¿Cómo se vinculan los temas de la 1ª, 2ª y 4ª dimensiones del abandono?

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Se comprueba el juego de la libertad trascendental, lo que Polo llama metalógica de la libertad, si notamos cómo se conciertan los temas de las distintas dimensiones del método poliano.

Recordemos que :
en la 1ª se advierte el ser extramental;
en la 2ª se encuentra la esencia extramental;
en la 4ª se accede a la esencia humana.

La 1ª dimensión sucede a la 2ª en su agotamiento. En efecto, ya los primeros filósofos reflexionaron sobre las cuatro causas del universo, lo que llamamos esencia extramental, que, según el método poliano, se encuentra si pugnamos con el límite mental.

Se trata de una tarea de explicitación racional en la que, luchando, vamos descubriendo las causas y advirtiendo que siempre se guarda algún implícito.

Se hace pues necesario llegar a advertir el fundamento implícito y ésa es la tarea del hábito de los primeros principios.

Toda la tradición está de acuerdo en que los primeros principios sustentan la entera fundamentación racional.

La 2ª dimensión (encontrar el universo como esencia) reclama pues la 1ª dimensión (advertir los primeros principios).

¿Ven ustedes la vinculación?

Más aún, la 2ª dimensión, que al agotarse se vincula con la 1ª, también lo hace con la 4ª. ¿Por qué? Porque la pugna que la 2ª dimensión comporta, es una pugna entre el yo y la realidad física. Comparamos la esencia extramental con la realidad distinta de nuestro yo.

La tradición está también de acuerdo con que el logos (yo) se distingue de la physis (esencia extramental).

Debemos pues ejercer la 2ª dimensión junto con la 4ª, pues es en la 4ª, al demorarnos en el límite, como comprendemos lo que es el yo.

Una vez experimentado el ver-yo, el contraste con la realidad extramental (advertida por la 1ª dimensión) es más neto : yo – universo.
Más aún, el querer-yo, requiere la realidad extramental para poder hacer regalos al otro.

En suma, la 2ª conecta con la 1ª (son las dos dimensiones que se abren a lo extramental), pero muy especialmente a través de la 4ª.


De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p.  10.5-11.5


Para saber más:
Etiqueta 5.5.4 …………………………libertad personal
Etiqueta 6.8.0………………………..metalógica de la libertad
Etiqueta 2.1.1………………………… el método del abandono
Etiqueta 2.1.1…………………………abandono. 1ª dimensión
Etiqueta 2.1.2………………………. abandono. 2ª dimensión
Etiqueta 2.1.4……………………..…abandono. 4ª dimensión
Etiqueta 2.11.0. …………………….. Método-Tema
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¿Puede usted explicar cómo la libertad personal conecta los temas alcanzados al ejercer la 3ª dimensión con los temas alcanzados por la 1ª?

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Sí.
Se trata de otro ejemplo que justifica la formulación de la metalógica de la libertad.

Con la 3ª dimensión del método poliano accedemos al ser personal, que no es otra cosa que la libertad personal.  Y sabemos que la libertad personal es acto vital, siempre insatisfecho. Por eso se trueca en búsqueda de Aquél que desvelará quién "es" (quién soy) en realidad.

Sin embargo, libremente, también puede renunciar al encuentro amoroso, retardándolo generosamente, olvidándose de sí y contemplando el ser extramental. Para ello hay que ejercer el hábito de los primeros principios.

Ven ustedes cómo la libertad personal conecta, si quiere, el ser personal (tema alcanzado con la 3ª dimensión), con el ser del universo (tema advertido con la 1ª dimensión).

En efecto, el método poliano "advierte" los primeros principios (ser del universo, Identidad de Dios y causalidad trascendental) excluyendo el límite mental según la 1ª dimensión.

La metalógica de la libertad es el va y viene actuoso de los que saben querer.

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p.  12. 4-6.


Para saber más:
Etiqueta 5.5.4…………… libertad personal
Etiqueta 6.8.0…………..  metalógica de la libertad
Etiqueta 2.1.0 ……………el método del abandono
Etiqueta 2.1.1…………… abandono. 1ª dimensión
Etiqueta 2.1.3 ………….abandono. 3ª dimensión
Etiqueta 2.1.4 ……………abandono. 4ª dimensión
Etiqueta 2.11.0…………..Método-Tema
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¿Es un "juego de luces" la metalógica de la libertad?

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La imagen del "juego de luces" nos sirve para comprender cómo la persona, al ser radicalmente libre, enciende y apaga la luz que es, jugando, buscando y oteando.

Recordemos que el intelecto es luz sin metáfora:

Las luces que iluminan son las operaciones mentales.

