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Los actos de la razón teórica son :
El concepto : Se conoce la forma presente en las diversas materias (se puede conocer la humanidad y la corporeidad de un hombre).
El juicio : conoce los movimientos y acciones del hombre (trabajar, jugar, dormir) y los accidentes concordes con el hombre (alto, rubio, elegante) y el orden del universo con el hombre.
La demostración : detecta el límite, es decir, que la razón no es apta para conocer a cada quien.
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¿Qué es lo oportuno?
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Lo oportuno es lo que conviene ahora.
Lo congruente.
Hacer filosofía es hacer filosofía hoy.
La filosofía no es un asunto del pasado.
No somos bibliotecarios.
La historia de la filosofía es un crecimiento en comprensión.
Sólo unos pocos consiguen alcanzar la altura de su tiempo: ellos son los que pueden hacer avanzar la filosofía.
Polo afirma que lo que ahora conviene es una filosofía del "también". No se trata de criticar sino de proseguir lo que los modernos deslumbraron, sin ser capaces de desarrollarlo: el tema de la libertad.
En definitiva, lo que conviene es explicar cómo la persona es libertad, además.
Lo que conviene es una Antopología "también" trascendental.
Polo habla de esto en Presente y futuro del hombre. p.198.3
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Lo oportuno es lo que conviene ahora.
Lo congruente.
Hacer filosofía es hacer filosofía hoy.
La filosofía no es un asunto del pasado.
No somos bibliotecarios.
La historia de la filosofía es un crecimiento en comprensión.
Sólo unos pocos consiguen alcanzar la altura de su tiempo: ellos son los que pueden hacer avanzar la filosofía.
Polo afirma que lo que ahora conviene es una filosofía del "también". No se trata de criticar sino de proseguir lo que los modernos deslumbraron, sin ser capaces de desarrollarlo: el tema de la libertad.
En definitiva, lo que conviene es explicar cómo la persona es libertad, además.
Lo que conviene es una Antopología "también" trascendental.
Polo habla de esto en Presente y futuro del hombre. p.198.3
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¿Es Aristóteles un testamentario de la filosofía griega?
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Nada de eso.
Es mucho más.
Aristóteles piensa de nuevo la filosofía anterior y da varios pasos adelante.
Aristóteles acoge a los filósofos griegos anteriores.
(Ese acogimiento muestra el mismo talante que encontramos en don Leonardo, abierto a todos).
Siempre se puede saber más.
Si no, sería aburridísimo.
La filosofía viva (la que vive en cada uno) no paraliza, no nos acartona, sino que impulsa.
La filosofía ha de reemprender la marcha.
Como estamos situados en la historia de la filosofía, es preciso transmitir la gran herencia. Sin embargo, la verdad vuelve a encenderse.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.63.4
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Nada de eso.
Es mucho más.
Aristóteles piensa de nuevo la filosofía anterior y da varios pasos adelante.
Aristóteles acoge a los filósofos griegos anteriores.
(Ese acogimiento muestra el mismo talante que encontramos en don Leonardo, abierto a todos).
Siempre se puede saber más.
Si no, sería aburridísimo.
La filosofía viva (la que vive en cada uno) no paraliza, no nos acartona, sino que impulsa.
La filosofía ha de reemprender la marcha.
Como estamos situados en la historia de la filosofía, es preciso transmitir la gran herencia. Sin embargo, la verdad vuelve a encenderse.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.63.4
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¿Cómo se consigue más eficazmente altura histórica?
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Con el Amor.
El Amor asume e incorpora las novedades de los demás.
Podemos apropiarnos las obras de los que vendrán después que nosotros, gracias al Amor.
No olvidemos que el amor es la comunión de personas : ver etiqueta 1.13
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Con el Amor.
El Amor asume e incorpora las novedades de los demás.
Podemos apropiarnos las obras de los que vendrán después que nosotros, gracias al Amor.
No olvidemos que el amor es la comunión de personas : ver etiqueta 1.13
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¿Es la substancia la realidad por antonomasia?
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Por una inveterada manía, que preside en gran parte una orientación filosófica correcta, que es el realismo, se suele tender a considerar que la realidad por antonomasia es la substancia; es lo que se llama realismo substancialista.
Ahora bien, si se entiende que la substancia es la realidad por antonomasia, se concluye que la plenitud de la noción de acto corresponde a la entelécheia. Ser real del mismo modo como una montaña es real, como un monolito.
Entonces, el conocimiento en acto, el acto de conocer, se considera secundario, como si fuera un accidente de la montaña, un volcán. Se le presta menor atención, como si fuera un asunto marginal a la filosofía "primera".
El ser personal no es estrictamente substancia.
El ser personal es otro sentido del ser.
La persona, más que substancia es subsistente espiritual abierto.
No es lo mismo ser una montaña que el acto de “conocer” una montaña. “Conocer” es ser comunicando con otra realidad, incorporando otras realidades.
Estamos abiertos por dentro y por fuera.
La imagen del volcán (que es sólo una imagen) nos sirve como eso: como imagen.
Somos energía, enérgeia, pero no energía física sino “espiritual”.
La persona puede dar más, puede darse, ser comunión.
Puedo poner todas mis “energías” al servicio de Dios. Y de los leprosos.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.71.2
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Por una inveterada manía, que preside en gran parte una orientación filosófica correcta, que es el realismo, se suele tender a considerar que la realidad por antonomasia es la substancia; es lo que se llama realismo substancialista.
Ahora bien, si se entiende que la substancia es la realidad por antonomasia, se concluye que la plenitud de la noción de acto corresponde a la entelécheia. Ser real del mismo modo como una montaña es real, como un monolito.
Entonces, el conocimiento en acto, el acto de conocer, se considera secundario, como si fuera un accidente de la montaña, un volcán. Se le presta menor atención, como si fuera un asunto marginal a la filosofía "primera".
El ser personal no es estrictamente substancia.
El ser personal es otro sentido del ser.
La persona, más que substancia es subsistente espiritual abierto.
No es lo mismo ser una montaña que el acto de “conocer” una montaña. “Conocer” es ser comunicando con otra realidad, incorporando otras realidades.
Estamos abiertos por dentro y por fuera.
La imagen del volcán (que es sólo una imagen) nos sirve como eso: como imagen.
Somos energía, enérgeia, pero no energía física sino “espiritual”.
La persona puede dar más, puede darse, ser comunión.
Puedo poner todas mis “energías” al servicio de Dios. Y de los leprosos.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.71.2
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¿Es el acto de conocer un accidente?
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Que el acto de conocer no sea substancia (ya que es energéia, acto inmanente) de ninguna manera significa que sea accidente.
El realismo substancialista no encuentra otro lugar ontológico para el acto de conocer que el estatuto de accidente.
Muchas veces se dice que el acto de conocer es un accidente (un acto segundo), pero eso es una consecuencia de privilegiar la entelécheia.
Primero, dicen, el hombre es una substancia, y después piensa. Pensar es un accidente.
Pero al hombre, en tanto que ser vivo, no le conviene el nombre de substancia. Lo que hay que privilegiar es su carácter de ser inmanente, rico por dentro y abierto por fuera, energéia. La realidad por excelencia no es la realidad en sí.
Pensar no es añadir adornos al ser. No es algo que nos pasa.
Pensar es aceptar el develamiento, en mi ser, de los dones que recibo. Es el despertarse de la vida más alta.
No es un accidente, es ser lo que somos.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.71.4
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Que el acto de conocer no sea substancia (ya que es energéia, acto inmanente) de ninguna manera significa que sea accidente.
El realismo substancialista no encuentra otro lugar ontológico para el acto de conocer que el estatuto de accidente.
Muchas veces se dice que el acto de conocer es un accidente (un acto segundo), pero eso es una consecuencia de privilegiar la entelécheia.
Primero, dicen, el hombre es una substancia, y después piensa. Pensar es un accidente.
Pero al hombre, en tanto que ser vivo, no le conviene el nombre de substancia. Lo que hay que privilegiar es su carácter de ser inmanente, rico por dentro y abierto por fuera, energéia. La realidad por excelencia no es la realidad en sí.
Pensar no es añadir adornos al ser. No es algo que nos pasa.
Pensar es aceptar el develamiento, en mi ser, de los dones que recibo. Es el despertarse de la vida más alta.
No es un accidente, es ser lo que somos.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.71.4
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¿Es el acto de conocer un acto extratemporal?
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Sí.
Porque el pensar y lo pensado son lo mismo en estricta simultaneidad.
El acto de pensar ha alcanzado "ya" su fin.
No se trata de construir una casa, ladrillo a ladrillo. Conocer no es una relación adquisitiva o constructiva, no es un intento: no es ir a lo conocido, sino que "ya" se posee lo conocido.
Correlativamente, Aristóteles dice: mover y movido. El mover y lo movido son distintos pues lo movido es en el tiempo. No se construye de una vez, sino que hay que ir construyendo ; el movimiento de construir, en este sentido, es continuo: un paso detrás de otro. En cambio, el acto de conocer no es continuo, porque, si se conoce, "ya" se conoce.
Entre el mover y lo movido no hay unidad en acto, porque mientras se está ejerciendo el mover, lo movido todavía no es perfecto, no ha llegado al término.
La casa no está todavía en el acto de construir. Cuando la casa está, ya no se construye más.
El acto de conocer sí que no se detiene cuando se posee lo pensado.
Lo conocido está en el mismo acto de conocer. Lo pensado está presente al pensarlo.
Pensar no es humo que va saliendo del cerebro.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.75
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Sí.
Porque el pensar y lo pensado son lo mismo en estricta simultaneidad.
El acto de pensar ha alcanzado "ya" su fin.
No se trata de construir una casa, ladrillo a ladrillo. Conocer no es una relación adquisitiva o constructiva, no es un intento: no es ir a lo conocido, sino que "ya" se posee lo conocido.
Correlativamente, Aristóteles dice: mover y movido. El mover y lo movido son distintos pues lo movido es en el tiempo. No se construye de una vez, sino que hay que ir construyendo ; el movimiento de construir, en este sentido, es continuo: un paso detrás de otro. En cambio, el acto de conocer no es continuo, porque, si se conoce, "ya" se conoce.
Entre el mover y lo movido no hay unidad en acto, porque mientras se está ejerciendo el mover, lo movido todavía no es perfecto, no ha llegado al término.
La casa no está todavía en el acto de construir. Cuando la casa está, ya no se construye más.
El acto de conocer sí que no se detiene cuando se posee lo pensado.
