¿Por qué los sentimientos refuerzan la articulación de nuestra vida?

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Porque son "redundancias".

Los actos humanos tienen consecuencias, repercusiones o refluencias, no sólo al exterior (cuando creo un programa informático), o cuando me enriquezco interiormente al adquirir hábitos buenos (y llego a ser "programador" informático), sino que también, tienen una redundancia afectiva pues, al actuar, "me encuentro" mejor o peor, me "siento" en una nueva situación.

Este "sentir" agradable o desagradablemente mi estado es, a su vez, un "precedente" de nuevos actos (si me compran el "programa" me "animo" a seguir programando).

Los sentimientos articulan mi vida al ser "precedentes" de mis actos y "consecuentes" a mis actos.
Se refuerza así (dándole color) la cadena de mi vida.

De esto habla Juan Fernando Sellés en el Cuaderno de Anuario Filosófico, nº 227, "Los filósofos y los sentimientos", p. 97.3
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¿Cómo se convierten los trascendentales metafísicos?

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No he encontrado tadavía la fórmula poliana para expresar el modo de conversión de los trascendentales metafísicos.

Para las trascendentales personales sí, se convierten por continuación.
La intimidad del co-existir personal humano se convierte con la libertad y, por continuación con los otros trascendentales personales.

Podemos encontrar una pista en AT I, p.219.2.
En efecto, sabemos que el sentido más alto del acto de ser es "dar".
Si no significase "dar", el acto de ser sería una trascendental cerrado (Parménides).

Luego la conversión de los trascendentales metafísicos no se entendería sin la apertura que se describe en antropología.
Desde el "dar", sí se entiende.
Sin el dar, ser-verdad-bien, trascendentales metafísicos, son lo mismo.

Desde el "dar", se entiende mejor que el trascendental absoluto "ser", se convierta con los trascendentales relativos, verdad y bien.

Quizá la fórmula para expresar esa conversión es : se convierten por "docilidad".
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¿Por qué se da en nuestros días tanto valor a la afectividad?

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Porque, tras Hegel, el conocer racional quedó desacreditado.
Y tras Nietzsche, la voluntad ha sido denigrada.

La afectividad aparece entonces como la instancia humana más credible.

Así lo ven representantes de la fenomenología, del existencialismo, del personalismo o de la postmodernidad.

Urge, pues, para no ser vaivenados por los sentimientos, encontrar las fuentes veras del alma: el núcleo "personal".

De esto habla Juan Fernando Sellés en el Cuaderno de Anuario Filosófico, nº 227, "Los filósofos y los sentimientos", p. 98.2

Para saber más:
Sobre los sentimientos:………………..…...Etiqueta 14.0.0
Sobre el ser de la persona humana:….Etiqueta 5.0.0
Sobre la intimidad de la persona:……..Etiqueta 5.11.0
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¿Conviene medir lo real de acuerdo con los sentimientos?

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No.

Conviene "pensar las cosas de acuerdo con ellas mismas, sin dejarse influir por el estado de ánimo… Los sentimientos son excelentes en el momento de la acción, pero no antes" (Polo, Antropología de la acción directiva, 90).

Los sentimientos no informan en directo de lo objetivo, sino que nos hablan de nosotros mismos, de nuestra situación.

La realidad no es solo mi yo.

De esto habla Juan Fernando Sellés en el Cuaderno de Anuario Filosófico, nº 227, "Los filósofos y los sentimientos", p. 98.3

Para saber más:
Sobre los sentimientos:……………………..Etiqueta 14.0.0
Sobre el ser de la persona humana:….Etiqueta 5.0.0
Sobre la intimidad de la persona:….…..Etiqueta 5.11.0

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¿Conviene desarrollar el tema de la esperanza?

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Ciertamente.

La antropología moderna es dinámica, pero demasiadas veces se centra en el pasado.

Seríamos sólo el producto de lo posible, dependiendo de las condiciones iniciales.
No hay lugar para la aventura.

Apelar al futuro es muy importante hoy, cuando el hombre tiene miedo de lo que puede pasar.

Vivimos un tiempo de fuerte pesimismo existencial (angustia, nada, náusea).

Las antropologías esperanzadas están en crisis porque el tema del futuro se nos ha cerrado
Es vital reabrir el tema del futuro y establecer el valor de la esperanza.
Sin futuro el hombre no puede vivir (o vive muy mal).

Hay que reestablecer la esperanza. Echar el ancla en el Creador Omnipotente, Bueno y Padre, que crea el futuro por su Logos, congruentemente.

El futuro tiene una razón, un sentido esperanzado: el Amor.


De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aperecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 27.4.

Para saber más.
Sobre la esperanza:……………...Etiqueta 5.13.4
Sobre el futuro:………………..…..Etiqueta 1.12.5
Sobre la Antropología:…………..Etiqueta 5.1.0
Sobre la congruencia:………….. Etiqueta 2.11.1

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¿Qué es el mal?

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El mal es encontrarse ante la "nada".
Es lo que se suelle llamar un "sinsentido".
De pronto aparece ante nosotros un indescifrable.
La nada como aquello que carece de sentido.

Pues bien, eso es el dolor, eso es el sufrimiento: la experiencia del mal.

Sufrir no tiene sentido.
Duele una muela.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 28.2.

Para saber más.
Sobre el mal:………………..….Etiqueta 6.2.10
Sobre la nada:………………...Etiqueta 1.5.1 (en construcción)
Sobre el dolor:…………………Etiqueta 8.5.0
Sobre la muerte:……………..Etiqueta 10.0.0
Sobre la experiencia:…….…Etiqueta 2.2.1
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¿Qué es el dolor?

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El dolor es la ausencia “vivida” del bien.

El sufrimiento es la ausencia de sentido, abierta ante el ser humano.

El sufrimiento es lo oscuro que aparece ante la persona.
El sufrimiento es lo oscuro que aparece ante la apertura que la persona es.

