¿Qué significa apertura?

.

"Apertura", referida al ser, significa ser "inagotable". No inagotable en el sentido de que no deje de moverse o infatigable. Sino en el sentido de ser fuente inacabable de novedades.

El ser personal, se distingue del ser del universo, entre otras cosas porque es un ser abierto. No se agota. "Novedea".

El ser del universo, sin embargo, se agota en ser lo que es. Aunque se mueva como un caleidoscopio, las figuras de colores que se forman no son infinitas, en un momento dado comenzarán a repetirse: se acabó lo que se daba.

La persona, al ser libre, siempre puede ser más, recibir más, dar más. Si la dejan y quiere.

El ser personal es "insistente", abierto por dentro, complejo,
mientras que el ser del universo es "persistente" o sencillo.

La persona humana es compleja, especialmente desde su intimidad, desde su apertura "intima". La persona humana está abierta por dentro.

Si queremos hacer una antropología verdaderamente trascendental, debemos estudiar las distintas aperturas del ser personal.

Veamos pues esas aperturas del ser personal bien delimitadas por Salvador Piá:

Según cada hábito, la persona humana se encuentra, libremente, abierta. Contamos así cuatro modos :

1. según la sindéresis: apertura inherente.

2. según el hábito de los primeros principios: apertura hacia fuera.
La apertura hacia fuera es doble: hacia la criatura cósmica (el ser del universo físico) y hacia el prójimo.
Es la apertura hacia las criaturas distintas (la estudiaremos en la etiqueta 5.10.0)

3. según la sabiduría: apertura íntima o trascendente.
Esta apertura, llamada "intimidad de la persona" o "co-existencia personal" (etiqueta 5.11.0) tiene dos miembros:
la apertura interior (dualidad entre los trascendentales co-ser y libertad) y la apertura hacia dentro (dualidad entre los trascendentales inteligir y amar).

4. según la gracia: apertura transcendente. Es la apertura hacia Dios, que es más íntimo que nuestra intimidad. Es la co-existencia-en-Dios (etiqueta 5.13.0).

La apertura trancendente tiene cuatro dimensiones o aperturas iniciales:
1. la gracia personal inicial originaria, humildad o abajamiento primero;
2. la esperanza, amanecer o alianza primera;
3. la fe, alumbramiento o luz primera;
4. la caridad o arrullo.

El primer abajamiento o humildad transcendental, equivale a la verdad del co-existir personal. La humildad es la verdad.

El amanecer de la persona equivale al destinarse de la libertad.

El alumbramiento equivale a la búsqueda intelectual del destino personal.

El primer arrullo equivale a la búsqueda amorosa del encuentro con Dios.

Aunque utilicemos el mismo nombre, no deben confundirse la humildad, la esperanza, la fe y la caridad de las que aquí hablamos, aperturas transcendentales,  con las virtudes a nivel esencial, y tampoco con las virtudes sobrenaturales de las que habla la teología.
Asímismo no se ha de confundir la originaria gracia personal inicial (el primer abajamiento) con la gracia santificante de la teología.

Para mejor entendernos hablaremos de virtudes teologales (fe esperanza, caridad, gracia santificante) y aperturas "iniciales" (humildad o gracia inicial, fe, esperanza y caridad iniciales).


Finalmente, debemos hablar de la comunión más alta y definitiva: la glorificación de la persona o encuentro futuro y pleno con Dios. Nuestro destino (etiqueta 5.18.0).
En el encuentro con Dios la persona debe convertirse. La glorificación es un encuentro interpersonal en Dios.






Para saber más además de las etiquetas citadas ver:

sobre las aperturas:………………………etiqueta 5.8.0 aperturas
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario