¿Para qué nos sirven las aperturas "hacia fuera" que Polo denomina "tipos" de co-existencia?

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Las aperturas hacia fuera nos sirven para crecer. Crecer es vivir.

Recordemos que Polo llama tipos de "co-existencia", a la co-existencia de la persona humana "hacia fuera".

La co-existencia "íntima" o trascendental es, de entrada, la apertura “interior”, que se trueca en búsqueda de réplica. Búsqueda de Quién me dirá quién soy. Esa búsqueda es apertura "hacia dentro" y al carecer de término, pues no tenemos "réplica" en nuestro interior,  deviene apertura transcendental, apertura hacia Dios, hacia el Verbo en el que se encuentra la "réplica" irrestricta de cada persona humana.

Sin embargo, ahora nos referimos a la co-existencia "hacia fuera", que no es la apertura trascendental íntima de la persona (del co-ser que somos y seremos), sino la que proviene del abrirse hacia los semejantes (que podemos llamar "colaboración social") y del abrirse hacia el universo material.

El "fuera" no es Dios (Dios es más íntimo que nuestra intimidad), el "fuera" es doble: el universo material y los semejantes.

Polo utiliza para esta co-existencia "hacia fuera" la denominación "tipos" de "co-existencia".

La co-existencia "hacia fuera" con el acto de ser del universo material es el ejercicio del hábito de los primeros principios reales, pues gracias al hábito de los primeros principios podemos abrirnos a esos primeros principios reales, que son: el acto de ser del universo físico o persistencia, Dios como principio de Identidad, y la causalidad trascendental.

Polo llama "generosidad" de la persona, al ejercicio de este hábito, pues con él, la persona humana "deja ser" a los primeros principios.

Consideremos ahora, cómo gracias a esta apertura hacia fuera, gracias a  los tipos de co-existencia, la persona humana puede hacer crecer su esencia, el crecimiento que es precisamente su vida (la vida humana es la esencia de cada persona). 

En efecto, al co-existir con sus semejantes y con el acto de ser del universo material, el hombre puede abrir su esencia (su vida) a la esencia del universo y a las esencias de los demás: es el ámbito de las praxis técnico productiva y praxis ética respectivamente.


El fruto de la co-existencia como aperturas hacia fuera (tanto el trabajo como la amistad) es el perfeccionamiento de nuestra naturaleza (adquirimos virtudes).

Y también co-existimos hacia fuera para satisfacer necesidades propias y ajenas (subvenir necesidades).

Vean ustedes cómo gracias a estas aperturas "hacia fuera", nos abrimos al cosmos (se esclarece así el sentido del trabajo y de la cultura) y nos abrimos a otras esencias humanas (se esclarece así la dimensión histórica y social del hombre).

El hombre es el perfeccionador perfectible en los dos ámbitos, pues están vinculados: el ámbito de la praxis técnico-productiva y el ámbito de la praxis ética.

Fruto de estas aperturas "hacia fuera" es el crecimiento de nuestra vida. El crecimiento del don que ofreceremos a Dios.

Ojalá lo reciba y nos diga: servidor bueno…









De esto habla Polo en Antropología Trascendental I, p. 206, 4 y ss.

Para saber más sobre:
la réplica……………………………………...…..etiqueta 5.4.2
la co-existencia trascendental…….…..etiqueta 5.5.1
el crecimiento…………………………………..etiqueta 8.2.0
la apertura hacia fuera……………..…….etiqueta 5.10.0
la apertura íntima……………………….…..etiqueta 5.11.0
la apertura transcendental……….………etiqueta 5.13.0
el hábito de los primeros principios...etiqueta 3.2.0
la búsqueda……………………………………….etiqueta 6.9.4
la ética……………………………………………...etiqueta 9.0.0
trabajo…………………………………………….. etiqueta 9.2.0


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