¿Debía trabajar el "homo habilis"?

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Ciertamente el homo habilis debía trabajar.

Si el hombre no trabaja, tendría que adaptarse morfológicamente al medio, pero su cuerpo no está hecho para ello; biológicamente no es competitivo.

Pertenece a la esencia misma del hombre en cuanto ser vivo estar abierto al mundo, gracias al trabajo técnico que le permite modificar el entorno a través de su acción.

Los antecesores nuestros desde el punto de vista morfológico, el "habilis" y el "erectus" (que no son personas), se extinguieron seguramente porque su capacidad fabril no fue suficiente. Su cuerpo seguía la línea evolutiva no adaptativa de un modo precario por carecer de inteligencia. Eran especies poco viables.

Estamos asistiendo al nacimiento de la ética : el "homo" debe trabajar, de lo contrario se extingue.

Más aún, podemos atisbar la coherencia entre el cuerpo del género "homo" y la inteligencia (espiritual) necesaria para que subsista.

Y me atrevo a decir que Dios crea las personas cuando hay un cuerpo que para subsistir necesitará la inteligencia.

Es el tema de la unión del cuerpo y el alma, simbólicamente ilustrada por el soplo de Dios sobre la arcilla modelada.

El "homo" es un género de vivientes que culmina cuando tiene lugar la humanización.








De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 38.4 y 41, 2-3.3

Para saber más sobre la humanización ver la etiqueta 9.2.1

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¿A qué llamamos humanización"?

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Llamamos "humanización" al cambio cualitativo de la especie humana que comienza cuando aparece la libertad en el hombre y con ella la inteligencia y la posibilidad de amar.

El género de vivientes que llamamos "homo" culmina cuando el proceso de hominización conduce la especie humana a saber trabajar, pues los cuerpos del "homo" que bien podemos llamar "faber" no están determinados por el ambiente, pues son capaces de crear instrumentos.
El "homo faber" debe actuar. No como la leona que busca su presa guiada por el instinto, sino utilizando las neuronas libres, para conectar con sus manos y "crear" nuevos instrumentos.

Y como esos instrumentos no están determinados en la naturaleza, como no están incrustados en el automatismo neuronal, para "acordarse" de ellos, para poder transmitirlos a las generaciones siguientes, hay que "conocerlos".

Es el momento mágico de la aparición de la inteligencia humana, espiritual, inmaterial, que marca el inicio del proceso de humanización en el que siempre estaremos.

Hay rasgos en el ser humano que no son meramente corpóreos, aunque estén muy vinculados al cuerpo.

El proceso de humanización es la explicación de aquellas características exclusivas del homo sapiens, que son de tipo psíquico y cultural.

El "homo habilis" se extingue por carecer de inteligencia. Tiene capacidad de trabajar, pero olvida la razón de su trabajo.
La ética, el crecimiento del "homo", no debe detenerse. Tras la hominización, "debemos" ser cada vez más humanos.
En eso estamos.






De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 28.5 y 38.4


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¿Cuál es la clave de la humanización?

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La llave que abre la puerta del proceso de humanización es la aparición de la inteligencia.

La humanización debió comenzar con el homo sapiens y siempre estaremos en ella, con avances y retrocesos.




De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 52.5


Para saber más sobre la humanización ir a la etiqueta 9.2.1
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¿Qué elemento clave define la humanización?

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La aparición de la inteligencia es el elemento clave que define a "humanización".

Ésa es la manifestación de que ese ser vivo es humano, persona humana, hombre o mujer.

No estamos hablando de la utilización de "razonamientos" condicionales, que poseen también los animales gracias a la imaginación (al estilo: si A, B). La imaginación es un sentido interno con base orgánica.
La argumentación condicional puede hacerse sin ideas generales (universales)

El animal no ejerce ninguna actividad "intelectual" pues no es capaz de ideas universales.






De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 51.3
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¿Cómo aparecen las leyes "naturales"?

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Hemos de distinguir entre las leyes naturales éticas, propias del ser libre, que nacen con la libertad, y las leyes naturales físicas o biológicas.

Aquí respondemos a la pregunta sobre las leyes naturales físicas, que son leyes que no pueden ser incumplidas.

Es uno de los grandes problemas de que se ocupa la mecánica cuántica.
Aunque hay todavía algunos puntos oscuros, la explicación encontrada es bastante válida.

La historia de nuestro problema comienza un poco más tarde que el big-bang, y en un tiempo anterior a la evolución biológica (pues la vida aún no apareció).

Al expandirse el universo, según los físicos cuánticos, la frecuencia de los fotones disminuye, varía su energía y se pasa a un universo en polvo en el que ya hay núcleos, y a partir de los núcleos se forman los átomos.

