¿Por qué decimos que la réplica es el “referente” de cada persona?

 .


La réplica según Polo es el “referente” de una

 persona (no es una copia, porque la persona es

 novedosa e irrepetible).


Polo quiere decir que una persona sin referencia, una

 persona sola, es un absurdo.


 
El co- de la co-existencia (carácter de además) no es

la réplica de la persona, pues si fuera así habría dos

 personas en la intimidad de cada persona.



La intimidad no es otra persona.


La persona es un acompañarse hacia su réplica, hacia

su referente.

 
El co-existir-con está abierto a la réplica.

 
El co- es la intimidad abierta.


El –con es la apelación a otro ser personal que le

puede dotar de sentido completo.

 
En el Hijo encontramos nuestra réplica de Dios.


El Hijo es mi referente. La Persona con la que seré

réplica de Dios.

 
Mi réplica no es una “idea fija” que subsista en Dios. El

término "réplica" sugiere actividad que sigue y no

cesa.
 
La réplica de mi persona es el Origen de la

continuación de mi subsistencia (subsistencia significa

aquí, radicalidad que se mantiene, que sobra).


Dicho de otra manera, mi réplica es la explicación

"inacabable" de mi ser.


Mi "porqué".
 
 
 


Ideas sacadas de “La noción de Réplica según Polo” 

de Juan Fernando Sellés en Miscelánea poliana nº 67


 
Se puede consultar también la página correspondiente 
en este blog: 



¿A qué llamamos apertura "hacia adentro"?

.


La persona busca la aceptación de Dios, su destino.
 
La apertura hacia adentro (profundidad de la persona) es una continuación del ser personal.
 
Una continuación es hacia afuera y otra hacia adentro.
 
La apertura hacia adentro es la dualidad de la criatura humana que busca a su Creador. No es otra cosa que la profundidad de la persona.
En la Comunión con Dios la persona alcanzará su culminación, su destino.
 
Los cuatro trascendentales personales se convierten entre sí y se abren a Dios. Sin embargo, la profundidad es regida por el tercero (Intelecto que busca saber quién es) y el cuarto (Amar que busca aceptación).
 
Veamos cómo se abren los cuatro trascendentales personales al Creador:
 
La Co-existencia al no tener la Réplica en su interior, debe buscarla. Su carácter es la Humildad transcendental.
 
La Libertad es aquí libertad de destinación y va a comunicar su apertura al intelecto y amar personales, animando la búsqueda de la Réplica.
Juan A. García hace corresponder esta apertura con otra definición de la libertad trascendental: la inclusión atópica en el ámbito de la máxima amplitud.
Su carácter es la Fidelidad transcendental.
 
El Intelecto personal  busca la Réplica, depone su saber en busca de otro saber superior.
Encontramos aquí de nuevo la transparencia de hábito de sabiduría e intelecto, ambos solidarios se desbordan en además.
Su carácter es la Filiación transcendental.
 
El Amar personal es el dar que busca aceptación. De nuevo hay transparencia dar-aceptar, pero carece de don.
Su carácter será la Comunión transcendental.
 
La carencia de don exige la continuación del ser personal hacia afuera para poder constituirlo y poder ofrecerlo a Dios, en su Réplica.

¿Cuál es la "congruencia" del carácter de "además"?

 .


El carácter de además se dice “congruente” por su insistencia metódico-temática.
 
Es decir, como método es además, y congruentemente, como tema, es también además.
 
Y además, como el tema es además, insiste, tira del método, que con más razón será más además.
 
El método empuja al tema, alcanzándolo como además, y el tema tira del método insistiendo como además.
 
La insistencia "mutua" es congruencia.
 
El carácter de "además" es doblemente solidario: hábito de sabiduría
 
 
(De esto habla Polo en Antropología trascendental. Tomo I. p.197.4).


¿Por qué la apertura "hacia afuera" tiene que ver con la unión del alma y el cuerpo?

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Los tipos son modalizaciones de la especie.

