¿Qué es la coactualidad?

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La coactualidad es la noción que mejor expresa la riqueza de la vida.

En mi vida aparecen armoniosamente entramados todo tipo de actos: kínesis, entelequias, energeias (praxis de la voluntad, praxis perfectas de la inteligencia, hábitos) y hasta sonrisas.

Es mérito de Aristóteles explicar el "automovimiento", la operación inmanente, como "coactualidad de formas". Inmanencia.

Tratemos de explicar este punto importante que nos permitirá entender las nociones de hiperformalización o crecimiento de la esencia.

Polo llama coactualidad a la posibilidad de encontrar dos formas en acto simultáneamente. Por ejemplo, la forma de una facultad orgánica (como la imaginación) no se limita a informar la materia. Su forma es capaz de más. Una forma así no es simple forma física. Es una forma capaz de estar simultáneamente en acto con otra forma en acto.

(Otro ejemplo, la forma del ojo, actualiza el órgano de la vista y a la vez actualiza el color). Hay una concurrencia de formas. Cuando se da la concurrencia, la forma del órgano de la vista es capaz de coactualidad.

Diversas potencias se coactualizan. Así el ojo está en potencia de inmutarse con la luz pero también está en potencia de "ver" los colores. Soy capaz de “sentir” el color rojo, tengo el sobrante formal del rojo, que se ha actualizado cuando el rojo físico estimula la retina. Hay una relación forma-forma, una operación inmanente. Una relación que no es hilemórfica, sino morfo-mórfica, una concurrencia de formas.

El conocimiento comienza con la coactualidad de la presencia.
El conocimiento en acto y lo conocido en acto son un solo acto. Dicho acto es inmanente sin más. El noeí kai nenóeken háma to autó: lo mismo y simultáneo.

La conmensuración conocer-conocido implica el simul, la coactualidad del acto de conocer y lo que se conoce, y también que no hay más acto que conocido ni más conocido que acto.

Una forma en relación con otra forma no es simplemente una estructura orgánica. En todo caso, una correlación entre formas puede llamarse “morfo-mórfica”, pero no hilemórfica. Una relación morfo-mórfica no es un cuerpo, sino una coactualidad. Dicha coactualidad requiere una operación inmanente.

Pero por encima de la actualidad de la operación, el intelecto personal que somos piensa que piensa : hábitos del conocer.
La actualidad es superada por el co-acto del ser personal que co-existe con el universo.

El intelecto es llamado por Polo intellectus ut co-actus.

La vida ya no es inmanente sino trascendente.







Todo este tema lo explica muy bien David González Ginocchio en el Cuaderno de Anuario filosófico n. 183, "el acto de conocer".

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