La gravedad (ley natural física) aparece o empieza a funcionar cuando la energía de los fotones disminuye. Los átomos pesados se forman después y no existen en todo el universo, sino en algunas regiones suyas.
En definitiva: según el estado energético aparecen unas leyes u otras, que no pueden dejar de cumplirse y que están contenidas en las condiciones iniciales del universo.
Las leyes físicas expresan estados energéticos distintos.

Comprendan ustedes que la aparición de las leyes naturales físicas es de un orden distinto de las leyes naturales morales (del ser libre).
Las físicas se cumplen siempre.

Las morales pueden cumplirse o no, pues son el camino de la libertad. Son leyes del ser libre para ser libre.

El "deber" no aparece por un cambio energético. No es que nuestros átomos pesados se conviertan en ligeros.
El ser libre es inmaterial y espiritual.

No sucede lo mismo en los animales, pues no son libres. ¿Cómo nacen sus leyes "biológicas"?
Los perros, como ejemplo de criaturas "inteligentes" animalmente,  tienen facultades inmateriales (la vista, el olfato, la memoria, la estimativa, etc.,) con base orgánica.
Si el perro tiene miedo y huye no es porque sus átomos pesados se hagan ligeros (de helio, por ejemplo), sino porque capta inmaterialmente el peligro (sin darse cuenta, porque no tiene propiamente conciencia, aunque conozca).

En el universo físico hay sobrantes formales, inmateriales, que aparecen en el transcurso de la evolución. Se trata de leyes naturales biológicas. Que se cumplen siempre: el perro que tiene miedo, huye despavorido. No se puede parar a pensar.

Bien distinta es la inteligencia humana. Con el hombre aparecen "novedades". Cada persona es extracósmica, libre. Su naturaleza ha sido conectada con un quién, que conduce éticamente su vida. Si quiere.





De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 61.3


Para saber más:
sobre la ley natural, ver etiqueta 6.2.0
sobre el derecho, ver etiqueta 9.14.0
sobre la esencia del universo, ver etiqueta 4.0.0
sobre la evolución, ver etiqueta  9.1.0

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¿Antecede Dios a la creación?

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Dios antecede ciertamente a la creación.

Francisco Molina, el 18 de marzo de 2013, en su blog sobre la sindéresis (pueden ustedes encontrar el enlace a la izquierda en la serie de mis blogs amigos), hace una reflexión muy interesante sobre los ateos y los científicos.

Suelen algunos científicos ateos situar la inteligencia como un paso más de la evolución de la materia.

Sin embargo, coherentemente, la inteligencia está en el inicio del movimiento en el que consiste el universo.
El universo es creado por Alguien que "sabe" lo que hace, con orden y sentido.
De ahí que en un momento dado de la evolución, aparezca la inteligencia "creada".

Carl Sagan escribió:

“Es corriente en muchas culturas responder que Dios creó el universo de la nada. Pero esto no hace más que aplazar la cuestión... la pregunta siguiente que debemos formular es evidentemente de dónde viene Dios. Y si decidimos que esta respuesta no tiene contestación, ¿por qué no nos ahorramos un paso y decidimos que el origen del universo tampoco tiene respuesta?

O si decidimos que Dios siempre ha existido, ¿por qué no nos ahorramos un paso y concluimos diciendo que el universo ha existido siempre?”

El universo ha podido existir desde siempre (Tomás de Aquino) pues Dios lo ha podido crear desde siempre. (Tomás de Aquino dice también que sabemos por fe revelada que el mundo comenzó con el tiempo)
Ése no es el problema.

La cuestión es que para que pueda existir desde siempre se necesita una Voluntad inteligente que le dé el ser.

Todo el mundo ve que hay un "salto" de la materia a la inteligencia.
¿Cómo es posible que la materia empiece a tener conciencia de sí misma y empiece a pensar?

Afirmar que Dios no existe no es una afirmación científica porque es indemostrable.
Postular su existencia o su inexistencia es indemostrable si nos atenemos a los métodos de una investigación científica.
Afirmarlo o negarlo "científicamente" es una aserción azarosa o caprichosa. Si se afirma en serio estamos ante un simple crédulo.

Cosa distinta es cuando un filósofo demuestra o muestra (como Polo) la existencia de Dios alcanzada no "científicamente" sino "pensando" o "inteligiendo".

Aristóteles buscó (y encontró) el Acto anterior que inicia todo movimiento, el puro Acto inicial. Acto que debía ser intelectual, un continuo entenderse a sí mismo. La materia no es acto puro, su actividad exige acto y potencia. A Dios no se le descubre en una disección de la materia o en un viaje por el cosmos.

Para Sagan es lo mismo afirmar que el universo existe desde siempre o que se diga que Dios, su autor, está ahí desde siempre.
Él se ahorra el paso creador y afirma que el universo existe porque sí. Le parece que es igual e incluso que esta última respuesta ahorra palabras. Pero no da igual, porque entonces nada tiene sentido. Seremos muy científicos pero al evitar la filosofía no llegamos al final de la investigación racional. 

