¿Es lo mismo ser que ente?

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Para Carmen Gracián.

El comienzo de la filosofía es la admiración.

Ante el firmamento estrellado caemos en la filosofía. Caemos en la cuenta de que existe lo firme, lo estable, lo que no pasa.

Acabas de descubrir el ser.

Quizá, Carmen, lo quieres llamar "ente", porque el ente es lo que es. Más tarde te darás cuenta de que decir "ente" es decir muy poco.

No vamos a pasarnos la vida coleccionando entes, analizándolos, buscando sus causas y principios. La filosofía no es tan aburrida.

Además, el filósofo descubre muy pronto que él es capaz de admirar el firmamento. Que hay algo en él que se corresponde con lo estable : la mente (el nous).

Mi mente no es sólo ente, sino que se añade al ente.
Acabas de entender lo que es la persona.

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¿Existe el ser? 1.1.0

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Aunque parezca un trabalenguas, podemos decir :

El ser personal "insiste". Existe insistiendo.

El ser del universo "persiste". Existe persistiendo.

La esencia de la persona humana "consiste". Existe creciendo, si quiere.

El universo como esencia "existe".  Existe desplegándose.

Tenemos así una distinción trascendental para Polo :
el "ser" personal es distinto del "ser" del universo ;
y la "esencia" de la persona humana es distinta de la "esencia" del universo.

Detengámonos en el "consistir".
La consistencia es lo propio de las ideas. La verdad no se deja sumir por el tiempo, es eterna, no cambia.
La verdad no es tiempo ni espacio, sino justamente el con-sistir, la unión consigo, aquello que no tiene nada que ver con el pasar ni con la distancia (Polo, Introducción a la filosofía, p.34, 2). Lo verdadero es siempre igual a sí mismo, no se desgata con el tiempo, ni cambia de sitio.

Pues bien, el hombre tiene algo en él, capaz de verdad. En el hombre hay algo constante, consistente, algo que puede estar en el tiempo, pero que en sí mismo no es temporal. Hay algo en el hombre que, estando en el tiempo, no es temporal. El alma humana es ante todo lo que permite al hombre una correspondencia con la verdad. El hombre tiene mente, noús.

Por eso decimos que la esencia de la persona humana "consiste", crece formando ideas, poseyendo la verdad.

La verdad se desvela en su alma, no cae en el olvido.

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Me pregunta Rafa Monterde cuándo nos topamos con el ser

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Cher Rafa,


El ser se dice de muchas maneras:


Ser Idéntico, el Creador.


Seres inidénticos,  las criaturas:ser personal humano y ser del universo.


Caemos en la filosofía, al admirar el cielo estrellado.
Gracias al firmamento podemos advertir el ser "sencillo" del universo.


Polo propone como método, abandonar el límite mental. Al excluirlo (1ª dimensión del abandono) advertimos el ser del universo.

Y al darnos cuenta de que no cambia, de que está fuera del tiempo, sabemos que hay algo en nosotros que también está fuera del tiempo.
Somos capaces de verdad.


Al desaferrarnos del límite (3ª dimensión del método del abandono) alcanzamos nuestro ser personal. Que no es sencillo, sino dual, abierto por dentro.


¿Nos topamos con la verdad?
No
La verdad no está en el ser, sino en el acto de conocer. No hay verdad sin cognoscente.
No es el ser de la cosa el que suscita la verdad.
Es el ser de la persona (cognoscente) quien ilumina la realidad, poseyendo intencionalmente, aspectualmente, objetivamente, alguna dimensión de la realidad de la cosa.
La verdad de la cosa no está en la cosa, sino en el cognoscente. La verdad de la cosa es la intencionalidad.


Nunca nos "topamos" con el ser.
Siempre podemos pensar más. Siempre podemos conocer mejor la cosa.


Ahora bien, hacia dentro, alcanzamos nuestro ser personal como pura transparencia.
¿Quiénes somos?
Nuestro ser personal aparece como un "encargo" (es el cuento de Caperucita, que debe llevarle el cesto a la abuelita).
El desvelamiento de nuestro ser personal es la verdad personal. Nuestro destino. Se vive como enamoramiento. Como un destinarse.


Esperando el encuentro definitivo.
Que es más que toparse, abrazarse.

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¿Qué es propiamente la luz?

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La luz es el conocimiento.

La luz física es una analogía de la luz intelectual.

