¿Qué significa especie?

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Para un biólogo, especie significa la imposibilidad de cruce genético de ciertos individuos con los de otra especie.

Especie es aquel grupo de vivientes que es interfértil, interfecundo; y se habla de distinción de especies cuando la interfecundidad no se da.




De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 29.3

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¿Por qué debemos ampliar los trascendentales clásicos o metafísicos?

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Porque ya llegó el momento de considerar a la libertad como trascendental de la persona o trascendental personal.

Los trascendentales metafísicos (acto de ser, verdad y bien) se convierten sencillamente con el acto de ser del universo físico. Que no es libre. Es lo que es.

Pero si el ser de la persona humana es libre, libertad trascendental, si se puede manifestar libremente, eso quiere decir que no basta la consideración sencilla de los trascendentales.

La ampliación es una ampliación por dentro de cada trascendental.

El acto de ser del universo, mirado en la persona, es co-ser; la verdad es inteligir personal; y el bien es tríada amorosa: un aceptar y un dar personal que exigen el don de la vida responsable de cada quién.


Polo ha propuesto la libertad trascendental como clave para entender que, en la persona, los trascendentales se convierten libremente, al estar incluidos en el ámbito de la máxima amplitud. No son lo que son, sino lo que quieren ser.
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¿Qué es el "nombre" de una persona?

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El "nombre" es aquello por lo cual cada persona se distingue de todas las demás.
Persona es cada quién.

La naturaleza humana es común: formamos una especie, en la que vivimos entrelazados.

Sin embargo, la persona es irreductible a lo común.

Lo cual no significa que sea aislada.
"Quién" es co-ser irreductible. De ahí que la radicalidad de nuestro nombre se asiente en la filiación.

Cada persona está abierta por dentro.
Si existiera sola, sería un absurdo, un co-existir con la nada.

La persona se abre a su destino, a su irreductible inclusión activa en el ámbito de la máxima amplitud, Dios.
Y se abre esperando que el don libre de su vida sea acogido.

El acogimiento está marcado en una piedrecita blanca. Es mi "nombre". Y el tuyo.









De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo " La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 36.2-37.2.
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¿Se puede conocer por abstracción el tipo humano?

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Para conocer el tipo humano no basta con la abstracción pues hay que reunir más notas de las que cabe en un objeto abstracto.

El conocimiento del tipo humano (de la naturaleza humana que se da siempre tipificada en la realidad) se alcanza también por una epagogé, pero por una epagogé superior a la abstracción.

Es lo que Polo llama conocimiento sistémico.




Para saber más ir a las etiquetas:
2.9.0 método analítico y sistémico;
6.1.0 especies y tipos;

2.5.5 la abstracción 
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¿A qué llama Polo “método sistémico?

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Polo llama método sistémico al método que permite conocer a los tipos humanos.

Este método es una modalidad de la epagogé capaz de darse cuenta de las interconexiones significativas.

La esencia humana, los tipos humanos, no se pueden conocer más que de un modo complejo, ya que la esencia humana, cada tipo humano no es simple, sino de una gran complejidad.




Para saber más ir a las etiquetas:
2.9.0 método analítico y sistémico;

6.1.0 especies y tipos.
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¿Se puede comparar un tipo humano a un tipo animal?

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La especie humana está tipificada, pero no al estilo de un animal.

Los animales realizan típicamente  su naturaleza según la especie a la que pertenecen, determinada por las condiciones iniciales del universo físico, como despliegue causal de su persistencia.

Cada hombre realiza, sin embargo,  un tipo singular.

Cada hombre "modaliza" la especie, realiza la naturaleza humana, siendo un tipo distinto, según su esencia humana, determinada libremente.

Esencia que es el "disponer" propio de la persona humana.

Adviértase cómo este planteamiento, introduce la libertad en la esencia y en la naturaleza.
El cuerpo humano y todo lo que alcanza dependen ahora de la libertad.
No estamos radicalmente determinados.






Para saber más ir a etiquetas:
6.1.0 especies y tipos;

4.6.1 distinción hombre – animal.
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¿Cómo se define propiamente la especie?

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La especie, desde el punto de vista biológico, se define propiamente desde la capacidad de generar.

El viviente pertenece a una especie, pues es generado.