Incluso si el universo existiera desde siempre, al inicio, debe haber una Inteligencia creadora.

Los científicos pueden describir, según sus cálculos, cómo es el universo, si su inicio fue así o si no se sabe cuál es, y si su evolución ha sido de esta manera o de la otra.
En este caso, pueden decirnos si el universo puede ser representado por una línea indefinida, o por una circunferencia en la que el proceso se repite, o por una línea que  comienza y no tiene fin, o que sí lo tiene.
En fin, pueden diseñarlo como mejor vean.

Pero está claro que una cosa es entender su diseño y otra descubrir a su diseñador, saber del dibujo y/o saber del dibujante. La primera parte pertenece a la investigación científica, pero la segunda no. A la ciencia se le escapa. 







De esto habla  Francisco Molina, el 18 de marzo de 2013 en su blog sobre la sindéresis (pueden ustedes encontrar el enlace a la izquierda en la serie de mis blogs amigos).
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¿Cómo las ideas universales nos muestran a Dios?

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Comprendan ustedes que los universales no están previstos genéticamente.
Sonidos, gustos, colores, miedos, placeres, sí que están contenidos en los sentidos corporales. Pero "saber" que "ella es mamá", es una novedad en el universo.

Quizá ustedes pueden decirme que cada acto de los sentidos, por ejemplo, el sabor de una almendra tostada también es una novedad. Pero quisiera precisarles que hablo de novedad no en el sentido de la aparición de formas ya previstas en la naturaleza, sino la estricta novedad. 

¿Por qué las ideas universales son estricta novedad?
¿No podrían estar los conceptos contenidos potencialmente en la evolución del universo físico, tal como están los colores?
No, porque la novedad no es el concepto (los conceptos no "existen" en el aire) sino el "quién" que posee el concepto. Usted y yo somos la "novedad" capaz de "tener", de "saber" que "ella es mi madre".

El "quién" es extracósmico.
La teoría de la evolución podrá explicarnos, si lo consigue, cómo aparecen las condiciones que permiten a los "quiénes" manifestarse. Pero el "quién libre" no está contenido en las condiciones iniciales del universo físico.
¿De dónde viene? Los cristianos llamamos al Origen Dios. Cada "quién" es libre de llamarle como quiera.

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¿Puede usted transmitirnos el experimento del chimpancé y el agua?

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Es un experimento muy curioso: una isla en medio de un lago, se rodea con fuego (mecheros de gas).
Dentro de la isla está el alimento del chimpancé y se le condiciona a ir a comer en una balsa, en la que hay un recipiente.
Se le enseña que si toma agua del cubo con un cazo y la arroja al fuego, el fuego se apaga.
Esto se prepara así para que el chimpancé pueda, con su imaginación, establecer una relación condicional.
Éxito de la primera parte: el animal desembarca y come a su gusto.

Pues bien, si se le da al chimpancé el cubo sin agua, repite automáticamente la operación: intenta tirar agua con el cazo, aunque evidentemente no tira nada.

Así pues, el chimpancé no ha hecho una cosa que cualquier ser humano hubiera hecho: ¿cuál? Tomar agua del lago.

El animal no sabe "lo que es" el agua.

Si ejerciera la inteligencia, pensaría que el fuego se apaga con agua; que el agua esté en el cubo o no esté en el cubo es igual: en cualquier caso es agua.

Para conocer esto hace falta tener "la idea" de agua.
La inteligencia se comprende ante todo así.

Es la aparición del universal.





De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 52.2
Hablamos de la inteligencia en la etiqueta 6.2.1
De la imaginación en la etiqueta 8.3.0
De la distinción hombre-animal en la 4.6.1

Y de la evolución en la 9.1.0.

¿Puede salirse el hombre del cosmos?

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Sí. El hombre puede salirse del cosmos.

A la capacidad de universalizar, de tener ideas, es inherente el poder interrumpir la acción práctica.

El animal no puede detener su comportamiento práctico. Su imaginación, su instinto, funcionan automáticamente. A lo más, se duerme (y sigue soñando).

El hombre, al poseer ideas, puede detenerse, pararse a pensar, desarrollar una actividad cognoscitiva pura.

El conocimiento sensible, en el animal, no es más que una fase de su comportamiento.

El animal no puede bajarse del tren, vive en su comportamiento.

"Pensar" es otra manera de vivir, distinta a la vida animal.
Algunos animales sueñan. Ninguno piensa.
El sueño es una fase del comportamiento animal.

El hombre, al despertar, puede salirse del sueño, el animal sigue en su tren.

El hombre, sin embargo, cuando piensa, se separa de cualquier otra ocupación. Puede cesar la acción práctica y no hacer nada. Sólo pensar.

El hombre al suspender su conducta práctica, muestra otra manera de vivir, extracósmica, otra actividad vital no determinada por la física.

