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¿Qué es un corazón endurecido?

 


Un corazón endurecido es el corazón que no “da”. 

Que no quiere dar.


Dios “da” y yo debo querer “aceptar”.

Y yo acepto al “dar”.

 

Dios me da su Don.

Yo debo dar mi don. Yo doy mi don constituyéndolo a partir de mi voluntad.

Se forma así el Don-don.

 

El corazón endurecido no da.

Es un corazón indiferente al bien que recibe.

O un corazón obsesionado con su pretensión de sí.

O un corazón seducido, partido, con doble vida.


¿Qué añade la gracia santificante a la buena voluntad del corazón?

 


La buena voluntad, o el no tener el corazón endurecido, bastan para entrar en el Cielo.

Pero el Espíritu Santo corona con sus dones nuestras aperturas trascendentes.

 

Eso son los dones del Espíritu Santo, “nuevas” intervenciones divinas para nuestra santidad y felicidad eternas.

 

Los trascendentales son jerárquicos y desde el Amar, el Espíritu Santo los corona con novedades.

El Amar tira del Entender y el Entender de la libertad y la libertad de la humildad.

No es lo mismo la ayuda de Dios que hace a los hombres de buena voluntad que la “novedad” de la llamada a la santidad (Adan la recibió pero la perdió).

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¿Qué pasa cuando el corazón se endurece?

 


Cuando el corazón se endurece aparece el odio.

Se desea la muerte de quien nos enseña a amar.

Ése es el pecado de Satán.

Odia a Dios. 

Quiere su muerte.

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¿Cuál es el fin de la gracia sobrenatural?

 


El fin de la gracia sobrenatural es arrancarnos el corazón de piedra y darnos un corazón de carne.

La indiferencia, la obsesión, la doble vida, endurecen el corazón que se embota y se transforma en piedra.

Estamos hechos para amar, para vivir en comunión.
Y cuando el yo, con la pretensión de sí, se niega a dar, se endurece.

La gracia sobrenatural es una nueva intervención de Dios que nos muestra el amor que viviremos en el Cielo.

Si se acepta, el corazón vuelve a amar.

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¿La Misericordia de Jesús provoca su muerte?

 


La Bondad, el Dar, provoca el odio de los corazones endurecidos.

Cuando Jesús cura la mano atrofiada, quieren matarle.

No soportan el que su Misericordia les llame a aceptar que deben "dar" en lugar de mantenerse en la pretensión de sí.

Quieren matarle porque es Bueno y ellos no quieren ser buenos.

Su corazón está endurecido.

El demonio odia a Dios.

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¿Por qué era tan difícil para los fariseos responder a la pregunta si es bueno curar en sábado?

 


Es evidente que es bueno curar, aunque sea sábado.

Lo misterioso es que la misericordia de Jesús desencadene lo contrario a la misericordia: el odio y los deseos homicidas.

 

Cuando no se quiere dar fe a Jesús, aunque diga y haga cosas buenas, será recibido como el buen vino en un estómago avinagrado.

En este caso, se trata de un corazón endurecido.

 

Están ciegos para la misericordia.

¿Se endurecieron a veces los corazones de los Apóstoles?

 


Sí, por ejemplo cuando Jesús marcha sobre las aguas se aterrorizan.

Marcos dice que no habían entendido la multiplicación de los panes, pues sus corazones estaban “endurecidos”.

 

La dureza del corazón nos impide entender las cosas de Dios que son siempre misericordiosas.

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¿En qué consiste el misterioso entenebrecimiento de los corazones endurecidos?

 


Es como si el mal se sintiera amenazado por el bien.

 

El bien despierta un mal que se le opone.

Un odio asesino.

 

Ahora comprendo mejor el sufrimiento del demonio.

¿ Por qué hay personas que critican furibundamente a las familias numerosas o madres con muchos hijos ?

 


Si es un bien, una prueba de generosidad. ¿Por qué despierta rabia?

 

Porque el mal, ante la presencia del bien se siente amenazado.

 

Quizás están llenas de remordimiento por su egoísmo y falta de generosidad e intentan sofocar el bien con esas críticas para que el remordimiento disminuya.

 

Tendrían el corazón endurecido.

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¿Otro ejemplo de endurecimiento del corazón en el matrimonio

 


Efectivamente, hay un ámbito en el que el endurecimiento del corazón tiene terribles consecuencias: el matrimonio.

 

La unidad para siempre es un gran bien pero provoca odio cuando el corazón se endurece.

 

Jesús lo dice cuando los fariseos le dicen que Moisés permite repudiar a la mujer. Lo permitió a causa de la dureza de vuestro corazón.

Un corazón esclerótico.

Esa es la causa que lleva a repudiar.

 

Cuánta dureza de corazón puede haber en el matrimonio. Los corazones se endurecen y se llega a una frialdad terrible.

Además, qué falta de misericordia con los hijos.

 

Una buena oración para la pareja: Señor, si algo se ha endurecido nuestro corazón, danos un corazón de carne, haz que recuperemos el primer amor.

Cámbianos, porque es terrible la dureza del corazón

 

¿De dónde viene esta enfermedad del alma que es el endurecimiento del corazón?

 


El endurecimiento del corazón es obra del diablo, del maligno, es consecuencia del pecado, de la mentira de pensar que es mejor recibir que dar.

 

Es un cerrarse a la misericordia, es incapacidad de compadecerse, de ser misericordiosos.

Altanería, sensualidad.

 

Es un desatino de la razón que se opone desde dentro a Dios.

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¿Se puede ir al Cielo con el corazón endurecido?

 


El corazón endurecido no puede entrar en el Cielo porque Dios es Amor.

El Juicio consistirá en la aceptación o no de nuestro don, de nuestra vida.

El corazón endurecido no sabe dar.

De ahí que son condenados los que no dieron de comer, o de beber, o no visitaron a los prisioneros.

Se van al infierno por pecados de omisión.

 

Los que no conocieron a Jesús en esta vida, irán al Cielo si su corazón es dadivoso.

La Vida del Cielo (gracia santificante) supone la naturaleza, la prolonga. Son hombres y mujeres de buena Voluntad. No daban por lo que podían ganar, sino por efusión de su espíritu que ha sido creado para dar.

 

El cristiano goza ya, en la medida de su unión con Cristo, la alegría del dar misericordioso, que no busca su paz interior, sino manifestar el Don recibido del Espíritu.


¿Por qué condena Dios los pecados de omisión?

 


Dios condena los pecados de omisión porque son una manifestación del corazón endurecido.

 

Es cierto que muchas omisiones se cometen sin pleno conocimiento y deliberado consentimiento. Son más bien una falta de atención. Pero ¿por qué había esa falta de atención? Seguramente porque el yo se aferra al tener y le falta la actitud del dar.

 

La ceguera y endurecimiento del corazón es el fruto de omisiones anteriores voluntarias. Por eso el Catecismo (n. 1859) dirá que la ignorancia afectada y el endurecimiento del corazón no disminuyen sino que aumentan el carácter voluntario del pecado. Es una elección personal del que va a la suya, y merece la condena del Señor.