La especie es el conjunto de las  generaciones naturales, el hecho de que hay padres e hijos, huevos y gallinas. Elementos interfecundos.


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¿Existe jerarquía en los ángeles?

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Sí, no hay dos ángeles de la misma especie.
Pero, sobre todo, cada ángel es una persona distinta.

Los hombres y las mujeres somos también, cada uno, cada una, personas distintas, entrelazadas jerárquicamente.

Angeles y hombres tenemos la misma dignidad de hijos de Dios.

Sin embargo, hombres y mujeres pertenecemos a la misma especie humana

Cada hombre, cada mujer,  tipifica la especie humana a su manera. De ahí que, aunque seamos cada una y cada uno jerárquicamente distintos (según nuestro acto de ser personal), nuestras vidas tienen un entrelazamiento mayor que las vidas de los ángeles, pues nos une la especie.

Hay siempre algo "humano" en el otro, que yo no tengo.
Necesitamos de los otros para crecer. Jesús también necesitó de María y José.

Juan Fernando Sellés nos dijo un día que D. Leonardo decía que no somos tan distintos de los ángeles como la gente piensa, y que incluso podemos ser superiores a ellos, porque, según San Pablo, los juzgaremos...

Para saber más, ir a las etiquetas:
6.1.0. especies y tipos;
12.2.1 ángeles;
1.14.2 jerarquía 


Y para saber mi opinión sobre la jerarquía : ver la página : https://preguntaspolianas.blogspot.com/p/jerarquia.html



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¿Es antes el huevo o la gallina?

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Tanto el huevo como la gallina están ordenados a la especie.

Y la especie está en orden a la esencia del universo.

Ninguna gallina ni ningún huevo agotan la especie.

No son individuos. La individualidad la ponemos nosotros mentalmente.

No hay huevo sin gallina y no hay gallina sin huevo.

La pregunta está pues mal formulada, pues "antes" es solamente la indicación del retraso en el despliegue de la esencia.
Ni el huevo ni la gallina son "antes"

Con el "antes" entendemos la indeterminación propia de la materia.
Indica la esencia del universo físico, mientras que el "después" indica el acto de ser del universo. No hay "antes" sin "después".

Para las mentes biologicistas podemos responder que no sabemos si la especie gallinácea surgió por evolución de un huevo o de una gallina madurita.





Para saber más ver las etiquetas:
6.1.0 especies y tipos;

4.0.0 la esencia del universo
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¿Agota el hombre su especie?

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Cada ángel agota su especie.
Cada ángel es una especie distinta.

El animal, al contrario, no agota su especie, está al servicio de su especie, que a su vez, está en orden a la causa final del universo.

El hombre tampoco agota su especie, sin embargo, cada esencia humana es superior a su especie; su esencia va más allá de la especie pues no se limita a ser una de las posibles manifestaciones de su especie.

El hombre introduce novedades en el cosmos que no están contenidas en las condiciones iniciales de su especie.

Cada hombre y cada mujer son un tipo distinto, original, que aprovecha de su especie, disponiendo libremente de su vida.

El hombre, pues, no está finalizado por su especie, no se define, como el ángel, según su especie.

La naturaleza humana no se finaliza con la especie humana sino por el tipo que cada uno seremos, a través de los hábitos libremente dispuestos.

La especie es lo máximo del animal y del ángel (éstos son especies únicas).

Lo máximo en el hombre es un sentido pleno de la individualidad entendida como irreductibilidad. No como aislamiento. Cada uno es cada quien.

Cada ser humano no realiza su especie de igual modo que lo hace otro individuo.

El hombre, desde el punto de vista de su especie no es igual, sino que es tipo.
Cada hombre es típico.
Es hijo.



Para saber más ir a etiquetas:

4.3.0 individualidad;
6.1.0 especies y tipos
12.2.1 ángeles

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¿Mujer y varón se diferencian sólo sexualmente?

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Los animales viven al servicio de la especie.
Son macho y hembra sólo para la generación.
La hembra existe para poder continuar la especie.

Sin embargo, y esto es grandioso, la diferencia entre el varón y la mujer no es meramente sexual.

Lo humano se realiza de distinta manera según lo masculino y lo femenino.
La mujer no existe solamente para continuar la especie, para tener hijos.
La diferencia entre la mujer y el varón afecta a lo natural y a lo psíquico, a lo sentimental ligero u hondo, a la manera de pensar y de querer, al modo de manifestarse la persona.

