¿Es física la naturaleza humana?

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Debemos distinguir entre lo que ordinariamente se llama Naturaleza, el universo físico, de lo que llamamos "naturaleza" de un ser vivo.

La "naturaleza" de un ser vivo es ese ser vivo “en tanto que principio de operaciones”: se automueve.

Naturaleza de un ser vivo es lo que un ser vivo recibe “de entrada”, su capacidad de vivir, de automoverse. Se mueve por necesidad.

Ahora bien, la naturaleza humana no es sólo física o biológica. También recibimos, “de entrada”, potencias espirituales (la inteligencia y la voluntad) que forman igualmente parte de nuestra naturaleza.

Las naturalezas vegetales y animales están causadas por el orden que Dios ha dado a la Naturaleza. Son sólo físicas o biológicas.

Sin embargo, para la naturaleza humana no va bien el verbo "causar", pues como somos libres, Dios no nos "fabrica" como se producen los ordenadores.
Dios nos crea libres. Somos espíritus localizados en el tiempo.

Es el hombre mismo quien descubre lo que le conviene, gracias a su inteligencia. El hombre no es movido por necesidad, sino movido “libremente” por Dios. La ley moral es así ley de libertad.

Nuestra naturaleza, pues, lo que recibimos de entrada, no nos condiciona, sino que nos señala por dónde puede ir nuestra colaboración amorosa.

Decía que lo que hemos recibido de entrada, nuestro cuerpo también, nos muestra por dónde puede ir nuestra colaboración. En lugar de angustiarse por la obesidad, habría que preguntarse qué tiene que hacer un gordo en la sociedad. Suelen ser los más simpáticos del grupo.

No. Nuestra naturaleza no nos dice lo que debemos hacer. El encargo no nos viene de la naturaleza, sino de quien nos ha creado y nos ha dado una naturaleza para reconocerle y amarle cada vez más.

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¿Qué recibe de entrada la persona?

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La dotación inicial de la persona es la naturaleza humana.

Pero trascendentalmente lo más importante que la persona recibe, al ser creada, es la "llamada inicial" o gracia nativa que estudiaremos en la etiqueta 5.15.

La antropología de Polo supera a la clásica que ve a la naturaleza humana regida por el fin (la causa final).

La propuesta poliana mira a la fuente: Dios llama, nacemos con cuatro aperturas transcendentes.

Para saber más sobre las apertura transcendental ver la etiqueta 5.13.0

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¿Qué aporta el acto de ser personal a la naturaleza humana?

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La novedad.

El acto de ser personal es libre, inteligente y amoroso. Así lo crea Dios.
Y por eso, al activar (esencializar) la naturaleza humana (cuerpo animado por un alma que depende del acto de ser personal) la hiperformaliza, le da algo que ella misma no puede dar.

Comprendemos así que aunque nuestros padres nos den la genética, no somos su prolongación, ya que cada persona (creada directamente por Dios), aporta su novedad.

Llamamos esencia humana precisamente a la manifestación de la novedad del acto de ser personal.

De esto habla Antonio Alonso en su tesis doctoral en la PUSC 2010, "Libertad y hermenéutica cristiana en la filosofía de Leonardo Polo", p. 166.3

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¿Es que el acto de ser humano aporta una novedad "radical"?

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No.
Porque el acto de ser personal humano es creado "en una naturaleza física" (que Dios creó al crear el universo y sigue haciéndola persistir).
Cuando esa naturaleza es organizada físicamente en la forma de 46 cromosomas humanos, deviene "humana" al crear Dios, en ella y para ella, una nueva persona.

Y es esa concreta naturaleza humana la que "inspira"a la persona, que une así lo viejo y lo nuevo.

En la novedad personal humana coinciden la tierra y el cielo.
Decimos que su aportación no es "radical" o completamente nueva porque debe contar con el universo físico, haciéndolo su "mundo", novolizándolo.

De esto habla Antonio Alonso en su tesis doctoral en la PUSC 2010, "Libertad y hermenéutica cristiana en la filosofía de Leonardo Polo", p. 166.3


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¿A quién le corresponde elevar la naturaleza?

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La persona es libertad.

La persona humana, nace y vive en una naturaleza que, de entrada, no es libre: somos lo que hemos recibido.

La persona, gracias a los hábitos que nacen de ella, eleva la naturaleza convirtiéndola en esencia (es decir, en manifestación, disposición, iluminación y aportación)  de su ser personal.