Las luces que suscitan son los razonamientos. (La suscitación es exclusiva de la iluminación esencial)

Las luces que buscan y encuentran son el hábito de los primeros principios y la sindéresis.

La luz que siempre busca es el intellectus ut actus solidario de la sabiduría. Transparente.

La metalógica de la libertad consiste en pasar del ejercicio de una dimensión del abandono a otra dimensión.
Es un subir y bajar intelectual.
Encender y apagar luces.

Al ejercer la 2ª y la 4ª dimensión del abandono "el límite" es iluminado (con hábitos), contando con él.
2ª : pugnando desde él con las causas.
4ª : englobándolo en el ver-yo.
Es un encender.

Pero también se puede, ejerciendo la 1ª y la 3ª, abandonar el límite por completo, o sin contar con él, sin iluminarlo.
Se accede con ellas a una temática trascendental que es superior al yo (su temática es, respectivamente, el ser primero y el ser segundo) sin verla.
Es un apagar, para ver más.

Conclusión : la metalógica de la libertad es también un "juego de luces".

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p.  12. 4.


Para saber más sobre:
la luz:……………………………………………..….etiqueta 2.0.3
la metalógica de la libertad:………....…etiqueta 6.8.0
la libertad personal:……………….…….....etiqueta 5.5.4
la inteligencia:…………………………………..etiqueta 6.2.1
el logos:…………………………………………....etiqueta 2.7.0
el intelecto personal:…………………..……etiqueta 5.5.2
el hábito de los primeros principios:…etiqueta 3.2.0
el yo y la sindéresis:……………………...…etiqueta 6.2.0
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¿Es la libertad "acto"?

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Mucha gente piensa hoy el mundo como "energía".

El prestigio idealizado de Einstein y la ciencia han compuesto una visión de la realidad ampliamente fisicista.

El pensamiento sería como un humo espiritual producido por las neuronas millonésimamente inteconectadas. Es la eficiencia de los galactordenadores.

¿Y la libertad? Un espejo de la espontaneidad de la naturaleza. Un espejismo para ilusos.

No.

La libertad es acto.

A nivel esencial se manifiesta social, psicológica y moralmente.

Y radicalmente, la libertad personal  es una de las cuatro fuentes de la persona humana, uno de los cuatro trascendentales personales descubiertos por Polo (co-ser, libertad, inteligir y amar).

La coexistencia o co-ser es la apertura.

La libertad personal o libertad trascendental es precisamente la actividad nunca determinada por las condiciones iniciales, sino voluntariamente ofrendada, según el libre entender y querer.

Lo característico de la actividad de la libertad personal es no conformarse con el acto que es su tema.

Es una actividad que desborda su tema y siempre pide más.

De ahí que sea propio de la libertad personal la conexión de las 4 dimensiones del abandono del límite mental, desde la 3ª.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p.  15

Para saber más sobre la libertad
Etiqueta 1.1.2   libertad
Etiqueta 1.1.2   naturaleza y libertad
Etiqueta 5.5.4   libertad personal
Etiqueta 6.1.5   libertad esencial
Etiqueta 6.8.0   metalógica de la libertad

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¿Conviene el carácter de "además" a la metalógica de la libertad?

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El adverbio "además" caracteriza a la persona humana.
Somos "adverbio". Somos "además".
Nos conviene sabernos "además".

Y nos conviene especialmente para entender la dinámica trascendental de la libertad. El subir y bajar íntimo de nuestra actuosidad, que Polo denomina metalógica de la libertad.

"Además" conviene a los cuatro trascendentales personales, aunque conviene más a la libertad, que es actividad siempre insatisfecha.

La metalógica de la libertad pende de esa sed de novedad.

Muy estrictamente Polo llama "además" a la dualidad entre el trascendental "co-ser" y el trascendental "libertad".
Y llama "carácter de además" a la dimensión metódica del abandono del límite.

Sin embargo, buscar a ser siempre más, además, es un carácter presente en todas las dualidades de la persona humana.

Comprendemos así que la metalógica de la libertad no es otra cosa que una expresión de la convertibilidad de los trascendentales personales. Polo muestra que se convierten a modo de "continuación". La corriente que los continúa es el además, la actuosidad de la libertad.

La persona (tema) es además (método), acto que no se conforma con su tema. Juego metalógico libre.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 17, 3

Para saber más:
Etiqueta 2.11.0………….Método-Tema
Etiqueta 5.4.0…………..carácter de además
Etiquta 5.6.0……………..conversión de los trascendentales
Etiqueta 1.1.2 ………….libertad
Etiqueta 6.8.0…………..metalógica de la libertad
Etiqueta 5.5.4……………libertad personal o trascendental

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¿Hablar de metalógica, no suena a voluntarismo?

