¿Qué ventaja saca la persona de vivir en sociedad?

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Gracias a la vida en sociedad, la persona humana adquiere  o conquista su "personalidad".

Gracias a sus decisiones,  esencializa el "tipo" que quiere ser.

Por ejemplo, en la medida en que se aceptan y asimilan, los tipos básicos de hombre y mujer son esencializados, incorporados a su personalidad.

La masculinidad o la feminidad se ponen así, éticamente, al servicio de la sociedad.







De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 71


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¿Son lo mismo las normas éticas que las normas jurídicas?

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Tanto las normas éticas como las jurídicas son exclusivas del hombre. No hay ningún animal que tenga costumbres y derecho (llamo costumbres a maneras de conducirse de acuerdo con la cultura o la civilización).

Pero el derecho y las costumbres culturales son normas derivadas de las normas éticas.

Las normas éticas son las originarias porque son inseparables de la libertad. Son leyes del ser libre para ser libre.

Las leyes físicas y las leyes psicológicas dependen de la biología del animal, son leyes que se cumplen automáticamente.

Las leyes del derecho y de las costumbres, aunque derivadas de las normas éticas, tienen también algo de automático, no son tan inseparables de la libertad, como las normas éticas.

El semáforo rojo me detiene casi automáticamente (aunque yo guarde la posibilidad de saltármelo). Su incumplimiento no me esclaviza. Por ejemplo, no pierdo mi libertad si alguna vez, cuando no pasa nadie un domingo temprano, me lo salto. Soy más libre saltándomelo.

No pasa lo mismo con las normas éticas, pues si mato al inocente, pierdo mi libertad arrastrado por la pasión. Si asesino, me pierdo. Si robo, me pierdo. Libremente debo siempre amar. Si no amo, me pierdo.

Las normas éticas no son mecanismos, no nacen por consenso. Me obligan, porque soy libre y para ser libre. Puedo conculcarlas, y entonces me pierdo. Puedo seguirlas, y entonces me gano.
Vivir éticamente es ganar tiempo.












De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 61


Para saber más:
sobre normas, bienes y virtudes, ver etiqueta 9.1.4
sobre la ley natural, ver etiqueta 6.2.0
sobre la cultura, ver etiqueta 7.2.0


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¿Son las normas éticas el resultado de convenciones, pactos o tradiciones culturales?

.El pactismo es una doctrina bastante abundante en la edad moderna; recuérdese, por ejemplo, el contrato social de Rousseau.

Pero si las normas éticas fueran puras convenciones, o lo que es peor, si fueran naturales en el sentido biológico (como la leona cuida a sus cachorros), entonces no se pueden tomar en serio, porque no concernirían mi libertad trascendental.

O las cumpliríamos necesariamente (como hacen los leones) o consistirían en un ajuste, todo lo democrático que se quiera, a un destino impuesto.

Sin embargo, el destino no se impone, por ser libre. El ser que es libr, se destina a su destino y las leyes éticas son las leyes del ser libre para ser libre, para destinarse: "haz el bien para crecer".

El hombre libre debe encontrar el bien y capacitarse al amor, queriéndolo, libremente.

Si estas leyes no existieran, si no tuviéramos el deber de buscar el bien y de crecer en el amor, seríamos animales.

El que considera la ética como un código pactado de conducta para que los lobos no se coman a los lobos, o para que juntos vivamos mejor, limita su horizonte a la biología. Se reduce a vegetar, a rumiar y, a lo más, a procrear.

Esto es gravísimo para el ser que va más allá de su especie; para el ser que está abierto, por dentro.













De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 61.2


Para saber más:
sobre normas, bienes y virtudes, ver etiqueta 9.1.4
sobre la ley natural, ver etiqueta 6.2.0
sobre el destino, ver etiqueta 13.0.0
sobre la humanización, ver etiqueta 9.2.1
sobre la responsabilidad, ver etiqueta 1.1.2
sobre la distinción hombre-animal, ver etiqueta  4.6.1
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¿Cómo aparecen las leyes naturales?

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Hemos de distinguir entre las leyes naturales éticas, propias del ser libre, que nacen con la libertad y las leyes naturales físicas o biológicas.