Cada persona humana es un tipo de la especie humana, pero luego las personas humanas se van agrupando según características comunes, los tipos básicos son hombre y mujer, pero luego están los carpinteros, los albañiles…

La persona humana se abre hacia afuera y Polo caracteriza esa apertura diciendo que puede hacerlo según los tipos de co-existencia: hacia los semejantes y hacia el universo físico (el mundo de cada quién).


El tema de los "tipos" de co-existencia o apertura hacia afuera, nos lleva a hablar de cuerpo y alma.

¿Qué recibimos de entrada?: la naturaleza humana, que es común para todos los hombres; un cuerpo del universo material informado por un principio de vida.
Somos animales como los animales. Cuerpo y alma (cuerpo animado o vida).

Co-existimos con el universo material pues, en tanto que personas humanas "tenemos" cuerpo y alma.

Sin embargo, nuestro nacimiento es tan improbable que exige la predilección divina.
Dios quiere, en su sabiduría, que nazca "esta" amapola.

¿Somos, entonces, resultado del azar?
No. Porque dependemos de la elección de Dios, que ha determinado las condiciones iniciales para que nazca esa amapola.

Sin embargo, y aquí está el núcleo del saber, nuestro cuerpo y nuestra alma "dependen" también de la persona que soy.

El alma y el cuerpo que somos de entrada, son "esencializados" al ir manifestándonos a través de nuestro cuerpo vivo. Pertenecen a una persona que se abre hacia afuera con ellos.

Nuestro cuerpo y nuestra alma no son como los de los animales, pues están en el horizonte entre el tiempo y la eternidad de una persona humana.



De esto habla Polo en Antropología Trascendental I, p. 208, 2.

 .

¿Por qué decimos que el alcanzar "sobra" y el advertir sólo "apunta"?

.


Polo (que es un explorador y va poniendo nombres como Stanley o Colón) denomina "advertencia" al conocimiento metafísico, según el hábito de los primeros principios "reales" (es decir el hábito que permite conocer los primeros principios de la realidad).

"Advertimos" así el ser del universo (Polo llama al ser del universo, principio de no contradicción. Como veis es un principio real, no lógico, no algo que está en nuestra cabeza, sino en la realidad).

Con la advertencia se "apunta" también el Origen (que es el principio real de identidad, Dios, como fuente y origen), tema insondable. Le adoramos.

Polo, sin embargo,  denomina "alcanzar" al conocimiento del ser personal.

El "alcanzar" dice que es "sobrante" porque es además.

El intelecto personal alcanza a conocer que es siempre más, que siempre sobra. De ahí que se trueque en búsqueda de Aquél de quien le viene el sobrar.

El ser del universo, sin embargo,  no sobra, es sencillísimo.

Por eso el "advertir" no sobra. Gracias al hábito de los primeros principios advertimos metafísicamente la existencia de Dios. Un Ser insondable.

Es claro que el acto de advertir no se consuma, como no se consuma el alcanzar. Dios es incomprehensible.

Volviendo a nuestra pregunta: "advirtiendo" sólo conocemos que Dios existe (y que crea el universo, que no es poco). Adoramos el Origen insondable. Pero esa actividad no da para más (ni para menos). Por eso decimos que "no sobra".

El sobrar es otra cosa: es el alzarse como hijos al abrazo del Padre y ése es el "alcanzar" (le di a la caza alcance) que tampoco se consuma, pero que nos hace depender más y más del Padre, en abrazo amoroso.

A mí me conmueve contemplar la vida interior de don Leonardo, introduciéndose (tantas veces solo) por los entresijos de la Luz filial.



Glosa a Juan A. García González: Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, nota 31, p. 340


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¿A qué llama Polo “advertencia”?

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Polo llama advertencia al ejercicio del hábito de los primeros principios, hábito innato al inteligir personal.

Equivale a la primera dimensión del abandono del límite mental, por la que se advierten los tres primeros principios metafísicos (Identidad, no contradicción y causalidad trascendental).

La advertencia de los primeros principios es llamada por Polo “alteración” y es una apertura hacia afuera posible por la “generosidad” de la persona.

