras históricas y prototipo de
cada persona humana.
Adán y Eva como “prototipo”
son los protagonistas de la Antehistoria poliana.
La naturaleza histórica de
Adán y Eva y de todas las personas humanas está marcada por el pecado original,
que sucede en la Antehistoria.
En la Antehistoria, Adán
y Eva son las figuras emblemáticas de lo que sucederá en la historia con cada
persona humana.
¿Es Adán el prototipo de la humanidad?
La decisión de crear al hombre libre, a su imagen, implica la creación de
un "prototipo" humano que, al ser libre, tiene un defecto de
fabricación, pues el pecado es el error peculiar de la libertad.
El demonio, en la Antehistoria, pecó pues era libre.
La persona humana será creada libre, y por tanto podrá pecar, así sucedió
en la Antehistoria en la que pecó al ser seducida por satán.
Ese prototipo es Adán y Eva.
La rectificación del ensayo inicial es un Nuevo Adán, más libre por el Amor
sufriente.
7.0.1 Antehistoria;
12.2.3 Adán y Eva;
12.3.0 pecado original
¿Es lo mismo Antehistoria que Prehistoria?
La Antehistoria no es una mera prehistoria.
Por tanto, la Antehistoria no es todavía
Historia.
Es solamente el Plan de Dios, que debe
entenderse como la “integridad esencial” con la que Dios crea al hombre con
vistas a su culminación definitiva.
Sin embargo, esta integridad es herida en la
Antehistoria, porque la posibilidad de pecar es inherente a la libertad humana,
el error peculiar de la libertad.
En el Plan de Dios, es decir, en la
Antehistoria, hay también un Redentor, si se le ama, la persona no puede pecar.
La historia del universo físico no es lo
mismo que la Historia de cada persona humana.
Cuando Dios crea una persona comienza una
nueva Historia personal.
Como la persona creada es libre tiene la
posibilidad de pecar. Su Historia comienza al mismo tiempo que su pecado
original histórico.
Si en la Historia ama a su Redentor, esa
persona, gracias a su Comunión de Amor con el Redentor, no puede pecar.
¿Cuándo se cierra la Antehistoria? La
Antehistoria nunca se cierra pues Dios no cambia su Plan.
La Historia humana es solidaria de la
Antehistoria.
Sin embargo, la Historia humana comienza con
la creación de cada persona humana que es concebida con el pecado original, la
posibilidad de pecar.
En la concepción se unen la Antehistoria y la
Historia.
En la Historia de cada persona humana no
vemos la Antehistoria (es como si estuviera “cerrada”), lo que vemos son sus
decisiones libres históricas, que pueden ser pecaminosas, salvo que gracias a
la Comunión con el Redentor, sean del agrado de Dios.
Es así como puedo entender la frase poliana
que dice que “La humanidad es solidaria del primer pecado, que cierra la
antehistoria y comienza la historia”. Aquí el primer pecado es, a la vez, el de
la Antehistoria y el de la Historia personal.
En la Historia de la humanidad el pecado se
propaga. Historia que pudo haber sido de otra manera (pues realmente somos
libres). Feliz culpa, sin embargo, que mereció, en la Antehistoria y en la
Historia, un tal Redentor.
¿Es la persona humana “co-existencia” trascendental porque se abre a otra persona humana?
No.
La persona humana es “co-existencia trascendental” porque nace de Dios y está llamada a destinar.se a Dios.
Cada persona es un acto creacional distinto.
Cada persona es hija, por creación, antes de ser hermana o amiga de otra persona humana.