Concretamente, es la sindéresis la que va haciendo suya, libremente, la naturaleza recibida, elevándola.

Por ejemplo, el cuerpo, el vestido, mi pluma y mi sangre son entonces cauce de mi libertad. Si quiero.

Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, nota 26, p. 338

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¿Quién da entrada en la naturaleza a la libertad?

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Los hábitos.

En nuestro cuerpo la libertad (etiqueta 1.1.2) aparece cuando lo elevamos a ser instrumento de nuestro “disponer”. Ejemplo: cuando el mendigo abre la mano para pedir limosna. Es la libertad pragmática. La mano es ya hábito categorial.

En nuestra alma la libertad aparece cuando se van actualizando la inteligencia y la voluntad. Ejemplo: me arrodillo porque quiero o te busco para conocerte mejor. Es la libertad moral. Mi voluntad ejerce la virtud (hábito) de la humildad.

En la intimidad de la persona (en mi ser personal) la libertad no aparece, porque la persona es libertad trascendental.

Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 338.4

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¿Qué es el empirismo?

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Pensar que sólo lo objetivo (lo que tenemos delante) es real.

Polo en la lección 4ª del Curso de teoría del conocimiento I, sostiene, sin embargo, que "el objeto" de nuestro conocimiento no es real, sino intencional.

Miren por donde, los empiristas son, en realidad, idealistas.

De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo " La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 34.2.


Para saber más:
Sobre el objeto..……………………………...Etiqueta 2.4.0
Sobre el carácter de además:………...Etiqueta 5.4.0

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¿Debemos aurorrealizarnos?

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Ni hablar.

Deber autorrealizarse es una tarea agobiante.

Más aún, sería un proyecto de corto alcance, que finalizaría al llegar a ser lo que soy.

La persona humana está abierta al futuro indesfuturizable.

Nuestro intelecto no puede agotar el Origen.

Siempre seremos más.

De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo " La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 34.2.


Para saber más:
Sobre la noción de futuro..……………..Etiqueta 1.12.5
Sobre el carácter de además:………...Etiqueta 5.4.0

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¿Acierta Aristóteles cuando habla del crecimiento?

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Aristóteles estableció las bases para comprender lo que es el crecimiento.

En Aristóteles hay fuertes equivocaciones en fisiología y anatomía; pero sin embargo sus ideas básicas de biología son extraordinariamente nítidas.

Por ejemplo, Aristóteles definió claramente lo que es la embriogénesis.

Describe la embriogénesis como una reproducción "diferencial". Y esto es un gran acierto.
Porque la reproducción "pura" es producir otro individuo semejante, mientras que la reproducción "diferenciada" significa que no se produce otro individuo sino que en el mismo individuo aparecen formas diferenciadas, unidas orgánicamente.

La reproducción "diferencial" acontece justamente cuando se logran una serie de órganos que constituyen un organismo unitario.
El crecimiento orgánico es la constitución de un organismo.

Crecer es aumentar las distinciones, manteniendo la unidad.

Esta idea es sumamente importante para entender quiénes somos y cómo damos gloria a Dios, creciendo.
Dios no crece, nosotros sí.

La esencia de la persona humana. Notas sacadas de la conferencia dictada el 25-XI-1994 en el salón de grados Mª Zambrano de la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Málaga. (Miscelánea poliana nº 4, p.42.3). Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García

Para saber más sobre la distinción ir a etiqueta 1.5.0

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¿Puede el animal crecer siempre?

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No.

El crecimiento del animal es orgánico.
Orgánico quiere decir que el organismo se constituye según un proceso de diferenciación al servicio de un fin ya determinado.

La embriogénesis es una forma de crecer, pero no es un crecimiento irrestricto pues el crecimiento orgánico, antes o después se detiene.
Por eso, el animal llega un momento en que ya no crece; el hombre, al contrario puede crecer siempre.

Su felicidad no tiene tope.

La esencia de la persona humana. Notas sacadas de la conferencia dictada el 25-XI-1994 en el salón de grados Mª Zambrano de la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Málaga. (Miscelánea poliana nº 4, p.42.3). Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García

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¿Qué caracteriza al crecimiento de la vida?

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La forma del ser vivo, que es como una torre de control, aprovecha los cambios del entorno, las informaciones que le llegan, para mejorar su programa, aunque ciertamente no puede mejorarlo más allá de lo que se lo permite el orden ya determinado en el universo (que también se llama causa final).