También la llamamos "apertura exterior"

La persona deja ser a los primeros principios  según su generosidad. La persona no pone ningún obstáculo a que “fuera” de ella existan los primeros principios.



De esto se habla en L. Polo. Antropología trascendental. Tomo I. La persona humana. p. 179.4

 .

¿Por qué es difícil explicar el carácter de "además"?

 .


Es difícil explicar el carácter de "además" porque no es un objeto.
 
Si fuera un objeto, una idea, podríamos describirla.
Pero ¿cómo describir una llama real? No hay logaritmo que la contenga. Imprevisible, libre. Siempre actuosa.
 
La persona es lumbre, es calor, es espíritu creado, adverbio, "además".
 
Polo habla de esto en Presente y futuro del hombre. p. 203.3
 
Para saber más:
Sobre el objeto y la presencia:…….Etiqueta 2.4.0
Sobre el acto:…………………….…........Etiqueta 1.2.1
Sobre el acto de ser personal : .…..Etiqueta 5.0.0
Sobre el además :…………………....... Etiqueta 5.5.0
Sobre el carácter de además: …….Etiqueta 5.4.0


¿Por qué hablamos de apertura "inherente"?

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Porque la persona humana, gracias a su hábito nativo de sindéresis, se abre "inherentemente", manifestándose.
 
El yo es el ápice de sus manifestaciones y disposiciones.
 
La apertura hacia afuera tiene dos dimensiones:
-la generosidad de la persona o apertura exterior  
-la docilidad de la persona o apertura inherente




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¿Qué es la "alteración"?

 .


La advertencia de los primeros principios es llamada por Polo “alteración” y es una apertura hacia afuera posible por la “generosidad” de la persona.


¿Es el dos trascendental?

 .


En Dios el tres es trascendental. Tres Personas en un solo Dios.
 
En la persona humana es el dos el que es trascendental.
 
Pero decir que el dos es trascendental no significa que hay dos personas humanas trascendentales, mujer y varón, pues esa dúplica es un tipo de ser, pero no son dos seres distintos
 
El dos es trascendental en la persona humana (el hombre es un ser dual) porque cada trascendental personal es dual.
Y sobre todo porque el hombre solo es un absurdo.
La persona humana nace de Dios.
 
Recordemos la dualidad intrínseca de cada trascendental personal:
Co-ser : hacia fuera, no encuentra réplica, y hacia dentro busca réplica sirviendo a la libertad.
 
Libertad nativa y de destinación
 
Entender como encontrar y buscar.
 
Amar como aceptar y dar.
El aceptar es la aceptación de su ser personal. Lo que se da, es la vida (esencial).


¿Es respectiva la coexistencia?

 .


Sí.
 
La coexistencia, como los otros trascendentales o rasgos íntimos de la persona, se caracteriza por ser "además".
Sin embargo, no es además-de.
No debemos decir Dios y  la criatura.
 
La persona humana es además en Dios.
Es creada para poder crecer irrestrictamente, si quiere, en Dios.
 
El universo es creado sencillo, su crecimiento en Dios no es irrestricto, y no es libre, se despliega según la tetracausalidad.
 
La coexistencia personal designa la inagotabilidad de la persona, en tanto que creada "libre", capaz de aceptar, de dar, respecto a su Origen.
Es una existencia referida a Dios.
Esa referencia es precisamente su Réplica.
Es co-ser.
 
De esto hablan  Alfredo Rodríguez Sedano y Juan Carlos Aguilera en su artículo " La intersubjetividad a la luz de la apertura íntima personal", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 34.
El inicio del artículo me parece confuso. Caracteriza la "coexistencia" al distinguirla de las manifestaciones "esenciales", sin hacer notar que no es lo mismo la esencia de la persona humana que la esencia del universo. Utiliza las nociones de "alguien" y "algo" que no se ajustan al problema. Pienso que habría que dejar más claro que todas las criaturas son inidénticas y  no sólo la persona humana. La "coexistencia" personal se alcanza como referente "libre" en Dios, más que como distinta de los "algos". Las relaciones intersubjetivas tampoco son "algos", pues dependen de la libertad. Los "algos" son, a mi entender, entes de razón.
 