Cuando se piensa, no se hace nada. Pero ese "no hacer nada" no es el puro quedarse en blanco: es sustituir la acción práctica por otro acto, sustituir la acción por el conocimiento.





De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 53


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¿Por qué los hombres intervenimos en el universo de modo más eficaz que los pájaros?

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Los hombres intervenimos en el universo material de modo más eficaz que los pájaros porque desde el mundo de las ideas se interviene en el plano práctico de una manera "nueva" y mucho más eficaz.
Pensar es detenerse a pensar y pensar es tomar contacto con un ámbito que no es el mundo real físico, sino el inmutable: el mundo de las ideas. Somos, por decirlo así, extracósmicos.
Si me paro a pensar, por ejemplo, en el agua en general, en el universal "agua", si poseo esa noción, no sólo me acercaré, temeroso, a beber o bañarme, sino que puedo ser bombero o comenzar un negocio de agua natural.
Eso no lo puede hacer un mono, un animal dotado, a lo más, de imaginación.



De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 53.4


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¿Por qué se extinguió el homo habilis"?

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El homo habilis se extinguió porque no "sabía" aprovechar su trabajo (no era persona, no poseía inteligencia humana).
El hombre para subsistir necesita trabajar, saber trabajar y mejorar su trabajo.

El hombre, ya el homo habilis, es morfológica y vitalmente trabajador.
La Biblia lo dice en Génesis 2, 15 : el hombre fue hecho para trabajar. Ser perezoso es un vicio y el hombre que no trabaja, el que no hace nada, biológicamente es parásito, no puede vivir como hombre.

La humanidad no puede declararse en huelga pues no duraríamos ni una semana. No habría alimento.

Siempre "debemos" crear más: una sinfonía, un poema, un automóvil.

La independencia del medio, nos obliga a trabajar.







De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 38.5

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¿Por qué decimos que es coherente la creación del alma humana con la aparición del homo habilis"?

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Una vez que la evolución llega al homo habilis, que es el animal capaz de trabajar, notamos que esos seres vivientes se extinguirían si ignoraran por qué "deben" trabajar y, más aún, si no supieran transmitir los inventos que les han permitido, y permitirán, adaptar el ambiente a sus necesidades.

Además, los niños todavía no están en condiciones de trabajar y por eso hay que alimentarlos, cuidarlos, educarlos.

Sin espíritu, sin inteligencia "humana" no se puede aprovechar la capacidad que tiene el hombre trabajador de producir más de lo que necesita para él mismo.

Poder trabajar y no ser dueños de sí es incoherente.

Las abejas no trabajan, no conocen "el sentido" de sus vidas. No tienen alma espiritual. Sus almas son como las almejas, pegadísimas a la materia.

El hombre es independiente del medio, lo domina, lo cuida, lo arregla.

El hombre no come sólo por instinto. Una prueba es el arte culinario. Al hombre no le gusta la carne cruda, la prefiere asada.

Arte y técnica son para el "sapiens" inseparables. El habilis se extinguió, carente de inteligencia (y de arte).







De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 38.5



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¿Tiene un perro ética?

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Un perro no tiene ética ni puede tenerla, al igual que una abeja o una oveja. Se comportan vitalmente en virtud de unas adaptaciones, de una constitución que funciona en un régimen de intercambio equilibrado con el medio que los rodea, y se acabó.

El hombre, sin embargo, está obligado a trabajar.
Y lo está evolutivamente, antes de ser persona. Ya el "homo habilis" al tener neuronas libres que conectan con las manos "debe" inventar instrumentos, introducir novedades en el cosmos, para transformar el medio y adaptarlo a las necesidades de su cuerpo implume y desarmado.
Los problemas de esta especie, que la llevarán a desaparecer es que, al no tener inteligencia, no sabrá conservar los logros de su habilidad. Sólo el homo sapiens, inteligente, sobrevivirá, gracias a su inteligencia, gracias a su ética.

Un perro nunca introducirá novedades y menos aún "sabrá" conservarlas y transmitirlas culturalmente. Si cambia, y se adapta, deviene otra especie.
El hombre, sin embargo, no se adapta, crece.

Su ética arranca cuando Dios lo llama a ser persona en un aliento divino o si a ustedes les agrada más, cuando le llega un aliento extracósmico, pues del cosmos no puede surgir la conciencia intelectual.






De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 40.3


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¿Tienen una técnica el homo habilis y el erectus?

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Desde luego. El homo habilis y el erectus tienen una técnica
Sin embargo, por los yacimientos conocidos se sabe que está prácticamente detenida. A lo largo de cientos de miles de años no hay progreso.

En el proceso de hominización la técnica va insertándose en el despliegue de la vida.
Incluso unos instrumentos, las manos, los palos, van sirviéndose de otros instrumentos.

Pero el homo habilis y el erectus sobreviven también sin los instrumentos, pues viven adaptados al medio.