La luz intelectual es lo que "propiamente" es luz.

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¿Qué es iluminar?

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Iluminar es poseer intencionalmente la realidad.

No poseerla qua realidad, en cuanto que es realidad, sino intentionaliter.

(Recordemos que "real" es lo que está fuera de la mente")

Es una relación de semejanza.
No simétrica, pues no se trata de comparar con la realidad.
Ni trascendental, porque se conoce lo que se conoce y no más.

La voluntad si que tiende trascendentalmente a la realidad, pues es intención de otro. Queremos siempre más otro. Por eso la voluntad es curva. No se satisface con lo que posee.

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¿Qué significa iluminar la realidad?

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Uno de los cuatro radicales personales descubiertos por Polo es el "Inteligir personal" (Intellectus ut actus).
La persona se "convierte" con su Inteligir.

Ser persona es pues, también, conocer.
Conocer es "ser luz". Sin metáfora.

No es que el conocer sea como la luz, sino que la luz física es como el conocer.

Al conocer "iluminamos" la realidad. Nuestra inteligencia (Intellectus ut potentia) pasa de potencia a acto, poseyendo intencionalmente la realidad.
Ese pasar de potencia a acto es un iluminar.

No sólo pasa la inteligencia de potencia a acto, también pasa de potencia a acto el inteligible, que en la realidad está en potencia y pasa a ser conocido, en acto.

Pero nuestra luz es plural.
La mujer o el hombre inteligente tienen muchas luces. No sólo luces iluminantes, que actualizan nuestro pensar. Las luces están jerarquizadas.

Hay luces que encuentran su tema, iluminando : las operaciones (por ejemplo, conocer un okapi).

Hay luces que encuentran su tema, además de iluminar, suscitando (por ejemplo: el okapi es un animal que sólo vive en el Congo). Aquí la realidad, al mismo tiempo que es iluminada, se enriquece con un nuevo conocimiento, suscitado por un nuevo acto, el razonamiento.

Hay luces que encuentran su tema sin más (por ejemplo, si comprendo que  el okapi es criatura de Dios para regalo del congolés), se me desvela "Dios", gracias a la luz que es el hábito de los primeros principios; o accedo al  "sentido de mi vida" gracias a la luz que es el hábito de sindéresis. Y eso, al mismo tiempo que los actos inferiores de mi inteligencia iluminan la realidad del okapi.

Y finalmente hay una luz que siempre busca. Es el Inteligir personal, solidario o transparente con el hábito de sabiduría. (Al mismo tiempo que descubro el okapi, "busco" agradecido las novedades que Dios tiene preparadas).

Uno no se cansa. Pues somos personas.

En definitiva, la persona, iluminando la realidad, puede conocerse y conocer a Dios.
Añade novedad a la realidad.

Para saber más sobre:

el inteligir personal, ver arriba del blog la página "el Inteligir humano"

Etiqueta 2.4.0………….. Objeto y presencia mental
Etiqueta 5.5.2………….. Intelecto personal
Etiqueta 2.14 ………….. Sabiduría
Etiqueta 6.2.0…………….el yo y la sindéresis
Etiqueta 6.2.1 ……………Inteligencia
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¿Un espíritu, es una cosa?

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No.
Una cosa es real por su acto de ser, que es un acto de ser "sencillo".

Un espíritu es real de modo distinto.
Su acto de ser no es sencillo.
Su acto de ser se convierte con su acto de conocer y, libremente, con su acto de amar.

La sustancia material (una "cosa") no ejerce jamás el conocimiento.
Si los animales pueden conocer sensiblemente es porque poseen facultades inmateriales (en soporte material).

El actus essendi y el actus cognoscendi son distintos, aunque Dios los confiera a la criatura en estricta propiedad privada, en su raíz.

La cosa no tiene nada que ver con el conocer.
El conocer es inmaterial, también en los animales.

En los espíritus, el conocer se convierte con el ser, pero siendo siempre distintos.

De ahí que los filósofos que parten de la idea de "sujeto", tengan tantas dificultades para comprender lo que es el conocimiento. La unidad que piensan es prematura e ignora la distinción.

Una cosa no es un acto de conocer, salvo que su ser sea un acto de conocer (al convertirse el uno en el otro), como es el caso de la persona; pero entonces no es una "cosa".

De esto habla Lluís Pifarré en su libro "Entender a Leonardo Polo", p. 61.3

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¿A qué llamamos "transparencia"?