El sufrimiento es un vacío ante el que la capacidad dialógica humana no encuentra ninguna palabra.

El sufrimiento es el enigma por antonomasia.

¿Está el mal en Dios?

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Nietzsche dice que la gran audacia especulativa del idealismo alemán es poner el mal en Dios : como el mal está en la historia, y la razón de la historia es divina, el mal está en Dios.

No, el mal no está en Dios, pero al recorrer el camino de la Cruz, Cristo dota de sentido al dolor.

En efecto, Cristo sufre para comulgar con el Padre en su dolor.
Un dolor que consiste en sentir la ausencia del bien que es el pecado.
La Comunión en ese dolor es el colmo del Amor.

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¿Qué es la ideología gnóstica?

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La ideología gnóstica, cuya aparición es recurrente en la historia, se basa en la tesis de que Dios creador es un dios torpe, malo, o las dos cosas.

Se atribuye el mal a Dios.

El gnóstico conoce la ciencia del bien y del mal


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¿Vive Dios de espaldas al mal?

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Hay gente que vuelve la espalda al mal. Pasan de largo. Ingenuos optimistas.

¿Males? Nada.

Otros inventan antropologías terapéuticas.
La de Habermas lo es. La de Freud también.

Sufrir no tiene sentido porque el sufrir aparece como el "sinsentido". No quiere decir nada. Salvo que alguien le dote de sentido.

Esto corresponde al Omnipotente. Si al dolor se le dota de sentido (Amor), entonces el drama terrible del mal es vencido.

Dios transforma la muerte en don.
Desciende a la arena para invitarnos a otorgar a la muerte su sentido donal.

A lo largo de la historia los pensadores dejan de lado el tema del dolor.

Dios lo remedia.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 28.3.

Para saber más.
Sobre el mal:………………..….Etiqueta 6.2.10
Sobre el dolor:……………...…Etiqueta 8.5.0
Sobre la muerte:……………..Etiqueta 10.0.0
Sobre Dios:……………………...Etiqueta 1.0.1
Sobre la Antropología……….Etiqueta 5.1.0
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¿Es el nirvana una solución al dolor?

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El dolor provoca toda una serie de antropologías "trágicas".
El nihilismo es una reacción al dolor insoportable.
Existe el mal. Luego "nada".

Si somos seres dolientes, aquejados, entonces somos unos desgraciados.

¿Para qué "tener" si todo termina en sufrir?

Buda es otro aterrorizado por el drama.
Por eso se abre a la indiferencia total, el nirvana; ésa es su solución: la nada.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 29.2.

Para saber más.
Sobre el mal:……………………..Etiqueta 6.2.10
Sobre el dolor:………………..…Etiqueta 8.5.0
Sobre la Antropología……….Etiqueta 5.1.0
Sobre la nada:………………....Etiqueta 1.5.1 (en construcción)

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¿Qué justifica una antropología "teándrica"?

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La respuesta al mal.

El dolor es un "sinsentido" que provoca las antropologías trágicas existencialistas y nihilistas.

La pregunta sobre el hombre entra en crisis ante el drama del sufrimiento.
Sólo una nueva dimensión del ser hombre puede superar la tragedia.

Filosóficamente sólo un Dios-hombre, sólo una nueva vida dará valor a nuestro "tener".

A esa antropología Polo la llama a veces "antropología teándrica".
No basta que el hombre sea capaz de tener y crecer.
El hombre es también capaz de dar.

Es capaz de dar sentido a su dolor, pues el dolor en Dios es Misericordia y en nosotros dolor de Amor.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 29.3.

Para saber más.
Sobre el mal:…………………….…….Etiqueta 6.2.10
Sobre el dolor:…………………………Etiqueta 8.5.0
Sobre la Antropología……………..Etiqueta 5.1.0
Sobre la Filosofía cristiana:...….Etiqueta 7.8.0
Sobre el "tener":………………….….Etiqueta 1.9.1
Sobre el "dar":…………………….....Etiqueta 1.0.2
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¿Qué es lo experimental?

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Lo estrictamente innegable.

Algunos lo llaman "vivencia", pero es una mala traducción del alemán.

Es mejor hablar de "experiencia".
En la vida del hombre aparece la realidad de modo experimental.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 28


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¿Por qué llamamos "apertura" a la dualidad?

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Porque la persona se "abre" precisamente porque es dual. Se abre al desdoblarse con sus hábitos.

El ser primero, que es la persistencia del universo, es sencillo, no está abierto y no se abre, no coexiste, no se desdobla.

El ser segundo (la persona humana) sí se desdobla, es dual. Y es esa dualidad la que le hace abrirse "hacia fuera" y "hacia dentro", coexistiendo con los demás y en Dios.

Son los hábitos superiores los que permiten que la persona sea dual. "Abren" a la persona, digámoslo esquemáticamente, "hacia fuera" (sindéresis y hábito de los primeros principios) y "hacia dentro" (sabiduría y gracia).


No es bueno que el hombre esté solo.

Para saber más sobre el ser primero y ser segundo ver la Etiqueta 1.1.1
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¿Cómo cuida Polo su filosofar?

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En diálogo, reiterado y recurrente, con los distintos autores, con vistas a extraer lo verdadero que haya en donde sea y proseguir el filosofar.

Un ejemplo es cómo concede a Nietzsche abundante y amplia "cancha" en "Nietzsche como pensador de dualidades", exponiendo sus doctrinas con aguda profundidad, señalando el acierto, cuando existe, e indicando la crítica pertinente.

Es una crítica "meliorativa". Todos los autores son siempre interpretados in melius. Criticar es par él, superar, ampliar.
(además un cristiano no puede respoder con invectivas a las invectivas, con odio al odio).
Un filósofo cristiano debe responder con comprensión.