De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 48.2


Para saber más:
sobre evolución, ver etiqueta 9.1.0
sobre distinción hombre-animal, ver etiqueta 4.6.1

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¿Sobreviven los "sapiens" sin instrumentos?

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No. Los "sapiens" no sobreviven sin instrumentos.
El Neanderthalensis y el Cro-Magnon tenían un cerebro de mayor tamaño que el nuestro.
Poseían muchas neuronas libres.
No se puede descartar que fueran personas, y por lo tanto inteligentes.
No sobrevivieron los que dejaron de usar la técnica.
Es característico de lo instrumental su importancia permanente para la supervivencia.
Aunque el habilis y el erectus usaban instrumentos, vivían sin ellos. Los sapiens no.
De ahí que con los sapiens los cambios se suceden con cierta rapidez; los distintos yacimientos muestran una progresiva complicación e incremento de los tipos de técnicas y de utensilios utilizados.
Aparece la cerámica, la talla del hueso, etc.
La utilización de instrumentos para fabricar instrumentos llega a una complejidad extraordinariamente alta, hasta el punto de que ni hoy siquiera podemos reproducir algunas de las técnicas que ellos emplearon. No sabemos, por ejemplo, conseguir el filo tallando el sílex, ni con computadoras. No somos capaces de tallar una piedra como ellos; el porcentaje de fracasos cuando lo intentamos es demasiado grande.





De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 48 y 49
Para saber más:
sobre evolución, ver etiqueta 9.1.0
sobre la hominización 9.1.0

sobre distinción hombre-animal, ver etiqueta 4.6.1
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¿Es la capacidad craneal del Neanderthalensis y del Cro-magnon superior a la nuestra?

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Sí. La capacidad craneal del hombre de Neanderthal y de Cro-magnon es superior a la nuestra.
De los cráneos descubiertos se infiere que lo era.
Tenían un cerebro sumamente desarrollado y seguramente poseían muchas neuronas libres.
Esto indica que hemos llegado al punto álgido de la hominización. A partir del homo sapiens el proceso de crecimiento cerebral se ha detenido.
No se puede descartar que el Neanderthalensis y el Cro-Magnon sean personas, pero lo más interesante es que, a partir de ellos el cerebro no crece más, sino que disminuye. El hombre actual, sapiens sapiens, tiene un cerebro más pequeño.
Se equivocan las películas que pintan la cabeza del hombre dentro de 3.000 años con una frente enormemente protuberante y una naricilla, una boca pequeña: un cabezón con una capacidad craneal enorme y un rostro reducidísimo.
Es una hipótesis desechable porque lo que podía dar de sí el proceso de hominización, ya lo ha dado. Tener más neuronas libres no nos serviría de nada, incluso sería contraproducente, porque un cerebro hipertrofiado no sería capaz de autoorganizarse: se descompondría funcionalmente.
En última instancia, como dice Zubiri, un cerebro óptimo es justamente el que puede utilizar y formalizar una inteligencia, y como ésta trasciende, basta el cerebro del hombre actual, que es el animal inteligente. Por otra parte la reducción del paleocórtex probablemente es conveniente.
En definitiva, quizá han existido personas con cerebros más grandes que el nuestro, pero eso era una desventaja. De ahí que cuando el espíritu está presente, los cambios orgánicos van en otro sentido, el cerebro se va reduciendo, lo que van aumentando son las conexiones nerviosas.
De todos modos, tener más conexiones no sirve para pensar más, sino para imaginar más. La actividad cerebral puede impedirnos pensar. Como cuando nos distraemos.
Menor cerebro y de más calidad. Más ideas y menos imágenes.




De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 49.3
Para saber más:
sobre evolución, ver etiqueta 9.1.0
sobre la hominización 9.1.0
sobre distinción hombre-animal, ver etiqueta 4.6.1
sobre la relación mente-cerebro 2.10.0

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¿Cómo funcionaban los cerebros del homo sapiens, Neanderthalensis y Cro-Magnon?

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No lo sabemos.
Es probable que se encontraran con un conflicto entre el funcionamiento no digital y el digital.

El funcionamiento "no digital" es el propio de las personas, que son capaces de ideas universales.
Gracias a las ideas universales somos capaces de pensar una pluralidad enorme de modelos.

Y así, aunque asistieron también a cambios climáticos muy fuertes, eran tecnológicamente mucho más avanzados que el habilis y el erectus.

Recordemos que esquemáticamente se distinguen evolutivamente:
Australopithecus
homo habilis
homo erectus
homo sapiens  (con cuatro subespecies : arcaico, Neanderthal, Cro-magnon, sapiens sapiens, que seguramente son interfecundos por lo que serían una sola especie). Opino que el homo sapiens es persona. El erectus, no.