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Llamamos transparencia a la "solidaridad" entre las dimensiones metódica y temática del Intelecto personal.

(quizá necesiten ustedes echar un vistazo a la etiqueta 2.11 método-tema).

El tema de la sabiduría es conocerse. Conocer que nuestro ser es inagotable.

Pues bien, sólo desde la insaturabilidad de su buscarse, transparece el siempre más del además que somos.

Cuando soy fuente (y ésa es la sabiduría) sé que soy fuente (además).

Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 350.4

Para saber más:
Sobre la transparencia : ...............Etiqueta 5.4.4


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¿Cómo aclarar la noción de "intensidad"?

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La persona humana está abierta por dentro, es intimidad. Y Dios es más íntimo aún.

La interioridad del Origen no acaba nunca.
La persona humana, libertad trascendental, es inclusión atópica en el ámbito de la máxima amplitud, Dios.

Somos íntimos a Dios y Dios es íntimo a nosotros.

Nuestra intimidad es una interioridad infinitamente "intensa"

La intensidad del Origen es inabarcable, es decir, máximamente amplia.

El "tema" del Intelecto personal humano (intellectus ut co-actus) es precisamente esa máxima amplitud.
En atención a ello Polo sostiene que el carácter de "además" que caracteriza a la persona, se incluye atópicamente en el ámbito de la máxima amplitud (que es una de sus definciones de la libertad trascendental).

¿Quién soy? La respuesta no acaba nunca, pues soy "además". Mi identidad se correspone con la infinitud de mi Origen.

El carácter de "además" se distingue de la Identidad (Dios) y es creado. El hombre no añade nada a Dios (Dios y la criatura no son un todo).

Sin embargo, la interioridad de la Identidad, es decir, Dios dentro de mí, no anula mi identidad. Dios me crea dentro de sí y habita dentro de mí creándome como "además", si quiero. Como soy libre, puedo tarir la fuente y cosificarme.

Pero también puedo, libremente, dar gloria a Dios, pues mi ser es, por dentro, infinitamente "intenso".


De esto se habla en Antropología trascendental. I. La persona humana. p.194, nota 58

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¿Tiene razón Fabro cuando habla del acto de ser como acto intensivo?

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El intento de Fabro es correcto desde la metafísica.
Fabro quiere pensar la unidad del acto  de ser.
Cada ser, diría, está limitado por su esencia. Es más o menos intenso según el despliegue de sus potencialidades.
La intensidad es como cierta concentración o adensamiento: hay más ser.

Pero un acto que se concentra en sí mismo ahí se queda.

El ser del hombre no se queda.

Desde la antropología poliana se comprende que el acto de ser personal está abierto por dentro, es "además", coexistencia inagotable.

Su intensidad no se detiene, es transparencia sin límite. Lo intensivo (es decir, lo más o menos intenso) no es el ser, sino la esencia humana, es decir, su manifestación.

El ser personal es máximamente intenso, pues no se acaba. Es inagotable.


Polo habla de esto en Presente y futuro del hombre. p. 203.3

Para saber más:
Sobre el acto de ser personal : …...Etiqueta 5.0.0
Sobre el además :……………………….. Etiqueta 5.5.0
Sobre el Co-existir personal :…….. Etiqueta 5.5.1
Sobre el carácter de además: ……..Etiqueta 5.4.0

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¿Es el acto de ser humano intensivo?

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No, porque su intensidad es máxima, sin fin, inagotable.

Lo que es intensivo es el crecimiento de la esencia humana.
El hombre puede crecer irrestrictamente y se manifiesta, más o menos, libremente.

La infinitud de la intensidad se debe a a lo más íntimo de nuestra intimidad.
El "además" está abierto por dentro, y más allá de su más allá, habita Dios.

¿Apoya Inciarte la noción de acto de ser intensivo?

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Alejandro Llano en el tomo segundo de su biografía "Segunda navegación" p. 337, deja constancia de cómo Fernando Inciarte prestó atención a la noción neoescolástica de "participación".

Observó que los entes, más que participar del Ser, participan cada uno de "su" propio ser.

Se confirma así, a mi parecer, la convicción de que los actos de ser son "distintos". 

El acto de ser personal, la persona, es la máxima intensidad, en cuanto que inagotable.
La que es intensiva es la esencia.