Sacado de Angel Luis González en su Prólogo al libro de Polo, Nietzsche como pensador de dualidades, p.17.
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¿Qué caracteriza a la filosofía cristiana?

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El descubrimiento estricto de la dignidad del hombre.

Los grandes humanistas socráticos se quedan atrás del teandrismo cristiano.

El cristianismo no es sólo humanista, es teandrista, divino-humano.

No es un androteísmo, no es una búsqueda de Dios por parte del hombre, sino al revés : es Dios quien busca al hombre.

Lo primario es la realidad del Dios-Hombre, la Encarnación de la segunda persona de la Trinidad.


Glosa a Leonardo Polo. Tener y Dar. En "Sobre la existencia cristiana" p. 127.2
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¿Cuál ha sido la rectificación más importante a la antropología de Aristóteles?

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Decir que al voluntad no es inferior a la inteligencia.

Es una tesis cristiana.
Ningún antropólogo cristiano ha aceptado que la voluntad sea "sólo" tendencia, porque si la voluntad fuese sólo tendencia y, por lo tanto, fuese imperfección, Dios no podría tener voluntad.

Aristóteles sostiene que amar es desear y como Dios lo tiene todo, lo es todo, no puede desear.

Los cristianos sabemos, sin embargo, que Dios es Amor.
La voluntad no puede ser sólo tendencia, sino que tiene que ser algo más que deseo.
La voluntad es capaz de otorgamiento amoroso.
Es capaz de efusión.

La voluntad también es capaz de acto perfecto, aunque nunca se detenga.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 24.2.


Para saber más.
Sobre la filosofía cristiana:……………Etiqueta 7.8
Sobre la naturaleza humana:……….Etiqueta 6.1.0
Sobre el hombre:………………….……….Etiqueta 1.10
Sobre el deseo:………………….….………Etiqueta 1.9.3
Sobre el acto:…………………………..……Etiqueta 1.2.1
Sobre las aporías de Aristóteles:....Etiqueta 20.4.5
Sobre la Antropología:………………….Etiqueta 5.1.0
Sobre la voluntad:…………………………Etiqueta 6.2.2
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¿Cómo caracteriza Aristóteles el "medio" y el "fin" según el "tener"?

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Medio es el tener práctico, el "tener" según el cuerpo, la técnica.

Fin es el "tener" inmanente, la teoría, que culmina en el intelecto.

La virtud superior es la sabiduría.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aparecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 24.2.


Para saber más.
Sobre la naturaleza humana:………Etiqueta 6.1.0
Sobre el hombre:………………..……….Etiqueta 1.10
Sobre el tener:………………………..…..Etiqueta 1.9.1
Sobre la virtud:………………………..….Etiqueta 6.2.5
Sobre el hábito:……………………..……Etiqueta 1.9.2
Sobre el hábito en Aristóteles:…..Etiqueta 20.4.2
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¿Cuál es el "tener" más alto según Aristóteles?

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La virtud.
Aristóteles la llama héxis, en lugar de la palabra usual entre los griegos areté, para resaltar el "tener". Héxis viene de ékhein, tener.

El tener más alto es la posesión de los "teneres" inferiores.
El hombre tiene la capacidad de conocer que posee con sus manos (tener práctico o técnica) y conocer que conoce hábitos intelectuales.

Aristóteles llama a ese tener, virtud.
Y distingue las virtudes superiores, que son los hábitos intelectuales, de los hábitos o virtudes de la voluntad.

La virtud es capacidad de redundancia en los niveles inferiores del tener.

Cuando tiene la virtud, el hombre puede mejorar el ejercicio racional y el ejercicio práctico.
Cuando sé calcular, gracias a un hábito matemático, resolveré mejor los problemas de álgebra.
Si poseo la virtud de la puntualidad, llegaré, si quiero, a tiempo, agradando a los demás.

La virtud nos perfecciona. Es una hiperformalización de nuestra naturaleza. Un crecimiento.
El hombre es un ser capaz de mejorarse, capaz de tener virtudes.

Decir que el hombre es un ser racional es poco.
El hombre es homo faber (tener técnico).
El hombre es homo sapiens (tener racional).
Y por encima de sto, el hombre es un ser capaz de poseer virtudes.

De esto habla Polo en su artículo "Tres dimensiones de la Antropología", aperecido en Studia Poliana, 13, (2011), p. 22.4.


Para saber más.
Sobre la naturaleza humana:……Etiqueta 6.1.0
Sobre el hombre:…………………..….Etiqueta 1.10
Sobre el tener:…………………..……..Etiqueta 1.9.1
Sobre la virtud:……………………..….Etiqueta 6.2.5
Sobre el hábito:…………………….……Etiqueta 1.9.2
Sobre el hábito en Aristóteles:…..Etiqueta 20.4.2
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¿Es la naturaleza humana indiferente a los actos que ejerce?

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Se ha de atribuir a Sócrates el descubrimiento de que la naturaleza del hombre no es indiferente a los actos que ejerce.

El resultado de la acción humana no es sólo exterior.
Lo más importante es lo que acontece al hombre al actuar.

Cuando se trata de actos buenos, la naturaleza se mejora al realizarlos : se adquieren virtudes que perfeccionan las potencias humanas.

El vicio es una merma de la integridad natural.

Las virtudes aumentan la vitalidad del espíritu y los vicios la disminuyen.

El primer beneficiario o el primer perjudicado por sus actos es su autor.
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¿Cómo describe Polo la virtud?

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La virtud graba en la voluntad los actos voluntarios, que quedan así consolidados en la potencia voluntaria, disponiéndola para el bien.

Polo describe la virtud como “consolidación de los actos voluntarios que los graba en la potencia”.

Los actos buenos de la voluntad quedan grabados en la potencia voluntaria. La virtud es ese remachar los actos buenos en la potencia voluntaria

Al repetir los actos buenos del querer, la voluntad adquiere esa buena disposición a querer bien.

Es pues una disposición para querer más.