 
 
Para saber más:
Sobre  el rasgo de la dualidad:………Etiqueta 5.4.1
Sobre la coexistencia:………..……….Etiqueta 5.5.1
Sobre el carácter de además:………...Etiqueta 5.4.0
Sobre la relación:……………………….Etiqueta 1.5.2


¿Conviene el carácter de además a la metalógica de la libertad?

 .


El adverbio "además" caracteriza a la persona humana.
Somos "adverbio". Somos "además".
Nos conviene sabernos "además".
 
Polo gusta citar a Eckhart : "Dios es el Verbo, el hombre es el adverbio".
 
"Además" conviene a los cuatro trascendentales personales, aunque más a la libertad, que es actividad siempre insatisfecha.
 
La metalógica de la libertad pende de esa sed de novedad.
 
 
Estrictamente, Polo llama "además" a la dualidad entre el trascendental "co-ser" y el trascendental "libertad".
Y llama "carácter de además" a la dimensión metódica del abandono del límite.
 
Sin embargo, buscar a ser siempre más, es decir "además", es un carácter presente en todas las dualidades de la persona humana.
 
La persona (tema) es además (método), acto que no se conforma con su tema.
 
 
 
 
 
De esto se habla entre otros lugares en  Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 17, 3
 
Para saber más:
Etiqueta 2.11      Método-Tema
Etiqueta 5.4.0  carácter de además
 
Etiqueta 1.1.2   libertad
Etiqueta 6.8.0   metalógica de la libertad
Etiqueta 5.5.4   libertad personal


¿Cómo surgió en Polo la noción de “carácter de además”?

 .


Jorge Mario Posada en su seminario sobre la esencia de la persona humana (Universidad de la Sabana, Colombia), (sesión 3, minuto 10 en el vídeo), comenta que debió ser cuando tenía 28 o 29 años.
 
Hay un libro inédito de Polo “Antropología fundamental” en el que Polo, hablando de Heidegger dice que la conciencia de objeto no puede dar razón de la existencia de la conciencia (es decir, del ser de la conciencia, del ser personal).
 
El ser de la conciencia, el ser personal, debe ser entonces descrito como “además” de la conciencia de objeto.


¿Se debe pensar, en el hombre, la diferencia como primera?

 .


El ser de la persona humana es co-ser.
 
Entonces, podríamos suponer que lo primero en el hombre, su ser, es dual. La dualidad sería lo primero.
 
Pienso que más bien hay que decir que el ser del hombre no es primero, sino segundo.
 
La dualidad de la persona humana es su dependencia de Dios.

 


¿Dónde estudiar el carácter de además?

 .


  
Polo trata especialmente del carácter de además en su Antropología trascendental I, pp. 190-200.
 
Más asequible es el último capítulo de "Presente y futuro del hombre", p. 149-204, titulado "Por qué una antropología trascendental", en el que se describen los cuatro modos de abandonar el límite mental y cuyo último párrafo tiene como título "Otras indicaciones acerca del carácter de además".
 
De esto habla Luca Fantini, en italiano, pero bastante claro, en Studia poliana n. 10, p. 71 :"Il valore metodico del carattere di además".
 
Y cómo no citar la monografía de Juan A. García:
 "Y además". Escritos sobre la Antropología trascendental de Leonardo Polo.
1ª edición, Delta, San Sebastián 2008.


¿A qué llamamos apertura "interior"?

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La apertura interior de la persona humana no es otra cosa que la dualidad intrínseca del acto de ser personal.
 
Los cuatro trascendentales personales se convierten entre sí y conforman lo que es la Intimidad de la persona. Sin embargo, en la apertura interior rigen el primero (Co-ser) y el segundo (Libertad). Co-existencia libre.
 
Dualidad pues entre el primer trascendental personal, la Co-existencia (que es un acompañarse o tener intimidad) y el segundo trascendental personal, la Libertad trascendental en tanto que Libertad nativa (posesión de futuro).

Juan A. García hace corresponder esta apertura con la definición de la libertad trascendental como posesión de futuro no desfuturizable. La persona humana está siempre abierta por dentro.
 