Pienso que habría que revisar la noción neoescolástica de participación "trascendental" que no "separa" suficientemente la persona humana de Dios.

Para saber más sobre la "separación" ver Etiqueta 1.5.3.
También se puede consultar la Etiqueta 1.5.0 que trata de la "distinción".

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¿Qué es la "intensidad" del acto de ser?

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La "intensidad" del acto de ser es su inagotabilidad.

Polo habla de esto en Presente y futuro del hombre. p. 203.3

Para saber más:
Sobre el acto de ser personal : …...Etiqueta 5.0.0
Sobre el además :……………………….. Etiqueta 5.5.0
Sobre el Co-existir personal :…….. Etiqueta 5.5.1
Sobre el carácter de además: ……..Etiqueta 5.4.0
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¿Cuáles son los 4 axiomas centrales con los que Leonardo Polo formula la teoría del conocimiento?

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A. Axioma de la operación: El conocimiento es siempre activo.

B. Axioma de la distinción: Las distintas operaciones son jerárquicas.

C. Axioma de la unificación: Las operaciones no son provisionales, pues las condiciones formales de un nivel no son sustituibles por las de otro nivel.

D. Axioma de la culminación: La inteligencia es operativamente infinita.

De esto habla Lluís Pifarré en su libro "Entender a Leonardo Polo", p. 13

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¿Cuáles son los 4 axiomas laterales que acompañan correlativamente a los axiomas centrales?

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Axioma lateral E: no hay objeto conocido sin operación y viceversa.

Axioma lateral F: el objeto conocido es siempre intencional.

Axioma lateral G: el objeto es una forma, si en la facultad le precede una especie.

Axioma lateral H: la inteligencia es siempre proseguible.

De esto habla Lluís Pifarré en su libro "Entender a Leonardo Polo", p. 14

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¿A qué llama Polo "axioma de la conmensuración"

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A la connmensuración entre operación y objeto.

Cada operación de conocer se conmensura con su objeto.

El acto de pensar, la operación de conocer, es acto actual, se agota o se detiene en la presencia mental.

Cada operación de conocer es bastante.
Y ese bastar es límite.

El ser humano, sin embargo, está más allá de la actualidad, es además.
Soy además de pensar. Estoy más allá de mi pensamiento.

El acto de pensar es "actual", es presencia mental, justamente porque es bastante para el objeto, y el objeto es pastante para el acto de pensar. Es lo que llama Polo "axioma de la conmensuración".

El acto de conocer se conmensura con el objeto.
El objeto se conmensura con la operación.

Este bastar es el límite mental.

En cambio, el ser del hombre no se conmensura con objeto.
Es "además".

Polo habla de esto en Presente y futuro del hombre. p.199.3 y 4

Para saber más:
Sobre el objeto:……………………….…….Etiqueta 2.4.0
Sobre la actualidad:……………………...Etiqueta 2.4.1
Sobre el acto de ser personal : …...Etiqueta 5.0.0
Sobre el además :……………………..… Etiqueta 5.5.0
Sobre el Co-existir personal :……... Etiqueta 5.5.1
Sobre el carácter de además: …..….Etiqueta 5.4.0

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¿El conocimiento es sustancia o accidente?

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Ni lo uno ni lo otro.
Sustancia y accidente son categorías físicas.
El conocimiento no es físico.

La sustancia material es el término de una generación y existe mientras no se corrompe, en cambio, el conocimiento ni se genera ni se corrompe, no tiene nada que ver con los movimientos transitivos.

El conocimiento es inmaterial.

De esto habla Lluís Pifarré en su libro "Entender a Leonardo Polo", p. 61

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¿Por qué dice Polo que la persona es transparencia?

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La transparencia de la que hablamos no se confunde con la diafanidad del cristal, que es asunto físico. Lo diáfano es más bien pasivo respecto de la luz que lo atraviesa.

La persona es transparencia en otro sentido, que no es físico. Es transparencia en el sentido que es la luz intelectual por dentro.

La luz intelectual tiene un dentro que es también luz.

Para entenderlo, tenemos que sabernos manejar en la antropología poliana.
Lo más íntimo o más interior que nuestra intimidad es Dios, el Origen. Somos creados por Dios, siendo luz, como Dios es Luz.

La luz que somos (Inteligir personal) es uno de los cuatro radicales personales (Co-ser, Libertad, Inteligir y Amar).