Lo conocido está en el mismo acto de conocer. Lo pensado está presente al pensarlo.
Pensar no es humo que va saliendo del cerebro.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.75
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¿Es peculiar el acto de conocer?
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Sí.
Porque no es un acto para conseguir algo.
No se trata de mover los ojos para ver.
El acto de conocer (energéia) posee "ya" lo conocido.
No es un medio para conseguir lo conocido.
Cuando conocemos "ya" conocemos.
Solamente se conoce en acto. Y ese acto posee lo que está conociendo.
La vida no está en el movimiento exterior hacia algo.
La vida es vida interior, inmanencia, riqueza por dentro.
Hasta el gusano incorpora a su gusaneidad el placer de rozarse.
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Sí.
Porque no es un acto para conseguir algo.
No se trata de mover los ojos para ver.
El acto de conocer (energéia) posee "ya" lo conocido.
No es un medio para conseguir lo conocido.
Cuando conocemos "ya" conocemos.
Solamente se conoce en acto. Y ese acto posee lo que está conociendo.
La vida no está en el movimiento exterior hacia algo.
La vida es vida interior, inmanencia, riqueza por dentro.
Hasta el gusano incorpora a su gusaneidad el placer de rozarse.
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¿Qué podemos tomar como modelo del pensamiento sinóptico?
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El organismo humano.
El organismo es una síntesis viviente.
En él todo tiene que ver con todo de un modo intensísimo.
El pensamiento sinóptico ha tomado muchas veces como modelo el organismo. Por ejemplo, la síntesis hegeliana es organicista.
Una de las tareas de la filosofía es discutir qué tipo de síntesis existen, y si el organismo es su forma más estrecha.
Se me ocurre pensar en un hormiguero.
Y también en un ángel.
Y en la Unidad suprema… (que es Plural).
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.56.5
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El organismo humano.
El organismo es una síntesis viviente.
En él todo tiene que ver con todo de un modo intensísimo.
El pensamiento sinóptico ha tomado muchas veces como modelo el organismo. Por ejemplo, la síntesis hegeliana es organicista.
Una de las tareas de la filosofía es discutir qué tipo de síntesis existen, y si el organismo es su forma más estrecha.
Se me ocurre pensar en un hormiguero.
Y también en un ángel.
Y en la Unidad suprema… (que es Plural).
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.56.5
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¿Qué significa "complejo"?
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Complejo no significa "difícil", sino que todo tiene que ver con todo.
Si se interviene en una complejidad, es invevitable provocar efectos secundarios.
Un corazón trasplantado es un cuerpo extraño introducido en un organismo : puede haber rechazo.
El científico espera a ver si aparecen ; el filósofo dice : aparecerán, porque al intervenir en una parte del sistema sin saber nada del resto, se ignora lo que pasará. Pero pasará.
Los efectos secundarios se pueden prever.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.57.2
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Complejo no significa "difícil", sino que todo tiene que ver con todo.
Si se interviene en una complejidad, es invevitable provocar efectos secundarios.
Un corazón trasplantado es un cuerpo extraño introducido en un organismo : puede haber rechazo.
El científico espera a ver si aparecen ; el filósofo dice : aparecerán, porque al intervenir en una parte del sistema sin saber nada del resto, se ignora lo que pasará. Pero pasará.
Los efectos secundarios se pueden prever.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.57.2
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¿Por qué el filósofo debe ser humilde?
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Porque si piensa haberlo abarcado todo se pervertirá.
El sentido etimológico de la palabra “perverso” es lo que se dispersa, lo que se desbarata, el ir cada cosa por su lado.
El crecimiento de nuestra visión global es irrestricto pues, al ser libres, estamos instalados en el ámbito de la máxima amplitud.
Siempre habrá datos que se nos escapan, efectos secundarios que no habíamos previsto.
Satán creyó saberlo todo, pero Miguel lo desparramó.
El filósofo avaro de su sabiduría, ya dijo basta. Murió.
El filósofo humilde no se cansa de pensar. Saber filosofía es saber pensar como filósofo, es decir, lograr nociones abarcantes con las que se relacionan unos asuntos con otros, descubrir influencias, las dependencias de unos asuntos con otros. Las repercusiones de unas relaciones en otras. Siempre más, y más, y más. Y más...
El cuarto "más" es el de la humildad.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.55.3
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Porque si piensa haberlo abarcado todo se pervertirá.
El sentido etimológico de la palabra “perverso” es lo que se dispersa, lo que se desbarata, el ir cada cosa por su lado.
El crecimiento de nuestra visión global es irrestricto pues, al ser libres, estamos instalados en el ámbito de la máxima amplitud.
Siempre habrá datos que se nos escapan, efectos secundarios que no habíamos previsto.
Satán creyó saberlo todo, pero Miguel lo desparramó.
El filósofo avaro de su sabiduría, ya dijo basta. Murió.
El filósofo humilde no se cansa de pensar. Saber filosofía es saber pensar como filósofo, es decir, lograr nociones abarcantes con las que se relacionan unos asuntos con otros, descubrir influencias, las dependencias de unos asuntos con otros. Las repercusiones de unas relaciones en otras. Siempre más, y más, y más. Y más...
El cuarto "más" es el de la humildad.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.55.3
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¿Qué frase le gusta más de la encíclica de Benedicto XVI, Caritas in veritate?
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Lo que dice en el n. 18 citando a Pablo VI : "la característica esencial del desarrollo auténtico es que debe ser integral, es decir, debe alcanzar a todos los hombres y en todas sus dimensiones".
La mejor manera de hacer sociología es el abarcar, o dicho de otro modo, desarrollar la capacidad sintética.
Desde luego, dicho desarrollo es difícil;
el analítico, viendo las cosas por un canuto, es más fácil.
Pero si tomamos medidas parciales, descoyuntaremos la sociedad. Si descuidamos la capacidad de síntesis, en vez de arreglar los asuntos, los empeoraremos.
No bastará conseguir una sociedad "perfecta", ¿qué haremos después?
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.57.5
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Lo que dice en el n. 18 citando a Pablo VI : "la característica esencial del desarrollo auténtico es que debe ser integral, es decir, debe alcanzar a todos los hombres y en todas sus dimensiones".
La mejor manera de hacer sociología es el abarcar, o dicho de otro modo, desarrollar la capacidad sintética.
Desde luego, dicho desarrollo es difícil;
el analítico, viendo las cosas por un canuto, es más fácil.
Pero si tomamos medidas parciales, descoyuntaremos la sociedad. Si descuidamos la capacidad de síntesis, en vez de arreglar los asuntos, los empeoraremos.
No bastará conseguir una sociedad "perfecta", ¿qué haremos después?
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.57.5
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¿Se despliega sola la libertad trascendental?
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Nunca.
Aunque sea actividad siempre insatisfecha, la libertad sigue filialmente a su Creador (a veces como un mal hijo, pero hijo).
La creación de la persona humana, la llamada inicial, no cesa.
De ahí que hayamos distinguido cuatro etapas trascendentales de la persona humana :
1ª : creación (etiqueta 5.14)
2ª : llamada inicial (etiqueta 5.15)
3ª : mantenimiento de la llamada o elevación (etiqueta 5.16)
4ª : encuentro con Dios (etiqueta 5.17).
El despliegue de la libertad trascendental acaece durante la tercera etapa.
Ahora mismo Dios nos está llamando.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.4
Para saber más:
Sobre las etapas trascendentales: ...............Etiqueta 5.7
Sobre la metalógica de la libertad: .............Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ................Etiqueta 6.9.0
Sobre la llamada inicial:........................... Etiqueta 5.15
Sobre el mantenimiento de la llamada: ......Etiqueta 5.16
Sobre la libertad esencial: .........................Etiqueta 6.1.5
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Nunca.
Aunque sea actividad siempre insatisfecha, la libertad sigue filialmente a su Creador (a veces como un mal hijo, pero hijo).
La creación de la persona humana, la llamada inicial, no cesa.
De ahí que hayamos distinguido cuatro etapas trascendentales de la persona humana :
1ª : creación (etiqueta 5.14)
2ª : llamada inicial (etiqueta 5.15)
3ª : mantenimiento de la llamada o elevación (etiqueta 5.16)
4ª : encuentro con Dios (etiqueta 5.17).
El despliegue de la libertad trascendental acaece durante la tercera etapa.
Ahora mismo Dios nos está llamando.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.4
Para saber más:
Sobre las etapas trascendentales: ...............Etiqueta 5.7
Sobre la metalógica de la libertad: .............Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ................Etiqueta 6.9.0
Sobre la llamada inicial:........................... Etiqueta 5.15
Sobre el mantenimiento de la llamada: ......Etiqueta 5.16
Sobre la libertad esencial: .........................Etiqueta 6.1.5
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¿Por qué la libertad inicial es pretemática?
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Llamamos libertad "inicial" a la primera fase de la libertad trascendental.
De entrada, Dios crea todo hombre libre. Capaz de Dios, dicen los teólogos.
Y en esa iniciativa divina, Dios es tema de la libertad.
Juan García dice bien que la metalógica de la libertad se corresponde con la plena libertad de la "primera" creación.
Esta libertad nativa nace con el hábito de sabiduría, que desdobla (como todo hábito) el ser.
Éste es el don que Polo llama "premoviente". Don que incitará a la búsqueda hasta alcanzar, por la sabiduría, a saberse hijo de Dios.
Entonces, ¿por qué dice Polo que en esta vida la primera fase de la libertad trascendental es pretemática?
Porque Polo habla aquí no de la "primera" creación, sino de la "segunda".
En efecto, Polo distingue entre la primera creación, la segunda creación y la nueva creación.
En la primera creación la libertad es temática. Su tema es, entre otros, Dios.
En la segunda creación, sin embargo, la libertad trascendental es atemática o pretemática, pues la persona, en nuestra situación actual, nace originalmente huérfana, por solidaridad con los demás hombres (es lo que los teólogos llaman caída original).
En la nueva creación la libertad, ya liberada, llegará a trocarse en búsqueda, hasta orientarse transcendentalmente a Dios. De nuevo su tema será libremente Dios.
En la condición actual de la persona humana, la libertad trascendental inicial es, pues, pretemática.
Sed de Dios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 19.5 y 20
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: ................................Etiqueta 6.8
Sobre la creación de la persona humana:...................... Etiqueta 5.14
Sobre el pecado original: ..............................................Etiqueta 12.3
Sobre la libertad trascendental: ...................................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad:.................................. Etiqueta 6.9.0
Sobre el don: ...............................................................Etiqueta 6.9.1
Sobre la búsqueda: ......................................................Etiqueta 6.9.4
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Llamamos libertad "inicial" a la primera fase de la libertad trascendental.