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¿Por qué no "vemos" a Dios?

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Porque estamos en camino.
Nuestro conocimiento objetivante es intermitente.
Pensamos objetos que son siempre limitados y aunque, razonando, somos capaces de profundizar en la verdad de la realidad, siempre nos quedamos cortos.
Este tipo de Inteligir lo llamamos Inteligir esencial, que, a partir del objeto, y con las interrupciones propias de las quiebras de la vida, va creciendo.

Además, la insistencia de la luz que somos por dentro, nos va dando un conocimiento "callado".
Este otro inteligir, Inteligir personal, da sabor a la intensificación de la luz: claridades y noticias afectuosas de quiénes somos y quiénes seremos (la sabiduría no se oye, es transparente, pero sabrosa).

Aún no "vemos" a Dios, aunque notamos "ya" su presencia.
Lo "veremos" al encontrarle, al final del camino.

Para saber más:
Sobre el encuentro con Dios:… Etiquetas 5.17 y 5.7
Sobre la luz: ……………………….……Etiqueta 2.0.3
Sobre el Inteligir personal……….Etiqueta 5.5.2
Sobre la sabiduría…………………….Etiqueta 2.14
Sobre el Inteligir esencial………..Etiquetas 6.2.1
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¿Cuáles son los actos de la razón "teórica?

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Los actos de la razón teórica son :

El concepto : Se conoce la forma presente en las diversas materias (se puede conocer la humanidad y la corporeidad de un hombre).

El juicio : conoce los movimientos y acciones del hombre (trabajar, jugar, dormir) y los accidentes concordes con el hombre (alto, rubio, elegante) y el orden del universo con el hombre.

La demostración : detecta el límite, es decir, que la razón no es apta para conocer a cada quien.

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¿Qué es lo oportuno?

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Lo oportuno es lo que conviene ahora.
Lo congruente.
Hacer filosofía es hacer filosofía hoy.
La filosofía no es un asunto del pasado.
No somos bibliotecarios.

La historia de la filosofía es un crecimiento en comprensión.
Sólo unos pocos consiguen alcanzar la altura de su tiempo: ellos son los que pueden hacer avanzar la filosofía.

Polo afirma que lo que ahora conviene es una filosofía del "también". No se trata de criticar sino de proseguir lo que los modernos deslumbraron, sin ser capaces de desarrollarlo: el tema de la libertad.

En definitiva, lo que conviene es explicar cómo la persona es libertad, además.

Lo que conviene es una Antopología "también" trascendental.


Polo habla de esto en Presente y futuro del hombre. p.198.3

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¿Es Aristóteles un testamentario de la filosofía griega?

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Nada de eso.
Es mucho más.

Aristóteles piensa de nuevo la filosofía anterior y da varios pasos adelante.

Aristóteles acoge a los filósofos griegos anteriores.
(Ese acogimiento muestra el mismo talante que encontramos en don Leonardo, abierto a todos).

Siempre se puede saber más.
Si no, sería aburridísimo.

La filosofía viva (la que vive en cada uno) no paraliza, no nos acartona, sino que impulsa.

La filosofía ha de reemprender la marcha.

Como estamos situados en la historia de la filosofía, es preciso transmitir la gran herencia. Sin embargo, la verdad vuelve a encenderse.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.63.4

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¿Cómo se consigue más eficazmente altura histórica?

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Con el Amor.
El Amor asume e incorpora las novedades de los demás.
Podemos apropiarnos las obras de los que vendrán después que nosotros, gracias al Amor.

No olvidemos que el amor es la comunión de personas : ver etiqueta 1.13

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¿Es la substancia la realidad por antonomasia?

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Por una inveterada manía, que preside en gran parte una orientación filosófica correcta, que es el realismo, se suele tender a considerar que la realidad por antonomasia es la substancia; es lo que se llama realismo substancialista.

Ahora bien, si se entiende que la substancia es la realidad por antonomasia, se concluye que la plenitud de la noción de acto corresponde a la entelécheia. Ser real del mismo modo como una montaña es real, como un monolito.

Entonces, el conocimiento en acto, el acto de conocer, se considera secundario, como si fuera un accidente de la montaña, un volcán. Se le presta menor atención, como si fuera un asunto marginal a la filosofía "primera".

El ser personal no es estrictamente substancia. 

El ser personal es otro sentido del ser. 
La persona, más que substancia es subsistente espiritual abierto.

No es lo mismo ser una montaña que el acto de “conocer” una montaña. “Conocer” es ser comunicando con otra realidad, incorporando otras realidades. 
Estamos abiertos por dentro y por fuera.

La imagen del volcán (que es sólo una imagen) nos sirve como eso: como imagen. 

Somos energía, enérgeia, pero no energía física sino “espiritual”. 
La persona puede dar más, puede darse, ser comunión.

Puedo poner todas mis “energías” al servicio de Dios. Y de los leprosos.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.71.2

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¿Es el acto de conocer un accidente?

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Que el acto de conocer no sea substancia (ya que es energéia, acto inmanente) de ninguna manera significa que sea accidente.

El realismo substancialista no encuentra otro lugar ontológico para el acto de conocer que el estatuto de accidente.

Muchas veces se dice que el acto de conocer es un accidente (un acto segundo), pero eso es una consecuencia de privilegiar la entelécheia.

Primero, dicen, el hombre es una substancia, y después piensa. Pensar es un accidente.

Pero al hombre, en tanto que ser vivo, no le conviene el nombre de substancia. Lo que hay que privilegiar es su carácter de ser inmanente, rico por dentro y abierto por fuera, energéia. La realidad por excelencia no es la realidad en sí.

Pensar no es añadir adornos al ser. No es algo que nos pasa.

Pensar es aceptar el develamiento, en mi ser, de los dones que recibo. Es el despertarse de la vida más alta.

