¿Comienza el ser?

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El ser creado comienza
El ser creado no es originario.

El ser se divide en dos: ser creado y ser originario (Dios es el Origen).


El ser del universo físico comienza sin cesar y no es seguido. Es ser persistente.
El ser de la persona humana comienza insistentemente. Es además. Novedad.










Inspirado en Notas y glosas sobre la creación y los trascendentales. Juan A. García González. Miscelánea poliana nº 11. Glosa 2, p. 88. Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García.

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¿Cuál es la reflexión inicial de Polo sobre el ser creado?

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La reflexión inicial de Polo sobre el ser creado se cifra en señalar que el ser creado "comienza y depende".

El ser creado es "comienzo" (solo Dios es originario).

El ser creado "depende" (pues su esencia se despliega o crece según el ser que Dios le da : físico o libre).

Queda así patente que el ser creado no es simple: lo que el ser creado es (su esencia) depende del ser (acto de ser) que Dios, el Creador, le da.

La filosofía de Polo parte así de la distinción real esencia-esse de cada ser creado.

El ser se divide en dos: creador y criaturas, o dicho de otra manera: la identidad originaria (el creador que es simple) y las criaturas (que son complejamente compuestas, siempre inidénticas).







Inspirado en Notas y glosas sobre la creación y los trascendentales. Juan A. García González. Miscelánea poliana nº 11. Glosa 1, p. 87. Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García.

Para saber más :
Etiqueta 1.5.0 : nada
Etiqueta 1.6.1: ser creado.
Etiqueta 1.7.0 : distinción acto de ser-esencia.

Etiqueta 3.1.1: comenzar.
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¿Es crear sacar de la nada?

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Polo describe el ser del universo como "persistencia".

La persistencia es el comienzo que ni cesa ni es seguido.
No cesa: depende siempre de Dios.
No es seguido por nada, pues lo que no es ser, es nada.

Esta descripción indica que el acto de ser creado está al margen de la nada.

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¿Es lo mismo "universo" y "mundo"?

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El mundo es el universo visto desde mí.

El universo es mi mundo aún en la despensa de Dios (despensa es aquí "reserva"). Territorio ignoto.

No olvidemos que "Origen", "reserva" e "Identidad" son equivalentes (El ser, 73).


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¿Cuál es el fin del universo?

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El fin del universo es ser conocido por el hombre.

Esta tesis merece ser ampliamente meditada y ha sido desarrollada por Juan A. García, discípulo eminente de Polo.

El universo, piénsenlo bien, es enteramente virtual.

Debe su eventual actualización al entendimiento humano, sin el cual quedaría incompleto, no se actualizaría: permanecería potencial, virtual.

Juan A. García habla de "realismo virtual".


Es una de las tesis del libro Autognosis de Juan A. García González. Ver la reseña que hace Alejandro Rojas en Anuario Filosófico 2013, volumen 46, p. 210

Comprendan que si lo conocemos también lo podemos amar y ofrecerlo como regalo. ¿A quién?

Otro problema que se resuelve es el de si el universo creado es infinito. ¿Está el universo en expansión infinita? ¿Cómo entender el viajar infinitamente más allá de las galaxias?
Dios crea el mundo en la medida en la que lo conocemos…

Eso no quiere decir que los microbios no existan. Sencillamente, Dios los ha conocido de antemano, esperando que, como niños, los descubramos. Esencializándolos, es decir, introduciéndolos en nuestro "mundo" personal.

El realismo virtual es un realismo humano. No somos dinosaurios inteligentes.

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¿Cómo describir lo que Polo llama "la réplica"?

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La réplica de una persona es su verdad personal (en las etiquetas 5.2.1 hablamos ampliamente de la verdad).

En el Hijo somos réplica de Dios.

Mi réplica no es una "idea" fija que subsista en Dios. El término "réplica" sugiere actividad que sigue y no cesa.

La réplica de mi persona es la continuación de mi subsistencia (subsistencia significa aquí, radicalidad última).
Dicho de otra manera, mi réplica es la explicación inacabable de mi ser.
Mi "porqué".

¿Quién soy? No soy nada de lo que encuentro.
¿Quién me dirá quién soy? Mi ser no "es", mi ser será, mi ser es "hacia".