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No.

Descubrir algo "metalógico" no es afirmar el primado de la voluntad, ni conceder a "los intereses" carácter directivo sobre el conocimiento, ni nada por el estilo.

En el orden trascendental existe, sí, el "amar donal". Pero el "amar donal" no es una voluntad trascendental, espontánea y caprichosa, sino una reciprocidad del aceptar y el dar personales, al que les falta el don, que será aportado precisamente por la voluntad.

El hombre no tiene una voluntad trascendental.

Si quisiéramos hablar de una voluntad trascendental tendríamos que referirnos a la Voluntad de Dios.
Y la Voluntad de Dios la conocemos como hijos, no como esclavos. Por eso es Jesús, el Verbo de Dios, el que nos la enseña, con delicadeza y claridad.
Los hombres recibimos luces, ¡pero somos libres!

Polo se dice "intelectualista", pues la luz del intelecto personal, libre, prima sobre la voluntad.

Pero es un intelecto "libre", que busca irrestrictamente.

Por encima de la esencia humana, en el orden trascendental, existen actos intelectuales superiores al ver-yo.
El ver-yo ve lo que ve. Sin embargo, existe el Inteligir personal, que es uno de los cuatro radicales personales descubiertos por Polo. Y este Inteligir está transido de libertad.

Nunca lo hemos conocido todo. Siempre podremos conocer más.

La capacidad voluntaria sí se satura. El querer-yo, quiere lo que quiere, y ya está.
Eso no quiere decir que no pueda crecer la potencia voluntaria, pues la sindéresis quiere querer-más. Pero ese crecimiento depende de las luces intelectuales, que presentan bienes más altos, libremente. No depende de una supuesta voluntad trascendental, una Voluntad ciega, radical, semejante a una rueda de quereres.

Hablar de metalógica no es un voluntarismo, sino una explicación de una libertad inteligente.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 18.10



Para saber más:
Sobre el amar donal:………………………..…Etiqueta 5.5.3 Amar personal
Sobre la voluntad:…………………………….…Etiqueta 6.2.2 Voluntad
Sobre la sindéresis : ……………………….….Etiqueta 6.2
Sobre los 4 radicales personales:…….. Etiqueta 5.5.0
Sobre la inteligencia :………… ……….……..Etiqueta 6.2.1
Sobre el Inteligir : ………………….…….….…Etiqueta 5.5.2
Sobre la metalógica : ………………………..Etiqueta 6.8.0
Sobre la tríada amorosa : ver también Etiqueta 5.5.3 donde se habla del "amar donal o personal".

¿Es la libertad algo así como una "voluntad trascendental"?

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No.
Los modernos piensan la libertad como si fuera un principio radical fundante. También como un yo trascendental que decidiría, al fin y al cabo, el ser que somos.

Cuando Polo habla de la metalógica de la libertad es precisamente para negar la existencia en el hombre de una voluntad trascendental que constituyera lo lógico de su mente.

La libertad trascendental no es un principio fundante, sino un "conectivo" de actos a los que respeta en su integridad.
Es método abierto a temas plurales.

Es el acto insatisfecho con su tema, que empapa nuestro ser, que es siempre además.

La libertad trascendental es actividad interior, del acto de aceptar, que busca.

En su Antropología trascendental I, p. 204, Polo dirá que la libertad trascendental es el valor activo de la coexistencia.

El ser de la persona humana es "co-ser" y no la voluntad altiva del eterno retorno.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 19.3


Para saber más:
Sobre el yo :…………………………………….…Etiqueta 6.2 yo y sindéresis
Sobre la voluntad: …………………………...Etiqueta 6.2.2 Voluntad
Sobre el logos: ………………………………...Etiqueta 2.7.0
Sobre la metalógica :………………………..Etiqueta 6.8.0
Sobre el además :………………………….….Etiqueta 5.5.0
Sobre la libertad trascendental :……...Etiqueta 5.5.4
Sobre la libertad sin más :………………..Etiqueta 1.1.2
Sobre el acto de aceptar que busca : Etiqueta 5.5.3 donde se habla del "amar donal o personal".

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¿Se necesita la fe cristiana para que el Inteligir personal se oriente a Dios?

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Esta cuestión se discute entre los polianos.

Polo afirma que la elevación cristiana "permite" la metalógica de la libertad.

Ignacio Falgueras sostiene que el abandono del límite mental se adquiere al prestar la inteligencia su obsequio a la revelación cristiana (Y lo justifica muy bien en Studia Poliana 8).