A ese aprovechamiento podemos llamarlo "hiperformalización".

Crecer es así más que durar, más que seguir siendo o simplemente progresar. No es meter dentro, sino incorporar. Inmanencia. Tener.

El ser vivo es una unidad, una forma, una estructura, una torre de control que aprovecha otras formas, apropiándoselas, actualizándolas en su interior, elevándolas al incorporarlas a su propia vida.

Por ejemplo, cuando llega la primavera, se abre la flor.

Lo más asombroso es que, en el caso de la vida "humana", ya no rige sólo ese orden del universo (la causa final).

¿Por qué? Porque como el ser humano es "extracósmico", la persona aprovecha los cambios introduciendo novedades del otro mundo. Intimidad. Dar.

Yo "sé" quién es el Creador de la flor.

El conocimiento más allá de los sentidos, el querer más allá del instinto… todo eso es crecimiento de la vida "humana".

Y ese crecimiento no tiene límite, es irrestricto. Es "extracósmico".

Glosa a Genara Castillo. Planteamiento poliano de la constitución y desarrollo de la vida humana. Studia Poliana p. 19

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¿Crece la persona humana?

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Sí.

La persona humana es además, siempre más. Inagotable. Carece de culminación.
Su crecimiento es irrestricto.

Su carecer de término trascendental tiene, sin embargo, un valor potencial que es, precisamente, la esencia de la persona humana. (AT I, 190).

El crecimiento de la persona humana depende, pues, además de Dios, también de su "disponer". Es siempre, y también, esencial.

La persona se abre dualmente a los distintos temas, si quiere.
Ese "querer" es esencial.
Su esencia, su vida, es el "fruto" que Dios espera de cada uno.

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¿Se limita la persona a ser?

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No.
La persona humana es además, co-ser;

desde la libertad es libertad irrestricta;
desde el conocimiento, conocer sin límite;
desde el amor, el amor que no se gasta amando.

De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo " La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 34.

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¿Cómo juega la libertad trascendental, que es cada persona, con los hábitos?

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Articulándolos.

Allá dentro, donde habita el ser, pasan tantas cosas sin darnos cuenta.

Pongamos un ejemplo: el corazón late, la sangre llega a la cara y aparece el rubor en las pieles blancas y sensibles.

Análogamente, en el hontanar del ser, bulle la libertad trascendental o acto vital que somos cada uno.
Pero ahora el corazón "personal" no es un motor a pistones, que se limita sencillamente a manar hematíes.
La complejidad de nuestra intimidad no es un mecano de hábitos. No somos robots.

La libertad trascendental posee una lógica superior, metalógica, que coordina, impulsa o frena las veras del alma, según los deseos del amor.

La persona nunca está desnuda. Está siempre vestida, de ahí su dignidad, de hábitos íntimos, que llamaremos personales, sabiamente dispuestos.

Ese arreglo interior de la persona es lo que Polo llama metalógica de la libertad.
Articulación armoniosa y bella del misterio del hombre.

La metalógica de la libertad articula los hábitos cognoscitivos innatos y todos los demás hábitos personales.

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 7,1.

Para saber más:
Etiqueta 1.9.2………….. hábitos superiores
Etiqueta 5.5.2..……….. hábitos innatos
Etiqueta 5.13.2 ………..aperturas transcendentales
Etiqueta 12.7……………..la gracia


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¿Cuál es el beneficio final de la metodología poliana?

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El beneficio final de la metodología poliana es comprender más claramente "el conocimiento habitual" que la persona posee "innatamente" (la penetración estudiosa de los hábitos cognoscitivos innatos).

Conocemos mejor qué pasa ahí, en el interior trascendental, y más allá de la trascendencia, cuando la libertad trascendental se trueca en búsqueda.

Es Polo explorador, descubridor y conquistador.

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 7,1.

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¿No será el abandono del límite mental, en su 3ª dimensión, el punto álgido de la metodología poliana?

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No.

Es cierto que al desaferrarse del límite según la 3ª dimensión del método poliano, se alcanza el ser personal. Es la dimensión más elevada, hasta el punto de que en ella se nota que el abandono del límite mental no da más de sí.

Pero la filosofía prosigue y es esa prosecución, el juego de la libertad trascendental, el origen de la metalógica de la libertad.