Soy "hacia" mi réplica.
Mi verdad personal, mi réplica, será siempre más allá. La verdad, mi verdad, al desvelarse, siempre "encomienda" más. Más y más y más.


Polo llama "encontronazo" al encuentro con la Verdad. Con mi verdad personal. Con mi réplica.

Es encontronazo porque no es un encuentro con una verdad cualquiera, por útil que sea, que me satisfaga y me detenga, sino que es un alcanzar lo mejor que nos puede pasar: sube el telón y comienza el desvelamiento interminable y amoroso de nuestro ser personal, que coincide precisamente con el origen de la libertad. Con mi fuente inagotable.

Es el primer amor, el enamoramiento primero (primero no en el tiempo, sino primero en cuanto radical) que nos lanza a cantar.

Encontrar esa verdad es enamorarse. Es un acto inmenso, un acontecimiento enorme que dará sentido a toda nuestra vida. A partir del encontronazo sabemos cuál es nuestro encargo, el camino de nuestra verdad. Es la fuente de mi futuro.

Con el encontronazo la libertad se pone en marcha, traspasa la verdad, cantándola. Mi libertad es mi canto. Sin interés.

Cada uno tenemos nuestra réplica en Dios.


La intimidad personal es un cierto vacío interior.
En su intimidad el hombre se encuentra solo.
Carece de un quién que lo llene por dentro.

Polo lo expresa diciendo que la persona humana carece de réplica en su interior.

Una de las genialidades de Polo es su noción de "réplica".

Le servirá para explicar cómo el hombre, que está en busca de su identidad (¿quién soy?) sólo la encontrará, precisamente, en su "réplica", al destinarse a su destino.

Por mucho que el hombre crezca, por mucho que se perfeccione a lo largo de su vida en forma de hábitos, siempre permanece la distinción entre la essentia y el esse; entre lo encontrado, manifestado y gozado (o sufrido) y lo que será (su esse, futuro indesfuturizable), nunca el hombre puede llegar a ser "una" identidad, una idea fija.

Es decir, por grande que sea su crecimiento esencial, siempre su ser está más allá, por encima de él.

Polo suele decir esto así: el hombre es un ser que carece de réplica en su esencia.

Nunca llegaremos a ser la persona que seremos.

La persona crece al crecer su esencia, se expresa mejor, según su esencia. Pero la persona es inagotable.

Y cuando veamos a Dios cara a cara será nuestra esencia la que estará por encima de nuestro ser. Siempre inidénticos. Siempre hijos.
Nuestro ser cantará.





Intentemos otra aproximación a la noción de "réplica". Esta vez desde el fundamento.
Me voy a alargar pues no es un tema fácil. Ahora, tras haber investigado sobre la "réplica" de la persona humana, abordaremos la "réplica" del universo.

Partiremos de un dato de experiencia: el universo existe.

Pues bien, cuando el hombre conoce el universo, posee, en su mente, una "réplica" del universo.

Aristóteles lo dice: el hombre es, en cierto sentido, todas las cosas.

Prestemos atención, pues vamos a dar un salto mortal: la "réplica" que poseo del universo no es "simétrica" al universo.

¿Por qué? Porque el ser del universo es el ser sencillo, el ser como "fundamento", es lo que es. Monolítico como Parménides. (Parménides es el gran enemigo, por decirlo así, de Polo). Este ser es sencillamente lo que es, desplegándose según el movimiento, según el orden que existe en el universo.

Mientras que su "réplica" en mi mente no es simétrica a ese ser, pues no es sencilla, sino dual (pues conozco lo que conozco, yo conozco el universo, añadiéndome, si quiero).

El hombre "esencializa" el universo: lo hace entrar en su propia esencia, al conocerlo (se puede ver en la etiqueta 06.01.00 Preguntas sobre la esencia humana).

Al universo esencializado por la mente, Polo lo llama "mundo".

Notemos la dualidad: no se trata de que el mundo exista sólo en la mente, en cuanto conocido, sino que el hombre dispone del universo gracias a su mente.