Para entender la diferencia entre el funcionamiento exclusivo de la imaginación (propio de los animales) y el funcionamiento haciendo intervenir a la inteligencia espiritual (propio de las personas)  cabe considerar la información sensible en la imaginación, que tiene base orgánica, como una semántica (un conjunto de signos) y la formalización lógica de la inteligencia espiritual, que no tiene base orgánica, y que permite las ideas universales como un modelo sintáctico.

De ahí que con un mismo cerebro, si se puede utilizar la inteligencia, la eficacia sea irrestricta.

El animal, en cambio, no se conduce con ideas generales (al no poder pensar). Le basta la imaginación.
La imaginación es una facultad extraordinariamente compleja e importante. A veces funciona (en las personas) guiada por las ideas, pero también funciona de manera digital.
Los animales superiores, como los homínidos anteriores al sapiens, (habilis, erectus) pueden fabricar instrumentos e incluso instrumentos de instrumentos, gracias al funcionamiento digital de la imaginación.
Se sirven así de "razonamientos" condicionados: Si A, B.
Esto lo puede hacer un animal La imaginación establece una cierta regularidad en esa secuencia, en ese silogismo condicional o relación entre los condicionales.
El animal tiene así una conducta práctica superior, no siendo persona.

Sólo las especies que utilizaron la estrategia "inteligente" sobrevivieron.

Hay en Kinshasa un santuario de bonobos, animales que sorprenden por sus habilidades y comportamiento casi humano, pues incluso os pueden lanzar piedras y hacer gestos obscenos. Su cerebro funciona digitalmente, mejor que los robots.
Pero si dejaran de ser una especie "protegida" desaparecerían.






De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 50.3


Para saber más:
sobre evolución, ver etiqueta 9.1.0
sobre la hominización 9.1.0
sobre distinción hombre-animal, ver etiqueta 4.6.1
sobre la imaginación 8.3.0


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¿Es prudente el animal?

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Me divierte ver, desde mi ventana, la prudencia de los pájaros que, antes y después de comerse una hormiga, levantan la cabeza para detectar los peligros.
El leopardo tiene un comportamiento verdaderamente felino.
Pues bien, su prudencia no es exactamente prudencia, sino un dejarse llevar por el instinto. No conducen su vida, los animales.
Gracias a la imaginación, como computadoras, realizan "argumentaciones" condicionales (digitales), del tipo si A, B.
El conocimiento "sensible" que tiene un animal no es más que una fase de su comportamiento. Los animales no pasan de tener imágenes, asociaciones.
No son prudentes, pues no son ellos los que dirigen sus vidas.





De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 51.4

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¿Cómo crece la prudencia en el ser humano?

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La prudencia crece en el ser humano estableciendo conexiones permanentes entre ideas "universales".
Las conexiones neuronales en el cerebro de los animales determinan ciertos "razonamientos" condicionales (de tipo digital: si A, B) que dirigen su comportamiento.
Pero los animales no poseen ideas universales.
Primero porque no pueden "poseer", no son un quién exterior a su cerebro capaz de "tener".
Y también porque no pueden pensar "constantes" que se puedan comparar con otras.
Una idea universal es un objeto pensado, suficientemente estable para que al compararlo con otro pueda atribuirse a la conexión un carácter permanente.
Ejemplo: "esto" es agua. Las notas de la idea "agua" valen por sí autónomamente. No necesito pensar el fuego para saber que "esto es agua".
Un chimpancé puede llegar a apagar el fuego con el agua de un cubo. Pero nunca sabrá que "esto es agua".
Pues bien, la prudencia exige, sin duda, tener en cuenta los razonamientos condicionales, como los animales, pero añade la conexión de ideas, constituyendo una especie de sistema, una estructura compleja.
Aprendo, con la experiencia, a ser prudente.




De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 51.4


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¿Era inteligente el homo sapiens?

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Se puede decir con seguridad que el homo habilis y el erectus no eran inteligentes. No pasaban de tener imágenes, asociaciones, que les permitían manejar instrumentos, pero no saben universalizar.
La cosa es más complicada cuando se trata del sapiens.
Hemos de buscar indicios para averiguar si esta última o penúltima especie tiene inteligencia.
Indicios de inteligencia son el arte, la magia y los enterramientos.
Si hay arte, hay inteligencia. Pues el arte es una cierta suspensión del carácter utilitario de la obra.
El artista se ha parado a pensar, a contemplar.
No se centra la atención exclusivamente en el valor práctico del instrumento, sino que lo adorna con figuras geométricas o una cabeza de caballo.
El arte es un indicador de la inteligencia porque la actividad artística, sin dejar de ser práctica, no es útil.
El arte no es instrumental, sino cierta suspensión de lo instrumental por el símbolo.
La belleza no aumenta la efectividad. Nos hemos salido de lo práctico.
En los yacimientos del Cro-Magnon y del Neanderhalensis hay manifestaciones artísticas. Podría alegarse que más que arte es magia, pero en la magia persiste el carácter simbólico, que no cabe atribuir a la imaginación sin intervención de inteligencia.
También los enterramientos del Neanderthalensis son indicio de inteligencia pues muestran dos cosas: que se considera el alma como inmortal y que se hace patente la identidad personal.