La nobleza novedosa y actuosa de cada persona es entendida entonces no sólo como un buscar transcendente, hacia arriba, sino también un descenso, un agacharse hacia las florecillas del mundo.

Esta metalógica de la libertad será fruto de la fecundidad de la sindéresis y, por lo tanto, su acceso poliano se realiza según la 4ª dimensión de su método.

En definitiva, nada está de sobra. La Filosofía será siempre un sobrar.

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 8,3 y 4.

Para saber más:
Etiqueta 2.1.0……… el método del abandono

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¿Qué quiere decir que el ver-yo "suscita" en cascada?

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Sabemos que el conocer es una luz, sin metáfora: no es que sea "como" la luz, sino que la luz física es "como" el conocer.

La luz, que es el conocer, ilumina, al pensar, los objetos de nuestro pensamiento. Los destaca, los separa.
Es una separación mínima, pues lo pensado es "lo mismo" que el pensar, pero suficiente para hacer nacer inmanentemente la semejanza de lo conocido.

Esas luces que son los actos operativos de la inteligencia, Polo las llama luces "iluminantes".

Existen, sin embargo, otras luces superiores, otros conocimientos que no son iluminantes. Que no se quedan, por decirlo así, en las apariencias brillosas, sino que captan relaciones, significados, que no tienen las cosas por sí mismas.

Esas luces "suscitan" conocimientos a los que sólo se accede desde la altura personal del "ver-yo" (miembro inferior del hábito personal de sindéresis. El águila que mira y vigila, el faro, la torre de control).

Pues bien, el ver-yo "suscita" en cascada.

Hacia abajo, dándose cada vez más cuenta de lo que las cosas son en realidad.
Y hacia arriba, sintetizando nuevos horizontes.

Hacia abajo: las hormigas trabajan en sus galerías al servicio de su reina.
Hacia arriba: vivir es servir.

Permítanme ponerles un ejemplo informático. No sé si ustedes utilizan el modo "esquema". En Window se puede trabajar en modo "normal", modo "página", modo "web", modo "lectura" y también modo "esquema".
Pues bien, en el modo "esquema" el texto aparece organizado en títulos según diversos niveles.
Se puede visualizar todo el texto, o reducirlo según títulos y subtítulos en niveles 1, 2, 3, 4… descendiendo hasta que aparece el cuerpo total del texto.
Si ustedes se quedan, por ejemplo, en el nivel 2, aparecen sólo los títulos del nivel 2, que encierran implicitamente todos los subtítulos y textos inferiores.

Este ejemplo me sirve para imaginar y pensar cómo el ver-yo suscita en cascada.

Descendente, para mostrar el texto completo, que la inteligencia ilumina.
Ascendente, suscitando nuevos títulos que permiten una comprensión inédita, más unitaria, más profunda, de la realidad.

El ver-yo, engloba y explica el límite mental, la presencia de lo pensado.


De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 9.2 y en Polo, Antropología trascendental II, p. 20.

Para saber más:
Etiqueta 6.8 ……………. metalógica de la libertad
Etiqueta 1.5…………….. distinción

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¿Por qué describe Polo la 4ª dimensión como un "quedar creciente en el límite mental"?

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La esencia humana es el "crecimiento" de la vida de cada hombre, de cada mujer.

¿Cómo crece el ver-yo?
Subiendo y bajando, activado por la libertad.

El "ver-yo" suscita en cascada nuevos actos que enriquecen a la persona:
hacia abajo, manifestando las iluminaciones de la realidad;
hacia arriba, entendiendo la congruencia del mundo.

Gracias a los hábitos adquiridos, englobados por el ver-yo, se manifiestan las operaciones (que son iluminaciones) y es posible la pugna en que estriba la segunda dimensión del abandono, por la que vamos encontrando las cuatro causas del universo, la tetracausalidad, ¡ya sabemos lo que es el universo como esencia!

Y ahora pasamos de la 2ª a la 4ª.

Al demorarse en el límite mental (4ª dimensión), podemos acceder a la esencia humana, es decir, a entender ese "crecimiento" personal que aportamos, cada uno, libremente. Soy responsable de novedades.

El ver-yo, además, engloba y explica el límite mental, que es la presencia.
Sin perderlo, permaneciendo en el límite, el intelecto va más allá, trocándose en búsqueda del destinatario del nuevo don: el destinatario del don de la vida creciente.

Acabamos de describir un capítulo de la metalógica de la libertad: el ascenso y descenso entre la 2ª y la 4ª dimensión del método del abandono.