El mundo no es una réplica simétrica del universo, pues en ese caso, el mundo sería también un ser sencillo, fundamento. Y acabamos de decir otra cosa, concretamente, que el ser del mundo está conectado al hombre. El hombre se dualiza con el universo transformándolo en mundo.

Fuera del hombre, el universo es un ser sencillo, lo que en metafísica clásica se llama "fundamento". Gracias al hombre, sin embargo, el mundo es dual. Un universo al que se le ha añadido la persona humana.

El hombre no crea el universo con su mente, lo perfecciona, según la dualidad del ser del hombre, transformándolo en mundo.

Gracias a su mente, el hombre está en el universo no como un murciélago más, sino haciéndolo "mundo". Todo cambia en el universo cuando aparece el hombre, pues se le ha añadido una energía nueva, creadora de novedades.

Tal perfección, que Polo llama, insisto, "mundo", es del orden de la esencia humana. El hombre "dispone" del mundo.

Aquí conectamos con la cultura. Que es prolongación de la naturaleza (pero no de la naturaleza del universo, que es siempre sencilla, sino de la naturaleza que el hombre ha recibido de sus padres, que es dual al pertenecer a una persona, creada directamente por Dios). Y la naturaleza, al crecer en el hombre, deviene esencia humana, "vida" del hombre y de la mujer, don que se puede ofrecer).

Concluyamos: el universo no tiene réplica, la persona humana sí, por fuera es su esencia que ofrecerá a Dios cuando el año termine, y por dentro, al cantarle a Dios su canto, tan novedoso y más que los ángeles.

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¿Proviene el hombre del universo?

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El universo no es capaz de crear al hombre, ni de contenerlo.

El ser como fundamento (el universo) es sencillo, mientras que el hombre es dual.

El hombre no es una esencia mundana.
Sólo su cuerpo forma parte, también y hasta cierto punto, de la esencia del universo.


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¿De dónde viene el hombre?

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El hombre no proviene del universo físico.

Es creado directamente por Dios que lo inserta en el ser del universo, para que lo transforme en su "mundo"

Las criaturas del universo físico obedecen al despliegue de la naturaleza, en armonía tetracausal.

Sin embargo, la luz siempre encendida del inteligir proviene de una fuente extracósmica (la persona) ya que supone la capacidad de poder parar el movimiento, detener el tiempo físico y poder dar.

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Segunda circular del Congreso internacional : La teoría del conocimiento de Leonardo Polo, entre la tradición metafísica y la filosofía contemporánea. Pamplona 5 – 7 septembre 2016

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 La gnoseología que Polo desarrolla en su Teoría del conocimiento no está cerrada a una única tradición o corriente, sino que busca entrar en diálogo fructífero con todas ellas.

