¿Cómo ve Leonardo Polo la dependencia de la esencia respecto del acto de ser?

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No es una dependencia despótica, sino respetando la naturaleza de las cosas.

De ahí que proponga una cierta antecedencia de la esencia, respetando la prioridad del ser.

El acto de ser no es causa eficiente de la esencia, sino más bien está en el orden de la finalidad (finalidad pura).

Así el esse del universo, que es el mero "persistir" o "seguir" sin contradicción, permite a la tetracausalidad física (la esencia del universo) desplegarse según el antes y el después, en orden armonioso. Es el orden el que marca la finalidad.

Mientras que el esse de la persona humana, la libre coexistencia, también es una continuación hacia delante, hacia la posteridad; pero de una manera propia, libre, según su "disponer" que no se reduce a persistir. El hombre decide finalmente su destino.

La coexistencia personal (así llamamos al esse  humano) más que persistente es insistente; porque se renueva constantemente. El destino es una llamada.

Y por eso Polo describe el ser personal como un ser además; es decir, un coexistir insistente, que permanentemente se redobla y se reitera.

Sin embargo, es libre porque quiere, si quiere, según su "disponer" que es la esencia de la persona humana. La vida, está en nuestras manos, la nuestra. Al fin y al cabo es nuestro don.





Me he inspirado de, y copiado, algunas ideas de Juan A. García, en su blog sobre Polo, del día 4 de abril 2010, donde hice varios comentarios.

Si quieren ustedes leer una síntesis de la distinción real esencia – acto de ser, vayan al principio de este blog, a la página (en rojo) ""Esencia – Ser. Su distinción"
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