De entrada, Dios crea todo hombre libre. Capaz de Dios, dicen los teólogos.
Y en esa iniciativa divina, Dios es tema de la libertad.
Juan García dice bien que la metalógica de la libertad se corresponde con la plena libertad de la "primera" creación.
Esta libertad nativa nace con el hábito de sabiduría, que desdobla (como todo hábito) el ser.
Éste es el don que Polo llama "premoviente". Don que incitará a la búsqueda hasta alcanzar, por la sabiduría, a saberse hijo de Dios.
Entonces, ¿por qué dice Polo que en esta vida la primera fase de la libertad trascendental es pretemática?
Porque Polo habla aquí no de la "primera" creación, sino de la "segunda".
En efecto, Polo distingue entre la primera creación, la segunda creación y la nueva creación.
En la primera creación la libertad es temática. Su tema es, entre otros, Dios.
En la segunda creación, sin embargo, la libertad trascendental es atemática o pretemática, pues la persona, en nuestra situación actual, nace originalmente huérfana, por solidaridad con los demás hombres (es lo que los teólogos llaman caída original).
En la nueva creación la libertad, ya liberada, llegará a trocarse en búsqueda, hasta orientarse transcendentalmente a Dios. De nuevo su tema será libremente Dios.
En la condición actual de la persona humana, la libertad trascendental inicial es, pues, pretemática.
Sed de Dios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 19.5 y 20
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: ................................Etiqueta 6.8
Sobre la creación de la persona humana:...................... Etiqueta 5.14
Sobre el pecado original: ..............................................Etiqueta 12.3
Sobre la libertad trascendental: ...................................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad:.................................. Etiqueta 6.9.0
Sobre el don: ...............................................................Etiqueta 6.9.1
Sobre la búsqueda: ......................................................Etiqueta 6.9.4
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¿Cómo describe Polo las fases de la libertad trascendental?
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Polo distinque cuatro fases en el ejercicio trascendental de la libertad.
Las describe en su Antropología trascendental II, p. 238.
La primera, pre-temática en esta vida, es el don creado premoviente.
La segunda, el valor dispositivo de los actos.
Describe la tercera como no pasar del dar : es la generosidad de la persona.
(esta fase es difícil de entender para los no iniciados en la filosofía poliana, pero su contendio es hermoso. Se trata de la generosidad "trascendental" de la persona, que deja ser al universo y a Dios como Identidad, expresándose trascendentalmente en el hábito de los primeros principios reales : conociendo así trascendentalmente que el universo existe y que Dios como Creador existe).
La cuarta es el no contentarse, siempre trascendentalmente, con el disponer. Es la metalógica transparencial de la búsqueda del tema trascendente.
En suma, allá en lo más hondo de nuestro ser, la secuencia don-aceptar-dar-buscar configura la libertad trascendental.
No olvidemos que estamos describiendo el nivel trascendental y no la "existencia psicológica o vida de todos los días". No describimos un regalarnos chucherías, sino lo que somos allá dentro, en nuestro abismo, donde habita Dios.
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Polo distinque cuatro fases en el ejercicio trascendental de la libertad.
Las describe en su Antropología trascendental II, p. 238.
La primera, pre-temática en esta vida, es el don creado premoviente.
La segunda, el valor dispositivo de los actos.
Describe la tercera como no pasar del dar : es la generosidad de la persona.
(esta fase es difícil de entender para los no iniciados en la filosofía poliana, pero su contendio es hermoso. Se trata de la generosidad "trascendental" de la persona, que deja ser al universo y a Dios como Identidad, expresándose trascendentalmente en el hábito de los primeros principios reales : conociendo así trascendentalmente que el universo existe y que Dios como Creador existe).
La cuarta es el no contentarse, siempre trascendentalmente, con el disponer. Es la metalógica transparencial de la búsqueda del tema trascendente.
En suma, allá en lo más hondo de nuestro ser, la secuencia don-aceptar-dar-buscar configura la libertad trascendental.
No olvidemos que estamos describiendo el nivel trascendental y no la "existencia psicológica o vida de todos los días". No describimos un regalarnos chucherías, sino lo que somos allá dentro, en nuestro abismo, donde habita Dios.
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¿Jugamos metalógicamente al escondite?
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Bien podríamos comparar, también, la metalógica trascendental con el juego del escondite.
Porque la actividad siempre insatisfecha que es la libertad personal, no va siempre hacia adelante, explorando y venciendo. También se esconde o se retira.
Polo habla de dos "retiradas" en el despliegue de la libertad.
Veámoslo con calma.
Las cuatro fases hacia adelante son :
1. don (la iniciativa es divina, es un don);
2. aceptar (de la libertad personal gracias a nuestro valor dispositivo);
3. dar (nuestra generosidad deja ser a lo que es)
4. buscar (novedades, los temas trascendentales, pues la libertad está siempre insatisfecha)
Bien podríamos comparar, también, la metalógica trascendental con el juego del escondite.
Porque la actividad siempre insatisfecha que es la libertad personal, no va siempre hacia adelante, explorando y venciendo. También se esconde o se retira.
Polo habla de dos "retiradas" en el despliegue de la libertad.
Veámoslo con calma.
Las cuatro fases hacia adelante son :
1. don (la iniciativa es divina, es un don);
2. aceptar (de la libertad personal gracias a nuestro valor dispositivo);
3. dar (nuestra generosidad deja ser a lo que es)
4. buscar (novedades, los temas trascendentales, pues la libertad está siempre insatisfecha)
La primera fase es pre-temática y las tres siguientes temáticas.
Pues bien, la libertad puede dejar de buscar, y retirarse desde el buscar al dar (pasar de 4 a 3).
Es un olvido de sí, se omite la búsqueda, generosamente, para que aparezcan los primeros principios. (No es otra cosa que el ejercicio del hábito de los primeros principios reales).
Y la otra retirada acaece si se omite también el dar y quedándose en el aceptar(pasando de 3 a 2).
Nos hemos vuelto, con el hábito de sindéresis, a lo inferior a la persona, para disponer tanto de datos (ver-yo), como de dones (querer-yo), haciendo crecer nuestra esencia, nuestra vida.
La persona se esconde para ganar en el juego.
Para agradar a Dios, que, al fin, nos encuentra.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.5
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: ..........Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .............Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ............Etiqueta 6.9.0
Sobre la libertad esencial: .....................Etiqueta 6.1.5
Sobre la generosidad: ...........................Etiqueta 3.2
Sobre la sindéresis: ...............................Etiqueta 6.2
Sobre el olvido de sí: por ejemplo Juan García, Aperturas, Etiqueta 17.3.5
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Pues bien, la libertad puede dejar de buscar, y retirarse desde el buscar al dar (pasar de 4 a 3).
Es un olvido de sí, se omite la búsqueda, generosamente, para que aparezcan los primeros principios. (No es otra cosa que el ejercicio del hábito de los primeros principios reales).
Y la otra retirada acaece si se omite también el dar y quedándose en el aceptar(pasando de 3 a 2).
Nos hemos vuelto, con el hábito de sindéresis, a lo inferior a la persona, para disponer tanto de datos (ver-yo), como de dones (querer-yo), haciendo crecer nuestra esencia, nuestra vida.
La persona se esconde para ganar en el juego.
Para agradar a Dios, que, al fin, nos encuentra.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.5
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: ..........Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .............Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ............Etiqueta 6.9.0
Sobre la libertad esencial: .....................Etiqueta 6.1.5
Sobre la generosidad: ...........................Etiqueta 3.2
Sobre la sindéresis: ...............................Etiqueta 6.2
Sobre el olvido de sí: por ejemplo Juan García, Aperturas, Etiqueta 17.3.5
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¿Dónde estudia Polo la dinámica de la libertad?
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En muchos sitios pues la libertad impregna todas las dimensiones de la persona humana.
Sin embargo, es en su obra más madura, la Antropología trascendental, donde puede desarrollar la metalógica de la libertad.
En efecto, cuando termina su Curso de teoría del conocimiento sabemos que la persona es luz que encuentra y busca.
Es muy importante darse cuenta de que la luz intelectual está animada desde la libertad, que es actividad siempre insatisfecha.
Polo distingue entre tres luces :
Intellectus ut potencia.
Intellectus ut actus.
Intellectus ut habitus.
Este planteamiento le permitirá proseguir en la Antropología trascendental el estudio de los hábitos innatos, precisamente como fruto de la libertad.
Es la libertad actividad trascendental humana siempre insatisfecha.
La persona humana es acto de ser libre, coexistencia descrita como "además". Y ese añadirse es también expresión de la metalógica o dinámica de la libertad.
Sí. Es la libertad la que desdobla el Intellectus ut actus, gracias a los hábitos.
Y es la libertad la que se extiende hacia la esencia, hacia el Intellectus ut potentia, activándolo desde la sindéresis (el ver-yo, que encuentra datos y dones) iluminando la creación, haciéndola "mundo".
Gracias a la libertad trascendental, la persona humana encuentra su esencia, la acepta, y busca a su Creador, para ofrecérsela como don.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.9
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: .............Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ................Etiqueta 6.9.0
Sobre la libertad esencial: ..........................Etiqueta 6.1.5
Sobre la luz intelectual: ............................Etiqueta 2.0
Sobre el Inteligir personal: ........................Etiqueta 5.5.2
Sobre el "además": ....................................Etiqueta 5.4.0
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En muchos sitios pues la libertad impregna todas las dimensiones de la persona humana.
Sin embargo, es en su obra más madura, la Antropología trascendental, donde puede desarrollar la metalógica de la libertad.
En efecto, cuando termina su Curso de teoría del conocimiento sabemos que la persona es luz que encuentra y busca.
Es muy importante darse cuenta de que la luz intelectual está animada desde la libertad, que es actividad siempre insatisfecha.
Polo distingue entre tres luces :
Intellectus ut potencia.
Intellectus ut actus.
Intellectus ut habitus.
Este planteamiento le permitirá proseguir en la Antropología trascendental el estudio de los hábitos innatos, precisamente como fruto de la libertad.
Es la libertad actividad trascendental humana siempre insatisfecha.
La persona humana es acto de ser libre, coexistencia descrita como "además". Y ese añadirse es también expresión de la metalógica o dinámica de la libertad.