Por eso hablamos de tipo femenino y tipo masculino.

Esta es la primera distinción típica de la humanidad, la primera modalización de la especie humana, del punto de vista social.

Eso no quiere decir que el ser mujer o el ser varón caracterice absolutamente a la persona humana. Cada persona humana es un tipo completo y lo que la caracteriza es su don entero, su vida cabal, lo que Dios espera de ella y no el modo (femenino o masculino) de realizarla.

Lógicamente, querer hacer algo bien, al modo femenino, cuando se es varón, es un despropósito, a lo más un juego. Probablemente una pérdida de tiempo (aunque pueda recuperarse ya que incluso nuestros desvaríos más absurdos son ocasión para añorar más el hogar).

Para que el don sea cabal, la mujer deberá esforzarse para realizarlo al modo femenino y el varón al modo masculino. Si no, es como querer correr a la pata coja. Aunque nos divierta.





Para saber más:
6.1.0 especies y tipos;
1.11.0 mujer


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¿Qué relación existe entre la especie humana y la esencia de cada persona humana?

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La teórica "esencia" de un animal está al servicio de su especie y la especie está en orden a la esencia del universo, al servicio del despliegue del universo material.

En el hombre al contrario, es "la especie" humana la que está en orden a la esencia humana, de cada esencia humana, de cada persona.

El hombre tiene "esencia" o es esencia en sentido propio.

El hombre, como el animal, tiene una naturaleza intracósmica, pero la persona humana, al ser extracósmica se manifiesta convirtiendo la naturaleza física en naturaleza humana, en esencia humana. Por eso dice Polo que el cuerpo humano es solamente "hasta cierto punto" intracósmico.

La esencia humana es el autoperfeccionamiento que se va consiguiendo, o creciendo, al transformar el universo en mundo. La persona humana está en contacto con el universo físico, gracias a su cuerpo, que es, hasta cierto punto, intracósmico.

La naturaleza humana, como la del animal está al servicio de la especie, continuándola; pero la especie humana no está solo ordenada al fin del universo material, como los animales y plantas, sino que está también, y ésta es su dignidad, al servicio de cada esencia humana, es decir, está disponible para que cada persona humana disponga, ejerza su esencia, la haga crecer, según el orden del amor.





Etiqueta 6.1.0 especies y tipos;

Etiqueta 6.1.0 esencia humana
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¿Qué quiere decir que la inteligencia trasciende la especie?

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Quiere decir que la inteligencia es de "cada uno", de cada persona.
Aunque una oveja bale, su balar está al servicio de la especie, del rebaño. No va más allá. La oveja está finalizada por su especie bovina.

La persona humana, sin embargo, es libre, y se manifiesta gracias a la inteligencia y a la voluntad. Cada uno tiene su personalidad, que trasciende la especie.

Polo lo expresa diciendo que el ser humano no está finalizado por la especie, su fin no es la especie. Su inspiración es el amor personal. La libre aceptación y donación de su ser.

Somos familia. El panal produce miel. La familia es distinta de un panal,  pues como somos libres, no se sabe lo que de ella saldrá. Somos aventureros. No estamos finalizados.

La humanización, la cultura, está abierta. Su crecimiento es irrestricto e imprevisible.

Podemos, ciertamente, caracterizar la especie humana, diciendo que somos animales racionales. Pero Aristóteles ya vió que la inteligencia no es sólo un factor especificante, sino un factor más decisivo pues exige un quién que decida lo que hacer con su don: el hombre "tiene" razón. Es poseedor. Tener razón no es solamente una "característica", sino indicativo de ser persona (poseedora y dadora).

La inteligencia nos lanza más allá de la especie biológica pues reside en cada uno y cada uno es un quién, persona, libertad.

El hombre, y la mujer, son seres superiores a su especie.






De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 58
Para saber más:
6.2.1 inteligencia;
6.1.0 especies y tipos;
9.1.0 evolución;
9.2.1 humanización


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¿Qué relación existe entre la esencia de un animal y su especie?

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El animal vive para servir a su especie.

En sentido estricto no tiene sentido hablar de la esencia animal.
El animal es más bien una naturaleza que se mueve según la esencia del universo. El animal es un ser intracósmico. Lo que es propiamente "esencia" es el despliegue del universo material, la tetracausalidad del acto de ser del universo físico.