No es un accidente, es ser lo que somos.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.71.4

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¿Es el acto de conocer un acto extratemporal?

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Sí.
Porque el pensar y lo pensado son lo mismo en estricta simultaneidad.

El acto de pensar ha alcanzado "ya" su fin.

No se trata de construir una casa, ladrillo a ladrillo. Conocer no es una relación adquisitiva o constructiva, no es un intento: no es ir a lo conocido, sino que "ya" se posee lo conocido.

Correlativamente, Aristóteles dice: mover y movido. El mover y lo movido son distintos pues lo movido es en el tiempo. No se construye de una vez, sino que hay que ir construyendo ; el movimiento de construir, en este sentido, es continuo: un paso detrás de otro. En cambio, el acto de conocer no es continuo, porque, si se conoce, "ya" se conoce.

Entre el mover y lo movido no hay unidad en acto, porque mientras se está ejerciendo el mover, lo movido todavía no es perfecto, no ha llegado al término.

La casa no está todavía en el acto de construir. Cuando la casa está, ya no se construye más.

El acto de conocer sí que no se detiene cuando se posee lo pensado.
Lo conocido está en el mismo acto de conocer. Lo pensado está presente al pensarlo.

Pensar no es humo que va saliendo del cerebro.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.75

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¿Es peculiar el acto de conocer?

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Sí.
Porque no es un acto para conseguir algo.
No se trata de mover los ojos para ver.

El acto de conocer (energéia) posee "ya" lo conocido.
No es un medio para conseguir lo conocido.
Cuando conocemos "ya" conocemos.

Solamente se conoce en acto. Y ese acto posee lo que está conociendo.

La vida no está en el movimiento exterior hacia algo.
La vida es vida interior, inmanencia, riqueza por dentro.

Hasta el gusano incorpora a su gusaneidad el placer de rozarse.


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¿Qué podemos tomar como modelo del pensamiento sinóptico?

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El organismo humano.

El organismo es una síntesis viviente.

En él todo tiene que ver con todo de un modo intensísimo.

El pensamiento sinóptico ha tomado muchas veces como modelo el organismo. Por ejemplo, la síntesis hegeliana es organicista.

Una de las tareas de la filosofía es discutir qué tipo de síntesis existen, y si el organismo es su forma más estrecha.

Se me ocurre pensar en un hormiguero.

Y también en un ángel.

Y en la Unidad suprema… (que es Plural).

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.56.5

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¿Qué significa "complejo"?

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Complejo no significa "difícil", sino que todo tiene que ver con todo.

Si se interviene en una complejidad, es invevitable provocar efectos secundarios.

Un corazón trasplantado es un cuerpo extraño introducido en un organismo : puede haber rechazo.

El científico espera a ver si aparecen ; el filósofo dice : aparecerán, porque al intervenir en una parte del sistema sin saber nada del resto, se ignora lo que pasará. Pero pasará.

Los efectos secundarios se pueden prever.



Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.57.2

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¿Por qué el filósofo debe ser humilde?

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Porque si piensa haberlo abarcado todo se pervertirá.

El sentido etimológico de la palabra “perverso” es lo que se dispersa, lo que se desbarata, el ir cada cosa por su lado.

El crecimiento de nuestra visión global es irrestricto pues, al ser libres, estamos instalados en el ámbito de la máxima amplitud.

Siempre habrá datos que se nos escapan, efectos secundarios que no habíamos previsto.

Satán creyó saberlo todo, pero Miguel lo desparramó.

El filósofo avaro de su sabiduría, ya dijo basta. Murió.

El filósofo humilde no se cansa de pensar. Saber filosofía es saber pensar como filósofo, es decir, lograr nociones abarcantes con las que se relacionan unos asuntos con otros, descubrir influencias, las dependencias de unos asuntos con otros. Las repercusiones de unas relaciones en otras. Siempre más, y más, y más. Y más...

El cuarto "más" es el de la humildad.


Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.55.3

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¿Qué frase le gusta más de la encíclica de Benedicto XVI, Caritas in veritate?

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Lo que dice en el n. 18 citando a Pablo VI : "la característica esencial del desarrollo auténtico es que debe ser integral, es decir, debe alcanzar a todos los hombres y en todas sus dimensiones".

La mejor manera de hacer sociología es el abarcar, o dicho de otro modo, desarrollar la capacidad sintética.

Desde luego, dicho desarrollo es difícil; 

el analítico, viendo las cosas por un canuto, es más fácil.

Pero si tomamos medidas parciales, descoyuntaremos la sociedad. Si descuidamos la capacidad de síntesis, en vez de arreglar los asuntos, los empeoraremos.

No bastará conseguir una sociedad "perfecta", ¿qué haremos después?



Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.57.5

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¿Se despliega sola la libertad trascendental?

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Nunca.

Aunque sea actividad siempre insatisfecha, la libertad sigue filialmente a su Creador (a veces como un mal hijo, pero hijo).

La creación de la persona humana, la llamada inicial, no cesa.

De ahí que hayamos distinguido cuatro etapas trascendentales de la persona humana :
1ª : creación (etiqueta 5.14)
2ª : llamada inicial (etiqueta 5.15)
3ª : mantenimiento de la llamada o elevación (etiqueta 5.16)
4ª : encuentro con Dios (etiqueta 5.17).

El despliegue de la libertad trascendental acaece durante la tercera etapa.

Ahora mismo Dios nos está llamando.

De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.4


Para saber más:
Sobre las etapas trascendentales: ...............Etiqueta 5.7
Sobre la metalógica de la libertad: .............Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ................Etiqueta 6.9.0
Sobre la llamada inicial:........................... Etiqueta 5.15
Sobre el mantenimiento de la llamada: ......Etiqueta 5.16
Sobre la libertad esencial: .........................Etiqueta 6.1.5


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¿Por qué la libertad inicial es pretemática?

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Llamamos libertad "inicial" a la primera fase de la libertad trascendental.

