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Mon Notebook sobre Inteligencia artificial

 

Aunque Leonardo Polo no escribió directamente sobre la inteligencia artificial (IA), su análisis sobre la cibernética y su desarrollo de la Antropología Trascendental ofrecen claves para entender este fenómeno tecnológico.

 

Para comprender la IA desde la perspectiva poliana, se deben considerar los siguientes puntos fundamentales:

 

1. La IA como modelo tecnológico del espíritu

Polo consideraba la cibernética como un modelo tecnológico que imita el crecimiento de la vida, incorporando nociones como la retroalimentación y la causa final. Bajo esta lógica, la inteligencia artificial representaría hoy un modelo que busca imitar el crecimiento del espíritu, caracterizado por ser un crecimiento irrestricto que incluye la libertad.

 

2. Razón instrumental frente a Intelecto personal

Desde una óptica poliana, se establece una distinción tajante entre las capacidades de procesamiento y la realidad del ser personal:

  • Razón Instrumental: La IA pertenece a este ámbito. Es capaz de procesar datos, calcular, deducir y establecer interconexiones complejas entre procesos.
  • Intelecto Personal: A diferencia de la IA, el intelecto humano es el acto de ser personal, lo que le permite comprender y amar, dimensiones que la IA no posee. La IA puede "conocer que conoce" a través de algoritmos, pero no comprende ni ama porque carece de intimidad personal.

 

3. La IA como reproducción de la imaginación

Algunos seguidores de Polo, como el profesor Juan A. García, han sugerido la informática y la IA como una reproducción artificial de la imaginación.

  • La IA simula la memoria, la prospectiva y la imaginación creadora.
  • Simula la vía generalizante de la inteligencia y el funcionamiento de los hábitos de la razón (autoprogramación).
  • A través de "agentes", puede incluso simular el querer-yo al formular estrategias para alcanzar objetivos, pero esto sigue siendo una simulación funcional y no una voluntad real.

 

4. El límite de la simulación: La Libertad

Para Polo, existe una barrera infranqueable para cualquier sistema artificial: la libertad.

  • Un sistema puede simular la individuación, pero no la dimensión personal.
  • La libertad requiere que el sistema sepa de sí mismo (autoconciencia radical) y no solo que lo simule.
  • Un robot o una IA están siempre atrapados en el tiempo físico, mientras que la persona humana es un espíritu en el tiempo capaz de alcanzar verdades estables y extratemporales.

 

5. El "Límite Mental" y la IA

La IA opera enteramente dentro de lo que Polo llama el límite mental (objetivación, cálculo y control). El método poliano propone precisamente el abandono del límite mental para acceder al ser personal. Dado que la IA se basa en algoritmos y lógica objetivante, no puede trascender ese límite para captar la coexistencia, la libertad o el amor personal.

 

6. La IA como instrumento y desafío

Polo advertiría contra el reduccionismo tecnocientífico, es decir, tratar al ser humano como un sistema reactivo o un algoritmo. Sus reflexiones sugieren que:

  • La IA debe ser vista como un instrumento, similar a una "enorme biblioteca bien ordenada" que sirve a la persona para desvelar la verdad de su ser.
  • Representa un reto para la filosofía, obligándonos a distinguir con mayor claridad qué puede ser automatizado y qué es lo irreductiblemente humano.
  • La tecnología debe estar siempre al servicio del hombre y su perfeccionamiento, sin sustituir nunca su singularidad.

En resumen, Polo vería en la IA una herramienta poderosa para ordenar el conocimiento, pero subrayaría que solo la persona, como don y amor personal, es capaz de alcanzar su "Réplica de Dios" y ofrecer su ser como un acto libre, algo que una máquina, limitada por su programación y su naturaleza temporal, jamás podrá realizar.

 


¿Qué diría Polo sobre la Inteligencia artificial?

 


Polo, al describir la cibernética como un modelo tecnológico que imita el crecimiento de la vida, nos enseñó a superar el método analítico, y también a mejor comprender cómo crece la vida real. Por ejemplo, entendiendo que el crecimiento de la vida incluye la causa final.

 

Quizá, hoy día, con los éxitos de la Inteligencia artificial, Polo nos enseñaría a servirnos del estudio de otro modelo tecnológico que, esta vez, imita el crecimiento del espíritu. Por ejemplo, entendiendo que el crecimiento del espíritu incluye el crecimiento irrestricto.

 

La Inteligencia artificial, a mi parecer, puede servir a la persona para aprender a desvelar cada vez más cómo crece su “ser”.

 

Pero es la persona la que desvela su “ser” al ir alcanzando su Réplica de Dios. “Ser” que ofrece como don, en su Amor personal.

 

Le pregunto al profesor Juan A. García qué entiende él por Inteligencia Artificial.

 


Para mí la informática es la reproducción artificial de la imaginación: almacenamiento de datos, y sobre todo procesamiento de la información y comunicación de la misma.


Lo que la IA añade es interconexión entre datos y procesos.

 

Para una calculadora los datos son extrínsecos, se introducen con el teclado, y ella los procesa según las reglas de la matemática.

 

La IA forja procesos con los mismos datos acumulados; por eso son tan importantes los centros de datos, para almacenar muchos y establecer procesos entre ellos. Se consigue así reproducir la memoria, la prospectiva, la imaginación creadora, y mil cosas que la imaginación permite.