De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 54.2 y 55


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¿Por qué los enterramientos son signo de inteligencia?

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Si se entierra a un Neanderthal es porque "se considera" que el muerto no es un elemento reemplazable de la especie, sino que tiene valor en sí mismo.
Para reconocer al otro como un ser subsistente es menester la inteligencia. No tiene sentido enterrar si no se sostiene este aserto "el alma de ése es precisamente el alma de ése". Es un alma consistente y exclusivamente de ése. Este cuerpo perteneció a ése.
Además, en muchas de las tumbas, aparece un agujero hecho intencionalmente, que los paleontólogos llaman "el agujero del alma".
Estos hombres pensaban ya lo que nosotros llamamos alma inmortal.
Desde el punto de vista de la humanización, los enterramientos significan que se ha hecho patente la identidad personal. Se han fijado mentalmente (abstraído) los caracteres de un quién.
Si la tumba tiene trazas de un más allá, es claro que ya se ha "pensado" en que el hombre tiene una dimensión que va más allá del tiempo.
Platón, filósofo del alma, dice en el Fedón que el alma es una idea, es decir, Platón la piensa incluso como anterior a su encarnación en el tiempo.
El alma es una idea que petenece al kósmos noetós, al mundo de las ideas. Es decir está desempirificada.
En el proceso de humanización llegamos a entender que algo en el hombre es inmortal. Evidentemente, sin inteligencia es imposible semejante noción.




De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 56.2


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¿Es el canibalismo ritual signo de inteligencia?

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El canibalismo ritual, que es frecuente en los yacimientos neanderthalenses, también indica la inteligencia; o bien, sin inteligencia es muy difícil explicarlo.
No consistía en matar a la gente, sino en comerse a ciertos muertos. ¿Por qué? La explicación más plausible del canibalismo ritual es que obedecía a la idea de que comiéndose al muerto, como éste tenía unas capacidades, unas cualidades sobresalientes, podían ser apropiadas por los comensales.
No comen atraídos por el "gusto" de comer, sino porque entienden que "hay" algo (ésa es la idea) en el muerto que quisiera poseer. Ese "haber", ese tener, es la inteligencia.



De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 57.3


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¿Por qué la aparición de la inteligencia dignifica al hombre?

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La inteligencia dignifica al hombre porque indica que ese hombre es dueño de sus actos. Es un quién, una persona.

Aristóteles no dijo que el hombre es animal racional, dijo otra cosa: que es el animal que tiene razón, que no es lo mismo, pues la razón es tenida por cada uno.

El biólogo que observa la evolución no puede explicar genéticamente ese "tener".

La inteligencia no es una propiedad (como la imaginación o los otros sentidos) ligada a cambios materiales.
La conciencia es un tener, que ningún robot u ordenador posee. Es una novedad en el cosmos.
Los grandes filósofos de la antigüedad calificaron su origen de divino.

La teoría de la evolución podrá explicar la aparición de las especies, pero no puede explicar (solo puede describir) el salto que está en el origen de la vida (al menos hoy por hoy no se puede entender genéticamente, quizá se consiga con otros paradigmas embriológicos).

Pero, sobre todo, la aparición de la novedad del "tener", que es la inteligencia, no puede provenir de un cambio físico. Es un "tener" que hace que el hombre sea dueño, que sea un quién al que llamamos persona.

Polo insiste: lo decisivo es que el animal que tiene razón (el hombre) es cada uno.

La conclusión es patente: según la inteligencia, cada uno de nosotros es superior a la especie biológica humana.

Es una dimensión importante de nuestra dignidad. No somos elementos de un mecano, sino que tenemos la vida en nuestras manos.

Un panal produce miel, pero la humanidad no produce pensamientos. El pensamiento es de quien lo piensa.






De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 57.4

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¿A qué llamamos evolución por cerebralización?

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Llamamos evolución por cerebralización al cambio que se origina cuando, gracias al crecimiento de las neuronas libres, el cerebro puede manejar las manos, conectando las sensaciones de los sentidos internos (imaginación, estimativa, memoria), radicados en el cerebro, con el movimiento de los miembros.

Los homínidos dotados de un cerebro tan eficaz, en lugar de adaptarse al medio, por la fuerza de las cosas,  intentan modificar el medio.

Sin embargo, lo realmente decisivo en la hominización es la aparición de la inteligencia, cuyo origen no es el cerebro, sino unas potencias nuevas: la capacidad de dominio (tener y dar), que gracias a la conexión de esas nuevas potencias (espirituales) con el cerebro, dispondrán de lo conseguido por la evolución (la cerebralización). Ese "disponer" es la vida humana, que dispone de su mundo físico gracias a ese cerebro conectado con las manos.