De entrada, Dios crea todo hombre libre. Capaz de Dios, dicen los teólogos.
Y en esa iniciativa divina, Dios es tema de la libertad.

Juan García dice bien que la metalógica de la libertad se corresponde con la plena libertad de la "primera" creación.
Esta libertad nativa nace con el hábito de sabiduría, que desdobla (como todo hábito) el ser.
Éste es el don que Polo llama "premoviente". Don que incitará a la búsqueda hasta alcanzar, por la sabiduría, a saberse hijo de Dios.

Entonces, ¿por qué dice Polo que en esta vida la primera fase de la libertad trascendental es pretemática?
Porque Polo habla aquí no de la "primera" creación, sino de la "segunda".

En efecto, Polo distingue entre la primera creación, la segunda creación y la nueva creación.

En la primera creación la libertad es temática. Su tema es, entre otros, Dios.

En la segunda creación, sin embargo, la libertad trascendental es atemática o pretemática, pues la persona, en nuestra situación actual, nace originalmente huérfana, por solidaridad con los demás hombres (es lo que los teólogos llaman caída original).

En la nueva creación la libertad, ya liberada, llegará a trocarse en búsqueda, hasta orientarse transcendentalmente a Dios. De nuevo su tema será libremente Dios.

En la condición actual de la persona humana, la libertad trascendental inicial es, pues, pretemática.

Sed de Dios.

De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 19.5 y 20


Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: ................................Etiqueta 6.8
Sobre la creación de la persona humana:...................... Etiqueta 5.14
Sobre el pecado original: ..............................................Etiqueta 12.3
Sobre la libertad trascendental: ...................................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad:.................................. Etiqueta 6.9.0
Sobre el don: ...............................................................Etiqueta 6.9.1
Sobre la búsqueda: ......................................................Etiqueta 6.9.4


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¿Cómo describe Polo las fases de la libertad trascendental?

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Polo distinque cuatro fases en el ejercicio trascendental de la libertad.

Las describe en su Antropología trascendental II, p. 238.

La primera, pre-temática en esta vida, es el don creado premoviente.

La segunda, el valor dispositivo de los actos.

Describe la tercera como no pasar del dar : es la generosidad de la persona.
(esta fase es difícil de entender para los no iniciados en la filosofía poliana, pero su contendio es hermoso. Se trata de la generosidad "trascendental" de la persona, que deja ser al universo y a Dios como Identidad, expresándose trascendentalmente en el hábito de los primeros principios reales : conociendo así trascendentalmente que el universo existe y que Dios como Creador existe).

La cuarta es el no contentarse, siempre trascendentalmente, con el disponer. Es la metalógica transparencial de la búsqueda del tema trascendente.

En suma, allá en lo más hondo de nuestro ser, la secuencia don-aceptar-dar-buscar configura la libertad trascendental.

No olvidemos que estamos describiendo el nivel trascendental y no la "existencia psicológica o vida de todos los días". No describimos un regalarnos chucherías, sino lo que somos allá dentro, en nuestro abismo, donde habita Dios.


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¿Jugamos metalógicamente al escondite?

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Bien podríamos comparar, también, la metalógica trascendental con el juego del escondite.

Porque la actividad siempre insatisfecha que es la libertad personal, no va siempre hacia adelante, explorando y venciendo. También se esconde o se retira.

Polo habla de dos "retiradas" en el despliegue de la libertad.

Veámoslo con calma.

Las cuatro fases hacia adelante son :
1. don (la iniciativa es divina, es un don);
2. aceptar (de la libertad personal gracias a nuestro valor dispositivo);
3. dar (nuestra generosidad deja ser a lo que es)
4. buscar (novedades, los temas trascendentales, pues la libertad está siempre insatisfecha)

La primera fase es pre-temática y las tres siguientes temáticas.

Pues bien, la libertad puede dejar de buscar, y retirarse desde el buscar al dar (pasar de 4 a 3).
Es un olvido de sí, se omite la búsqueda, generosamente, para que aparezcan los primeros principios. (No es otra cosa que el ejercicio del hábito de los primeros principios reales).

Y la otra retirada acaece si se omite también el dar y quedándose en el aceptar(pasando de 3 a 2).
Nos hemos vuelto, con el hábito de sindéresis, a lo inferior a la persona, para disponer tanto de datos (ver-yo), como de dones (querer-yo), haciendo crecer nuestra esencia, nuestra vida.

La persona se esconde para ganar en el juego.

Para agradar a Dios, que, al fin, nos encuentra.

De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.5


Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: ..........Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .............Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ............Etiqueta 6.9.0
Sobre la libertad esencial: .....................Etiqueta 6.1.5
Sobre la generosidad: ...........................Etiqueta 3.2
Sobre la sindéresis: ...............................Etiqueta 6.2

Sobre el olvido de sí: por ejemplo Juan García, Aperturas, Etiqueta 17.3.5

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¿Dónde estudia Polo la dinámica de la libertad?

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En muchos sitios pues la libertad impregna todas las dimensiones de la persona humana.
Sin embargo, es en su obra más madura, la Antropología trascendental, donde puede desarrollar la metalógica de la libertad.

En efecto, cuando termina su Curso de teoría del conocimiento sabemos que la persona es luz que encuentra y busca.
Es muy importante darse cuenta de que la luz intelectual está animada desde la libertad, que es actividad siempre insatisfecha.

Polo distingue entre tres luces :
Intellectus ut potencia.
Intellectus ut actus.
Intellectus ut habitus.

Este planteamiento le permitirá proseguir en la Antropología trascendental el estudio de los hábitos innatos, precisamente como fruto de la libertad.

Es la libertad actividad trascendental humana siempre insatisfecha.
La persona humana es acto de ser libre, coexistencia descrita como "además". Y ese añadirse es también expresión de la metalógica o dinámica de la libertad.