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 9, 1-2

Para saber más:

Etiqueta 6.8……………………………….metalógica de la libertad
Etiqueta 2.1.0…………………………. el método del abandono
Etiqueta 6.2.1…………………………. ver-yo
Etiqueta 2.1.4 ………………………….abandono. 4ª dimensión

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¿Cómo expresa Polo el subir y bajar propio de la metalógica de la libertad?

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De manera muy bella.
Polo deviene poeta:
Hontanar, inagotable explosión, pura transparencia, trascendente intimidad, otear desde arriba.

El camino que sube, el método, es el carácter de además, comparable a una explosión inagotable. La persona, libertad trascendental, busca la libertad divina, la transcendente intimidad de la máxima amplitud (la máxima amplitud es Dios).

La iniciativa creadora es el hontanar de esa actividad interior, de ese aceptar querer ser además de Dios, de ese acto de recibir, amorosamente, el don de Dios.

¿Nos quedamos en lo alto? ¿Se acabó todo al darle a la caza alcance? Ni hablar. La filosofía tradicional es un camino de ida que no vuelve. Polo investiga el camino de vuelta. Desde el intelecto personal, la luz, la pura transparencia que somos, otea desde arriba, y llega a posarse en "el darse cuenta".

Este descubrimiento me parece sublime. Yo creía que "el darse cuenta" era un logro hacia arriba, un despertarse. Y de pronto comprendo que es un don que viene de lo alto, que es un jugar de la libertad trascendental.

Cuando el abandono llega a su vértice y no da más de sí, desde la cima, vuelve a abrir los diversos campos temáticos: los re-itera.

La 3ª dimensión es la más alta, pero desde ellas se vuelve a las otras dimensiones con mayor luz.

Este subir y bajar es la metalógica de la libertad.

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 9, 4-6

Para saber más:

Etiqueta 6.8.0………………..metalógica de la libertad
Etiqueta 2.1.1………………..el método del abandono
Etiqueta 2.1.3 ……………….abandono. 3ª dimensión

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¿Quién conecta trascendentalmente las dimensiones plurales de la persona humana?

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Trascendentalmente, la persona es libertad. Acto vital libre.

Y es esa libertad personal, esa "actividad libre" la que conecta trascendentalmente las dimensiones plurales de la persona humana.

La Antropología trascendental poliana profundiza en el saber sobre el misterio del hombre, resaltando su pluralidad, la conexión de las dualidades que lo componen, su ser siempre "además".

¿Cómo es posible que se vinculen actos tan suficientemente distintos y separados?

Porque la actividad o "actuosidad" de la libertad trascendental que la persona es, es un acto que no se conforma con su tema, es siempre además. Un "además" que conecta.

Tenemos un ejemplo si nos fijamos en una de las definiciones polianas de la libertad trascendental que dice así: "la libertad trascendental es la posesión del futuro que no lo desfuturiza".
Si el futuro no se mantuviera como tal, la conexión que articula el saber humano no acontecería.

Al estar la persona siempre insatisfecha, busca, omite (olvido de sí), advierte (sin visión), ve y vigila.

Es la metalógica de la libertad: los hábitos innatos derivan de ese acto vital que es la libertad personal y guardan un orden entre sí.

Hábito de primeros principios, sindéresis y sabiduría (y también el hábito adquirido de ciencia) son entendidos por Polo desde la libertad nativa, el don que nos asemeja más a la Libertad que es Dios.

De ahí que sea propio de la libertad personal la conexión de las 4 dimensiones del abandono del límite mental, desde la 3ª.


De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 17, 2

Para saber más:

Etiqueta 6.8………………metalógica de la libertad
Etiqueta 2.1.1…………..el método del abandono
Etiqueta 12.11.0……….contemplación y abandono (olvido de sí)
Etiqueta 5.5.4……………libertad personal
Etiqueta 6.2.1…………..ver-yo
Etiqueta 5.5.2……………hábitos innatos
Etiqueta 1.12.5…………..futuro

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¿Cómo se vinculan los temas de la 1ª, 2ª y 4ª dimensiones del abandono?

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Se comprueba el juego de la libertad trascendental, lo que Polo llama metalógica de la libertad, si notamos cómo se conciertan los temas de las distintas dimensiones del método poliano.