Pues bien, el Inteligir personal es interior a los tres hábitos innatos (sindéresis, hábito de los primeros principios y sabiduría). El Inteligir personal es más íntimo que esos tres hábitos.

La persona es un dentro de la luz. Que se traduce por "el Inteligir es un dentro de la Sabiduría y de los otros dos hábitos innatos).
A su vez la persona tiene un más adentro que es Luz (Dios).

El Inteligir personal (Intellectus ut co-actus) es intimidad que acompaña siempre a lo iluminado o suscitado desde dentro (desde los hábitos innatos).

Además, y nunca mejor dicho "además", entendemos gracias a la Luz del Verbo, que es más interior a nosotros que nosotros mismos. 

Y nuestra sabiduría es el entender (por dentro) que entendemos desde dentro, en la Luz del Verbo que está más adentro.
"Entender por dentro" : ese dentro que es la sabiduría, es interior a las operaciones cognoscitivas esenciales.
"Entendemos desde dentro" : desde el Inteligir persoanl.
"En la Luz del Verbo" : trancendentalmente.

Transparencia equivale a co-acto, es decir, intimidad.

Somos íntimos de Dios porque Dios es nuestro Íntimo.

De esto habla Polo en Antropología trascendental. Tomo I. p.197.2

Para saber más:
Sobre la sabiduría:…………………..Etiqueta 2.14
Sobre el Intelecto personal:….. Etiqueta 5.5.2
Sobre el además: ……………………Etiquetas 5.4.0 y 5.5.0
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¿Modifica Polo la noción tradicional del intelecto como luz?

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Sí.

La filosofía tradicional mantiene que el intelecto es luz que procede de un foco divino.

Polo sostiene que la noción de foco no es atribuible al intelecto divino, como si Dios fuera un punto del que arranca una "difusión".

La propuesta de Polo sienta la solidaridad del hábito de sabiduría con el intelecto personal.

La luz del intelecto personal es "interior" a la luz de la sabiduría (la luz es "además" luz).
No es luz iluminante, sino luz transparente.

Vemos no sólo porque Dios nos da la luz de la inteligencia, que ilumina como un foco la realidad, sino que esa luz tiene una luz interior, una "vida" interior.
Esta noción de "luz además luz" es superior a la noción de foco.

Y como esa solidaridad es creada, debe admitirse que Dios no puede ser menos.
Si el Inteligir personal creado no es focal, menos aún lo será el divino.
Decir que Dios es foco apunta a su Identidad, pero deja de lado que esa Identidad es Originaria, no es sólo un punto de arranque.
Dios es "Vida" eterna.

Debemos hacer un esfuerzo para comprender que Acto Puro no es acto "solitario", sino Co-Acto.

Para saber más sobre la luz ver Etiqueta 2.0.3 "luz".

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¿Cómo distinguir entre esencia y acto de ser?

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La esencia no existe realmente sin el acto de ser.
Es, con el acto de ser, como la esencia existe, y es acabada.
El acto de ser la comienza y la acaba, la hace perfecta.

Esencia y acto de ser se distinguen realmente.
Pero no se distinguen como una cosa y otra cosa, o como una persona y otra persona.
Tampoco es una distinción de razón, sino real, como la inteligencia se distingue realmente del alma.

Distinción real no quiere decir que la esencia pueda existir sola. Existe, es acabada, por el acto de ser.

En el universo físico hay sustancias, hay naturalezas, pero no están “acabadas”.
Esencia indica perfección.
Ni las sustancias y naturalezas físicas están acabadas. El acabamiento del universo físico es la unidad del orden de las cuatro causas, que se consigue gracias a la persistencia del acto de ser del universo.

No sucede lo mismo con la persona humana.
La distinción entre esencia humana y acto de ser personal no es la misma que la distinción entre la esencia del universo físico (tetracausalidad) y el acto de ser del universo (persistencia)



Veamos primero uno de los miembros de la distinción : la esencia humana.

La esencia humana es la perfección o acabamiento de la naturaleza humana, pero la naturaleza humana no es una "naturaleza" del universo físico.
La naturaleza humana es cuerpo + espíritu, es a la vez cósmica y extracósmica. Y el alma humana es el horizonte entre el universo y el espíritu.
La naturaleza humana es cuerpo y alma.
Del lado del cuerpo es vida recibida de los padres.
Del lado del alma es vida añadida por la persona humana.
El alma crece, su acabamiento es la esencia (que indica, repito, perfección).
El don que es la vida de cada persona humana, su esencia,  se “acaba” con la muerte y la persona ofrece a Dios su don.
El don no existe solo, es don porque el acto de ser personal lo ofrece a su Creador.