Sí. Es la libertad la que desdobla el Intellectus ut actus, gracias a los hábitos.
Y es la libertad la que se extiende hacia la esencia, hacia el Intellectus ut potentia, activándolo desde la sindéresis (el ver-yo, que encuentra datos y dones) iluminando la creación, haciéndola "mundo".

Gracias a la libertad trascendental, la persona humana encuentra su esencia, la acepta, y busca a su Creador, para ofrecérsela como don.

De esto se habla entre otros lugares en Juan A. García. La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.9


Para saber más:
Sobre la metalógica de la libertad: .............Etiqueta 6.8
Sobre la libertad trascendental: .................Etiqueta 5.5.4
Sobre la dinámica de la libertad: ................Etiqueta 6.9.0
Sobre la libertad esencial: ..........................Etiqueta 6.1.5
Sobre la luz intelectual: ............................Etiqueta 2.0
Sobre el Inteligir personal: ........................Etiqueta 5.5.2
Sobre el "además": ....................................Etiqueta 5.4.0


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¿Qué correspondencia existe entre los tres hábitos innatos y las tres fases temáticas de la libertad?

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Recordemos que las tres fases temáticas de la libertad trascendental son :
-a. El valor dispositivo de los actos (cfr. "aceptar" 6.9.2)
-b. La generosidad de la persona (cfr. "dar" 6.9.3)
-c. La búsqueda del tema trascendental (cfr. "buscar" 6.9.4).

Pues bien,
-a. El valor dispositivo de los actos (aceptar), se corresponde con el hábito de sindéresis : el vigilar atentamente lo que conviene añadir.
Enamorados del desvelamiento del ser, que es la verdad, y gozosos en la efusión del ser, que es el bien, gracias a la sindéresis y con el aceptar, se constituye el don. El don de mi vida. Don esencial con el que se completa la estructura donal de mi amar personal.

-b. La generosidad de la persona (dar), se corresponde con el hábito de los primeros principios reales: la generosidad de dejar ser al Cosmos, cuidándolo, olvidándose de sí.

-c. La búsqueda del tema trascendental (buscar) se corresponde con el hábito de sabiduría: el aceptar que soy "además", y que Dios me dará siempre más. Es decir, buscar íntimamente mi Origen y mi destino.


De esto habla Polo en Antropología trascendental II, p. 238 y Juan García en La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 21.3


Para saber más:
Sobre el amar personal:……………………........................Etiqueta 5.5.3
Sobre el hábito de los primeros principios:................ Etiqueta 3.2
Sobre la sabiduría………………………….......................….Etiqueta 2.14
Sobre la metalógica de la libertad: ………..................…Etiqueta 6.8
Sobre el "además": ………………………......................…..Etiqueta 5.4.0
Sobre el destino…………………………….......................….Etiqueta 13


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¿Es la persona trascendentalmente inconformista?

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Sí.
Porque la característica de la libertad trascendental es el no conformarse con el acto que es su tema.

La libertad trascendental, la fuente novedosa del coexistir personal, anima la búsqueda del Inteligir personal tanto si el tema es superior al método, como si el tema es inferior al método.

Veamos el primer caso, cuando el tema (lo transcendental) es superior al método (la sabiduría): cuando el tema que busca la actividad del conocer intelectual está fuera de su alcance (porque es transcendental y lo supera), a lo más que alcanza la sabiduría es a conocerse como "además". Llega a aspirar a conocer el Origen de sus ser y su destino. La actividad libre personal no se conforma, aspira a conocer más. Es "además".

Y veamos el segundo caso, cuando el tema (la vida humana) es inferior al método (hábito de sindéresis).
En este segundo caso decimos que la libertad trascendental "se extiende" hacia la esencia humana. La libertad prepara, impaciente y exigente, el encuentro con Dios. Y lo hace buscando el regalo, el don, a presentarle, que es la propia vida. Es tan inconformista y activa (si no se vuelve perezosa), que se pluraliza según las potencias del yo (que mira y vigila con la sindéresis), no se conforma con lo encontrado en el mundo, trabaja.

De esto habla Juan García en La metalógica de la libertad… Studia Poliana nº 10, 2008, p. 22.3

Para saber más:
Sobre la libertad trascendental o personal....Etiqueta 5.5.4
Sobre la sabiduría……………………………..........Etiqueta 2.14
Sobre el "además": …………………………..........Etiqueta 5.4.0
Sobre la esencia humana……………………........Etiqueta 6.1
Sobre la sindéresis y el yo……………………......Etiqueta 6.2
Sobre la metalógica de la libertad: …………....Etiqueta 6.8
Sobre el buscar………………………………...........Etiqueta 6.9.4
Sobre método-tema……………………………......Etiqueta 2.11.0
Sobre el encuentro con Dios………………….......Etiqueta 5.17 (en construcción)


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¿Por qué el hombre es señor del tiempo?

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Porque la persona humana "dispone" del tiempo".

Recuerden ustedes que la esencia humana es el "disponer".

Pues bien, el disponer se antepone al tiempo.

Esto es posible porque en el hombre, la distinción real entre ser personal y esencia humana permite que la persona articule, desde dentro, sus manifestaciones, pues el ser personal es libre.

No ocurre lo mismo con el ser del universo, que no es libre, y por tanto la distinción real entre el ser del unvierso y su esencia (que es la tetracausalidad) es sencillamente un despliegue ya determinado. El ser del universo es principio de no contradicción, persistencia de lo establecido por Dios.

El antes y el después rigen el tiempo físico.

El tiempo humano, sin embargo, es regido por la libertad. Soy señor de mi tiempo. Si quiero.

De esto se habla en Fernando Haya, El hombre como señor del tiempo. Studia poliana, 10, p. 27

Para saber más:
Sobre la esencia humana : ................Etiqueta 6.1
Sobre el tiempo: ..............................Etiqueta 1.12
Sobre la distinción ser-esencia:........Etiqueta 1.7

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¿Cómo aparece lo primero?