Juan García opina que la metalógica de la libertad se corresponde con la plena libertad de la primera creación y, por tanto, no depende de la fe.
Si bien se mira, añade, no hay divergencia, porque lo que afirma Polo es evidentemente cierto: la fe "permite" la metalógica de la libertad. Pero tal metalógica es posible sin ella.

Yo me atrevo a distinguir entre la fe cristiana y otro sentido de la fe que es la apertura transcendente del Inteligir personal, fruto de la llamada inicial y del mantenimiento de la llamada. Apertura que en otro lugar llamaré "alumbramiento".

Si Dios dejara de llamar, no habría libertad. Pero si Dios sigue llamando, el Inteligir personal se orienta, si quiere, a Dios.

Y ese "orientarse" es otro sentido de la fe.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 20

Para saber más:
Sobre la llamada inicial: ………………………..…Etiqueta 5.15.0
Sobre el mantenimiento de la llamada:…...Etiqueta 5.16.0
Sobre las aperturas transcendentes: ……...Etiqueta 5.13.1
Sobre la primera creación: ……………………...Etiqueta 5.14
Sobre la fe y alumbramiento:………………….. Etiqueta 5.13.3
(algunas etiquetas están aún en construcción).

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¿Jugamos metalógicamente al escondite?

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Bien podríamos comparar, también, la metalógica trascendental con el juego del escondite.

Porque la actividad siempre insatisfecha que es la libertad personal, no va siempre hacia delante, explorando y venciendo. También se esconde o se retira.

Polo habla de dos "retiradas" en el despliegue de la libertad.

Veámoslo con calma.

Las cuatro fases hacia delante son, la primera pre-temática y las tres siguientes temáticas :
1. don (iniciativa divina);
2. aceptar (nuestro valor dispositivo);
3. dar (nuestra generosidad)
4. buscar (novedades, los temas trascendentales)

Pues bien, la libertad puede dejar de buscar y retirarse al dar (pasar de 4 a 3). Es la primera retirada.
Es un olvido de sí, se omite la búsqueda, generosamente, para que aparezcan los primeros principios. (No es otra cosa que el ejercicio del hábito de los primeros principios reales).

Y la otra retirada acaece si se omite también el dar (pasando de 3 a 2).
Nos hemos vuelto, con el hábito de sindéresis, a lo inferior a la persona, para disponer tanto de datos (ver-yo), como de dones (querer-yo), haciendo crecer nuestra esencia, nuestra vida.

La persona se esconde para ganar en el juego.
Para agradar a Dios, que, al fin, nos encuentra.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.5


Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: ………..Etiqueta 6.8.0
Sobre la libertad trascendental:……………..Etiqueta 5.5.4  
Sobre la dinámica de la libertad: ……….….Etiqueta 6.9.0
Sobre la libertad esencial: ………………..……Etiqueta 6.1.5
Sobre la generosidad: …………………………...Etiqueta 3.2.0
Sobre la sindéresis: ……………………………..…Etiqueta 6.2.0
Sobre el olvido de sí: por ejemplo Juan A. García, Aperturas,  Etiqueta 17.3.5

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¿Cómo resume Polo su concepto de filosofía?

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"Mi concepto de filosofía se resume del modo siguiente:

la filosofía es la modalidad sapiencial, de índole teórica,
que consta de un inicio, la admiración,
a partir del cual tiene lugar un desarrollo temático,

logrado, sobre todo, resolviendo dificultades que salen al paso.

Se trata, por eso, de un saber siempre incrementable (filo-sofía)
en la misma medida en que no se agota la inspiración con que comienza".
(Introducción a la filosofía, p. 9).

Para saber más sobre:
el inicio de la filosofía :………….etiqueta 1.16.0
historia de la filosofía:…………...etiqueta 7.5.0

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¿Qué criterio nos permite comprender la "conversión" de los trascendentales personales?

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El criterio de dualidad.

En efecto, el co-ser personal humano es segundo, se secundariza dualizándose.

Así la conversión de los trascendentales antropológicos es más neta que  en los trascendentales metafísicos.

Mis radicales íntimos son entrelazados, co-sidos.
Soy co-ser.

De esto se habla en L. Polo. Antropología trascendental. Tomo I. La persona humana. p. 203.2 y 204, nota 4.


Para saber más sobre :
la apertura inherente:…………... Etiqueta 5.9.0
la apertura hacia fuera:……….… Etiqueta 5.10.0
la apertura íntima:…………….…...Etiqueta 5.11.0
la aperutra interior:…………….…..Etiqueta 5.11.3
la apertura hacia dentro:….…….Etiqueta 5.11.4
la apertura hacia el prójimo:…..Etiqueta 5.12.0
la apertura transcentente:……..Etiqueta 5.13.0
aperturas transcendentales:…. Etiqueta 5.13.1
la ampliación trascendental:….Etiqueta 5.3.0
co-ser personal:………………………Etiqueta 5.5.1

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¿Qué es la memoria del futuro?