 

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¿Se pueden poner en correlación las tres aperturas de la persona humana con la tres descripciones de la libertad trascendental?

 .


Pues sí.
Y así lo hace Juan A. García González en le conferencia “Persona humana, apertura y libertad” que pueden ustedes seguir en el enlace siguiente :
https://www.youtube.com/watch?v=z3JX3ZEeYRk&t=3465s
 
Apertura hacia afuera. Se corresponde con “La novedad históricamente situada”.

Apertura interior. Se corresponde con “La posesión de futuro no desfuturizable”.

Apertura hacia adentro. Se corresponde con “La inclusión atópica en el ámbito de la máxima amplitud”.

¿Se puede llamar a la intimidad “apertura interior”?

 
Pues sí.

Es cierto que la noción de intimidad admite muchos matices, pero uno de los más claros es que todas las personas “saben de sí mismas”, gracias al
hábito innato de sabiduría.
 
Toda persona está abierta interiormente, sabe de sí.


¿Qué es ser persona?

 .


Persona es el ser que sabe de sí.

 

(Moderna y excelente definición del profesor Juan A. García Gz.).



¿Cuándo el don de la persona humana será trascendental?

 .


El don de la persona humana será trascendental cuando sea aceptado por Dios (en el Juicio).
 
¿Qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?, pregunta el joven.
Cumple los mandamientos.
Este cumplir no es otra cosa que constituir el don esencial.
 
Don esencial que la persona ofrece a Dios, esperando Aceptación.


¿A qué llama Polo "docilidad" de la persona?



Agradezco a Juan A. García Gonzáles su comentario, que me permite afinar la noción de docilidad. 

La persona es dócil porque se abre inherentemente al mundo, al propio cuerpo, para constituir su don con el que busca destinarse a Dios. 

El intelecto personal se desdobla gracias a la sindéresis. Que es una voz interior, que le impele a obrar: ¡haz el bien!, ¡lo tuyo es obrar! 

El yo (hábito de sindéresis) impele: lo tuyo es actuar. De ahí nace, trascendentalmente, nuestro sentido del deber. La persona, desde el ápice de su yo es siempre "dócil", se abre inherentemente, irremediablemente, para responder al amar de Dios. Hélas!, nuestra mala sombra nubla el noble impulso y metemos la pata.

Ligero apunte a lo que Juan A. García González dice en : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 347-349 .

¿Cómo ilumina la persona el “vehicular” de su vida?

 .


La persona vehicula su dar trascendental constituyendo el don esencial y ofreciéndolo a Dios.
 
E ilumina ese “vehicular” a través de los hábitos innatos de su intelecto personal.

Profundidad. Generosidad. Docilidad

 .



Profundidad de la persona.
La apertura interior de la persona humana (co-existencia – libertad) se abre hacia adentro, gracias al hábito de sabiduría.
 
Generosidad de la persona
La apertura interior de la persona humana (co-existencia – libertad) se abre hacia el exterior, gracias al hábito de los primeros principios.
 
Docilidad de la persona
La apertura interior de la persona humana (co-existencia – libertad) se manifiesta hacia afuera, gracias al hábito de sindéresis.


Artículo en revista argentina

 .


En el n.7 de la Revista de Estudios Filosóficos polianos se publican dos artículos de Adam Sołomiewicz.
 
Uno de ellos se titula LOS HÁBITOS INNATOS DEL INTELECTO PERSONAL Y SU PAPEL EN EL CONOCIMIENTO RACIONAL SEGÚN LEONARDO POLO.
 
Tienen ustedes ahí una explicación detallada de los hábitos innatos.
 
Éste es el enlace : https://revistaestudiosfilosoficospolianos.files.wordpress.com/2021/01/revista-efp-n7nv.pdf

¿De qué manera el aceptar humano se traduce inmediatamente en dar?

 .


El aceptar se “traduce” en dar por la conversión del miembro nativo (estructura donal primera) en miembro destinativo (estructura donal segunda).
 