Con este Congreso se aspira a mostrar de qué modo puede desarrollarse tal diálogo con autores de gran calado en la historia de la filosofía como lo son Aristóteles, Tomás de Aquino, Hegel, Heidegger, etcétera.
Ponencias invitadas:
 Fernando Haya, El dictamen gnoseológico sobre la modernidad (IES Dos Hermanas, España)
Ignacio Falgueras, Lógos y légein en la teoría del conocimiento de Polo (Universidad de Málaga, España)
Juan A. García González, Lógos y noûs: el conocimiento del ser (Universidad de Málaga, España)
Urbano Ferrer, Los hábitos en el conocimiento: del saber hablar al conocer por principios (Universidad de Murcia, España)
Enrique Moros, Acto y acción cognoscitiva: Polo y el neoaristotelismo de la epistemología de las virtudes (Universidad de Navarra, España)
Juan José Sanguineti, Aspectos de la intencionalidad según Leonardo Polo (Pontificia Universidad de la Santa Cruz, Italia)
Genara Castillo, La unidad del saber: Aristóteles y Polo (Universidad de Piura, Perú)
José Ignacio Murillo, Intencionalidad, causalidad y finalidad (Universidad de Navarra, España)
Juan José Padial, Los niveles de la vida orgánica según Leonardo Polo (Universidad de Málaga, España)
Miguel García-Valdecasas, La dificultad inversa del axioma de la intencionalidad y el problema mente-cerebro (Universidad de Navarra, España)
Juan Fernando Sellés, Algunas indicaciones para proseguir la teoría del conocimiento poliana (Universidad de Navarra, España)
Claudia Vanney, Aportes del conocimiento matemático poliano al debate sobre el realismo científico (Universidad Austral, Argentina)
Para presentar una comunicación en el Congreso es necesario enviar un abstract o resumen de la comunicación antes del 1 de agosto al correo electrónico: congresopoloteocon@gmail.com. La extensión máxima es de 500 palabras y el formato del documento debe ser en .doc (MS Word). Junto al resumen deben incluirse los datos personales, título académico y centro de trabajo. Las comunicaciones deben tener una extensión reducida a 3500 palabras. El tiempo de exposición serán 15’. Tras el Congreso se evaluarán las posibilidades de publicación de las actas. En su caso, se pedirá el texto completo del trabajo sujeto a los criterios y dictámenes preceptivos para la publicación.
La opción de presentar comunicaciones comentadas finalmente no será realizada durante el Congreso. Sin embargo dicha posibilidad será tenida en cuenta en posteriores workshops acerca de la filosofía de Leonardo Polo.
Asistencia e Inscripción Existe la posibilidad de asistir al Congreso sin necesidad de presentar comunicación. En la página web del Congreso pueden encontrarse todos los datos necesarios para inscribirse, y otros detalles como el alojamiento, etcétera.
Excepto los ponentes invitados todos los participantes, con comunicación o sin ella, deben inscribirse a través de la plataforma habilitada en la página web: https://www.unav.edu/web/facultad-de-filosofia-y-letras/congresoleonardo-polo/inscripcion.

Estamos disponibles para cualquier información relativa al Congreso. Atentamente, Ángel Luis González Gonzalo Alonso Miguel Martí Rafael Reyna Juan Carlos González Comité Organizador Congreso Internacional La teoría del conocimiento de Leonardo Polo. Entre la tradición metafísica y la filosofía contemporánea congresopoloteocon@gmail.com

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¿Cómo se encuentra el universo en el hombre?

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El hombre es el ser que "dispone" del universo en calidad de esencia. Esencializándolo. Perfeccionándolo al perfeccionarse.

Lo que en el universo es un comienzo incesante, (esse o acto de ser del universo), la persona humana lo eleva al rango de manifestación libre, operosa, de su ser.

El ser del universo, que es sencillo, en el hombre es abierto dualmente, y deviene entonces esencia humana, lo llamaremos mundo.

El mundo del hombre es un disponer, un aportar, un iluminar, un manifestar, con contenido, con obras, trabajadas gracias al retraso que la materialidad del universo físico nos ofrece.

Podemos ser artistas, cantarle a la belleza, con nuestro modo de ser humano: somos espíritu "en el tiempo".

Ese tiempo alude también al tiempo físico, al universo. De ahí que la materia, que para algunos es considerada como impureza, sea en realidad una ganancia para el hombre pues, al retrasarse, tiene más tiempo para amar, cuidando o rescatando los detalles.

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¿En qué se distingue la esencia humana de la esencia del universo físico?

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La esencia humana es el autoperfeccionamiento de la naturaleza humana, naturaleza individuada en la materia (46 cromosomas) y  que cada persona humana recibe al ser creada.
Es autoperfeccionamiento porque depende de la libertad de cada quién.

La esencia del universo es el despliegue del ser del universo, según el orden establecido por el Creador.

No olvidemos que esencia indica perfección.

La perfección del universo físico reside en la causa final, en el orden en que persistentemente se despliega el plan de Dios, plan tetracausal. (Orden que incluye la indeterminación de la materia en tanto que potencia pura).



Sin embargo, la perfección (esencia) de cada persona humana reside en que su vida sea aceptada por Dios. Es un don libre de la persona a su Creador, que espera lo que bien podemos llamar Juicio: la aceptación.

Habrán notado  que la esencia del universo es una, mientras que hay tantas esencias humanas como personas. 

La persona coopera con Dios para que su vida (su esencia) sea un don agradable a Dios.