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El Plan de Dios.

Benedicto XVI suele relacionar la "inspiración" con la "memoria".
El Espíritu Santo interviene "recordando" lo que estaba implícito en los datos históricos.

Nuestro destino (plan de Dios) va apareciendo según lo "recordamos".

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¿Cuál es la intencionalidad de los sentimientos?

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Los sentimientos carecen de referencia "intencional" pura.

Cuando pensamos, los objetos pensados, son intencionales de la realidad con una intención que llamamos "de semejanza".
Cuando pienso un elefante, el objeto pensado me envía intencionalmente a la "realidad" del elefante.

Cuando queremos algo, los actos de la voluntad son intencionales, con intención que llamamos "de alteridad", de lo "otro", de la "realidad". Tendemos a "aceptar" la realidad, a que la realidad sea más, o a servirnos de la realidad para honrar a los demás. 

Los sentimientos, sin embargo, no tienen una intencionalidad pura. Los sentimientos tienden a enlazar.

Los sentimientos "sensibles" indican, al informar del "estado" de nuestros sentidos, si se debe proseguir la acción y desencadenan las tendencias sensibles. En los animales esto sucede "automáticamente". En el hombre, podemos intervenir más o menos según sea la fuerza de nuestra voluntad.
Sin afectividad, el conocimeinto sensible no enlaza con las tendencias.

Como se ve, nuestros sentimientos sensibles pueden convenir o no al fin de nuestra naturaleza. Ellos son los "indicadores" de la conveniencia. Su intencionalidad está en el "enlace".

Veamos ahora la intencionalidad de los sentimientos del nivel intelectual. Nuestros pensamientos y deseos pueden convenir o no a nuestro proyecto de vida. Los sentimientos intelectuales nos lo indican.

En el nivel siguiente, íntimo, los sentimientos que hemos llamado "nativos" pues nacen con la persona, indican la situación de nuestras aperturas "radicales" que convienen o no a nuestra sed de más.

Finalmente, la situación de nuestra apertura a la transcendencia es indicada por los sentimientos que hemos llamado "espirituales". La búsqueda de Dios y su encuentro puede estar más o menos de acuerdo con nuestro "destino". Los afectos espirituales nos lo indican. Gozo y paz.


De esto habla Juan Fernando Sellés en el Cuaderno de Anuario Filosófico, nº 227, "Los filósofos y los sentimientos", p. 98.3 y nota 7 en la que cita la frase de Polo que me ha dado pie a señalar la intencionalidad de "enlace" propia de los sentimientos.

Para saber más:
Sobre el ser de la persona humana..:…….Etiqueta 5.0.0
Sobre la intimidad de la persona:…..….....Etiqueta 5.11.0
Sobre los sentimientos sensibles:………....Etiqueta 14.1.0
Sobre los sentimientos intelectuales:….….Etiqueta 14.2.0
Sobre los sentimientos nativos:………….….Etiqueta 14.3.0
Sobre los sentimientos espirituales:……...Etiqueta 14.4.0
(algunas etiquetas están aún en construcción)

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¿Podemos vivir sin sentimientos?

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Sin la afectividad la vida es gris y seca.
Los sentimientos la hacen jugosa, de colores.

Sin embargo, la vida afectiva "sensible" no es suficiente para colmarnos de ese sentimiento profundo que llamamos gozo. 

Fácilmente los sentimientos  más naturales nos llevan a buscar el propio interés, al deseo de satisfacer una necesidad sensual o afectiva.

Hay sentimientos más altos, que dan más color a la vida, colores en otra dimensión. Son los sentimientos que nacen del amor personal desinteresado. Ese amor, que busca el bien del amado incluso a costa de su propio bien, resulta ser más gustoso.

Se puede vivir sin los sentimientos más altos, los que Polo llama "afectos", pero se vive muy mal.

Se habla de esto en Juan Fernando Sellés. Antropología para inconformes nota 55 de la p.273

Si quieren ustedes leer una buena conferencia de Polo sobre los sentimientos vayan a la de Piura.
Basta pinchar aquí.

Para saber más:
Sobre los sentimientos sensibles:…….….Etiqueta 14.1.0
Sobre los sentimientos intelectuales:…..Etiqueta 14.2.0
Sobre los sentimientos nativos:…….…….Etiqueta 14.3.0
Sobre los sentimientos espirituales:…...Etiqueta 14.4.0
(algunas etiquetas están aún en construcción)

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¿Por qué los sentimientos refuerzan la articulación de nuestra vida?