Sí. Es la libertad la que desdobla el Intellectus ut actus, gracias a los hábitos.
Y es la libertad la que se extiende hacia la esencia, hacia el Intellectus ut potentia, activándolo desde la sindéresis (el ver-yo, que encuentra datos y dones) iluminando la creación, haciéndola "mundo".
Gracias a la libertad trascendental, la persona humana encuentra su esencia, la acepta, y busca a su Creador, para ofrecérsela como don.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.9
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: .............Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ................Etiqueta 6.9.0
Sobre la libertad esencial: ..........................Etiqueta 6.1.5
Sobre la luz intelectual: ............................Etiqueta 2.0
Sobre el Inteligir personal: ........................Etiqueta 5.5.2
Sobre el "además": ....................................Etiqueta 5.4.0
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¿Qué correspondencia existe entre los tres hábitos innatos y las tres fases temáticas de la libertad?
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Recordemos que las tres fases temáticas de la libertad trascendental son :
-a. El valor dispositivo de los actos (cfr. "aceptar" 6.9.2)
-b. La generosidad de la persona (cfr. "dar" 6.9.3)
-c. La búsqueda del tema trascendental (cfr. "buscar" 6.9.4).
Pues bien,
-a. El valor dispositivo de los actos (aceptar), se corresponde con el hábito de sindéresis : el vigilar atentamente lo que conviene añadir.
Enamorados del desvelamiento del ser, que es la verdad, y gozosos en la efusión del ser, que es el bien, gracias a la sindéresis y con el aceptar, se constituye el don. El don de mi vida. Don esencial con el que se completa la estructura donal de mi amar personal.
-b. La generosidad de la persona (dar), se corresponde con el hábito de los primeros principios reales: la generosidad de dejar ser al Cosmos, cuidándolo, olvidándose de sí.
-c. La búsqueda del tema trascendental (buscar) se corresponde con el hábito de sabiduría: el aceptar que soy "además", y que Dios me dará siempre más. Es decir, buscar íntimamente mi Origen y mi destino.
De esto habla Polo en Antropología trascendental II, p. 238 y Juan García en La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.3
Para saber más:
Sobre el amar personal:……………………........................Etiqueta 5.5.3
Sobre el hábito de los primeros principios:................ Etiqueta 3.2
Sobre la sabiduría………………………….......................….Etiqueta 2.14
Sobre la metalógica de la libertad: ………..................…Etiqueta 6.8
Sobre el "además": ………………………......................…..Etiqueta 5.4.0
Sobre el destino…………………………….......................….Etiqueta 13
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Recordemos que las tres fases temáticas de la libertad trascendental son :
-a. El valor dispositivo de los actos (cfr. "aceptar" 6.9.2)
-b. La generosidad de la persona (cfr. "dar" 6.9.3)
-c. La búsqueda del tema trascendental (cfr. "buscar" 6.9.4).
Pues bien,
-a. El valor dispositivo de los actos (aceptar), se corresponde con el hábito de sindéresis : el vigilar atentamente lo que conviene añadir.
Enamorados del desvelamiento del ser, que es la verdad, y gozosos en la efusión del ser, que es el bien, gracias a la sindéresis y con el aceptar, se constituye el don. El don de mi vida. Don esencial con el que se completa la estructura donal de mi amar personal.
-b. La generosidad de la persona (dar), se corresponde con el hábito de los primeros principios reales: la generosidad de dejar ser al Cosmos, cuidándolo, olvidándose de sí.
-c. La búsqueda del tema trascendental (buscar) se corresponde con el hábito de sabiduría: el aceptar que soy "además", y que Dios me dará siempre más. Es decir, buscar íntimamente mi Origen y mi destino.
De esto habla Polo en Antropología trascendental II, p. 238 y Juan García en La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.3
Para saber más:
Sobre el amar personal:……………………........................Etiqueta 5.5.3
Sobre el hábito de los primeros principios:................ Etiqueta 3.2
Sobre la sabiduría………………………….......................….Etiqueta 2.14
Sobre la metalógica de la libertad: ………..................…Etiqueta 6.8
Sobre el "además": ………………………......................…..Etiqueta 5.4.0
Sobre el destino…………………………….......................….Etiqueta 13
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¿Es la persona trascendentalmente inconformista?
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Sí.
Porque la característica de la libertad trascendental es el no conformarse con el acto que es su tema.
La libertad trascendental, la fuente novedosa del coexistir personal, anima la búsqueda del Inteligir personal tanto si el tema es superior al método, como si el tema es inferior al método.
Veamos el primer caso, cuando el tema (lo transcendental) es superior al método (la sabiduría): cuando el tema que busca la actividad del conocer intelectual está fuera de su alcance (porque es transcendental y lo supera), a lo más que alcanza la sabiduría es a conocerse como "además". Llega a aspirar a conocer el Origen de sus ser y su destino. La actividad libre personal no se conforma, aspira a conocer más. Es "además".
Y veamos el segundo caso, cuando el tema (la vida humana) es inferior al método (hábito de sindéresis).
En este segundo caso decimos que la libertad trascendental "se extiende" hacia la esencia humana. La libertad prepara, impaciente y exigente, el encuentro con Dios. Y lo hace buscando el regalo, el don, a presentarle, que es la propia vida. Es tan inconformista y activa (si no se vuelve perezosa), que se pluraliza según las potencias del yo (que mira y vigila con la sindéresis), no se conforma con lo encontrado en el mundo, trabaja.
De esto habla Juan García en La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 22.3
Para saber más:
Sobre la libertad trascendental o personal....Etiqueta 5.5.4
Sobre la sabiduría……………………………..........Etiqueta 2.14
Sobre el "además": …………………………..........Etiqueta 5.4.0
Sobre la esencia humana……………………........Etiqueta 6.1
Sobre la sindéresis y el yo……………………......Etiqueta 6.2
Sobre la metalógica de la libertad: …………....Etiqueta 6.8
Sobre el buscar………………………………...........Etiqueta 6.9.4
Sobre método-tema……………………………......Etiqueta 2.11.0
Sobre el encuentro con Dios………………….......Etiqueta 5.17 (en construcción)
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Sí.
Porque la característica de la libertad trascendental es el no conformarse con el acto que es su tema.
La libertad trascendental, la fuente novedosa del coexistir personal, anima la búsqueda del Inteligir personal tanto si el tema es superior al método, como si el tema es inferior al método.
Veamos el primer caso, cuando el tema (lo transcendental) es superior al método (la sabiduría): cuando el tema que busca la actividad del conocer intelectual está fuera de su alcance (porque es transcendental y lo supera), a lo más que alcanza la sabiduría es a conocerse como "además". Llega a aspirar a conocer el Origen de sus ser y su destino. La actividad libre personal no se conforma, aspira a conocer más. Es "además".
Y veamos el segundo caso, cuando el tema (la vida humana) es inferior al método (hábito de sindéresis).
En este segundo caso decimos que la libertad trascendental "se extiende" hacia la esencia humana. La libertad prepara, impaciente y exigente, el encuentro con Dios. Y lo hace buscando el regalo, el don, a presentarle, que es la propia vida. Es tan inconformista y activa (si no se vuelve perezosa), que se pluraliza según las potencias del yo (que mira y vigila con la sindéresis), no se conforma con lo encontrado en el mundo, trabaja.
De esto habla Juan García en La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 22.3
Para saber más:
Sobre la libertad trascendental o personal....Etiqueta 5.5.4
Sobre la sabiduría……………………………..........Etiqueta 2.14
Sobre el "además": …………………………..........Etiqueta 5.4.0
Sobre la esencia humana……………………........Etiqueta 6.1
Sobre la sindéresis y el yo……………………......Etiqueta 6.2
Sobre la metalógica de la libertad: …………....Etiqueta 6.8
Sobre el buscar………………………………...........Etiqueta 6.9.4
Sobre método-tema……………………………......Etiqueta 2.11.0
Sobre el encuentro con Dios………………….......Etiqueta 5.17 (en construcción)
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¿Por qué el hombre es señor del tiempo?
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Porque la persona humana "dispone" del tiempo".
Recuerden ustedes que la esencia humana es el "disponer".
Pues bien, el disponer se antepone al tiempo.
Esto es posible porque en el hombre, la distinción real entre ser personal y esencia humana permite que la persona articule, desde dentro, sus manifestaciones, pues el ser personal es libre.
No ocurre lo mismo con el ser del universo, que no es libre, y por tanto la distinción real entre el ser del unvierso y su esencia (que es la tetracausalidad) es sencillamente un despliegue ya determinado. El ser del universo es principio de no contradicción, persistencia de lo establecido por Dios.
El antes y el después rigen el tiempo físico.
El tiempo humano, sin embargo, es regido por la libertad. Soy señor de mi tiempo. Si quiero.
De esto se habla en Fernando Haya, El hombre como señor del tiempo. Studia poliana, 10, p. 27
Para saber más:
Sobre la esencia humana : ................Etiqueta 6.1
Sobre el tiempo: ..............................Etiqueta 1.12
Sobre la distinción ser-esencia:........Etiqueta 1.7
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Porque la persona humana "dispone" del tiempo".
Recuerden ustedes que la esencia humana es el "disponer".
Pues bien, el disponer se antepone al tiempo.
Esto es posible porque en el hombre, la distinción real entre ser personal y esencia humana permite que la persona articule, desde dentro, sus manifestaciones, pues el ser personal es libre.
No ocurre lo mismo con el ser del universo, que no es libre, y por tanto la distinción real entre el ser del unvierso y su esencia (que es la tetracausalidad) es sencillamente un despliegue ya determinado. El ser del universo es principio de no contradicción, persistencia de lo establecido por Dios.
El antes y el después rigen el tiempo físico.
El tiempo humano, sin embargo, es regido por la libertad. Soy señor de mi tiempo. Si quiero.
De esto se habla en Fernando Haya, El hombre como señor del tiempo. Studia poliana, 10, p. 27
Para saber más:
Sobre la esencia humana : ................Etiqueta 6.1
Sobre el tiempo: ..............................Etiqueta 1.12
Sobre la distinción ser-esencia:........Etiqueta 1.7
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¿Cómo aparece lo primero?
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Lo primero es la admiración.
Lo primero aparece, en nuestra mente, de pronto, abruptamente.
Luego habrá que desentrañarlo.
La filosofía empieza descubriendo, destapando, por sorpresa, sin adentrarse todavía en los entresijos.