Aquí respondemos a la pregunta sobre las leyes naturales físicas, que son leyes que no pueden ser incumplidas.

Es uno de los grandes problemas de que se ocupa la mecánica cuántica. Aunque hay todavía algunos puntos oscuros, la explicación encontrada es bastante válida.

Según una historia que comienza con la expansión del universo, un poco más tarde que el big-bang, en un tiempo anterior a la evolución biológica (pues la vida aún no apareció.

Al expandirse el universo, según los físicos cuánticos, la frecuencia de los fotones disminuye, varía su energía y se pasa a un universo en polvo en el que ya hay núcleos, y a partir de los núcleos se forman los átomos.

La gravedad (ley natural física) aparece o empieza a funcionar cuando la energía de los fotones disminuye. Los átomos pesados se forman después y no existen en todo el universo, sino en algunas regiones suyas.
En definitiva: según el estado energético aparecen unas leyes u otras, que no pueden dejar de cumplirse y que están contenidas en las condiciones iniciales del universo.
Las leyes físicas expresan estados energéticos distintos.

Comprendan ustedes que la aparición de las leyes naturales físicas es de un orden distinto de las leyes naturales morales (del ser libre).
Las físicas se cumplen siempre.

Las morales pueden cumplirse o no, pues son el camino de la libertad. Son leyes del ser libre para ser libre.

El "deber" no aparece por un cambio energético. No es que nuestros átomos pesados se conviertan en ligeros.
El ser libre es inmaterial y espiritual.

También los perros tienen facultades inmateriales (la vista, el olfato, la memoria, la estimativa, etc.,) con base orgánica.
Si el perro tiene miedo y huye no es porque sus átomos pesados se hagan ligeros (de helio, por ejemplo), sino porque capta inmaterialmente el peligro (sin darse cuenta, porque no tiene conciencia).

En el universo físico hay sobrantes formales, inmateriales, que aparecen en el transcurso de la evolución. Se trata de leyes naturales biológicas. Que se cumplen siempre: el perro que tiene miedo, huye despavorido.

Con el hombre aparecen "novedades". cada persona es extracósmica, libre. Su naturaleza ha sido conectada a un quién, que conduce éticamente su vida. Si quiere.







De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 61.3


Para saber más:
sobre normas, bienes y virtudes, ver etiqueta 9.1.4
sobre la ley natural, ver etiqueta 6.2.0
sobre la esencia del universo, ver etiqueta 4.0.0
sobre la evolución, ver etiqueta  9.1.0



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¿Qué es la congruencia en la antropología poliana?

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Polo tiene un epígrafe consagrado a la congruencia en "Presente y futuro del hombre" p. 126.2.

"Propongo llamar "congruente" al acto que logrando una forma, en estricta contemporaneidad con esa forma, no es menor que ella.
Congruente es el acto que no es menor que la forma que logra."

Noten que no estamos aquí en consideraciones físicas en las que, por ejemplo, cuando tenemos la casa, ya cesó el acto de edificarla.

Al conocer, seguimos conociendo. Lo conocido es congruente con el conocer.
Existe coincidencia y separación entre el conocer y lo conocido.

Nuestro entendimiento entiende formando y formando entiende.
Si no forma no entiende, pero formando entiende.

La congruencia (el mantenimiento de la separación y su coincidencia) (la dualidad o co-acto) es el signo y requisito más alto de la verdad, muy por encima de la mera no contradicción, o mera pensabilidad (Falgueras).

La verdad se desvela congruentemente. Manteniendo la separación y la coincidencia.

El filósofo busca una mayor congruencia entre método y tema (Rojas)

El método es siempre un acto cognoscitivo en dualidad con su tema.
El método es el modo de acceso a los temas.
El método se dualiza con el tema, por lo que tampoco se puede considerar el método aislado. No cabe la consideración aislada del puro método.

La congruencia más profunda en la persona humana es precisamente el Inteligir personal (la persona como inteligir) que se dualiza o desdobla gracias al hábito innato de sabiduría.
Esta actividad intelectual humana, dual en su raíz, la denominamos "congruencia" o "conveniencia dinámica".


Existe congruencia entre el método del Inteligir (hábito de sabiduría) y su tema (la persona como Inteligir).
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¿Qué significa especie?