Recordemos que :
en la 1ª se advierte el ser extramental;
en la 2ª se encuentra la esencia extramental;
en la 4ª se accede a la esencia humana.

La 1ª dimensión sucede a la 2ª en su agotamiento. En efecto, ya los primeros filósofos reflexionaron sobre las cuatro causas del universo, lo que llamamos esencia extramental, que, según el método poliano, se encuentra si pugnamos con el límite mental.

Se trata de una tarea de explicitación racional en la que, luchando, vamos descubriendo las causas y advirtiendo que siempre se guarda algún implícito.

Se hace pues necesario llegar a advertir el fundamento implícito y ésa es la tarea del hábito de los primeros principios.

Toda la tradición está de acuerdo en que los primeros principios sustentan la entera fundamentación racional.

La 2ª dimensión (encontrar el universo como esencia) reclama pues la 1ª dimensión (advertir los primeros principios).

¿Ven ustedes la vinculación?

Más aún, la 2ª dimensión, que al agotarse se vincula con la 1ª, también lo hace con la 4ª. ¿Por qué? Porque la pugna que la 2ª dimensión comporta, es una pugna entre el yo y la realidad física. Comparamos la esencia extramental con la realidad distinta de nuestro yo.

La tradición está también de acuerdo con que el logos (yo) se distingue de la physis (esencia extramental).

Debemos pues ejercer la 2ª dimensión junto con la 4ª, pues es en la 4ª, al demorarnos en el límite, como comprendemos lo que es el yo.

Una vez experimentado el ver-yo, el contraste con la realidad extramental (advertida por la 1ª dimensión) es más neto : yo – universo.
Más aún, el querer-yo, requiere la realidad extramental para poder hacer regalos al otro.

En suma, la 2ª conecta con la 1ª (son las dos dimensiones que se abren a lo extramental), pero muy especialmente a través de la 4ª.


De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p.  10.5-11.5


Para saber más:
Etiqueta 5.5.4 …………………………libertad personal
Etiqueta 6.8.0………………………..metalógica de la libertad
Etiqueta 2.1.1………………………… el método del abandono
Etiqueta 2.1.1…………………………abandono. 1ª dimensión
Etiqueta 2.1.2………………………. abandono. 2ª dimensión
Etiqueta 2.1.4……………………..…abandono. 4ª dimensión
Etiqueta 2.11.0. …………………….. Método-Tema
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¿Puede usted explicar cómo la libertad personal conecta los temas alcanzados al ejercer la 3ª dimensión con los temas alcanzados por la 1ª?

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Sí.
Se trata de otro ejemplo que justifica la formulación de la metalógica de la libertad.

Con la 3ª dimensión del método poliano accedemos al ser personal, que no es otra cosa que la libertad personal.  Y sabemos que la libertad personal es acto vital, siempre insatisfecho. Por eso se trueca en búsqueda de Aquél que desvelará quién "es" (quién soy) en realidad.

Sin embargo, libremente, también puede renunciar al encuentro amoroso, retardándolo generosamente, olvidándose de sí y contemplando el ser extramental. Para ello hay que ejercer el hábito de los primeros principios.

Ven ustedes cómo la libertad personal conecta, si quiere, el ser personal (tema alcanzado con la 3ª dimensión), con el ser del universo (tema advertido con la 1ª dimensión).

En efecto, el método poliano "advierte" los primeros principios (ser del universo, Identidad de Dios y causalidad trascendental) excluyendo el límite mental según la 1ª dimensión.

La metalógica de la libertad es el va y viene actuoso de los que saben querer.

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p.  12. 4-6.


Para saber más:
Etiqueta 5.5.4…………… libertad personal
Etiqueta 6.8.0…………..  metalógica de la libertad
Etiqueta 2.1.0 ……………el método del abandono
Etiqueta 2.1.1…………… abandono. 1ª dimensión
Etiqueta 2.1.3 ………….abandono. 3ª dimensión
Etiqueta 2.1.4 ……………abandono. 4ª dimensión
Etiqueta 2.11.0…………..Método-Tema
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¿Es un "juego de luces" la metalógica de la libertad?

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La imagen del "juego de luces" nos sirve para comprender cómo la persona, al ser radicalmente libre, enciende y apaga la luz que es, jugando, buscando y oteando.

Recordemos que el intelecto es luz sin metáfora:

Las luces que iluminan son las operaciones mentales.

