Job 32 :
Alegato de Eliú
Anticipándose a
la respuesta de Dios, un sabio insertó en el libro de Job sus reflexiones sobre
el lenguaje de Job.
Es una ingenuidad
creerse sin pecado: incluso en ausencia de faltas externas, siempre permanece
el profundo orgullo del hombre, que lo empuja a confiar en sí mismo.
Y el sufrimiento
es el medio más seguro y eficaz para tomar conciencia de ello.
Según la teología
de Eliú en el libro de Job, el sufrimiento es el medio más seguro de tomar
conciencia del propio orgullo porque rompe las ilusiones de autosuficiencia del
hombre. Actúa como una corrección divina y pedagógica.
1. El
sufrimiento rompe la ilusión del control.
La enfermedad o la desgracia
recuerdan la impotencia absoluta del hombre.
El hombre se da cuenta de que no domina ni su vida ni su destino.
Frente al dolor, el orgullo se derrumba por sí mismo.
2. Reduce el
ruido del mundo
El sufrimiento
aísla y obliga al silencio interior.
Los éxitos externos ya no pueden ocultar el vacío espiritual.
El hombre se vuelve finalmente atento a las
advertencias divinas que ignoraba.
3. Es una
pedagogía de la liberación
Eliú la compara la enfermedad con un sueño o una visión nocturna que
advierte del peligro.
Su objetivo es
salvar el alma de la fosa y de la muerte espiritual.
No es punitiva,
sino purificadora para devolver al hombre a la luz.