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Para un biólogo, especie significa la imposibilidad de cruce genético de ciertos individuos con los de otra especie.

Especie es aquel grupo de vivientes que es interfértil, interfecundo; y se habla de distinción de especies cuando la interfecundidad no se da.




De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 29.3

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¿Por qué debemos ampliar los trascendentales clásicos o metafísicos?

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Porque ya llegó el momento de considerar a la libertad como trascendental de la persona o trascendental personal.

Los trascendentales metafísicos (acto de ser, verdad y bien) se convierten sencillamente con el acto de ser del universo físico. Que no es libre. Es lo que es.

Pero si el ser de la persona humana es libre, libertad trascendental, si se puede manifestar libremente, eso quiere decir que no basta la consideración sencilla de los trascendentales.

La ampliación es una ampliación por dentro de cada trascendental.

El acto de ser del universo, mirado en la persona, es co-ser; la verdad es inteligir personal; y el bien es tríada amorosa: un aceptar y un dar personal que exigen el don de la vida responsable de cada quién.


Polo ha propuesto la libertad trascendental como clave para entender que, en la persona, los trascendentales se convierten libremente, al estar incluidos en el ámbito de la máxima amplitud. No son lo que son, sino lo que quieren ser.
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¿Qué es el "nombre" de una persona?

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El "nombre" es aquello por lo cual cada persona se distingue de todas las demás.
Persona es cada quién.

La naturaleza humana es común: formamos una especie, en la que vivimos entrelazados.

Sin embargo, la persona es irreductible a lo común.

Lo cual no significa que sea aislada.
"Quién" es co-ser irreductible. De ahí que la radicalidad de nuestro nombre se asiente en la filiación.

Cada persona está abierta por dentro.
Si existiera sola, sería un absurdo, un co-existir con la nada.

La persona se abre a su destino, a su irreductible inclusión activa en el ámbito de la máxima amplitud, Dios.
Y se abre esperando que el don libre de su vida sea acogido.

El acogimiento está marcado en una piedrecita blanca. Es mi "nombre". Y el tuyo.









De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo " La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 36.2-37.2.
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¿Se puede conocer por abstracción el tipo humano?

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Para conocer el tipo humano no basta con la abstracción pues hay que reunir más notas de las que cabe en un objeto abstracto.

El conocimiento del tipo humano (de la naturaleza humana que se da siempre tipificada en la realidad) se alcanza también por una epagogé, pero por una epagogé superior a la abstracción.

Es lo que Polo llama conocimiento sistémico.




Para saber más ir a las etiquetas:
2.9.0 método analítico y sistémico;
6.1.0 especies y tipos;

2.5.5 la abstracción 
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¿A qué llama Polo “método sistémico?

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Polo llama método sistémico al método que permite conocer a los tipos humanos.

Este método es una modalidad de la epagogé capaz de darse cuenta de las interconexiones significativas.

La esencia humana, los tipos humanos, no se pueden conocer más que de un modo complejo, ya que la esencia humana, cada tipo humano no es simple, sino de una gran complejidad.




Para saber más ir a las etiquetas:
2.9.0 método analítico y sistémico;

6.1.0 especies y tipos.
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¿Se puede comparar un tipo humano a un tipo animal?

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La especie humana está tipificada, pero no al estilo de un animal.

Los animales realizan típicamente  su naturaleza según la especie a la que pertenecen, determinada por las condiciones iniciales del universo físico, como despliegue causal de su persistencia.

Cada hombre realiza, sin embargo,  un tipo singular.

Cada hombre "modaliza" la especie, realiza la naturaleza humana, siendo un tipo distinto, según su esencia humana, determinada libremente.

Esencia que es el "disponer" propio de la persona humana.

Adviértase cómo este planteamiento, introduce la libertad en la esencia y en la naturaleza.
El cuerpo humano y todo lo que alcanza dependen ahora de la libertad.
No estamos radicalmente determinados.






Para saber más ir a etiquetas:
6.1.0 especies y tipos;

4.6.1 distinción hombre – animal.
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¿Cómo se define propiamente la especie?

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La especie, desde el punto de vista biológico, se define propiamente desde la capacidad de generar.

El viviente pertenece a una especie, pues es generado.