Los animales y los otros vivientes no humanos son naturalezas intracósmicas.

En rigor, el llamado individuo viviente no es propiamente individuo, en cuanto que no acaba de ser un individuo. El animal está finalizado por su especie, y no agota su especie, no realiza enteramente su especie.

Aunque mentalmente pienso "un" perro, ese perro no tiene toda la perreidad posible.

Por mucho que crezca el perro no alcanzará su fin. Su vida se perpetuará en el servicio de su especie, que nunca se acaba de realizar.
Este planteamiento ofrece una posibilidad de explicación a la evolución, pues las especies, en realidad, nunca están fijas.

Cosa distinta sucede con el hombre, cuya esencia es manifestación de su ser personal. Aunque tampoco podamos hablar de "un" hombre solo.
El irreducible ser personal que somos no está solamente al servicio de la humanidad sino que depende libremente de su buen querer.




Para saber más, ver etiquetas:
4.3.0 individualidad,
4.6.0 vida animal,
6.1.0 especies y tipos,

9.1.0 evolución
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¿Tiene la vida valor donal? ¿Y la muerte?

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El valor donal de la vida se corresponde con el valor donal de la muerte.

La vida es para consumirla (esto es la muerte, la consumición: se acabó de formar el don en esta vida) y para consumarla (esto es la vida, la consumación, sumar y sumar, crecer en sus tres dimensiones: fe, trabajo y amistad).

La vida es el don que nos instala en la vida eterna al ser aceptado por Dios.

Ofrecer o dar la vida, no es solamente compartir la vida, sino decir "no quiero vivir, lo que quiero es vivir contigo". No me importa la vida, me importas tú.

Es lo que se llama "desvivirse".  Morir de amor.


De ahí que la muerte como don sea dolorosa, pues más que la pérdida de la vida, lo que se siente es la pérdida del amado.
Es un dar sin reservarse nada.


El Cuerpo de Cristo sufrió muerte, pues por tres días perdió la visión beatífica. Perdió, humanamente, la visión del Amado, aunque divinamente la conservara gozoso.







Ideas inspiradas en Ignacio Falgueras en "El abandono final".
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¿Tiene la noción de "tipo" relevancia en bioética?

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Sí, pues uno de los criterios que permiten discernir si estamos respetando la dignidad de la procreación humana es el no inmiscuirse o alterar la originalidad de cada ser humano.

Lo que la persona esencializa, añadiéndose a la vida recibida de los padres, no es su especie, sino su tipo (lo importante no es que nazca un humano sino que nazcas tú).

Despreciar el tipo, no queriendo ser, por ejemplo, varón; manipular los genes queriendo enmendarle la plana al Creador, convierte la procreación humana en producción de un artefacto.

Las personas que actúan así, médicos, investigadores, padres, no respetan (no saben en el fondo lo que hacen) la originalidad, el deseo amoroso de Dios (y el derecho de cada uno a ser amados como Dios le ama).



Añado unos comentarios de la antigua edición de esta pregunta:
Silva :
¿Está usted queriendo decir que no es ético querer cambiar de raza?
Kabamba :
Las congolesas utilizan pomadas para aclarar la piel.
Las mediterráneas para bronzearla.

No es malo querer mejorar la especie humana (comiendo mejor, haciendo deporte) pero siempre sin detrimento de la originalidad de cada uno, sin detrimento de la persona singular que cada uno somos.

Escoger otra raza es un desprecio a los de la propia raza y, en definitiva, querer enmendarle la plana al Creador.

Padre Roberto :
Leyendo la Dignitas personae el último documento del Magisterio  sobre cuestiones bioéticas, le daba vueltas al argumento sobre la igualdad entre los hombres de los nn. 27 y 29.
Y lo que dices sobre los tipos me ha hecho ver claro la "originalidad" de cada persona humana, también en cuanto a su cuerpo. Me parece un argumento que hace comprender lo de la "igualdad": todos merecemos respeto de nuestras peculiaridades, típicas.
Gracias, Jo.

Silva:
Tengo la impresión de que estamos en el reino de la "casualidad". Nuestra individualidad depende así del azar.
Hay que conformarse con la raza que a uno le toque, con los defectos que heredamos de los progenitores.