Más tarde desvelará los vericuetos y los desenredará ayudada por la demostración, es decir, formulando de manera racional, lógica, lo descubierto : pero la lógica viene después. La lógica es nuestra capacidad unitiva.
Lo primero es la admiración.
De esto habla, de manera muy atrayente, Polo, en el más ordenado de sus libros: "Introducción a la Filosofía", p.45.2
Para saber más:
Etiqueta 1.0.0 : preguntas para empezar
Etiqueta 2.7.0 : el logos (la lógica como capacidad unitiva)
Etiqueta 2.12 : preguntas sobre la filosofía (concretamente la que habla de la admiración)
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Lo primero es la admiración.
Lo primero aparece, en nuestra mente, de pronto, abruptamente.
Luego habrá que desentrañarlo.
La filosofía empieza descubriendo, destapando, por sorpresa, sin adentrarse todavía en los entresijos.
Más tarde desvelará los vericuetos y los desenredará ayudada por la demostración, es decir, formulando de manera racional, lógica, lo descubierto : pero la lógica viene después. La lógica es nuestra capacidad unitiva.
Lo primero es la admiración.
De esto habla, de manera muy atrayente, Polo, en el más ordenado de sus libros: "Introducción a la Filosofía", p.45.2
Para saber más:
Etiqueta 1.0.0 : preguntas para empezar
Etiqueta 2.7.0 : el logos (la lógica como capacidad unitiva)
Etiqueta 2.12 : preguntas sobre la filosofía (concretamente la que habla de la admiración)
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¿Son las esencias meramente ideas?
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No. Las esencias no son ideas en el aire.
Son la verdad de las cosas. Y esa verdad coincide con la verdad en mi mente.
Mi idea de las cosas tiene su fundamento en la realidad de las cosas.
Las esencias no son globos de colores. No son ideas al viento, que se nos escapan.
Cada cosa tiene su sentido, su fundamento.
Quien no busca la verdad es un superficial.
Como decía Ortega, lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa.
Es una descripción bastante clara de una situación superficial. Funcionamos de acá para allá sin la continuidad de lo estable. Hemos perdido el control de nuestras ideas, de la racionalidad. No tenemos fórmulas aplicables al fondo de los asuntos, a lo estable. Vivimos ciegos al sentido eterno de lo real. El fondo permanece obturado.
El filósofo saca su candil y busca.
Vislumbrar la verdad de las cosas es atisbar el fondo de cada cosa, el lugar que ocupa en la realidad.
Si no filosofamos vivimos jugando al billar sin conocer el sentido del color y del brillo de cada bola, en el puzzle del Amor.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.55.2
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No. Las esencias no son ideas en el aire.
Son la verdad de las cosas. Y esa verdad coincide con la verdad en mi mente.
Mi idea de las cosas tiene su fundamento en la realidad de las cosas.
Las esencias no son globos de colores. No son ideas al viento, que se nos escapan.
Cada cosa tiene su sentido, su fundamento.
Quien no busca la verdad es un superficial.
Como decía Ortega, lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa.
Es una descripción bastante clara de una situación superficial. Funcionamos de acá para allá sin la continuidad de lo estable. Hemos perdido el control de nuestras ideas, de la racionalidad. No tenemos fórmulas aplicables al fondo de los asuntos, a lo estable. Vivimos ciegos al sentido eterno de lo real. El fondo permanece obturado.
El filósofo saca su candil y busca.
Vislumbrar la verdad de las cosas es atisbar el fondo de cada cosa, el lugar que ocupa en la realidad.
Si no filosofamos vivimos jugando al billar sin conocer el sentido del color y del brillo de cada bola, en el puzzle del Amor.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.55.2
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¿Qué tiene que ver la esencia con el fundamento?
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Tras la admiración, el primero de los grandes "temas" de la filosofía es el fundamento.
La filosofía primera es conocimiento del fundamento, de lo primero, de aquello de dónde se genera la realidad.
El fundamento sustenta, y la realidad se constituye como verdadera (verdad ontológica, o verdad en sí, o inseidad, o esencia de las cosas, o la verdad de las cosas, que coincide y coincidirá con la verdad en cuanto que conocida, o las esencias "conocidas" por la mente, o la intencionalidad de semejanza de las cosas en mí).
Las esencias están fundadas. La esencia es la verdad de la realidad.
Llamamos entes a los seres reales.
Y esencia viene de essentia, que es la versión latina de ousía, un abstracto del participio presente del verbo einai. Esencia es lo que es, del ente.
La palabra esencia nos recuerda que los entes, la realidad, tiene algo profundo que la sustenta.
A la verdad del ente no le gusta exhibirse, está retraída.
La esencia es el meollo, el intríngulis. Tiene muchos busilis, es muy de ponderar.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.50.4
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Tras la admiración, el primero de los grandes "temas" de la filosofía es el fundamento.
La filosofía primera es conocimiento del fundamento, de lo primero, de aquello de dónde se genera la realidad.
El fundamento sustenta, y la realidad se constituye como verdadera (verdad ontológica, o verdad en sí, o inseidad, o esencia de las cosas, o la verdad de las cosas, que coincide y coincidirá con la verdad en cuanto que conocida, o las esencias "conocidas" por la mente, o la intencionalidad de semejanza de las cosas en mí).
Las esencias están fundadas. La esencia es la verdad de la realidad.
Llamamos entes a los seres reales.
Y esencia viene de essentia, que es la versión latina de ousía, un abstracto del participio presente del verbo einai. Esencia es lo que es, del ente.
La palabra esencia nos recuerda que los entes, la realidad, tiene algo profundo que la sustenta.
A la verdad del ente no le gusta exhibirse, está retraída.
La esencia es el meollo, el intríngulis. Tiene muchos busilis, es muy de ponderar.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.50.4
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¿Qué le pasa al filósofo tras la admiración?
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Tras la admiración, el filósofo pone en marcha energías interiores que antes no sospechaba.
Se da cuenta de su capacidad de verdad.
Después, plantea las dificultades que, al resolverlas, harán más bella la verdad, al manifestar su coherencia.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.46
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Tras la admiración, el filósofo pone en marcha energías interiores que antes no sospechaba.
Se da cuenta de su capacidad de verdad.
Después, plantea las dificultades que, al resolverlas, harán más bella la verdad, al manifestar su coherencia.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.46
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¿Cuál es quizá la primera dificultad que encuentra la filosofía?
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Si la filosofía comienza con el descubrimiento de lo estable, de lo que no es mordido por el tiempo, la primera dificultad será, probablemente, explicar el ente móvil, los cambios, la pluralidad.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.47.2
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Si la filosofía comienza con el descubrimiento de lo estable, de lo que no es mordido por el tiempo, la primera dificultad será, probablemente, explicar el ente móvil, los cambios, la pluralidad.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.47.2
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¿No caemos en el idealismo si decimos que verdad y ser se convierten?
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Para evitar el idealismo, Aristóteles acentúa la prioridad de la realidad.
El modo filosófico de mentar la realidad es la noción de ente.
Las cosas, en cuanto que son reales, se llaman entes.
Aristóteles utiliza la palabra ousía para decir que los entes no son meramente ónticos.
Ousía es un abstracto del participio de presente del verbo einai. Es como señalar que la realidad es verdadera, que el ente es onto-lógico, posee en sí mismo su propia consistencia verdadera.
Las verdades no están en el mundo de las ideas, sino en las cosas.
Y ese ser verdad es la esencia, la ousía, que se vierte al latín con la palabra essentia. Esencia es la verdad de cada cosa, su ser en sí, verdadero. (La verdad es el desvelamiento del ser).
Ente verdadero como ousía no es exactamente lo mismo que la entidad que corresponde a la verdad sólo en cuanto conocida. La verdad en mi mente es también real, pero una realidad veritativa. Es el ser veritativo, distinto del ser ontológico.
Ser y verdad se convierten pero distintamente en las cosas (entes reales) y en mi pensamiento (ser veritativo).
No somos, pues, idealistas. Las ideas están en el pensamiento y las cosas tienen su verdad.
Mi pensamiento es verdadero si coincide con la verdad de las cosas.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.48.2
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Para evitar el idealismo, Aristóteles acentúa la prioridad de la realidad.
El modo filosófico de mentar la realidad es la noción de ente.
Las cosas, en cuanto que son reales, se llaman entes.
Aristóteles utiliza la palabra ousía para decir que los entes no son meramente ónticos.
Ousía es un abstracto del participio de presente del verbo einai. Es como señalar que la realidad es verdadera, que el ente es onto-lógico, posee en sí mismo su propia consistencia verdadera.
Las verdades no están en el mundo de las ideas, sino en las cosas.
Y ese ser verdad es la esencia, la ousía, que se vierte al latín con la palabra essentia. Esencia es la verdad de cada cosa, su ser en sí, verdadero. (La verdad es el desvelamiento del ser).
Ente verdadero como ousía no es exactamente lo mismo que la entidad que corresponde a la verdad sólo en cuanto conocida. La verdad en mi mente es también real, pero una realidad veritativa. Es el ser veritativo, distinto del ser ontológico.
Ser y verdad se convierten pero distintamente en las cosas (entes reales) y en mi pensamiento (ser veritativo).
No somos, pues, idealistas. Las ideas están en el pensamiento y las cosas tienen su verdad.
Mi pensamiento es verdadero si coincide con la verdad de las cosas.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.48.2
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¿Qué es el universal?
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El universal es uno de los primeros descubrimientos de la filosofía.
Aristóteles lo atribuye a Sócrates y resalta su importancia.
Cada cosa es su verdad, su esencia.
Cada cosa es una idea que existe en la realidad, un ente.
Pues bien, la esencia, en cuanto que subsiste "en muchos" entes se llama universal (tò kathólou)
Y esa esencia, en cuanto que es principio de operaciones, se le llama naturaleza. Por ejemplo, nuestra naturaleza es humana porque nuestra esencia es capaz de operaciones humanas.
Los humanos, cada uno, tenemos la misma naturaleza : mujeres, hombres, niños, embriones humanos…, y hasta los bandidos, somos semejantes.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.62.2
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El universal es uno de los primeros descubrimientos de la filosofía.
Aristóteles lo atribuye a Sócrates y resalta su importancia.
Cada cosa es su verdad, su esencia.
Cada cosa es una idea que existe en la realidad, un ente.
Pues bien, la esencia, en cuanto que subsiste "en muchos" entes se llama universal (tò kathólou)
Y esa esencia, en cuanto que es principio de operaciones, se le llama naturaleza. Por ejemplo, nuestra naturaleza es humana porque nuestra esencia es capaz de operaciones humanas.