La esencia del hombre no está determinada. La esencia del universo sí, en tanto que es lo que es, por lo que su despliegue depende de las condiciones iniciales (que, incluyendo el azar, el hombre puede, además, modificar con su acción).

La esencia de cada persona crece libremente en la medida en que el hombre puede y quiere conducir su naturaleza, esencializándola.

Es así como la aventura de la vida (mi esencia) se convertirá en un don. ¿Querrás aceptarlo?





De esto habla Leonardo Polo en "La esencia humana" p. 71.
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¿Coexiste el hombre con el universo al margen del creador?

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No.

El co-ser que es el hombre no coexiste con el ser del universo físico al margen del Creador.

En primer lugar porque también el co-ser es creado y debe ser mantenido en el ser (que es co-ser en su caso) por el Ser.

La coexistencia del hombre con la existencia del universo es otra distinción interna a la unidad. Hablamos aquí de la unidad plena del Ser.

Es una coexistencia que unifica dos existentes creados.

Unificación que se realiza jerárquicamente: es la persona humana la que esencializa el universo haciéndolo su mundo (cada persona entra en la red a su manera, enriqueciéndola o empeorándola).

El superior eleva al inferior, incluyéndose él mismo en la plena unidad de la existencia, al abrirse hacia dentro, hacia Dios. El hombre sin Dios es un absurdo, pero el universo solo, sería un sinsentido aún mayor.








De esto habla Juan A. García González en Miscelánea poliana n. 43: "La unidad del ser y la coexistencia humana". 11 julio 2013. Jornadas castellanas tras el fallecimiento de Polo.

Para saber más de la coexistencia humana o co-ser, ir a la Etiqueta 5.5.1
Etiqueta 1.14.0……….……unidad

Etiqueta 9.1.1……………...esencializar.
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¿Qué existe más allá del orden del Universo?

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Más allá del orden del universo existe el orden del amor.

El origen del ordo amoris son las personas.

Lo más íntimo del hombre es la persona.

El abrirse de la intimidad implica que en el mundo aparece un nuevo orden que no existía antes en él.

La persona no se limita a incoar sus actos. No sólo los posee interesadamente, sino que (incluso superando el desinterés) la persona añade y se añade, otorga operosamente.

Este nuevo orden se puede designar con la expresión agustiniana ordo amoris


La persona está más allá del tener, es más que ser feliz. Es, digámoslo así, cantar




Glosa a Leonardo Polo. Tener y Dar. En "Sobre la existencia cristiana" p. 131.2

¿Qué es esencializar?

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Esencializar es, para el hombre, incorporar a la propia vida. Con otras palabras: hacer crecer su esencia añadiéndole nuevas dimensiones.
Es, en definitiva, el crecimiento de la persona humana.

El hombre esencializa (se autoperfecciona) de acuerdo con su tipo.

La naturaleza humana es esencializada por Dios (elevada a ser esencia humana), en el momento de la creación de cada persona: ya no es una sencilla naturaleza física sino la naturaleza (esencia) de una persona humana concreta.

Libremente, la persona ira autoperfeccionándose, en la medida en que incorpora, creciendo, añadiendo y añadiéndose, el cántico que le corresponde

Cada hombre se autodetermina, se va esencializando, va creciendo, según lo que libremente "dispone" a partir de su tipo.


Para saber más sobre:
el tipo…………………etiqueta 6.1.0 especies y tipos.
el esencializar….  etiqueta 9.1.1
el crecimiento….  etiqueta 8.2.0

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¿Estamos en deuda con Angel Luis González?

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Ciertamente.
Los polianos tenemos una gran deuda con el profesor Angel Luis González, pues es el que más ha impulsado trabajos sobre el pensamiento de don Leonardo, organizado simposios, la revista Studia Poliana y un largo etcétera.
Véase como ejemplo lo que escribe en el Prólogo, muy ameno, al libro de Polo "Nietzsche como pensador de dualidades".
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Angel Luis González. In Memoriam Por Juan José Padial