Los dos miembros no son idénticos, pues el don que se acepta es el ser, mientras que el don que se da es la esencia.
Y esta esencia (la vida de la persona humana) es la extensión de la persona.
 
Extensión dual ya que consiste en un descenso de la actividad trascendental hacia las dimensiones inferiores del ser humano y en un ascenso, de vuelta, hacia Dios.
 
El aceptar se “traduce” en dar pues, como la persona es libre, devolverá el don recibido según su libre querer.
Más o menos.
No hay identidad entre el Don que se acepta, y el don que se da.
 
Si la persona humana no fuera libre, el Don aceptado se identificaría con el dar.
Al ser libre, sin embargo, no hay identidad entre el aceptar y el dar, por eso hablamos de “traducción”.
La traducción puede ser más o menos perfecta, nunca idéntica.
Siempre podemos crecer.


¿Cómo será el cuerpo resucitado?

 .

El cuerpo es un límite que nos hace impenetrables.
Pero el cuerpo es también puente.
 
De ahí que se pueda vivir la propia vida en dos direcciones: clausura o comunión.
El cuerpo nos puede separar a unos de otros, pero también con el cuerpo nos abrimos a los demás.
 
Un cuerpo resucitado o glorioso es el cuerpo que deja de existir como límite y todo en él es comunión.
La Eucaristía es un Cuerpo completamente abierto a la Comunión.

¿Cómo aparece la gracia de Dios en las tres estructuras donales de la persona humana?

 .


Recuerden las tres estructuras donales trascendentales de la persona humana:

Primera estructura donal: aceptar el actus essendi dado por Dios.
Segunda estructura donal: dar a Dios el don esencial esperando su Aceptación.
Tercera estructura donal: la Salvación.
 
En la estructura donal primera la gracia aparece como llamada inicial.
La hemos denominado gracia inicial (etiqueta 5.15.0).
Y en términos de apertura trascendente la llamamos gracia original, con respecto al trascendental personal co-ser (es la humildad que estudiamos en la etiqueta 5.13.2).
Y la llamamos gracia primera según las otras tres aperturas trascendentes (esperanza en la etiqueta 5.13.5; fe en la etiqueta 5.13.3; caridad en la etiqueta 5.13.5)
 
 
En la estructura donal segunda aparece la gracia como mantenimiento de la llamada. Es la gracia “personal” (etiqueta 5.16.0).
 
En la estructura donal tercera
aparece como gracia santificante. (etiqueta 5.16.2 nueva creación o redención).
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¿Por qué dice Adam Solomiewicz que una distinción jerárquica en el núcleo del ser es injustificable?

 .


Adam dice que en Dios hay distinción real de las Tres Personas divinas, idénticas jerárquicamente (es decir, sin jerarquía).
Y dice que cabe pensar la distinción real entre los dos miembros de la dualidad radical, a imagen de la Identidad divina.
 
A mi entender, en la Identidad divina hay Jerarquía.
(Así lo expongo en la página "Jerarquía", cuando hablo de Jerarquía Originaria) : 
 
Y, a su imagen, los trascendentales personales que somos, también son jerárquicos.
 
Co-existimos, libremente, para amar.

¿Qué es la jerarquía circular?

 .


Uno de los problemas que resuelve la propuesta de Adam Solomiewicz (p.55c de su Excerpta) es el de la índole de la distinción entre el aceptar y el dar personales.
 
Sin embargo, hay cierta jerarquía ontológica entre el aceptar y el dar, pero un jerarquía no fija, sino circular.

Esto se entiende cuando descubrimos que el amar personal no se traduce inmediatamente en dar, sino que, antes, se extiende a la esencia, activándola.

En el momento inicial, el aceptar la actuosidad de su ser, es superior al dar.

Pero, sin intervalo, al constituirse el acto voluntario, el aceptar se convierte en dar, y ese dar, enriquecido por el don esencial, es superior al aceptar del que proviene (al ser aceptado por Dios). Da un don-Don.
 
El aceptar no se traduce inmediatamente en dar sin pasar por la conversión a nivel voluntario.

El dar, (enriquecido con el don) es mayor que el dar personal nativo, pues ya no da solamente el Don recibido de Dios, sino el Don-don-Don.
 