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Porque son "redundancias".

Los actos humanos tienen consecuencias, repercusiones o refluencias, no sólo al exterior (cuando creo un programa informático), o cuando me enriquezco interiormente al adquirir hábitos buenos (y llego a ser "programador" informático), sino que también, tienen una redundancia afectiva pues, al actuar, "me encuentro" mejor o peor, me "siento" en una nueva situación.

Este "sentir" agradable o desagradablemente mi estado es, a su vez, un "precedente" de nuevos actos (si me compran el "programa" me "animo" a seguir programando).

Los sentimientos articulan mi vida al ser "precedentes" de mis actos y "consecuentes" a mis actos.
Se refuerza así (dándole color) la cadena de mi vida.

De esto habla Juan Fernando Sellés en el Cuaderno de Anuario Filosófico, nº 227, "Los filósofos y los sentimientos", p. 97.3
 .

¿Cómo se convierten los trascendentales metafísicos?

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No he encontrado tadavía la fórmula poliana para expresar el modo de conversión de los trascendentales metafísicos.

Para las trascendentales personales sí, se convierten por continuación.
La intimidad del co-existir personal humano se convierte con la libertad y, por continuación con los otros trascendentales personales.

Podemos encontrar una pista en AT I, p.219.2.
En efecto, sabemos que el sentido más alto del acto de ser es "dar".
Si no significase "dar", el acto de ser sería una trascendental cerrado (Parménides).

Luego la conversión de los trascendentales metafísicos no se entendería sin la apertura que se describe en antropología.
Desde el "dar", sí se entiende.
Sin el dar, ser-verdad-bien, trascendentales metafísicos, son lo mismo.

Desde el "dar", se entiende mejor que el trascendental absoluto "ser", se convierta con los trascendentales relativos, verdad y bien.

Quizá la fórmula para expresar esa conversión es : se convierten por "docilidad".
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¿Por qué se da en nuestros días tanto valor a la afectividad?

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Porque, tras Hegel, el conocer racional quedó desacreditado.
Y tras Nietzsche, la voluntad ha sido denigrada.

La afectividad aparece entonces como la instancia humana más credible.

Así lo ven representantes de la fenomenología, del existencialismo, del personalismo o de la postmodernidad.

Urge, pues, para no ser vaivenados por los sentimientos, encontrar las fuentes veras del alma: el núcleo "personal".

De esto habla Juan Fernando Sellés en el Cuaderno de Anuario Filosófico, nº 227, "Los filósofos y los sentimientos", p. 98.2

Para saber más:
Sobre los sentimientos:………………..…...Etiqueta 14.0.0
Sobre el ser de la persona humana:….Etiqueta 5.0.0
Sobre la intimidad de la persona:……..Etiqueta 5.11.0
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¿Conviene medir lo real de acuerdo con los sentimientos?

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No.

Conviene "pensar las cosas de acuerdo con ellas mismas, sin dejarse influir por el estado de ánimo… Los sentimientos son excelentes en el momento de la acción, pero no antes" (Polo, Antropología de la acción directiva, 90).

Los sentimientos no informan en directo de lo objetivo, sino que nos hablan de nosotros mismos, de nuestra situación.

La realidad no es solo mi yo.

De esto habla Juan Fernando Sellés en el Cuaderno de Anuario Filosófico, nº 227, "Los filósofos y los sentimientos", p. 98.3

Para saber más:
Sobre los sentimientos:……………………..Etiqueta 14.0.0
Sobre el ser de la persona humana:….Etiqueta 5.0.0
Sobre la intimidad de la persona:….…..Etiqueta 5.11.0

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¿Conviene desarrollar el tema de la esperanza?

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Ciertamente.

La antropología moderna es dinámica, pero demasiadas veces se centra en el pasado.

Seríamos sólo el producto de lo posible, dependiendo de las condiciones iniciales.
No hay lugar para la aventura.

Apelar al futuro es muy importante hoy, cuando el hombre tiene miedo de lo que puede pasar.

Vivimos un tiempo de fuerte pesimismo existencial (angustia, nada, náusea).

Las antropologías esperanzadas están en crisis porque el tema del futuro se nos ha cerrado
Es vital reabrir el tema del futuro y establecer el valor de la esperanza.
Sin futuro el hombre no puede vivir (o vive muy mal).

Hay que reestablecer la esperanza. Echar el ancla en el Creador Omnipotente, Bueno y Padre, que crea el futuro por su Logos, congruentemente.