Las luces que suscitan son los razonamientos. (La suscitación es exclusiva de la iluminación esencial)

Las luces que buscan y encuentran son el hábito de los primeros principios y la sindéresis.

La luz que siempre busca es el intellectus ut actus solidario de la sabiduría. Transparente.

La metalógica de la libertad consiste en pasar del ejercicio de una dimensión del abandono a otra dimensión.
Es un subir y bajar intelectual.
Encender y apagar luces.

Al ejercer la 2ª y la 4ª dimensión del abandono "el límite" es iluminado (con hábitos), contando con él.
2ª : pugnando desde él con las causas.
4ª : englobándolo en el ver-yo.
Es un encender.

Pero también se puede, ejerciendo la 1ª y la 3ª, abandonar el límite por completo, o sin contar con él, sin iluminarlo.
Se accede con ellas a una temática trascendental que es superior al yo (su temática es, respectivamente, el ser primero y el ser segundo) sin verla.
Es un apagar, para ver más.

Conclusión : la metalógica de la libertad es también un "juego de luces".

De esto se habla en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p.  12. 4.


Para saber más sobre:
la luz:……………………………………………..….etiqueta 2.0.3
la metalógica de la libertad:………....…etiqueta 6.8.0
la libertad personal:……………….…….....etiqueta 5.5.4
la inteligencia:…………………………………..etiqueta 6.2.1
el logos:…………………………………………....etiqueta 2.7.0
el intelecto personal:…………………..……etiqueta 5.5.2
el hábito de los primeros principios:…etiqueta 3.2.0
el yo y la sindéresis:……………………...…etiqueta 6.2.0
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¿Es la libertad "acto"?

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Mucha gente piensa hoy el mundo como "energía".

El prestigio idealizado de Einstein y la ciencia han compuesto una visión de la realidad ampliamente fisicista.

El pensamiento sería como un humo espiritual producido por las neuronas millonésimamente inteconectadas. Es la eficiencia de los galactordenadores.

¿Y la libertad? Un espejo de la espontaneidad de la naturaleza. Un espejismo para ilusos.

No.

La libertad es acto.

A nivel esencial se manifiesta social, psicológica y moralmente.

Y radicalmente, la libertad personal  es una de las cuatro fuentes de la persona humana, uno de los cuatro trascendentales personales descubiertos por Polo (co-ser, libertad, inteligir y amar).

La coexistencia o co-ser es la apertura.

La libertad personal o libertad trascendental es precisamente la actividad nunca determinada por las condiciones iniciales, sino voluntariamente ofrendada, según el libre entender y querer.

Lo característico de la actividad de la libertad personal es no conformarse con el acto que es su tema.

Es una actividad que desborda su tema y siempre pide más.

De ahí que sea propio de la libertad personal la conexión de las 4 dimensiones del abandono del límite mental, desde la 3ª.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p.  15

Para saber más sobre la libertad
Etiqueta 1.1.2   libertad
Etiqueta 1.1.2   naturaleza y libertad
Etiqueta 5.5.4   libertad personal
Etiqueta 6.1.5   libertad esencial
Etiqueta 6.8.0   metalógica de la libertad

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¿Conviene el carácter de "además" a la metalógica de la libertad?

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El adverbio "además" caracteriza a la persona humana.
Somos "adverbio". Somos "además".
Nos conviene sabernos "además".

Y nos conviene especialmente para entender la dinámica trascendental de la libertad. El subir y bajar íntimo de nuestra actuosidad, que Polo denomina metalógica de la libertad.

"Además" conviene a los cuatro trascendentales personales, aunque conviene más a la libertad, que es actividad siempre insatisfecha.

La metalógica de la libertad pende de esa sed de novedad.

Muy estrictamente Polo llama "además" a la dualidad entre el trascendental "co-ser" y el trascendental "libertad".
Y llama "carácter de además" a la dimensión metódica del abandono del límite.

Sin embargo, buscar a ser siempre más, además, es un carácter presente en todas las dualidades de la persona humana.

Comprendemos así que la metalógica de la libertad no es otra cosa que una expresión de la convertibilidad de los trascendentales personales. Polo muestra que se convierten a modo de "continuación". La corriente que los continúa es el además, la actuosidad de la libertad.

