Lo podremos
decir gracias a la noción poliana de "crecimiento irrestricto".
El ser humano, en tanto que persona, siempre tiene la capacidad de dar
más de sí y de recomenzar.
No somos esclavos de nuestra historia ni de nuestras limitaciones
psicológicas.
Esta mirada nos devuelve la serenidad de saber que, aunque nuestra
personalidad tenga límites, nuestra persona es un horizonte abierto que siempre
puede crecer en libertad y en amor.
.

No hay comentarios:
Publicar un comentario