El futuro tiene una razón, un sentido esperanzado: el Amor.


De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aperecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 27.4.

Para saber más.
Sobre la esperanza:……………...Etiqueta 5.13.4
Sobre el futuro:………………..…..Etiqueta 1.12.5
Sobre la Antropología:…………..Etiqueta 5.1.0
Sobre la congruencia:………….. Etiqueta 2.11.1

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¿Qué es el mal?

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El mal es encontrarse ante la "nada".
Es lo que se suelle llamar un "sinsentido".
De pronto aparece ante nosotros un indescifrable.
La nada como aquello que carece de sentido.

Pues bien, eso es el dolor, eso es el sufrimiento: la experiencia del mal.

Sufrir no tiene sentido.
Duele una muela.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 28.2.

Para saber más.
Sobre el mal:………………..….Etiqueta 6.2.10
Sobre la nada:………………...Etiqueta 1.5.1 (en construcción)
Sobre el dolor:…………………Etiqueta 8.5.0
Sobre la muerte:……………..Etiqueta 10.0.0
Sobre la experiencia:…….…Etiqueta 2.2.1
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¿Qué es el dolor?

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El dolor es la ausencia “vivida” del bien.

El sufrimiento es la ausencia de sentido, abierta ante el ser humano.

El sufrimiento es lo oscuro que aparece ante la persona.
El sufrimiento es lo oscuro que aparece ante la apertura que la persona es.

El sufrimiento es un vacío ante el que la capacidad dialógica humana no encuentra ninguna palabra.

El sufrimiento es el enigma por antonomasia.

¿Está el mal en Dios?

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Nietzsche dice que la gran audacia especulativa del idealismo alemán es poner el mal en Dios : como el mal está en la historia, y la razón de la historia es divina, el mal está en Dios.

No, el mal no está en Dios, pero al recorrer el camino de la Cruz, Cristo dota de sentido al dolor.

En efecto, Cristo sufre para comulgar con el Padre en su dolor.
Un dolor que consiste en sentir la ausencia del bien que es el pecado.
La Comunión en ese dolor es el colmo del Amor.

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¿Qué es la ideología gnóstica?

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La ideología gnóstica, cuya aparición es recurrente en la historia, se basa en la tesis de que Dios creador es un dios torpe, malo, o las dos cosas.

Se atribuye el mal a Dios.

El gnóstico conoce la ciencia del bien y del mal


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¿Vive Dios de espaldas al mal?

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Hay gente que vuelve la espalda al mal. Pasan de largo. Ingenuos optimistas.

¿Males? Nada.

Otros inventan antropologías terapéuticas.
La de Habermas lo es. La de Freud también.

Sufrir no tiene sentido porque el sufrir aparece como el "sinsentido". No quiere decir nada. Salvo que alguien le dote de sentido.

Esto corresponde al Omnipotente. Si al dolor se le dota de sentido (Amor), entonces el drama terrible del mal es vencido.

Dios transforma la muerte en don.
Desciende a la arena para invitarnos a otorgar a la muerte su sentido donal.

A lo largo de la historia los pensadores dejan de lado el tema del dolor.

Dios lo remedia.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 28.3.

Para saber más.
Sobre el mal:………………..….Etiqueta 6.2.10
Sobre el dolor:……………...…Etiqueta 8.5.0
Sobre la muerte:……………..Etiqueta 10.0.0
Sobre Dios:……………………...Etiqueta 1.0.1
Sobre la Antropología……….Etiqueta 5.1.0
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¿Es el nirvana una solución al dolor?

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El dolor provoca toda una serie de antropologías "trágicas".
El nihilismo es una reacción al dolor insoportable.
Existe el mal. Luego "nada".

Si somos seres dolientes, aquejados, entonces somos unos desgraciados.

¿Para qué "tener" si todo termina en sufrir?

Buda es otro aterrorizado por el drama.
Por eso se abre a la indiferencia total, el nirvana; ésa es su solución: la nada.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 29.2.

Para saber más.
Sobre el mal:……………………..Etiqueta 6.2.10
Sobre el dolor:………………..…Etiqueta 8.5.0
Sobre la Antropología……….Etiqueta 5.1.0
Sobre la nada:………………....Etiqueta 1.5.1 (en construcción)

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¿Qué justifica una antropología "teándrica"?

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La respuesta al mal.

El dolor es un "sinsentido" que provoca las antropologías trágicas existencialistas y nihilistas.

La pregunta sobre el hombre entra en crisis ante el drama del sufrimiento.
Sólo una nueva dimensión del ser hombre puede superar la tragedia.

Filosóficamente sólo un Dios-hombre, sólo una nueva vida dará valor a nuestro "tener".