La persona (tema) es además (método), acto que no se conforma con su tema. Juego metalógico libre.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 17, 3

Para saber más:
Etiqueta 2.11.0………….Método-Tema
Etiqueta 5.4.0…………..carácter de además
Etiquta 5.6.0……………..conversión de los trascendentales
Etiqueta 1.1.2 ………….libertad
Etiqueta 6.8.0…………..metalógica de la libertad
Etiqueta 5.5.4……………libertad personal o trascendental

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¿Hablar de metalógica, no suena a voluntarismo?

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No.

Descubrir algo "metalógico" no es afirmar el primado de la voluntad, ni conceder a "los intereses" carácter directivo sobre el conocimiento, ni nada por el estilo.

En el orden trascendental existe, sí, el "amar donal". Pero el "amar donal" no es una voluntad trascendental, espontánea y caprichosa, sino una reciprocidad del aceptar y el dar personales, al que les falta el don, que será aportado precisamente por la voluntad.

El hombre no tiene una voluntad trascendental.

Si quisiéramos hablar de una voluntad trascendental tendríamos que referirnos a la Voluntad de Dios.
Y la Voluntad de Dios la conocemos como hijos, no como esclavos. Por eso es Jesús, el Verbo de Dios, el que nos la enseña, con delicadeza y claridad.
Los hombres recibimos luces, ¡pero somos libres!

Polo se dice "intelectualista", pues la luz del intelecto personal, libre, prima sobre la voluntad.

Pero es un intelecto "libre", que busca irrestrictamente.

Por encima de la esencia humana, en el orden trascendental, existen actos intelectuales superiores al ver-yo.
El ver-yo ve lo que ve. Sin embargo, existe el Inteligir personal, que es uno de los cuatro radicales personales descubiertos por Polo. Y este Inteligir está transido de libertad.

Nunca lo hemos conocido todo. Siempre podremos conocer más.

La capacidad voluntaria sí se satura. El querer-yo, quiere lo que quiere, y ya está.
Eso no quiere decir que no pueda crecer la potencia voluntaria, pues la sindéresis quiere querer-más. Pero ese crecimiento depende de las luces intelectuales, que presentan bienes más altos, libremente. No depende de una supuesta voluntad trascendental, una Voluntad ciega, radical, semejante a una rueda de quereres.

Hablar de metalógica no es un voluntarismo, sino una explicación de una libertad inteligente.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 18.10



Para saber más:
Sobre el amar donal:………………………..…Etiqueta 5.5.3 Amar personal
Sobre la voluntad:…………………………….…Etiqueta 6.2.2 Voluntad
Sobre la sindéresis : ……………………….….Etiqueta 6.2
Sobre los 4 radicales personales:…….. Etiqueta 5.5.0
Sobre la inteligencia :………… ……….……..Etiqueta 6.2.1
Sobre el Inteligir : ………………….…….….…Etiqueta 5.5.2
Sobre la metalógica : ………………………..Etiqueta 6.8.0
Sobre la tríada amorosa : ver también Etiqueta 5.5.3 donde se habla del "amar donal o personal".

¿Es la libertad algo así como una "voluntad trascendental"?

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No.
Los modernos piensan la libertad como si fuera un principio radical fundante. También como un yo trascendental que decidiría, al fin y al cabo, el ser que somos.

Cuando Polo habla de la metalógica de la libertad es precisamente para negar la existencia en el hombre de una voluntad trascendental que constituyera lo lógico de su mente.

La libertad trascendental no es un principio fundante, sino un "conectivo" de actos a los que respeta en su integridad.
Es método abierto a temas plurales.

Es el acto insatisfecho con su tema, que empapa nuestro ser, que es siempre además.

La libertad trascendental es actividad interior, del acto de aceptar, que busca.

En su Antropología trascendental I, p. 204, Polo dirá que la libertad trascendental es el valor activo de la coexistencia.

El ser de la persona humana es "co-ser" y no la voluntad altiva del eterno retorno.

De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 19.3


Para saber más:
Sobre el yo :…………………………………….…Etiqueta 6.2 yo y sindéresis
Sobre la voluntad: …………………………...Etiqueta 6.2.2 Voluntad
Sobre el logos: ………………………………...Etiqueta 2.7.0
Sobre la metalógica :………………………..Etiqueta 6.8.0
Sobre el además :………………………….….Etiqueta 5.5.0
Sobre la libertad trascendental :……...Etiqueta 5.5.4
Sobre la libertad sin más :………………..Etiqueta 1.1.2
Sobre el acto de aceptar que busca : Etiqueta 5.5.3 donde se habla del "amar donal o personal".

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