La especie es el conjunto de las  generaciones naturales, el hecho de que hay padres e hijos, huevos y gallinas. Elementos interfecundos.


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¿Existe jerarquía en los ángeles?

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Sí, no hay dos ángeles de la misma especie.
Pero, sobre todo, cada ángel es una persona distinta.

Los hombres y las mujeres somos también, cada uno, cada una, personas distintas, entrelazadas jerárquicamente.

Angeles y hombres tenemos la misma dignidad de hijos de Dios.

Sin embargo, hombres y mujeres pertenecemos a la misma especie humana

Cada hombre, cada mujer,  tipifica la especie humana a su manera. De ahí que, aunque seamos cada una y cada uno jerárquicamente distintos (según nuestro acto de ser personal), nuestras vidas tienen un entrelazamiento mayor que las vidas de los ángeles, pues nos une la especie.

Hay siempre algo "humano" en el otro, que yo no tengo.
Necesitamos de los otros para crecer. Jesús también necesitó de María y José.

Juan Fernando Sellés nos dijo un día que D. Leonardo decía que no somos tan distintos de los ángeles como la gente piensa, y que incluso podemos ser superiores a ellos, porque, según San Pablo, los juzgaremos...

Para saber más, ir a las etiquetas:
6.1.0. especies y tipos;
12.2.1 ángeles;
1.14.2 jerarquía 


Y para saber mi opinión sobre la jerarquía : ver la página : https://preguntaspolianas.blogspot.com/p/jerarquia.html



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¿Es antes el huevo o la gallina?

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Tanto el huevo como la gallina están ordenados a la especie.

Y la especie está en orden a la esencia del universo.

Ninguna gallina ni ningún huevo agotan la especie.

No son individuos. La individualidad la ponemos nosotros mentalmente.

No hay huevo sin gallina y no hay gallina sin huevo.

La pregunta está pues mal formulada, pues "antes" es solamente la indicación del retraso en el despliegue de la esencia.
Ni el huevo ni la gallina son "antes"

Con el "antes" entendemos la indeterminación propia de la materia.
Indica la esencia del universo físico, mientras que el "después" indica el acto de ser del universo. No hay "antes" sin "después".

Para las mentes biologicistas podemos responder que no sabemos si la especie gallinácea surgió por evolución de un huevo o de una gallina madurita.





Para saber más ver las etiquetas:
6.1.0 especies y tipos;

4.0.0 la esencia del universo
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¿Agota el hombre su especie?

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Cada ángel agota su especie.
Cada ángel es una especie distinta.

El animal, al contrario, no agota su especie, está al servicio de su especie, que a su vez, está en orden a la causa final del universo.

El hombre tampoco agota su especie, sin embargo, cada esencia humana es superior a su especie; su esencia va más allá de la especie pues no se limita a ser una de las posibles manifestaciones de su especie.

El hombre introduce novedades en el cosmos que no están contenidas en las condiciones iniciales de su especie.

Cada hombre y cada mujer son un tipo distinto, original, que aprovecha de su especie, disponiendo libremente de su vida.

El hombre, pues, no está finalizado por su especie, no se define, como el ángel, según su especie.

La naturaleza humana no se finaliza con la especie humana sino por el tipo que cada uno seremos, a través de los hábitos libremente dispuestos.

La especie es lo máximo del animal y del ángel (éstos son especies únicas).

Lo máximo en el hombre es un sentido pleno de la individualidad entendida como irreductibilidad. No como aislamiento. Cada uno es cada quien.

Cada ser humano no realiza su especie de igual modo que lo hace otro individuo.

El hombre, desde el punto de vista de su especie no es igual, sino que es tipo.
Cada hombre es típico.
Es hijo.



Para saber más ir a etiquetas:

4.3.0 individualidad;
6.1.0 especies y tipos
12.2.1 ángeles

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¿Mujer y varón se diferencian sólo sexualmente?

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Los animales viven al servicio de la especie.
Son macho y hembra sólo para la generación.
La hembra existe para poder continuar la especie.

Sin embargo, y esto es grandioso, la diferencia entre el varón y la mujer no es meramente sexual.