Paco Giménez:
Desde mi atalaya me permito intervenir, haciendo alusión, como don Roberto, al evangelio de Mateo 5, 26: "te aseguro que no saldrás de allí hasta que restituyas la última moneda".

Me parece que el gran acierto de esta entrada es el mostrar cómo Dios está en los detalles.
No es que nos obligue a ser de una raza o que nos dé la oportunidad de ser héroes luchando con tal o tal defecto, no, no es eso; sino que Dios nos ama como somos. Tendremos que dar cuenta de cómo hemos usado hasta de la última moneda.

Kabamba:
Sí, por ahí van los tiros.
A ver si encontramos tiempo para explicar la noción de "providencia y cosas pequeña" tal como Polo la trata en el capítulo 20 de "Introducción a la Filosofía" : Lo grande y lo pequeño: la libertad y la providencia.




Para saber más :
Etiqueta 8.7.0  bioética.
Etiqueta 6.1.0  especies y tipos

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¿Cómo se socializan los hombres?

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Los hombres se socializan típicamente.
Albañiles, chóferes, médicos, maestros, políticos, empresarios…

(Para los que no les gusta la palabra "socializar", podemos decir que crecemos en sociedad gracias a los tipos).

Así se puede organizar el trabajo y la convivencia.

Los tipos sociológicos básicos son las mujeres y los varones.

Pero cada persona humana es un tipo que aporta su originalidad.




Para saber más:
Etiqueta 6.1.0 especies y tipos
Etiqueta 7.6.0 la sociedad humana
Etiqueta 8.7.0 bioética
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¿Es siempre jerárquica la realidad?

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La realidad no es siempre jerárquica. Pues todos los seres del universo físico, aunque según el despliegue de la esencia del universo, se sirven más o menos unos a otros, su acto de ser es único. La realidad física es como es.

Los actos de conocer sí que son siempre jerárquicos.

Y la jerarquía angélica es análoga a la jerarquía del conocimiento.

El axioma de la jerarquía (axioma B) se cumple de manera estricta en la realidad angélica.
Los ángeles superiores dan valor a los inferiores. Aprenden los unos de los otros.

¿Y las personas humanas?
De entrada, según nuestra naturaleza, estamos en el mismo nivel.
Pero inmediatamente notamos que esencializamos la naturaleza de distintos modos, según lo que nos deja el universo físico y según nuestras decisiones.

Nos servimos unos a otros con jerarquías variantes.

Sin embargo, cada persona humana es un tipo único e irrepetible. Con un destino personal según la vocación divina.
Las personas humanas somos estrictamente jerárquicas según la intensidad de nuestro acto de ser.
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¿Qué ventaja saca la persona de vivir en sociedad?

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Gracias a la vida en sociedad, la persona humana adquiere  o conquista su "personalidad".

Gracias a sus decisiones,  esencializa el "tipo" que quiere ser.

Por ejemplo, en la medida en que se aceptan y asimilan, los tipos básicos de hombre y mujer son esencializados, incorporados a su personalidad.

La masculinidad o la feminidad se ponen así, éticamente, al servicio de la sociedad.







De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 71


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¿Nos limitamos a ser?

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No.
La persona no es el ser que se limita a ser, sino que es "además".

"Además" no significa además-de, sino ser "ampliado por dentro".

Ser respectivo, referencial, más aún: "donal".

¿Qué damos? ¿Qué daremos?: gloria a Dios.

Si no, la vida no tiene sentido.

Cuando la bruja del mundo subterráneo de Narnia intenta convencer al príncipe Rilian de que el sol no existe, Pudlegum responde que prefiere pasar toda su vida buscando el aire libre, que conformarse con un mundo de barro encenagado.










De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo "La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 40.4.

Para saber más sobre:
el carácter de "además"…………………...etiqueta 5.4.0
el ser de la persona humana…………..…etiqueta 5.0.0

el dar trascendental……………………..…….etiqueta 1.0.2
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¿Por qué el acto que hace ser al "pensar" es distinto del acto que hace ser al "universo"?

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Porque para pensar hay que aceptar. Somos responsables de nuestros pensamientos.
Sin embargo, una rosa (no pensada) no tiene ningún mérito en ser bella.
Los seres del universo físico son sencillamente lo que son, aunque no los pensemos.