Veamos ahora el otro miembro de la distinción : el acto de ser personal humano.
El acto de ser personal no es “persistir” como el acto de ser del universo.
El acto de ser personal es “además”.
De un lado porque “sobra” y perfecciona la esencia. Y de otro lado porque es “adverbio” de Dios.

La antropología poliana propone cuatro trascendentales personales que constituyen el carácter de “además”.

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¿Qué es la separación?

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Separación es la distinción de lo que existe.

Es claro que los seres creados se distinguen realmente unos de otros. Están separados entre sí y separados de Dios. Dependen de Dios.

El gran Misterio de Dios es que en su intimidad hay distinción sin separación.

A nosotros nos interesa profundizar en el conocimiento de la separación o distinción de las criaturas.

Los clásicos hablaban de una separación de las sustancias.

Y descubren también que el intelecto personal se separa con una separación que es distinta de la separación de la sustancia.

Así, el intelecto personal, que es mejor llamarlo inteligir personal,  es separado de su tema.

Reservo el término "alejamiento" para designar la independencia, la separación culpable, el error peculiar de la libertad que no quiere depender de Dios, buscando su autorrealización. Lo que en moral se llama pecado.

El 30 de junio 2010 celebramos en Kinshasa los 50 años de independencia. Hay un dicho congolés que dice: "los belgas se fueron dejándonos en la más completa independencia".
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¿Es la "sustancia" lo más separado?

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Según Aristóteles lo real, el ente en sentido primario es lo separado, al no estar mezclado con otro. Así entendido, el ente es la sustancia, que es, antes que nada lo separado.

La característica más neta de la sustancia no es ser en sí, sino, no ser en otro. Sustancia significa realidad separada.

Aristóteles dice también que el intelecto es separado. De ahí, algunos han deducido que si está separado, el intelecto tiene que ser sustancia, como es el caso de la concepción del "intelecto agente" averroísta.
Si esta separación se entiende de igual modo que la separación sustancial, es una incorrecta interpretación de Aristóteles.

El conocer es lo más separado, pero no a la manera de la sustancia.

La realidad sustancial es otro sentido del acto, y es absolutamente exterior al conocimiento.
Para la ontología la noción de sustancia es muy importante, por eso se incurre fácilmente en la confusión de incluir el conocimiento en el orden sustancial, erigiéndose la categoría sustancia en criterio único.
La sustancia no es más que lo que es, su separación es una autolimitación, en cambio, la separación del conocimiento no es una autolimitación sino apertura.

El intelecto no está separado de la misma manera. El conocer es lo más separado, pero no a la manera de la sustancia.

El conocimiento no es una cosa, no es una caja, no es una jaula.
Conocer es acto coactual, posesión de lo conocido sin confusión óntica. La unidad entre acto de conocer y conocido es más íntima que la composición de materia-forma de la sustancia.

De esto habla Lluis Pifarré en su libro "Entender a Leonardo Polo", p. 52
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¿Está la sustancia separada?

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Aristóteles dice que el intelecto es lo que está totalmente separado.

Esto Tomás de Aquino lo glosa de una manera muy aguda, pues dice que el intelecto agente está tan separado como la sustancia pero más, o sea, de otra manera.

En efecto, la sustancia está separada para seguir siendo sustancia; en cambio, el intelecto agente está separado para poderlo entender todo, y por eso se puede decir que el intelectus puede hacerse todas las cosas.

La noción de sustancia, como el resto de las categorías, hay que reservarla para el ámbito de la realidad física.

Sustancia es cualquier compuesto hilemórfico, es decir, cualquier compuesto de materia y forma.
La forma "separa" la sustancia de la indeterminación de la materia.

Ya se ve que es una "separación" ínfima, pues está regida por el orden del universo.

El intelecto está mucho más separado, separado de otra manera. Las categorías físicas no convienen al conocer, al ser personal. Así se entiende, por ejemplo, que sea mejor no pensar el conocer como un "accidente", y en teología no pensar tampoco la gracia como "accidente".

Sí, la sustancia está separada. Pero su separación es ínfima.

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¿Cómo forma el acto de conocer lo conocido?