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Lo primero es la admiración.

Lo primero aparece, en nuestra mente, de pronto, abruptamente.

Luego habrá que desentrañarlo.

La filosofía empieza descubriendo, destapando, por sorpresa, sin adentrarse todavía en los entresijos.
Más tarde desvelará los vericuetos y los desenredará ayudada por la demostración, es decir, formulando de manera racional, lógica, lo descubierto : pero la lógica viene después. La lógica es nuestra capacidad unitiva.

Lo primero es la admiración.

De esto habla, de manera muy atrayente, Polo, en el más ordenado de sus libros: "Introducción a la Filosofía", p.45.2

Para saber más:
Etiqueta 1.0.0 : preguntas para empezar
Etiqueta 2.7.0 : el logos (la lógica como capacidad unitiva)
Etiqueta 2.12 : preguntas sobre la filosofía (concretamente la que habla de la admiración)

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¿Son las esencias meramente ideas?

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No. Las esencias no son ideas en el aire.
Son la verdad de las cosas. Y esa verdad coincide con la verdad en mi mente.
Mi idea de las cosas tiene su fundamento en la realidad de las cosas.

Las esencias no son globos de colores. No son ideas al viento, que se nos escapan.

Cada cosa tiene su sentido, su fundamento.

Quien no busca la verdad es un superficial.

Como decía Ortega, lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa.
Es una descripción bastante clara de una situación superficial. Funcionamos de acá para allá sin la continuidad de lo estable. Hemos perdido el control de nuestras ideas, de la racionalidad. No tenemos fórmulas aplicables al fondo de los asuntos, a lo estable. Vivimos ciegos al sentido eterno de lo real. El fondo permanece obturado.

El filósofo saca su candil y busca.

Vislumbrar la verdad de las cosas es atisbar el fondo de cada cosa, el lugar que ocupa en la realidad.

Si no filosofamos vivimos jugando al billar sin conocer el sentido del color y del brillo de cada bola, en el puzzle del Amor.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.55.2

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¿Qué tiene que ver la esencia con el fundamento?

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Tras la admiración, el primero de los grandes "temas" de la filosofía es el fundamento.

La filosofía primera es conocimiento del fundamento, de lo primero, de aquello de dónde se genera la realidad.

El fundamento sustenta, y la realidad se constituye como verdadera (verdad ontológica, o verdad en sí, o inseidad, o esencia de las cosas, o la verdad de las cosas, que coincide y coincidirá con la verdad en cuanto que conocida, o las esencias "conocidas" por la mente, o la intencionalidad de semejanza de las cosas en mí).

Las esencias están fundadas. La esencia es la verdad de la realidad.

Llamamos entes a los seres reales.
Y esencia viene de essentia, que es la versión latina de ousía, un abstracto del participio presente del verbo einai. Esencia es lo que es, del ente.

La palabra esencia nos recuerda que los entes, la realidad, tiene algo profundo que la sustenta.

A la verdad del ente no le gusta exhibirse, está retraída.

La esencia es el meollo, el intríngulis. Tiene muchos busilis, es muy de ponderar.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.50.4

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¿Qué le pasa al filósofo tras la admiración?

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Tras la admiración, el filósofo pone en marcha energías interiores que antes no sospechaba.

Se da cuenta de su capacidad de verdad.

Después, plantea las dificultades que, al resolverlas, harán más bella la verdad, al manifestar su coherencia.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.46

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¿Cuál es quizá la primera dificultad que encuentra la filosofía?

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Si la filosofía comienza con el descubrimiento de lo estable, de lo que no es mordido por el tiempo, la primera dificultad será, probablemente, explicar el ente móvil, los cambios, la pluralidad.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.47.2

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¿No caemos en el idealismo si decimos que verdad y ser se convierten?

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Para evitar el idealismo, Aristóteles acentúa la prioridad de la realidad.

El modo filosófico de mentar la realidad es la noción de ente.

Las cosas, en cuanto que son reales, se llaman entes.

Aristóteles utiliza la palabra ousía para decir que los entes no son meramente ónticos.

Ousía es un abstracto del participio de presente del verbo einai. Es como señalar que la realidad es verdadera, que el ente es onto-lógico, posee en sí mismo su propia consistencia verdadera.

Las verdades no están en el mundo de las ideas, sino en las cosas.

Y ese ser verdad es la esencia, la ousía, que se vierte al latín con la palabra essentia. Esencia es la verdad de cada cosa, su ser en sí, verdadero. (La verdad es el desvelamiento del ser).

Ente verdadero como ousía no es exactamente lo mismo que la entidad que corresponde a la verdad sólo en cuanto conocida. La verdad en mi mente es también real, pero una realidad veritativa. Es el ser veritativo, distinto del ser ontológico.

Ser y verdad se convierten pero distintamente en las cosas (entes reales) y en mi pensamiento (ser veritativo).

No somos, pues, idealistas. Las ideas están en el pensamiento y las cosas tienen su verdad.

Mi pensamiento es verdadero si coincide con la verdad de las cosas.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.48.2

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¿Qué es el universal?

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El universal es uno de los primeros descubrimientos de la filosofía.

Aristóteles lo atribuye a Sócrates y resalta su importancia.

Cada cosa es su verdad, su esencia.

Cada cosa es una idea que existe en la realidad, un ente.

Pues bien, la esencia, en cuanto que subsiste "en muchos" entes se llama universal (tò kathólou)

Y esa esencia, en cuanto que es principio de operaciones, se le llama naturaleza. Por ejemplo, nuestra naturaleza es humana porque nuestra esencia es capaz de operaciones humanas.

Los humanos, cada uno, tenemos la misma naturaleza : mujeres, hombres, niños, embriones humanos…, y hasta los bandidos, somos semejantes.

Glosa a Polo en Introducción a la Filosofía, p.62.2

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