Lo humano se realiza de distinta manera según lo masculino y lo femenino.
La mujer no existe solamente para continuar la especie, para tener hijos.
La diferencia entre la mujer y el varón afecta a lo natural y a lo psíquico, a lo sentimental ligero u hondo, a la manera de pensar y de querer, al modo de manifestarse la persona.

Por eso hablamos de tipo femenino y tipo masculino.

Esta es la primera distinción típica de la humanidad, la primera modalización de la especie humana, del punto de vista social.

Eso no quiere decir que el ser mujer o el ser varón caracterice absolutamente a la persona humana. Cada persona humana es un tipo completo y lo que la caracteriza es su don entero, su vida cabal, lo que Dios espera de ella y no el modo (femenino o masculino) de realizarla.

Lógicamente, querer hacer algo bien, al modo femenino, cuando se es varón, es un despropósito, a lo más un juego. Probablemente una pérdida de tiempo (aunque pueda recuperarse ya que incluso nuestros desvaríos más absurdos son ocasión para añorar más el hogar).

Para que el don sea cabal, la mujer deberá esforzarse para realizarlo al modo femenino y el varón al modo masculino. Si no, es como querer correr a la pata coja. Aunque nos divierta.





Para saber más:
6.1.0 especies y tipos;
1.11.0 mujer


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¿Qué relación existe entre la especie humana y la esencia de cada persona humana?

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La teórica "esencia" de un animal está al servicio de su especie y la especie está en orden a la esencia del universo, al servicio del despliegue del universo material.

En el hombre al contrario, es "la especie" humana la que está en orden a la esencia humana, de cada esencia humana, de cada persona.

El hombre tiene "esencia" o es esencia en sentido propio.

El hombre, como el animal, tiene una naturaleza intracósmica, pero la persona humana, al ser extracósmica se manifiesta convirtiendo la naturaleza física en naturaleza humana, en esencia humana. Por eso dice Polo que el cuerpo humano es solamente "hasta cierto punto" intracósmico.

La esencia humana es el autoperfeccionamiento que se va consiguiendo, o creciendo, al transformar el universo en mundo. La persona humana está en contacto con el universo físico, gracias a su cuerpo, que es, hasta cierto punto, intracósmico.

La naturaleza humana, como la del animal está al servicio de la especie, continuándola; pero la especie humana no está solo ordenada al fin del universo material, como los animales y plantas, sino que está también, y ésta es su dignidad, al servicio de cada esencia humana, es decir, está disponible para que cada persona humana disponga, ejerza su esencia, la haga crecer, según el orden del amor.





Etiqueta 6.1.0 especies y tipos;

Etiqueta 6.1.0 esencia humana
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¿Qué quiere decir que la inteligencia trasciende la especie?

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Quiere decir que la inteligencia es de "cada uno", de cada persona.
Aunque una oveja bale, su balar está al servicio de la especie, del rebaño. No va más allá. La oveja está finalizada por su especie bovina.

La persona humana, sin embargo, es libre, y se manifiesta gracias a la inteligencia y a la voluntad. Cada uno tiene su personalidad, que trasciende la especie.

Polo lo expresa diciendo que el ser humano no está finalizado por la especie, su fin no es la especie. Su inspiración es el amor personal. La libre aceptación y donación de su ser.

Somos familia. El panal produce miel. La familia es distinta de un panal,  pues como somos libres, no se sabe lo que de ella saldrá. Somos aventureros. No estamos finalizados.

La humanización, la cultura, está abierta. Su crecimiento es irrestricto e imprevisible.

Podemos, ciertamente, caracterizar la especie humana, diciendo que somos animales racionales. Pero Aristóteles ya vió que la inteligencia no es sólo un factor especificante, sino un factor más decisivo pues exige un quién que decida lo que hacer con su don: el hombre "tiene" razón. Es poseedor. Tener razón no es solamente una "característica", sino indicativo de ser persona (poseedora y dadora).

La inteligencia nos lanza más allá de la especie biológica pues reside en cada uno y cada uno es un quién, persona, libertad.

El hombre, y la mujer, son seres superiores a su especie.






De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 58
Para saber más:
6.2.1 inteligencia;
6.1.0 especies y tipos;
9.1.0 evolución;
9.2.1 humanización


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¿Qué relación existe entre la esencia de un animal y su especie?

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El animal vive para servir a su especie.