La distinción jerárquica aceptar-dar no es vertical, sino horizontal, alternativa o circular.
 
Más aún: no cabe circularidad amorosa transcendente directa de cada miembro de la dualidad radical.
Dios Acepta el don que “seremos” gracias a nuestra aceptación “donal”, mediante la actividad esencial.
 
La distinción jerárquica circular significa alternancia indesfuturizable.
Dios da más, porque la persona humana da más.
La persona acepta más porque Dios Acepta más.

Más, más, más.


¿Son las buenas obras la causa del crecimiento natural y sobrenatural?

 .

No.
El Origen del crecimiento es siempre divino.

Dios hace crecer de modo gratuito y constante.
Subimos hacia Dios en un ascensor acristalado.

Las buenas obras, libres, no son otra cosa que mirar el panorama a través de los cristales del ascensor.
Siempre más. Si queremos.

Si cerramos los ojos, no vemos.
Y si, dentro del ascensor, miramos pantallas obscenas, veremos peor.

El ser personal no decrece nunca.
Lo que se pierde con el pecado es la conexión con Dios. (En ese sentido sí se puede hablar de un cierto achicamiento, como señala Polo).
Pero lo que en realidad se pierde es el “sentido” personal del crecimiento constante hacia Dios, cuando la persona se vuelve desordenadamente a las criaturas.
 
Dios eleva constantemente la dualidad radical que somos, pero esa elevación puede no manifestarse si la persona rechaza la actividad trascendental que “es”.
Al no mirar, no se ve.
Y la imaginación crea pesadillas. El infierno.
 
Sin embargo, el crecimiento personal, que Dios otorga incesantemente, permite actualizar la potencialidad (crecimiento natural) mediante nuestras obras libres (crecimiento esencial).
 
¿Y lo sobrenatural?
El crecimiento sobrenatural es una anticipación de lo que veremos y viviremos en el Cielo.
Es como una pantalla del VAR en la que vemos el futuro.
Por la gracia sobrenatural podemos descubrir el sentido eterno de lo que vivimos naturalmente, al ser elevados por Dios y abrir los ojos a la vida.
En lugar de obscenidades, vemos el Cielo.
Lo sobrenatural es anticipación de la Salvación.
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¿Cuáles son los miembros nativos y destinativos de cada trascendental personal?

 .


La raíz de cada trascendental personal es dual.
Sus dos miembros son uno nativo y otro destinativo (miembro primario y miembro secundario).
 
Pues bien, los dos miembros de cada trascendental personal son:
 
1. Co-ser:
Nativo: Co-existencia nativa en el orden del Origen (relación en el orden del Origen).
Destinativo: Co-existencia destinativa en el orden del Destino (relación en el orden del Destino)
 
2. Libertad personal:
Nativo: Libertad personal nativa. La libertad personal previa al dar (que abre la posibilidad de aceptar el propio ser. Ver A.T. I, p.248).
Destinativo: Libertad personal destinativa. La libertad de dar, destinándose a ser aceptado).
 
3. Entender trascendental:
Nativo: Conocer personal nativo de mi Origen.
Destinativo: Conocer destinativo de mi Destino.
 
4. Amar personal:
Nativo: Aceptar.
Destinativo: Dar.
 
 

Pueden ir ustedes al enlace de Adam Solomiewiz, en la página 35: https://dadun.unav.edu/bitstream/10171/59347/1/02_solomiewicz_29_web.pdf


¿Qué es la Salvación personal?

 .


Conoceremos nuestra Salvación por el lumen gloriae, la luz de la gloria.
Y en esta vida podemos irla conociendo por la gracia santificante que es una anticipación de la Salvación.
 
No es otra cosa que el Don-don.
La felicidad suprema y definitiva o Cielo.
Comunión siempre creciente en Dios que nos Da su Don, aceptando nuestro don.
Don-don.
 
Es el cumplimiento de la estructura donal tercera.
Recuerden que Dios es crecimiento absoluto Originario.
 
Salvados, crecemos en Él.