A esa antropología Polo la llama a veces "antropología teándrica".
No basta que el hombre sea capaz de tener y crecer.
El hombre es también capaz de dar.

Es capaz de dar sentido a su dolor, pues el dolor en Dios es Misericordia y en nosotros dolor de Amor.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 29.3.

Para saber más.
Sobre el mal:…………………….…….Etiqueta 6.2.10
Sobre el dolor:…………………………Etiqueta 8.5.0
Sobre la Antropología……………..Etiqueta 5.1.0
Sobre la Filosofía cristiana:...….Etiqueta 7.8.0
Sobre el "tener":………………….….Etiqueta 1.9.1
Sobre el "dar":…………………….....Etiqueta 1.0.2
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¿Qué es lo experimental?

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Lo estrictamente innegable.

Algunos lo llaman "vivencia", pero es una mala traducción del alemán.

Es mejor hablar de "experiencia".
En la vida del hombre aparece la realidad de modo experimental.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 28


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¿Por qué llamamos "apertura" a la dualidad?

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Porque la persona se "abre" precisamente porque es dual. Se abre al desdoblarse con sus hábitos.

El ser primero, que es la persistencia del universo, es sencillo, no está abierto y no se abre, no coexiste, no se desdobla.

El ser segundo (la persona humana) sí se desdobla, es dual. Y es esa dualidad la que le hace abrirse "hacia fuera" y "hacia dentro", coexistiendo con los demás y en Dios.

Son los hábitos superiores los que permiten que la persona sea dual. "Abren" a la persona, digámoslo esquemáticamente, "hacia fuera" (sindéresis y hábito de los primeros principios) y "hacia dentro" (sabiduría y gracia).


No es bueno que el hombre esté solo.

Para saber más sobre el ser primero y ser segundo ver la Etiqueta 1.1.1
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¿Cómo cuida Polo su filosofar?

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En diálogo, reiterado y recurrente, con los distintos autores, con vistas a extraer lo verdadero que haya en donde sea y proseguir el filosofar.

Un ejemplo es cómo concede a Nietzsche abundante y amplia "cancha" en "Nietzsche como pensador de dualidades", exponiendo sus doctrinas con aguda profundidad, señalando el acierto, cuando existe, e indicando la crítica pertinente.

Es una crítica "meliorativa". Todos los autores son siempre interpretados in melius. Criticar es par él, superar, ampliar.
(además un cristiano no puede respoder con invectivas a las invectivas, con odio al odio).
Un filósofo cristiano debe responder con comprensión.

Sacado de Angel Luis González en su Prólogo al libro de Polo, Nietzsche como pensador de dualidades, p.17.
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¿Qué caracteriza a la filosofía cristiana?

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El descubrimiento estricto de la dignidad del hombre.

Los grandes humanistas socráticos se quedan atrás del teandrismo cristiano.

El cristianismo no es sólo humanista, es teandrista, divino-humano.

No es un androteísmo, no es una búsqueda de Dios por parte del hombre, sino al revés : es Dios quien busca al hombre.

Lo primario es la realidad del Dios-Hombre, la Encarnación de la segunda persona de la Trinidad.


Glosa a Leonardo Polo. Tener y Dar. En "Sobre la existencia cristiana" p. 127.2
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¿Cuál ha sido la rectificación más importante a la antropología de Aristóteles?

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Decir que al voluntad no es inferior a la inteligencia.

Es una tesis cristiana.
Ningún antropólogo cristiano ha aceptado que la voluntad sea "sólo" tendencia, porque si la voluntad fuese sólo tendencia y, por lo tanto, fuese imperfección, Dios no podría tener voluntad.

Aristóteles sostiene que amar es desear y como Dios lo tiene todo, lo es todo, no puede desear.

Los cristianos sabemos, sin embargo, que Dios es Amor.
La voluntad no puede ser sólo tendencia, sino que tiene que ser algo más que deseo.
La voluntad es capaz de otorgamiento amoroso.
Es capaz de efusión.

La voluntad también es capaz de acto perfecto, aunque nunca se detenga.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 24.2.


Para saber más.
Sobre la filosofía cristiana:……………Etiqueta 7.8
Sobre la naturaleza humana:……….Etiqueta 6.1.0
Sobre el hombre:………………….……….Etiqueta 1.10
Sobre el deseo:………………….….………Etiqueta 1.9.3
Sobre el acto:…………………………..……Etiqueta 1.2.1
Sobre las aporías de Aristóteles:....Etiqueta 20.4.5
Sobre la Antropología:………………….Etiqueta 5.1.0
Sobre la voluntad:…………………………Etiqueta 6.2.2
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