En sentido estricto no tiene sentido hablar de la esencia animal.
El animal es más bien una naturaleza que se mueve según la esencia del universo. El animal es un ser intracósmico. Lo que es propiamente "esencia" es el despliegue del universo material, la tetracausalidad del acto de ser del universo físico.

Los animales y los otros vivientes no humanos son naturalezas intracósmicas.

En rigor, el llamado individuo viviente no es propiamente individuo, en cuanto que no acaba de ser un individuo. El animal está finalizado por su especie, y no agota su especie, no realiza enteramente su especie.

Aunque mentalmente pienso "un" perro, ese perro no tiene toda la perreidad posible.

Por mucho que crezca el perro no alcanzará su fin. Su vida se perpetuará en el servicio de su especie, que nunca se acaba de realizar.
Este planteamiento ofrece una posibilidad de explicación a la evolución, pues las especies, en realidad, nunca están fijas.

Cosa distinta sucede con el hombre, cuya esencia es manifestación de su ser personal. Aunque tampoco podamos hablar de "un" hombre solo.
El irreducible ser personal que somos no está solamente al servicio de la humanidad sino que depende libremente de su buen querer.




Para saber más, ver etiquetas:
4.3.0 individualidad,
4.6.0 vida animal,
6.1.0 especies y tipos,

9.1.0 evolución
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¿Tiene la vida valor donal? ¿Y la muerte?

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El valor donal de la vida se corresponde con el valor donal de la muerte.

La vida es para consumirla (esto es la muerte, la consumición: se acabó de formar el don en esta vida) y para consumarla (esto es la vida, la consumación, sumar y sumar, crecer en sus tres dimensiones: fe, trabajo y amistad).

La vida es el don que nos instala en la vida eterna al ser aceptado por Dios.

Ofrecer o dar la vida, no es solamente compartir la vida, sino decir "no quiero vivir, lo que quiero es vivir contigo". No me importa la vida, me importas tú.

Es lo que se llama "desvivirse".  Morir de amor.


De ahí que la muerte como don sea dolorosa, pues más que la pérdida de la vida, lo que se siente es la pérdida del amado.
Es un dar sin reservarse nada.


El Cuerpo de Cristo sufrió muerte, pues por tres días perdió la visión beatífica. Perdió, humanamente, la visión del Amado, aunque divinamente la conservara gozoso.







Ideas inspiradas en Ignacio Falgueras en "El abandono final".
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¿Tiene la noción de "tipo" relevancia en bioética?

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Sí, pues uno de los criterios que permiten discernir si estamos respetando la dignidad de la procreación humana es el no inmiscuirse o alterar la originalidad de cada ser humano.

Lo que la persona esencializa, añadiéndose a la vida recibida de los padres, no es su especie, sino su tipo (lo importante no es que nazca un humano sino que nazcas tú).

Despreciar el tipo, no queriendo ser, por ejemplo, varón; manipular los genes queriendo enmendarle la plana al Creador, convierte la procreación humana en producción de un artefacto.

Las personas que actúan así, médicos, investigadores, padres, no respetan (no saben en el fondo lo que hacen) la originalidad, el deseo amoroso de Dios (y el derecho de cada uno a ser amados como Dios le ama).



Añado unos comentarios de la antigua edición de esta pregunta:
Silva :
¿Está usted queriendo decir que no es ético querer cambiar de raza?
Kabamba :
Las congolesas utilizan pomadas para aclarar la piel.
Las mediterráneas para bronzearla.

No es malo querer mejorar la especie humana (comiendo mejor, haciendo deporte) pero siempre sin detrimento de la originalidad de cada uno, sin detrimento de la persona singular que cada uno somos.

Escoger otra raza es un desprecio a los de la propia raza y, en definitiva, querer enmendarle la plana al Creador.

Padre Roberto :
Leyendo la Dignitas personae el último documento del Magisterio  sobre cuestiones bioéticas, le daba vueltas al argumento sobre la igualdad entre los hombres de los nn. 27 y 29.
Y lo que dices sobre los tipos me ha hecho ver claro la "originalidad" de cada persona humana, también en cuanto a su cuerpo. Me parece un argumento que hace comprender lo de la "igualdad": todos merecemos respeto de nuestras peculiaridades, típicas.
Gracias, Jo.