Nótese que cuando decimos "pensamientos" no hablamos de imágenes o recuerdos. Un perro puede soñar.

Pero el inicio del pensar se parece al inicio de la filosofía: uno se sorprende, se admira, se despierta.

El niño balbucea, ¡papá! Deja que la luz del inteligir le atraviese. Tú y yo.
Ese dejar se corresponde trascendentalmente con el aceptar.
La raíz del pensar no es un movimiento físico, sino comunión (muy humilde) de personas.

Por eso Polo propone ampliar la metafísica (filosofía primera) con la antropología trascendental (que es también filosofía primera), pero distinta de la metafísica.







De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 17, 4 y en el artículo "Logos y persona" recogido en la revista digital Miscelánea, nº 6.


Para saber más:
Etiqueta 2.12.1  filosofía primera y segunda
Etiqueta 2.7      logos
Etiqueta 5.1       Antropología
Etiqueta 5.3       La ampliación trascendental
Etiqueta 5.5.3    Amar personal (el aceptar es un miembro de la tríada amorosa del amar personal).

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¿Cuál es el orden de los trascendentales?

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La secuencia de los trascendentales personales que me parece más coherente es la siguiente:
co-ser;
libertad personal;
inteligir personal
y amar personal.

Y "pienso" (es solamente una ordenación lógica, con poca importancia) que su orden es semejante al de los trascendentales metafísicos : ser, verdad y bien.
(la belleza la dejamos fuera porque no es propiamente trascendental, aunque nos plazca a todos).

¿Y la libertad personal?
Pues aparece pegadica al co-ser. Porque la co-existencia o co-ser personal, primer trascendental personal, se abre gracias a la libertad personal, otro trascendental personal.
Son dos trascendentales distintos, porque todo en el hombre es dual.

El universo es, sin embargo, sencillo.

De ahí que me parezca que el ser, considerado metafísicamente, se corresponde lógicamente con dos trascendentales personales: el co-ser y la libertad.

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¿Intentó la filosofía moderna ampliar el trascendental?

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La filosofía moderna intentó ampliar el trascendental, que hasta entonces era el ser del universo (trascendental es lo primero).

Y lo intentó con otro trascendental: el yo como conciencia trascendental (un yo que tendría carácter de principio).

Es una ampliación frustrada, porque la conciencia trascendental es simétrica al ser del universo. Como consecuencia se destaca la alternativa entre empirismo e idealismo.

Polo propone ampliar el trascendental no simétricamente, sino con un trascendental que es dual: el ser personal, que es dual.

Así no hay simetría pues el ser del universo es sencillo, mientras que el ser personal es dual (está abierto por dentro). Acoge libremente el universo físico, esencializándolo. Tan filosofía primera es la antropología como la metafísica. Polo es el filósofo de la distinción.

El universo físico vige de modo distinto al ser personal.


Más aún: libertad, inteligir y amar son también trascendentales personales que nos permiten jugar en el universo físico. Cantándole al Creador.
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¿Es una la verdad trascendental?

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La verdad trascendental es el desvelamiento del acto de ser.

Dios, la persona humana y el ser del universo físico son actos de ser distintos.
Luego debemos también distinguir entre:

La Verdad trascendental de Dios que es su Verbo. El Verbo es la Verdad de Dios. Es un trascendental absoluto.

La verdad trascendental de la persona humana que  es la verdad del ser que seré. Es un trascendental relativo al Inteligir personal (gracias al hábito innato de sabiduría).

La verdad trascendental del universo físico que es el desvelamiento o conocimiento de la persistencia. Trascendental metafísico relativo también al Inteligir personal (gracias al hábito nativo de los primeros principios de la realidad).

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¿Por qué la verdad no tiene sustituto útil?

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Porque la verdad es el valor supremo.
No se la puede sustituir por nada que sea instrumento para satisfacer necesidades.  Es el punto de llegada y de partida. El alfa y omega.
Cuando se trata de la verdad que nos enamora, ya no se trata de utilidades (coca o fanta, intercambiables para calmar la sed). Ahora se trata de cantarle. A ella.


La libertad no puede ser intensa (plena) no puede dirigirse a Dios cada vez con más intensidad, si no encuentra el camino de su verdad. Encontrar el Camino no es otra cosa que enamorarse de la Verdad, personal.