Es un avance notable, aún en ciernes.

Y, como todo lo técnico, susceptible de uso bueno y malo; no la veo especialmente maligna, no más que la misma imaginación humana.

 

Comentario de Louis Cardona a la respuesta del profesor Juan A. García

 


¿Reproducción artificial de la imaginación?

Es una opción.

 

Para mí también son técnicas que buscan simular la vía generalizante de la inteligencia (p.ej. en la estructuración de la información a partir de Internet) y la simulación del funcionamiento de los hábitos adquiridos de la razón (al transformar los programas en "datos", esos sistemas son capaces de "autoprogramarse": p.ej. "recordándose de conversaciones pasadas" para adaptar su modo futuro de conversar con cada uno, o para seguir jugando a ajedrez con una "estrategia coherente": son los algoritmos generativos; pueden conocer que conocen...)

De hecho, los mecanismos del así llamado "lenguaje natural" buscan simular la comunicación humana.

 

Desde hace pocas semanas están apareciendo los "agents" que, a mi modo de entender, buscan simular el querer-yo. Porque formulan estrategias de resolución de problemas en las que hay objetivos en distintos niveles. El utilizador indica lo que desea (la causa final), y el sistema decide los medios (fines intermedios) para satisfacer ese deseo. Es mucho más que un "jugador de ajedrez".

 

Como sucede con todo conocer humano aquí en la tierra, es necesario el uso de la imaginación.

 

Así que lo que he dicho no está en contradicción con lo que dice Juan A. García.

 

Pero reducir el conocer humano a la imaginación me parece un poco extremo.

 Está claro que la inteligencia es inmaterial y la imaginación tiene soporte orgánico y sobrante formal: por eso se podría asimilar un sistema de IA a la imaginación.

 

También se puede buscar un paralelismo con el instinto animal. A mí me parece que esos sistemas, sin ser inteligentes, tienen inteligencia suficiente para simularla parcialmente de modo artificial (y, en las últimas semanas, también algo más que la inteligencia).

 

Lo que no se puede simular es la libertad. Porque, para ello, el sistema tendría que saber de sí, y no sólo simularlo. La dimensión personal es la que no se consigue simular, aunque se consiguiese simular la individuación de cada sistema.

 

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Y el profesor Juan A. García respondió :

Bastante conforme.

Mi primera pregunta a GPT : Soy Joseph Kabamba, vivo en Kinshasa, y tengo un blog titulado "Preguntas polianas". ¿Por qué Leonardo Polo es un genio de la Antropología Trascendental?

 .


La respuesta tiene cosas buenas y cosas inexactas, pero pienso que si hacemos preguntas a GPT sobre Leonardo Polo, los que accedan a la Inteligencia artificial irán encontrando mejores respuestas.

He aquí la respuesta de GPT:

 

Leonardo Polo es considerado un genio de la antropología trascendental porque ha desarrollado una teoría de la persona humana que se basa en la filosofía aristotélico-tomista. Polo enfatiza la importancia de entender la persona humana como una realidad substancial y única, equipada con una mente y una voluntad libre que es capaz de conocer y actuar moralmente en el mundo.

 

El enfoque de Polo sobre la antropología trascendental se centra en la importancia de la experiencia personal de la vida humana y cómo esa experiencia influye en nuestra relación con Dios e influye en nuestra capacidad de conocer la verdad y actuar moralmente en el mundo.

Por esta razón, su teoría ha sido muy influyente en la teología católica contemporánea.

Además, la vastedad de su obra, su capacidad crítica y su creatividad a la hora de relacionar diferentes campos del saber lo establecen como uno de los más grandes pensadores contemporáneos.


¿Por qué la computadora no es inteligente?

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Porque utiliza solamente argumentos condicionales: "si  A, B".

La inteligencia propiamente dicha no es únicamente la combinación de datos, cosa que puede hacerse con circuitos de cómputo.

La computadora no es inteligente porque le falta una dimensión decisiva : la conciencia.

Aunque usted y yo seamos ahora conscientes, no es fácil "pensar" la conciencia, pues la "imaginamos" como un espejo de nuestros pensamientos, a modo reflexivo.

Pensamos la conciencia como un volver sobre nosotros mismos y no nos damos cuenta de que el intríngulis de la conciencia no es el "volverse" o el moverse (cosa que puede hacer una computadora), sino el "poseer", el "tener" la idea, por un quién.

"Alguien" se da cuenta, concomitantemente, de lo que piensa.

La lógica abstracta o la lógica de la inteligencia no es cuestión de geometría.

Es "posesión" inmanente de una forma, de una idea.

El ordenador, aunque proyecte la película "el árbol de la vida", no sabe nada de la vida.

La inteligencia se comprende ante todo, como el tener una idea. Es la aparición del universal.

Los universales, la "idea" de agua, no existe sino en el "quién" que la piensa. Sin embargo, tiene su fundamento en los torrentes, en los lavaderos, en las fuentes, en la lluvia, y en el salpicarse de las olas.

Los objetos universales se pueden combinar, si se quiere, con argumentos condicionales. Pero las computadoras no "tienen" universales. Les podemos proporcionar datos para que jueguen, aunque ellas no pueden divertirse.
Al fin y al cabo, máquinas son, computadoras.

De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 52.4
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