Hace unas horas me comunicaron el fallecimiento de un gran amigo, un gran maestro, un gran filósofo, y sobre todo un grandísimo hombre: Ángel Luis González.
Angel Luis nació en una familia en la que la filosofía estaba bien arraigada. Con frecuencia solía hablar de su padre: Ángel González Álvarez, celebre catedrático de filosofía de la Universidad Complutense, y que contribuyó a la filosofía española con un excelente Manual de Metafísica, en dos volúmenes.
Hijo de filósofo, hermanos de filósofos, y formador de filósofos. Parece que este era un elemento en el que se movía y respiraba francamente muy bien. Por sus manos pasamos cientos de personas buscando consejo, bien para iniciar nuestra investigación, bien para proseguirla. No en vano dirigió 67 tesis doctorales. Siempre había un consejo prudente, acertado, que intentaba hacerse cargo de la situación y hacer justicia en todos los flancos. Eramos muchos, los que ya entrados en años, seguíamos confiando en su recto parecer, su sabio consejo, y su lealtad que sabía cuidarnos.
Ahora que una inteligencia como la suya, que era un ámbito en el que muchos nos recomponíamos cuando estábamos desbordados por la vida, ya no está entre nosotros, somos muchos los que -una vez más- estamos vencidos, pero ahora porque no lo encontramos y no contaremos más con su consejo.
En cualquier caso, el profesor Ángel Luis González fue el primer catedrático de Metafísica de la Universidad de Málaga. Estuvo poco en mi Universidad, apenas un año: 1983. Pronto pidió la excendencia para gastarse trabajando y cuidando personas en Navarra.
Entre sus méritos profesionales, me parece que los más granados están en haber contribuido con brío a la investigación en Nicolás de Cusa y en Leibniz. Haber impulsado los estudios sobre Leonardo Polo. Sin él, no habrían sido posibles muchas cosas de las que se han hecho en las últimas décadas, y en haber creado y mantenido dos de las colecciones de filosofía más importante del mundo Iberoamericano: las colecciones filósoficas de la editorial EUNSA.
No quiero dejar este post sin recomendar uno de sus escritos más personales y más cargados de consecuencias antropológicas: la lección inaugural del curso 2013-14, que tituló Persona, don, libertad.

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¿Qué distinciones ayudan a entender la "animación" del cuerpo humano?

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Conviene señalar dos distinciones que ayudan a entender la "animación" del cuerpo humano:

a) la distinción entre viviente y vida;

b) la distinción entre vida recibida de los padres y vida añadida por cada persona.

a) Veamos la primera distinción entre viviente y vida:
El viviente es el acto de ser personal humano, que Dios crea directamente, libre, inteligente y amoroso.
La vida es el esencia de cada hombre.

La vida depende del viviente, es manifestación del viviente, porque el acto de ser no se agota en el vivir (es además).

El acto de ser es creado personalmente por Dios y activa la naturaleza humana, esencializándola.

No se trata de que el acto de ser actúe sobre una naturaleza humana preexistente. Una naturaleza física deviene humana cuando Dios crea la persona, encarnada en esa naturaleza concreta.



b) Por eso es oportuno ver ahora la segunda distinción:
La vida recibida de los padres es una naturaleza física (materia+ forma sutancial+causa eficiente intrínseca).
Es una célula viva, la primera, que deviene "humana", cuando es apta para ser "animada". Es ése el momento de la creación de una nueva persona. El momento de la concepción.

La vida añadida es lo que aporta el nuevo acto de ser creado que convierte en esencia "humana" lo que era una sencilla naturaleza física.
A partir de ahí, la persona, el acto de ser personal, la libertad, se va abriendo paso, esencializando cada vez más, haciendo crecer lo que será el don de la persona o su manifestación libre. Autoperfeccionándose.
No olviden ustedes que "esencia" denota o designa perfección.

Las facultades naturales se van "hiperformalizando", es decir, mejorando.
Por ejemplo, la imaginación, de entrada, naturalmente, es como la imaginación de un perro.
Las facultades animales son principios, pero principios que tienen un límite de crecimiento, pues su base es orgánica. Son principios en cierto modo fijos.
Polo habla de "hiperformalización", señalando así que las facultades de la naturaleza humana no sólo son un desarrollo de las condiciones iniciales, sino que superan esas condiciones.
Nuestra imaginación cerebral puede ser así manifestación de una sinfonía musical, con novedades insospechadas. Es así como la naturaleza deviene virtuosa, al ser el instrumento del "disponer" (esencia humana es disponer) del viviente.