Silva:
Tengo la impresión de que estamos en el reino de la "casualidad". Nuestra individualidad depende así del azar.
Hay que conformarse con la raza que a uno le toque, con los defectos que heredamos de los progenitores.

Paco Giménez:
Desde mi atalaya me permito intervenir, haciendo alusión, como don Roberto, al evangelio de Mateo 5, 26: "te aseguro que no saldrás de allí hasta que restituyas la última moneda".

Me parece que el gran acierto de esta entrada es el mostrar cómo Dios está en los detalles.
No es que nos obligue a ser de una raza o que nos dé la oportunidad de ser héroes luchando con tal o tal defecto, no, no es eso; sino que Dios nos ama como somos. Tendremos que dar cuenta de cómo hemos usado hasta de la última moneda.

Kabamba:
Sí, por ahí van los tiros.
A ver si encontramos tiempo para explicar la noción de "providencia y cosas pequeña" tal como Polo la trata en el capítulo 20 de "Introducción a la Filosofía" : Lo grande y lo pequeño: la libertad y la providencia.




Para saber más :
Etiqueta 8.7.0  bioética.
Etiqueta 6.1.0  especies y tipos

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¿Cómo se socializan los hombres?

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Los hombres se socializan típicamente.
Albañiles, chóferes, médicos, maestros, políticos, empresarios…

(Para los que no les gusta la palabra "socializar", podemos decir que crecemos en sociedad gracias a los tipos).

Así se puede organizar el trabajo y la convivencia.

Los tipos sociológicos básicos son las mujeres y los varones.

Pero cada persona humana es un tipo que aporta su originalidad.




Para saber más:
Etiqueta 6.1.0 especies y tipos
Etiqueta 7.6.0 la sociedad humana
Etiqueta 8.7.0 bioética
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¿Es siempre jerárquica la realidad?

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La realidad no es siempre jerárquica. Pues todos los seres del universo físico, aunque según el despliegue de la esencia del universo, se sirven más o menos unos a otros, su acto de ser es único. La realidad física es como es.

Los actos de conocer sí que son siempre jerárquicos.

Y la jerarquía angélica es análoga a la jerarquía del conocimiento.

El axioma de la jerarquía (axioma B) se cumple de manera estricta en la realidad angélica.
Los ángeles superiores dan valor a los inferiores. Aprenden los unos de los otros.

¿Y las personas humanas?
De entrada, según nuestra naturaleza, estamos en el mismo nivel.
Pero inmediatamente notamos que esencializamos la naturaleza de distintos modos, según lo que nos deja el universo físico y según nuestras decisiones.

Nos servimos unos a otros con jerarquías variantes.

Sin embargo, cada persona humana es un tipo único e irrepetible. Con un destino personal según la vocación divina.
Las personas humanas somos estrictamente jerárquicas según la intensidad de nuestro acto de ser.
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¿Qué ventaja saca la persona de vivir en sociedad?

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Gracias a la vida en sociedad, la persona humana adquiere  o conquista su "personalidad".

Gracias a sus decisiones,  esencializa el "tipo" que quiere ser.

Por ejemplo, en la medida en que se aceptan y asimilan, los tipos básicos de hombre y mujer son esencializados, incorporados a su personalidad.

La masculinidad o la feminidad se ponen así, éticamente, al servicio de la sociedad.







De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 71


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¿Nos limitamos a ser?

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No.
La persona no es el ser que se limita a ser, sino que es "además".

"Además" no significa además-de, sino ser "ampliado por dentro".

Ser respectivo, referencial, más aún: "donal".

¿Qué damos? ¿Qué daremos?: gloria a Dios.

Si no, la vida no tiene sentido.

Cuando la bruja del mundo subterráneo de Narnia intenta convencer al príncipe Rilian de que el sol no existe, Pudlegum responde que prefiere pasar toda su vida buscando el aire libre, que conformarse con un mundo de barro encenagado.










De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo "La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 40.4.

Para saber más sobre:
el carácter de "además"…………………...etiqueta 5.4.0
el ser de la persona humana…………..…etiqueta 5.0.0

el dar trascendental……………………..…….etiqueta 1.0.2
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