Los humanos, cada uno, tenemos la misma naturaleza : mujeres, hombres, niños, embriones humanos…, y hasta los bandidos, somos semejantes.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.62.2
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¿Cuándo se transforma la filosofía en ontología?
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Desde muy pronto.
Lo que el filósofo admira es lo que no cambia : la esencia, el meollo, la ousía de las cosas.
Tras la admiración ante lo intemporal, nos damos cuenta de que los entes tienen una verdad. No se dan a lo bruto.
Esa verdad de las cosas hace que el ente no sea meramente óntico, sino onto-lógos, ontológico.
Desde entonces la filosofía, además de admirarse ante lo real, ante lo que no cambia, trata de las esencias.
La realidad es prioritaria. Pero el filósofo hace con ella una onto-logía de lo esencial.
No es un guardia urbano. No es un turista.
Es más bien poeta, artista.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.48.3
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Desde muy pronto.
Lo que el filósofo admira es lo que no cambia : la esencia, el meollo, la ousía de las cosas.
Tras la admiración ante lo intemporal, nos damos cuenta de que los entes tienen una verdad. No se dan a lo bruto.
Esa verdad de las cosas hace que el ente no sea meramente óntico, sino onto-lógos, ontológico.
Desde entonces la filosofía, además de admirarse ante lo real, ante lo que no cambia, trata de las esencias.
La realidad es prioritaria. Pero el filósofo hace con ella una onto-logía de lo esencial.
No es un guardia urbano. No es un turista.
Es más bien poeta, artista.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.48.3
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¿Por qué la filosofía no se queda en el estudio de las esencias, sino que busca el modo de relacionarlas?
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Porque una vaca solitaria es imposible. Por esencial que sea, la vaca guarda relaciones.
Estamos en un momento histórico complejo que nos inclina a admitir la interdependencia, aunque no sabemos de qué manera
(y no lo sabemos porque el planteamiento científico positivista no permite saberlo, al mirarlo todo por un canuto). Hay que ampliar la razón.
El reto es descubrir cómo "todo" tiene que ver con "todo".
Contemplar. Contemplativos de la esencia. Contemplativos del orden, como dice Tomás de Aquino.
Estudiaremos la visión global o síntesis en la etiqueta 1.17
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.54
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Porque una vaca solitaria es imposible. Por esencial que sea, la vaca guarda relaciones.
Estamos en un momento histórico complejo que nos inclina a admitir la interdependencia, aunque no sabemos de qué manera
(y no lo sabemos porque el planteamiento científico positivista no permite saberlo, al mirarlo todo por un canuto). Hay que ampliar la razón.
El reto es descubrir cómo "todo" tiene que ver con "todo".
Contemplar. Contemplativos de la esencia. Contemplativos del orden, como dice Tomás de Aquino.
Estudiaremos la visión global o síntesis en la etiqueta 1.17
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.54
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¿Por qué el planteamiento de Nietzsche es equivocado?
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Seguramente porque antepone la crítica a la construcción poética.
El primer momento de la filosofía es la admiración, y el segundo, la puesta en marcha de las energías que antes no se sospechaban (ante todo nuestra capacidad de verdad).
El tercer momento es el planteamiento de dificultades.
Nietzche empieza por la crítica.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.44.4
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Seguramente porque antepone la crítica a la construcción poética.
El primer momento de la filosofía es la admiración, y el segundo, la puesta en marcha de las energías que antes no se sospechaban (ante todo nuestra capacidad de verdad).
El tercer momento es el planteamiento de dificultades.
Nietzche empieza por la crítica.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.44.4
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¿Hacen falta filósofos?
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Más que nunca.
La ciencia, con su método analítico, ve la realidad en orden disperso. Cada uno con su canuto.
Los efectos secundarios (que hace peor el remedio que la enfermedad) aparecen no sólo en medicina, sino también en economía, ecología, educación y en cada disciplina.
Se necesitan pensadores que abarquen, en síntesis, las distintas relaciones de la realidad.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.57.6
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Más que nunca.
La ciencia, con su método analítico, ve la realidad en orden disperso. Cada uno con su canuto.
Los efectos secundarios (que hace peor el remedio que la enfermedad) aparecen no sólo en medicina, sino también en economía, ecología, educación y en cada disciplina.
Se necesitan pensadores que abarquen, en síntesis, las distintas relaciones de la realidad.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.57.6
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¿Debe el filósofo hacer balance?
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Todo filósofo necesita hacer un balance para incorporar la herencia de la filosofía anterior.
Incluso el enano, al subirse a los hombros de un gigante, conseguirá ver más lejos.
A veces, si el balance se hace de manera erudita, resulta un pensamiento acartonado.
Heidegger dice que entonces es una tradición rígida.
Heidegger se propuso romper esa rigidez, aportando su contribución a la filosofía. Lástima que en él siempre se va de lo claro a lo oscuro, y nunca al revés.
La filosofía es vida para el hombre. Querer ser original es marchitarse. La vida se vive por dentro, pero unidos a la savia de la historia, subidos en nuestra situación.
Cada uno debe hiparse. El balance no es contabilidad, sino meterse en un río.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.64
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Todo filósofo necesita hacer un balance para incorporar la herencia de la filosofía anterior.
Incluso el enano, al subirse a los hombros de un gigante, conseguirá ver más lejos.
A veces, si el balance se hace de manera erudita, resulta un pensamiento acartonado.
Heidegger dice que entonces es una tradición rígida.
Heidegger se propuso romper esa rigidez, aportando su contribución a la filosofía. Lástima que en él siempre se va de lo claro a lo oscuro, y nunca al revés.
La filosofía es vida para el hombre. Querer ser original es marchitarse. La vida se vive por dentro, pero unidos a la savia de la historia, subidos en nuestra situación.
Cada uno debe hiparse. El balance no es contabilidad, sino meterse en un río.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.64
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¿Qué es el acto de ser del universo?
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El acto de ser del universo es un primer principio : el principio de no contradicción.
El principio de no contradicción entendido no lógicamente, sino realmente.
Un principio real que trasciende a las causas, a los principios que no son primeros.
La tetracausalidad de los principios que no son primeros (la esencia del universo) deriva de la principialidad primera.
El principio real de no contradicción es el acto de ser no contradictorio.
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El acto de ser del universo es un primer principio : el principio de no contradicción.
El principio de no contradicción entendido no lógicamente, sino realmente.
Un principio real que trasciende a las causas, a los principios que no son primeros.
La tetracausalidad de los principios que no son primeros (la esencia del universo) deriva de la principialidad primera.
El principio real de no contradicción es el acto de ser no contradictorio.
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¿Qué peligro principal acecha a la Filosofía a lo largo de la historia?
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El peligro de recaer en el monismo.
Es una peligrosa confusión subordinar el ser al uno.
El ente no es mónon, no es único; se dice de muchas maneras.
La distinción aristotélica entre los dos sentidos del acto muestra ya que la unidad no es superior al ente.
Pensemos, por ejemplo, en el materialismo imperante en la cultura occidental actual. Multitud de personas piensan que el universo es un conjunto de átomos o de partículas, todas iguales, que se combinan no se sabe por qué.
La unidad (en el caso del ejemplo, el átomo) no es lo primero.
Lo primero es plural.
La unidad es Comunión en Dios. Comunión de Personas.
Nos acogerá, si le dejamos.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, capítulo 6, p.78.4
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El peligro de recaer en el monismo.
Es una peligrosa confusión subordinar el ser al uno.
El ente no es mónon, no es único; se dice de muchas maneras.
La distinción aristotélica entre los dos sentidos del acto muestra ya que la unidad no es superior al ente.
Pensemos, por ejemplo, en el materialismo imperante en la cultura occidental actual. Multitud de personas piensan que el universo es un conjunto de átomos o de partículas, todas iguales, que se combinan no se sabe por qué.
La unidad (en el caso del ejemplo, el átomo) no es lo primero.
Lo primero es plural.
La unidad es Comunión en Dios. Comunión de Personas.
Nos acogerá, si le dejamos.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, capítulo 6, p.78.4
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¿Qué célebre sentencia aristotélica asegura al filósofo para no recaer en el monismo?
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Franz Brentano (1838-1917) filósofo alemán, llamó la atención sobre una sentencia aristotélica que se ha hecho célebre.
Dice así : tò ón légetai polachós ; "el ente se dice de muchas maneras".
Polo, filósofo de la distinción, insiste en que el ente hay que entenderlo de modo plural.
El ente no es mónon, no es único; se dice de muchas maneras.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, capítulo 6, p.78.4
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Franz Brentano (1838-1917) filósofo alemán, llamó la atención sobre una sentencia aristotélica que se ha hecho célebre.
Dice así : tò ón légetai polachós ; "el ente se dice de muchas maneras".
Polo, filósofo de la distinción, insiste en que el ente hay que entenderlo de modo plural.
El ente no es mónon, no es único; se dice de muchas maneras.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, capítulo 6, p.78.4
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¿Es la persona un ente natural?
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La persona no es solamente un ser natural. Es "además".
La persona no se distingue de los supuestos naturales sólo por su elevada índole de operatividad, por su naturaleza racional.
La persona es alguien: un quién personal, la actividad interminable, que se añade perpetuamente. Es adverbio.
La distinción real de esencia y ser es comprendida por Polo, ampliándola.
En efecto, la esencia del ente natural es el meollo que se despliega gracias a la actividad del ser que la hace ser (el acto de ser del universo, actus essendi).
La esencia del ente personal, sin embargo, es distinta, es "manifestación" de un quién (acto de ser personal) siempre creciente.
El ser del universo persiste.
El ser personal insiste.
Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 330.2
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La persona no es solamente un ser natural. Es "además".
La persona no se distingue de los supuestos naturales sólo por su elevada índole de operatividad, por su naturaleza racional.
La persona es alguien: un quién personal, la actividad interminable, que se añade perpetuamente. Es adverbio.
La distinción real de esencia y ser es comprendida por Polo, ampliándola.
En efecto, la esencia del ente natural es el meollo que se despliega gracias a la actividad del ser que la hace ser (el acto de ser del universo, actus essendi).
La esencia del ente personal, sin embargo, es distinta, es "manifestación" de un quién (acto de ser personal) siempre creciente.
El ser del universo persiste.
El ser personal insiste.
Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 330.2
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¿A qué llama Polo la "generosidad" de la persona?