El hombre supera su naturaleza inicial, va más allá de ella, la esencializa, convirtiéndola en respuesta amorosa a su Creador amoroso.
Y como siempre sobra, su crecimiento es irrestricto.










De esto habla Antonio Alonso en su tesis doctoral en la PUSC 2010, "Libertad y hermenéutica cristiana en la filosofía de Leonardo Polo", p.165 y nota 274.


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¿Qué quiere decir "esencializar" el cuerpo humano?

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Esencializar el cuerpo humano significa hacerlo crecer, no físicamente sino trascendentalmente, haciéndolo apto para manifestar quiénes somos y lo que queremos y amamos.

Esencia indica perfección.

La esencia humana es el autoperfeccionamiento que la persona otorga a la naturaleza humana en la que subsiste.

El cuerpo humano es esencializado cuando se perfecciona su capacidad de ser instrumento del "disponer".

Gracias al cuerpo estamos situados y en contacto con el universo físico y podemos "disponer" de más o menos conocimientos y otorgar más o menos amor.

Nuestros cuerpos "gloriosos" nos permitirán jugar y cantar eternamente, poniéndonos en contacto, libremente, con las demás personas humanas resucitadas.

Esencializar el cuerpo humano es así conseguir un mejor puesto en el banquete de bodas. Vemos más, gustamos más y cantaremos, eternamente, mejor.

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¿Qué aporta el acto de ser personal a la naturaleza humana?

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Más novedad. El acto de ser personal aporta a la naturaleza humana más novedad.

El acto de ser personal es libre, inteligente y amoroso, trascendentalmente (según los trascendentales personales descubiertos por Polo). Así lo crea Dios.

Y por eso, al activar (al hacer crecer o esencializar más aún) la naturaleza humana (cuerpo animado ya desde el inicio por un alma, que depende novedosamente del acto de ser personal) la hiperformaliza, le da algo que ella misma no se puede dar (la novedad de la libertad radical).

Comprendemos así que aunque nuestros padres nos den la genética, no somos su prolongación, ya que cada persona (creada directamente por Dios), aporta su novedad.

Llamamos esencia humana precisamente a la manifestación de la novedad del acto de ser personal.






De esto habla Antonio Alonso en su tesis doctoral en la PUSC 2010, "Libertad y hermenéutica cristiana en la filosofía de Leonardo Polo", p. 166.3


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¿Coexiste el hombre con el universo al margen del creador?

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No.

El co-ser que es el hombre no coexiste con el ser del universo físico al margen del Creador.

En primer lugar porque también el co-ser es creado y debe ser mantenido en el ser (que es co-ser en su caso) por el Ser.

La coexistencia del hombre con la existencia del universo es otra distinción interna a la unidad. Hablamos aquí de la unidad plena del Ser.

Es una coexistencia que unifica dos existentes creados.

Unificación que se realiza jerárquicamente: es la persona humana la que esencializa el universo haciéndolo su mundo (cada persona entra en la red a su manera, enriqueciéndola o empeorándola).

El superior eleva al inferior, incluyéndose él mismo en la plena unidad de la existencia, al abrirse hacia dentro, hacia Dios. El hombre sin Dios es un absurdo, pero el universo solo, sería un sinsentido aún mayor.






De esto habla Juan A. García González en Miscelánea poliana n. 43: "La unidad del ser y la coexistencia humana". 11 julio 2013. Jornadas castellanas tras el fallecimiento de Polo.

Para saber más de la coexistencia humana o co-ser, ir a la Etiqueta 5.5.1
Etiqueta 1.14.0……….……unidad

Etiqueta 9.1.1……………...esencializar.
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¿Cuál es el sentido del obrar humano?

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El sentido del obrar humano es constituir el don que su "amar personal", solo, es incapaz de aportar.

Recordemos que el "amar personal" es uno de los cuatro radicales de la persona humana, por lo tanto se convierte trascendentalmente con la persona.

Pues bien, la persona sabe de su Creador, pero no sabe lo que su Creador espera de ella.