La aparición de novedades en el universo  no nos debe extrañar.
La aparición de la vida fue ya una gran novedad, pues se pasó del movimiento físico puramente externo al movimiento inmanente: no es lo mismo una ameba que una gota de rocío.

¿De dónde viene la vida biológica? ¿Cómo surgió la vida de las amebas? Su posibilidad pertenece al orden del universo físico (podría existir en otras galaxias), pero hoy por hoy no podemos explicarlo genéticamente. Quizá un día, con otros paradigmas embriológicos, se consiga explicar. Más próximo se ve el día en que se pueda sintetizar.

¿De dónde viene la inteligencia humana? Aquí la novedad es aún mayor. Pues no se trata de un movimiento físico, sino de un tener "espiritual".
No ya un tener inmaterial (las imágenes inmateriales se dan también en los animales: un perro sueña; un pájaro "siente" hambre, aunque no se dé cuenta de que siente, al no tener conciencia concomitante).

El "tener" propiamente humano, espiritual,  consiste en hacerse otro. Acto de acto. Ha aparecido un "quién" que posee "conociendo". Ese "quién" podemos aplicarle sin miedo el término de "extracósmico", pertenece a la esfera de lo que ya los antiguos llaman divino.

La biología puede explicar el surgimiento de especies nuevas.

El término de la hominización, el aparecer de la inteligencia, que coincide con el comienzo de la humanización,  no se puede explicar así. En el hombre hay algo superior a su corporalidad viviente. No le basta la cerebralización.






De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 58



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¿Qué quiere decir que la inteligencia trasciende la especie?

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Que la inteligencia trascienda la especie quiere decir que la inteligencia es de "cada uno", de cada persona.

Aunque una oveja bale, su balar está al servicio de la especie, del rebaño. No va más allá. La oveja está finalizada por su especie bovina.

La persona humana, sin embargo, es libre, y se manifiesta gracias a la inteligencia y a la voluntad. Cada uno tiene su personalidad, que trasciende la especie.

Polo lo expresa diciendo que el ser humano no está finalizado por la especie, su fin no es la especie. Su inspiración es el amor "personal". La libre aceptación y donación de su ser.

Somos familia. El panal produce miel. La familia es distinta de un panal,  pues como somos libres, no se sabe lo que de ella saldrá. Somos aventureros. No estamos finalizados.

La humanización, la cultura, está abierta. Su crecimiento es irrestricto e imprevisible.

Podemos, ciertamente, caracterizar la especie humana, diciendo que somos animales racionales. Pero Aristóteles ya vió que la inteligencia no es sólo un factor especificante, sino un factor más decisivo pues exige un quién que decida lo que hacer con su don: el hombre "tiene" razón. Es poseedor. Tener razón no es solamente una "característica", sino indicativo de ser persona (poseedora y dadora).

La inteligencia nos lanza más allá de la especie biológica pues reside en cada uno y cada uno es un quién, persona, libertad.

El hombre, y la mujer, son seres superiores a su especie.






De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 58
Para saber más:
6.2.1 inteligencia;
6.1.0 especies y tipos;
9.1.0 evolución;
9.2.1 humanización

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¿Qué tiene de particularidad la reproducción humana?

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La reproducción humana tiene de particularidad el estar transida de sentido ético.
Por ser el hombre un animal, su generación tiene una dimensión biológica, pero como tanto los padres como el hijo son seres inteligentes (aunque transitoriamente no se den cuenta) esa dimensión es inmediatamente trascendida: hay que cuidar al hijo para que crezca humanamente, inteligentemente. (Una mala solución, éticamente destructora, sería eliminar al hijo).
Lo engendrado por los padres no es un animal, sino una persona. De ahí el reconocimiento en las sociedades humanamente civilizadas de la dignidad de la reproducción humana.
Y de ahí también el valor civilizador de la familia.



De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 58
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¿Tiene el modelo morfotélico aplicación en la teoría de la evolución?

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Si comprendemos que la forma del universo no es una forma en el sentido de una simple determinación de la materia.
Si comprendemos que la forma del universo es un conjunto de informaciones que están en potencia y que se desplegarán según las circunstancias.

Entonces podemos aventurar que el modelo morfotélico cabe en una recta teoría de la evolución: existe un despliegue progresivo de la esencia del universo pues todas las especies posibles están en cierto modo contenidas en la esencia del universo.

Claro está que ese despliegue exige la persistencia del ser del universo, es decir, la creación divina.

Y debemos añadir que en el universo está en potencia el cuerpo humano, si, coherentemente, Dios crea su espíritu, sin el cual es inviable.







Glosa a Genara Castillo. Planteamiento poliano de la constitución y desarrollo de la vida humana. Studia Poliana 11,  p.11


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