El acontecimiento inicial de la verdad es plural. Cada caminante sigue su camino. Para unos será de asfalto; para otros de tierra oscura y raíces. Pero todos nos añadimos a la misma fuente, al mismo fuego.

La verdad de verdad, la verdad profunda,  es la verdad personal. Mi réplica. Es ella la que, desde dentro del más adentro,  pone en marcha la libertad. Llamándola para que cante.

“La verdad os hará libres”, dice el Evangelio. La verdad siempre encomienda.

Así termina Polo, más o menos, el último capítulo de "Quién es el hombre"





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¿Qué es esa verdad que Polo llama verdad personal, mi verdad?

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Mi verdad personal es el desvelamiento de la persona que seré, trascendentalmente, en Dios.

No se trata aquí de la verdad frívola del cesto de Caperucita.

Se trata de la noción, que en otro contexto, Polo llama "mi réplica".
Cada uno tenemos nuestra réplica en Dios.

El marco del último capítulo de "Quién es el hombre" es la dualidad propia de la libertad trascendental (no hablamos aquí de la libertad de escoger entre cerveza o coca), de la persona en tanto que libertad.

La libertad trascendental antropológica es dual.
Su miembro inferior es llamado por Polo "libertad nativa".
El miembro superior lo llama "libertad de destinación".

(Digo de paso, para los que se interesan en la esperanza, que la esperanza "trascendental" es la apertura transcendente de la libertad, que hace coincidir, o se dualiza, con la libertad de destinación. En efecto, nos abrimos al Destino, "esperando" que nuestra vida sea aceptada).

Mi verdad va apareciendo en el trayecto entre el Origen (nazco en la libertad de la llamada inicial de Dios) y el Destino (somos libres de destinarnos, si queremos).

¿Y qué es la religión? : es la actividad práctica para vérselas con el más allá.

¿Y quién es el beneficiario? El Hijo.
Mi réplica está en el Hijo. Mi réplica no soy yo. Es dual.









De esto habla Polo en el último capítulo de "Quién es el hombre" pueden ustedes encontrar una síntesis explicativa en la página titulada "Religión y libertad" que se encuentra al inicio de este blog.

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¿Cuál es el sentido eminente de la verdad establecido por el trascendental antropológico "Inteligir"?

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El Inteligir personal (uno de los cuatro radicales personales descubiertos por Polo, la persona en tanto que es entender) no se queda en una adecuación con el ser de las cosas (tarea de la inteligencia, a nivel esencial, iluminada por el ver-yo, hábito innato al Inteligir personal).

El trascendental personal (Inteligir), al encontrar la verdad, su inspiración, canta a la verdad.
Es locutivo o expresivo de la verdad encontrada.

Éste es el sentido eminente de la verdad en antropología. Su canto.






Para saber más leer: Polo, "La verdad como inspiración", en La persona humana y su crecimiento, pp. 197-206

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¿Qué verdad nos hace libres?

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La verdad personal, que se alcanza con el abandono del límite mental según su 3ª dimensión.

Cuando concentramos la atención (1ª dimensión del abandono), advertimos el acto de ser del universo.

Al hábito ejercido (hábito de los primeros principios) corresponde la verdad trascendental metafísica, el desvelamiento del ser primero (acto de ser del universo o persistencia o principio de no contradicción).

Pero al ejercer el hábito de sabiduría (3ª dimensión del abandono) alcanzamos la verdad trascendental antropológica, el ser personal, y se desvela el hijo que somos, nuestro amar donal y nuestra libertad.

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Escuetamente, ¿qué es la libertad?

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Libertad es dominio sobre los actos. Es el señorío propio a la persona.

Libertad es ser persona.

Más que en la voluntad, la libertad está enraizada en la persona.

La voluntad es pura potencia pasiva, intención de otro, capacidad de bien (veremos que la voluntad es relación trascendental con el bien) cuya actividad no puede desvincularse de la razón. Si la persona no conoce lo otro, no puede quererlo.

Y es la persona la que conoce y decide.

No es la voluntad la que posee la libertad, es más bien al revés: la libertad es personal, pertenece a la persona en su ser, y se trasvasa, se encauza según la voluntad (Polo. El yo, p.148).

Ser libre es señorío. Ser un señor como Dios manda.

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