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Separando.

Nos puede servir el ejemplo de una fotografía.
Una fotografía envía a una realidad distinta sirviéndose de la cartulina.
La fotografía es intencional: veo la fotografía y me conduce-acompañando al fotografiado.

La cartulina es el soporte físico de su intencionalidad.

Pues bien, la intencionalidad cognoscitiva es como una fotografía "separada" de la cartulina. El acto de conocer es la "separación", el acto que separa in mente el objeto conocido de su unión con la materia tal como se presenta en la imagen sensible. Lo pasa de estar unido a la materia a estar separado, intencionalidad pura.

La intencionalidad pura u "objeto" conocido, que nos lleva a la realidad, debe prescindir de lo físico o material.

No de lo físico o material de la realidad, sino de lo físico mío, de lo físico de mi especie impresa, de las condiciones materiales de mi imaginación.
Conocer no es poseer fotografías en el cerebro (eso es más bien la imaginación) sino iluminar, hacer aparecer verdaderamente lo conocido, separar.

La intencionalidad es un camino transitado de acuerdo con el acto, de acuerdo con la "separación", con el dejar de lado mi materialidad.

De esto habla Lluis Pifarré en su libro "Entender a Leonardo Polo", p. 54

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¿Qué es el movimiento?

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Estrictamente, el movimiento es el cambio físico, la categoría predicamental llamada acción. La kínesis.
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¿Cómo define Aristóteles el movimiento

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Lo define como "acto de la potencia en cuanto que está en potencia".

Es decir, es una potencia que está pasando a acto.
Ya es acto, pero también es potencia.
Corremos en acto mientras estamos corriendo.

Éste es el movimiento físico o transitivo, kínesis, que no posee su fin todavía : construir una casa. Sólo al terminar de construirla, al terminar el movimiento, poseeremos su fin, la casa.

Aristóteles llama también movimiento al movimiento inmanente, que posee "ya" su fin. Al ver, vemos "ya".

Es lo que llama enérgeia : el acto que posee "ya" el fin.
La kínesis  no lo posee del todo, es un proceso.

Las definiciones clásicas del movimiento físico lo expresan así :
« El acto de lo en potencia, en tanto que en potencia ».
 « El acto imperfecto de lo imperfecto »

Polo dirá : movimiento es la concausalidad de la causa eficiente con la causa formal y la material.

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¿Qué tipos de movimiento aparecen en la historia de la Filosofía?

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Aristóteles distingue magistralmente entre :
kínesis : movimiento transitivo (categoría acción). Que es movimiento físico.

praxis : acción "humana" inmanente. (como ver, oír, saludar…)

En realidad sólo será propiamente movimiento la kínesis. La praxis no es en sí ningún movimiento.

Los tipos de movimiento físico según Aristóteles son :
generación, corrupcion, aumento, disminución, alteración, traslación.

La praxis, unida a la kínesis, es en el hombre poíesis : producción.

A partir de Descartes, se entiende por movimiento casi exclusivamente la traslación de lugar.

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¿Existe una buena clasificación del movimiento?

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Una buena clasificación del movimiento es la de Miguel Bastons en Studia Poliana 6, siguiendo a Aristóteles.

Aunque propiamente le movimiento sea solamente la kínesis, hay otros cambios que se asimilan al movimiento. Por eso habla de "Clases de movimiento".

Podemos hablar de cuatro categorías de movimiento : operación, proceso, producción y acción.

Dos categorías están propuestas por Aristóteles en la Metafísica :

a) la operación.
Es el movimiento inmanente puro (una de las modalidades de lo que Aristóteles llama enérgeia distinguiéndola del otro sentido del acto que es la entelécheia). El ejemplo paradigmático es la teoría, que es la más alta forma de vida.

b) el proceso (kínesis, que es propiamente el movimiento físico); aquí tenemos un movimiento transitivo puro, una actividad temporal procesual.                                                                                              

El proceso depende por completo de sus condiciones iniciales. Miguel Bastons llama al proceso "actividad natural" o "actividad física".


Pero hay otras dos categorías de movimiento propuestas por Aristóteles en la Ética que nos interesan mucho más en antropología, pues son las propiamente humanas. Cada una de ellas  es combinación de una operación con un proceso :

c) la producción (poiesis), ejemplo, fabricar o hablar (la primera poiesis es el lenguaje) ;

d) la acción (praxis), ejemplo, ver, saludar, amar.

