¿Se suman las Personas divinas entre sí?

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No.
La Trinidad no es un conjunto de tres, sino la identidad de tres.

Identidad, trascendentalmente considerada, no significa igual, sino dar trascendental o dar sin reservas ni pérdidas.

Cuando hablamos de las tres Personas ha de entenderse que nos referimos a una Persona,

a otra Persona,
y a otra Persona.
Tres estrictas novedades que no son iguales, sino irrepetiblemente idénticas.

Tampoco forman un conjunto, no son tres partes de un todo.

El total de una suma es inerte, lo paralizamos al adicionar mentalmente. La totalización carece de vida y de comunicación.
Lo vivo, sin embargo, sobra.
Un cuerpo vivo no es un conjunto de células.

Mucho más la vida divina no es un conjunto.

La sobreabundancia que acompaña al dar supremo no es el resultado de una suma sino el dar que no cesa.

Aunque nos añadamos a Dios, somos nadie.
Somos rayos de su gloria.
Nuestro añadir también es dado.


Ideas inspiradas en el artículo "Aclaraciones sobre y desde el dar, de Falgueras, en Miscelánea poliana nº 9. p.64.3. Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García

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