Fue un descubrimiento de
juventud.
Se dio cuenta de que, al
despertarse la mente, conocemos lo que conocemos. Poseemos lo conocido al
conocer. Vemos lo visto. Sentimos lo sentido.
Y eso es el acto. La
riqueza interior que Aristóteles formulará a fin de cuentas como
"actualidad".
Aristóteles no dice
exactamente que conocer sea un acto (aunque lo sea), sino que sabemos lo que es
un acto si sabemos lo que significa conocer.
Enérgeia (que es este sentido primario del acto)
equivale a conocer.
Lo conocido está presente
al conocer.
Conocer significa estar
conociendo. Actualidad (para Aristóteles). Enérgeia.
Pero acto no es solamente
actualidad. Es más.
Conocer no es una piedra.
No es tampoco una patata. Y no es, claro está, un humo. Es acto rico por dentro y
no sencillamente entelécheia.
Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, capítulo 6, p.75.4
.
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