En la producción o  poiesis la combinación es imperfecta, pues hay un resultado externo a la acción. Es la acción transitiva.
El término del movimiento es externo a la acción (al movimiento) : escribir, pintar, edificar. Los movimientos transitivos pasan por un proceso a una materia exterior.
Este movimiento se le llama extrínseco y es la causa eficiente ex qua.

Mientras que en la acción o praxis la combinación es perfecta : el fin de la acción es ella misma, es obrar bien. Aquí la acción es inmanente, aunque se dé combinada con un proceso físico.

A las operaciones inmanentes de los sentidos las llamaremos simplemente praxis vitales. Los animales poseen también este tipo de acciones inmanentes (que son otra de las modalidades de lo que Aristóteles llama enérgeia). Al ver, se posee lo visto inmanentemente, aunque el proceso físico de ver lo acompañe.

Un tipo de praxis vital son las funciones vegetativas: nutrición, desarrollo, reproducción. Son praxis con movimiento.

¿Existe el movimiento inmóvil?

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David González Ginocchio dice bien que hay movimiento físico en todas las categorías físicas y no solamente en la categoría acción.
Por eso dice que el movimiento es postcategorial.

Pero hay también otro sentido del movimiento : el movimiento inmóvil del acto de conocer.
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¿Es el acto de conocer un movimiento inmóvil?

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Sí.
En el acto de conocer se ha pasado de la potencia de conocer al acto de conocer.
Pero ese paso es instantáneo.
Nos disponemos a conocer, pero cuando conocemos, conocemos.

Más aún, el conocer es un movimiento inmóvil y discontinuo.
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¿Cómo distinguir el movimiento continuo del discontinuo?

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El movimiento continuo es el movimiento físico.

El movimiento discontinuo es el conocer.




Para los que son tan ignorantes como yo, debo añadir el comentario de Juan A. García :
Con todo, hay un movimiento físico discontinuo, que es el movimiento circular: pues se interrumpe al causar los movimientos cinéticos, lineales. Y ese movimiento no es inmaterial como el conocer, sino que pivota sobre la causa material: es cósmico, no antropológico; y es discontinuo.
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¿Con qué expresión de Polo podemos entender el movimiento discontinuo?

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Entenderemos lo que es el movimiento "discontinuo" con la frase : "Si se ve, se tiene lo visto "ya", y se sigue viendo.

Ese "seguir" no es continuo, (no es un movimiento físico, continuo) sino discontinuo.

Continuo es el movimiento físico, propio de la acción transitiva: al correr nos vamos trasladando, pero al conocer no vamos conociendo, sino que conocemos "ya".
Durante la acción transitiva el movimiento es continuo hasta que se acaba en su término.
Mientras que se construye la casa, se edifica continuamente, hasta que la casa queda hecha y el movimiento se termina.

Sin embargo, al pensar, se tiene "ya" lo pensado.
Es un acto perfecto que posee su fin.

"Seguir" conociendo no es un movimiento de potencia a acto, sino de acto a acto.

Cuando vemos, tenemos lo visto, no hay paso, en el ver de potencia a acto (sí hay paso de potencia a acto en la facultad visiva, que se actualiza) pero no en el ver. En el ver, hay simultaneidad, "ya".

Y si seguimos viendo se pasa de un acto perfecto a otro acto perfecto.
Es un movimiento discontinuo. Veo y sigo viendo.


De esto habla Lluis Pifarré en su libro "Entender a Leonardo Polo", p. 35.2

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¿Cuáles son las acciones propiamente humanas?

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Lo que distingue al hombre es la coactualidad de operaciones (enérgeia) y procesos (kínesis).

Las acciones propiamente humanas son actualidades físico-espirituales, que tienen como origen la actividad inmanente de la persona humana : son una enérgeia con una kínesis.

Es así como aparecen, por composición, al combinarse operaciones y procesos, los dos grandes grupos de acciones humanas :

Las acciones transitivas humanas (producciones o poiesis) que dejan huella en el exterior.

Y las acciones inmanentes o praxis humanas que perfeccionan intrínsecamente al hombre

La praxis perfecta es la teoría.

A las otras praxis Polo las llama praxis histórico-morales :
a) el uso práctico de la inteligencia;
b) las praxis éticas (que nos hacen crecer) y
c) las praxis morales (perfeccionamiento en sociedad)

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