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Al ejercicio del hábito de los primeros principios reales.
La persona es generosa porque se olvida de sí, de su yo que quiere actuar, y se abre hacia el exterior, hacia la creación, hacia fuera, contemplando el ser del universo, dejándole ser, aceptando que sea.
También advierte la causalidad trascendental y el principio de identidad (que es el Origen, Dios).
La persona advierte fácilmente estos primeros principios abandonando el límite mental (1ª dimensión).
Ayer me llegué a los rápidos del río Congo, cuando huye de Kinshasa.
No fui yo solo el que abandonó el límite.
Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, nota 31, p. 346.3
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Al ejercicio del hábito de los primeros principios reales.
La persona es generosa porque se olvida de sí, de su yo que quiere actuar, y se abre hacia el exterior, hacia la creación, hacia fuera, contemplando el ser del universo, dejándole ser, aceptando que sea.
También advierte la causalidad trascendental y el principio de identidad (que es el Origen, Dios).
La persona advierte fácilmente estos primeros principios abandonando el límite mental (1ª dimensión).
Ayer me llegué a los rápidos del río Congo, cuando huye de Kinshasa.
No fui yo solo el que abandonó el límite.
Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, nota 31, p. 346.3
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¿Tiene la "generosidad" una recompensa en esta vida?
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Sí. Y aunque sea provisional, es bien sabrosa.
Gracias a la generosidad de dejar de buscar su réplica, (que es su felicidad), la persona se abre hacia fuera, y al ejercer el hábito de los primeros principios reales, conoce a Dios Creador, y al mundo, y a su cuerpo como dones del Creador.
¡Vaya regalo!
Glosa a Juan A. García Gz, Cuatro matizaciones, Miscelánea poliana, 12 (2007)
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Sí. Y aunque sea provisional, es bien sabrosa.
Gracias a la generosidad de dejar de buscar su réplica, (que es su felicidad), la persona se abre hacia fuera, y al ejercer el hábito de los primeros principios reales, conoce a Dios Creador, y al mundo, y a su cuerpo como dones del Creador.
¡Vaya regalo!
Glosa a Juan A. García Gz, Cuatro matizaciones, Miscelánea poliana, 12 (2007)
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¿Por qué se dice que el hábito de los primeros principios es estrictamente entitativo?
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Juan A. García Gz explica que el tema de la sindéresis es la esencia humana, y el tema de la sabiduría es el co-ser o existencia personal.
Intermedio entre ambos hábitos se encuentra el hábito de los primeros principios que advierte el ser del universo y su creador. Nos sitúa en nuestro mundo.
La persona humana está situada en el universo, creada por Dios. Eso es lo que somos, de entrada. Eso es lo que conocemos por este hábito que es estrictamente entitativo.
Invito a buscar en la etiqueta 5.5.4 las fases de la libertad trascendental (ATII, p.238), la tercera fase es la generosidad, el no pasar del dar.
Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 347
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Juan A. García Gz explica que el tema de la sindéresis es la esencia humana, y el tema de la sabiduría es el co-ser o existencia personal.
Intermedio entre ambos hábitos se encuentra el hábito de los primeros principios que advierte el ser del universo y su creador. Nos sitúa en nuestro mundo.
La persona humana está situada en el universo, creada por Dios. Eso es lo que somos, de entrada. Eso es lo que conocemos por este hábito que es estrictamente entitativo.
Invito a buscar en la etiqueta 5.5.4 las fases de la libertad trascendental (ATII, p.238), la tercera fase es la generosidad, el no pasar del dar.
Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 347
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¿Con qué hábito "demuestra" el hombre la existencia de Dios?
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Con el hábito innato de los primeros principios.
Todo ser humano, por iniciativa divina, está abierto a Dios a través del hábito de los primeros principios, que permite conocer la existencia de Dios, su causalidad trascendental y el ser o persistir del universo.
Sin embargo, el don premoviente de la libertad personal puede encontrar (mirar) la iniciativa creadora de Dios, gracias al hábito innato de sabiduría, lo que supera la advertencia de los primeros principios.
Con el hábito innato de los primeros principios.
Todo ser humano, por iniciativa divina, está abierto a Dios a través del hábito de los primeros principios, que permite conocer la existencia de Dios, su causalidad trascendental y el ser o persistir del universo.
Sin embargo, el don premoviente de la libertad personal puede encontrar (mirar) la iniciativa creadora de Dios, gracias al hábito innato de sabiduría, lo que supera la advertencia de los primeros principios.
Polo hablará pues de "mostrar" la existencia de Dios, en lugar del clásico "demostrar" la existencia de Dios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 20.2
Para saber más:
Sobre el hábito de los primeros principios:......... Etiqueta 3.2
Sobre la sabiduría: ..............................................Etiqueta 2.14
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De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 20.2
Para saber más:
Sobre el hábito de los primeros principios:......... Etiqueta 3.2
Sobre la sabiduría: ..............................................Etiqueta 2.14
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¿Por qué dice Polo que Dios es mucho más generoso que la persona humana?
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No olvidemos que Polo aplica el término "generosidad" a ese "dejar ser" al universo, propio del hábito de los primeros principios. El tema de éste hábito se advierte cuando la persona es "generosa".
La persona, trascendentalmente, no se empecina queriendo trastornar la creación divina, deja ser, generosamente, al universo que persiste sencillamente en el orden, providencialmente tetrafísico (cuatro causas).
Pues bien, Dios no sólo "deja ser" a sus criaturas libres, sino que, al amarlas una a una, se abaja al diálogo, asombroso, de un Padre con su bebé.
Por eso, Juan García dirá que la recompensa a la generosidad de la persona humana, que la metalógica de la libertad activa, es también el encuentro con esa iniciativa creadora, del universo y, también, de otras personas.
Los hábitos superiores están jugando a la metalógica: de los primeros principios se pasa a la sabiduría, y, gracias a la sindéresis, el bebé crece, consiguiendo que su vida no se pierda, al transformarla en don y elevarla así a al nivel trascendental.
¿Se puede pedir más?
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.3
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad:............ Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: ..................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: .................Etiqueta 6.9.0
Sobre el don: ..............................................Etiqueta 6.9.1
Sobre la generosidad: .................................Etiqueta 3.2
Sobre la esencia humana: ...........................Etiqueta 6.1
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No olvidemos que Polo aplica el término "generosidad" a ese "dejar ser" al universo, propio del hábito de los primeros principios. El tema de éste hábito se advierte cuando la persona es "generosa".
La persona, trascendentalmente, no se empecina queriendo trastornar la creación divina, deja ser, generosamente, al universo que persiste sencillamente en el orden, providencialmente tetrafísico (cuatro causas).
Pues bien, Dios no sólo "deja ser" a sus criaturas libres, sino que, al amarlas una a una, se abaja al diálogo, asombroso, de un Padre con su bebé.
Por eso, Juan García dirá que la recompensa a la generosidad de la persona humana, que la metalógica de la libertad activa, es también el encuentro con esa iniciativa creadora, del universo y, también, de otras personas.
Los hábitos superiores están jugando a la metalógica: de los primeros principios se pasa a la sabiduría, y, gracias a la sindéresis, el bebé crece, consiguiendo que su vida no se pierda, al transformarla en don y elevarla así a al nivel trascendental.
¿Se puede pedir más?
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.3
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad:............ Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: ..................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: .................Etiqueta 6.9.0
Sobre el don: ..............................................Etiqueta 6.9.1
Sobre la generosidad: .................................Etiqueta 3.2
Sobre la esencia humana: ...........................Etiqueta 6.1
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¿Qué es lo más sublime del don de la libertad trascendental?
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El hacernos capaces de Dios o viajeros del alba.
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El hacernos capaces de Dios o viajeros del alba.
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¿A qué llamamos búsqueda?
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La libertad es acto vital que, si no se estraga, busca siempre, congruentemente, nuevas facetas de los temas trascendentes: el mundo, las personas y, ah, Dios.
La búsqueda es un trueque por el que el carácter de además se priva de su valor metódico. El Inteligir personal olvida su sabiduría (su ser además), orientándose al tema que lo trasciende: Dios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 20
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: .........Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .............Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad:.............Etiqueta 6.9.0
Sobre el don: .........................................Etiqueta 6.9.1
Sobre la búsqueda: ................................Etiqueta 6.9.4
Sobre el carácter de además: .................Etiqueta 5.4
Sobre el además : ..................................Etiqueta 5.5.0
Sobre el Inteligir personal: ...................Etiqueta 5.5.2
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La libertad es acto vital que, si no se estraga, busca siempre, congruentemente, nuevas facetas de los temas trascendentes: el mundo, las personas y, ah, Dios.
La búsqueda es un trueque por el que el carácter de además se priva de su valor metódico. El Inteligir personal olvida su sabiduría (su ser además), orientándose al tema que lo trasciende: Dios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 20
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: .........Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .............Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad:.............Etiqueta 6.9.0
Sobre el don: .........................................Etiqueta 6.9.1
Sobre la búsqueda: ................................Etiqueta 6.9.4
Sobre el carácter de además: .................Etiqueta 5.4
Sobre el además : ..................................Etiqueta 5.5.0
Sobre el Inteligir personal: ...................Etiqueta 5.5.2
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¿Es el nirvana una solución al dolor?
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El dolor provoca toda una serie de antropologías trágicas.
El nihilismo, por ejemplo, es una reacción al dolor insoportable.
Existe el mal : luego "nada".
Si somos seres dolientes, aquejados, entonces somos unos desgraciados.
¿Para qué "tener" si todo termina en sufrir?
Buda es otro aterrorizado por el drama.
Por eso se abre a la indiferencia total, el nirvana; ésa es su solución: la nada.
De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 29.2.
Para saber más.
Sobre el mal:………………….….Etiqueta 6.2.10
Sobre el dolor:………………..…Etiqueta 8.5.0
Sobre la Antropología…….….Etiqueta 5.1.0
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¿Se necesita la fe cristiana para que el Inteligir personal se oriente a Dios?
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Esta cuestión se discute entre los polianos.
Polo afirma que la elevación cristiana permite la metalógica de la libertad.
Ignacio Falgueras sostiene que el abandono del límite mental se adquiere al prestar la inteligencia su obsequio a la revelación cristiana (Y lo justifica muy bien en Studia Poliana 8).
Juan García opina que la metalógica de la libertad se corresponde con la plena libertad de la primera creación y, por tanto, no depende de la fe.