Y lo que espera se refiere a otras personas.

Pongamos un ejemplo: Dios espera de ti que me ayudes (porque me quiere). Entonces tú, te pones a escribirme una carta.

¿Comprenden ustedes?

La carta es tu obra, tu don, que Dios aceptará porque le agrada que me ayudes.

El obrar humano tiene así un sentido donal.

Ofrecemos dones a Dios con los regalos al prójimo. Sirviendo. Trabajando (porque los regalos no llueven del cielo)








Glosa a Juan A. García González: Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 349.2
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¿Cuál es para la filosofía clásica el principio próximo del operar humano?

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La filosofía clásica refiere el operar humano a un principio próximo, la facultad.

La operación es el acto de la facultad.

El principio remoto es el alma.

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¿Cómo se aclara el actuar humano?

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El actuar humano se aclara teniendo en cuenta la libertad.

La historia humana no es la historia de la naturaleza.
Pensar que la sociedad acontece como los procesos naturales enturbia la comprensión de la acción.

Hay un factor extraordinariamente importante, la libertad humana, que no siempre se ejerce de la misma manera, ni con la misma intensidad.

La persona humana "dispone" libremente, no está determinada.

La libertad, el poder moverse dentro de la máxima amplitud, disponiendo, incide en los procesos, sin ser consecuencia de ninguno de ellos.

La acción humana nace en el interior de cada hombre. El corazón, la persona, tiene sus razones.









De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 24.1

Para saber más ver las Etiquetas :
Ética…………………………….9.0.0
Sociología………………………9.13.0

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¿Es importante la ética para la vida humana?

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Lo es tanto que sin ética no habría vida "humana".

Un animal puede vivir sin ética, le basta dejarse llevar por el instinto.
Lo que un pájaro hace, o un cuervo o una golondrina, propiamente no debe llamarse acción. No introduce ninguna novedad en el universo. Su movimiento es como el del viento o el de los ríos.

Comparado con un hombre, un animal es un ser inerte; el hombre es un ser muchísimo más vivo y está llamado a la acción; su vida no le está simplemente dada, sino que la tiene que encauzar activamente (eso es la ética); de lo contrario se extingue.

Comparada la actividad humana con la de un animal, se da uno cuenta de que el animal obedece siempre la ley del mínimo esfuerzo. Por ejemplo, un león no se levanta más que para comer. Y si no, está tumbado y no hace más; se levanta para comer y beber o para procrear, y el resto del tiempo ¿qué hace?, nada, porque, en rigor, el león no "hace" nada.
El único que hace algo es el hombre.

La ética tiene que ver directamente con la vida humana, es decir, con la actividad humana. El hombre debe actuar para vivir.

Si no se entiende el profundo valor vital de la ética, se pensará que si las leyes éticas no se respetan o se descartan, no pasa nada. Pero sí que pasa.







De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 42.2

Para saber más:
sobre la vida humana, ver etiqueta 6.1.0 vida humana
sobre la ética, ver etiqueta 9.0.0

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¿Es la acción humana novedad?

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Sí, la acción humana es novedad porque la acción humana se elige a sí misma, es libre.

Somos capaces de abrir futuros, de abrir líneas de tiempo que van más allá de la probabilidad física.

Lo que pueda pasar o no pasar está en nuestras manos. Si ponemos una decisión, tendrá lugar una serie de acontecimientos, y si no, no.

Por eso al actuar "nos hacemos" buenos o malos. No somos buenos o malos como una manzana, que es buena o mala sin hacer nada, sino en cuanto que nos hacemos a nosotros mismos buenos o malos al tomar decisiones buenas o malas.

La bondad o maldad moral tiene que ver, pues, con la libertad.

Hay una norma moral, no física, que puedo conculcar; hay un bien que puedo abrir, si quiero; y hay una virtud, amor, que adquiero al elegir, libremente, el bien.

Para Ti.









De esto habla Polo en "Ética". Hacia una versión moderna de los temas clásicos. 2ª edición. Unión Editorial. p. 65.3-4


Para saber más:
sobre la norma moral, ver la etiqueta 9.1.4
sobre la conciencia moral, ver la etiqueta 9.6.0

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