Si bien se mira, añade, no hay divergencia, porque lo que afirma Polo es evidentemente cierto: la fe "permite" la metalógica de la libertad. Pero tal metalógica es posible sin ella.
Yo me atrevo a distinguir entre la fe cristiana y otro sentido de la fe que es la apertura transcendente del Inteligir personal, fruto de la llamada inicial y del mantenimiento de la llamada. Apertura que en otro lugar llamaré "alumbramiento".
Si Dios dejara de llamar, no habría libertad. Pero si Dios sigue llamando, el Inteligir personal se orienta, si quiere, a Dios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 20
Para saber más:
Sobre la llamada inicial: ..........................Etiqueta 5.15
Sobre el manteniemento de la llamada: ...Etiqueta 5.16
Sobre las aperturas transcendentes: .......Etiqueta 5.13
Sobre la primera creación: .....................Etiqueta 5.14
Sobre la fe y alumbramiento: .................Etiqueta 5.13.2
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Esta cuestión se discute entre los polianos.
Polo afirma que la elevación cristiana permite la metalógica de la libertad.
Ignacio Falgueras sostiene que el abandono del límite mental se adquiere al prestar la inteligencia su obsequio a la revelación cristiana (Y lo justifica muy bien en Studia Poliana 8).
Juan García opina que la metalógica de la libertad se corresponde con la plena libertad de la primera creación y, por tanto, no depende de la fe.
Si bien se mira, añade, no hay divergencia, porque lo que afirma Polo es evidentemente cierto: la fe "permite" la metalógica de la libertad. Pero tal metalógica es posible sin ella.
Yo me atrevo a distinguir entre la fe cristiana y otro sentido de la fe que es la apertura transcendente del Inteligir personal, fruto de la llamada inicial y del mantenimiento de la llamada. Apertura que en otro lugar llamaré "alumbramiento".
Si Dios dejara de llamar, no habría libertad. Pero si Dios sigue llamando, el Inteligir personal se orienta, si quiere, a Dios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 20
Para saber más:
Sobre la llamada inicial: ..........................Etiqueta 5.15
Sobre el manteniemento de la llamada: ...Etiqueta 5.16
Sobre las aperturas transcendentes: .......Etiqueta 5.13
Sobre la primera creación: .....................Etiqueta 5.14
Sobre la fe y alumbramiento: .................Etiqueta 5.13.2
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¿Por qué la libertad inicial es pretemática?
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Llamamos libertad "inicial" a la primera fase de la libertad trascendental.
De entrada, Dios crea todo hombre libre. Capaz de Dios, dicen los teólogos.
Y en esa iniciativa divina, Dios es tema de la libertad.
Juan García dice bien que la metalógica de la libertad se corresponde con la plena libertad de la primera creación.
Esta libertad nativa nace con el hábito de sabiduría, que desdobla (como todo hábito) el ser.
Éste es el don que Polo llama "premoviente". Don que incitará a la búsqueda hasta alcanzar, por la sabiduría, a saberse hijo de Dios.
Entonces, ¿por qué dice Polo que en esta vida la primera fase de la libertad trascendental es pretemática?
Porque Polo nos habla entonces no de la primera creación, sino de la segunda.
En efecto, Polo distingue entre la primera creación, la segunda creación y la nueva creación.
En la primera creación la libertad es temática. Su tema es, entre otros, Dios.
En la segunda creación, sin embargo, la libertad trascendental es atemática o pretemática, pues la persona, en nuestra situación actual, nace originalmente huérfana, por solidaridad con los demás hombres. (Es lo que los teólogos llaman caída original).
En la nueva creación la libertad, ya liberada, llegará a trocarse en búsqueda, hasta orientarse transcendentalmente a Dios. De nuevo su tema será libremente Dios.
En la condición actual de la persona humana, la libertad trascendental inicial es, pues, pretemática. Sed de Dios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 19.5 y 20
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: ............Etiqueta 6.8
Sobre la creación de la persona humana: ..Etiqueta 5.14
Sobre el pecado original: ..........................Etiqueta 12.3
Sobre la libertad trascendental: ................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ...............Etiqueta 6.9.0
Sobre el don: ............................................Etiqueta 6.9.1
Sobre la búsqueda: ...................................Etiqueta 6.9.4
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Llamamos libertad "inicial" a la primera fase de la libertad trascendental.
De entrada, Dios crea todo hombre libre. Capaz de Dios, dicen los teólogos.
Y en esa iniciativa divina, Dios es tema de la libertad.
Juan García dice bien que la metalógica de la libertad se corresponde con la plena libertad de la primera creación.
Esta libertad nativa nace con el hábito de sabiduría, que desdobla (como todo hábito) el ser.
Éste es el don que Polo llama "premoviente". Don que incitará a la búsqueda hasta alcanzar, por la sabiduría, a saberse hijo de Dios.
Entonces, ¿por qué dice Polo que en esta vida la primera fase de la libertad trascendental es pretemática?
Porque Polo nos habla entonces no de la primera creación, sino de la segunda.
En efecto, Polo distingue entre la primera creación, la segunda creación y la nueva creación.
En la primera creación la libertad es temática. Su tema es, entre otros, Dios.
En la segunda creación, sin embargo, la libertad trascendental es atemática o pretemática, pues la persona, en nuestra situación actual, nace originalmente huérfana, por solidaridad con los demás hombres. (Es lo que los teólogos llaman caída original).
En la nueva creación la libertad, ya liberada, llegará a trocarse en búsqueda, hasta orientarse transcendentalmente a Dios. De nuevo su tema será libremente Dios.
En la condición actual de la persona humana, la libertad trascendental inicial es, pues, pretemática. Sed de Dios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 19.5 y 20
Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: ............Etiqueta 6.8
Sobre la creación de la persona humana: ..Etiqueta 5.14
Sobre el pecado original: ..........................Etiqueta 12.3
Sobre la libertad trascendental: ................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ...............Etiqueta 6.9.0
Sobre el don: ............................................Etiqueta 6.9.1
Sobre la búsqueda: ...................................Etiqueta 6.9.4
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¿Con qué hábito demuestra el hombre la existencia de Dios?
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Con el hábito innato de los primeros principios.
Todo ser humano, por iniciativa divina, está abierto a Dios a través del hábito de los primeros principios, que permite conocer la existencia de Dios, su causalidad trascendental y el ser o persistir del universo.
Sin embargo, el don premoviente de la libertad personal puede encontrar (mirar) la iniciativa creadora de Dios, gracias al hábito innato de sabiduría, lo que supera la advertencia de los primeros principios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 20.2
Para saber más:
Sobre el hábito de los primeros principios: Etiqueta 3.2
Sobre la sabiduría: Etiqueta 2.14
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Con el hábito innato de los primeros principios.
Todo ser humano, por iniciativa divina, está abierto a Dios a través del hábito de los primeros principios, que permite conocer la existencia de Dios, su causalidad trascendental y el ser o persistir del universo.
Sin embargo, el don premoviente de la libertad personal puede encontrar (mirar) la iniciativa creadora de Dios, gracias al hábito innato de sabiduría, lo que supera la advertencia de los primeros principios.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 20.2
Para saber más:
Sobre el hábito de los primeros principios: Etiqueta 3.2
Sobre la sabiduría: Etiqueta 2.14
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¿Se satura la capacidad intelectual?
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No, porque por encima de la esencia humana, en el orden trascendental, existen actos intelectuales superiores al ver-yo. Existe el "Inteligir personal", que es uno de los cuatro radicales personales descubiertos por Polo.
Nunca lo hemos conocido todo. Siempre podremos conocer más.
La capacidad voluntaria sí se satura, porque no existe una voluntad trascendental. El querer-yo, quiere lo que quiere, y ya está.
Eso no quiere decir que no pueda crecer la potencia voluntaria, pues la sindéresis quiere querer-más. Pero ese crecimiento depende de las luces intelectuales, que presentan bienes más altos. No depende de una supuesta Voluntad ciega, radical, semejante a una rueda de quereres.
En el orden trascendental existe, sí, el "amar donal". Pero el "amar donal" no es una voluntad trascendental, espontánea y caprichosa, sino una reciprocidad del aceptar y el dar personales, al que les falta el don, que será aportado precisamente por la voluntad.
De ahí que Polo se diga "intelectualista", pues la luz del intelecto personal, libre, prima sobre la voluntad.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 18.10
Para saber más:
Sobre el amar donal: Etiqueta 5.5.3 Amar personal
Sobre la voluntad: Etiqueta 6.2.2 Voluntad
Sobre la sindéresis : Etiqueta 6.2
Sobre los 4 radicales personales: Etiqueta 5.5
Sobre la inteligencia : Etiqueta 6.2.1
Sobre el Inteligir : Etiqueta 5.5.2
Sobre la metalógica : Etiqueta 6.8
Sobre la tríada amorosa : ver también Etiqueta 5.5.3 donde se habla del "amar donal o personal".
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No, porque por encima de la esencia humana, en el orden trascendental, existen actos intelectuales superiores al ver-yo. Existe el "Inteligir personal", que es uno de los cuatro radicales personales descubiertos por Polo.
Nunca lo hemos conocido todo. Siempre podremos conocer más.
La capacidad voluntaria sí se satura, porque no existe una voluntad trascendental. El querer-yo, quiere lo que quiere, y ya está.
Eso no quiere decir que no pueda crecer la potencia voluntaria, pues la sindéresis quiere querer-más. Pero ese crecimiento depende de las luces intelectuales, que presentan bienes más altos. No depende de una supuesta Voluntad ciega, radical, semejante a una rueda de quereres.
En el orden trascendental existe, sí, el "amar donal". Pero el "amar donal" no es una voluntad trascendental, espontánea y caprichosa, sino una reciprocidad del aceptar y el dar personales, al que les falta el don, que será aportado precisamente por la voluntad.
De ahí que Polo se diga "intelectualista", pues la luz del intelecto personal, libre, prima sobre la voluntad.
De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 18.10
Para saber más:
Sobre el amar donal: Etiqueta 5.5.3 Amar personal
Sobre la voluntad: Etiqueta 6.2.2 Voluntad
Sobre la sindéresis : Etiqueta 6.2
Sobre los 4 radicales personales: Etiqueta 5.5
Sobre la inteligencia : Etiqueta 6.2.1
Sobre el Inteligir : Etiqueta 5.5.2
Sobre la metalógica : Etiqueta 6.8
Sobre la tríada amorosa : ver también Etiqueta 5.5.3 donde se habla del "amar donal o personal".
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