¿Qué son propiamente los trascendentales?

.
Son actos cuya actividad lo abarca todo.

Tradicionalemente se dice que los trascendentales son las perfecciones puras del ser.

Yo prefiero la propuesta de Falgueras que no deja resquicio a una consideración meramente lógica de los trascendentales.

Ideas y textos sacados del Cuaderno de Anuario Filosófico n. 36. Ignacio Falgueras, Esbozo de una filosofía trascendental p.34.

.

¿Qué dice el lenguaje filosófico?

.
Leonardo Polo responde en Introducción a la Filosofía, p. 44.4 : El lenguaje filosófico expresa la verdad del ser.

Y si ese lenguaje deviene canto, expresa la bondad y la belleza del ser.

El ser es, pero "ser" es también verdadero y bueno y bello.

Ser, verdad, bondad, belleza.

Es lo que los medievales llamaron trascendentales.

La teoría de los trascendentales, una de las más logradas formulaciones de la filosofía medieval, arranca de hallazgos de los grandes filósofos griegos.

Aunque no la llamen así es ejercida por Platón (el ser es bueno y bello), y está insinuada en Parménides (es lo mismo ser y pensar).


.

¿A qué llama Falgueras trascendentales condicionales?

.
Falgueras distingue dos tipos de trascendentales:
los trascendentales condicionales (metafísicos y de la persona humana) y
trascendentales incondicionales (que me gusta llamar supremos).

Los trascendentales condicionales se llaman así porque requieren a los trascendentales supremos.

Los supremos se llaman incondicionales porque no requieren a los condicionales, no requieren nada.

Los trascendentales condicionales son aquellos que el trascender humano alcanza cuando se eleva activa y relativamente sobre las realidades inferiores.

Los trascendentales incondicionales, en cambio, son aquellos que, habiendo sido alcanzados cuando el hombre trasciende su propio trascender y el trascender de lo extramental, están al margen de toda heterorreferencia, por lo que para ellos la propia denominación de trascendental es extrínseca.

Así queda claro que no todo trascendente es relativo, pues, en efecto, los trascendentales supremos son absolutos. Deben ser entendidos como irrelatividad a los trascendentales condicionales y a cualesquiera otras realidades que no sean las suyas.


Ideas y textos sacados del Cuaderno de Anuario Filosófico n. 36. Ignacio Falgueras, Esbozo de una filosofía trascendental, p. 23.3

Para saber más:
Etiqueta 5.2 los trascendentales
Etiqueta 1.0.2 dar trascendental
Etiqueta 5.2.0 trascendentales condicionales
Etiqueta 1.0.3 trascendentales supremos


.

¿Cuáles son los trascendentales metafísicos según Polo?

.
Para él son sólo cuatro, que, por orden de prioridad, son:

el ser (esse),

la verdad (verum),

el bien (bonum)

y la belleza (pulchrum), aunque este último no lo tematiza explícitamente.

¿Que significa el término "transcendentalia" que se traduce "los trascendentales"? 5.2

.
El término trascendentalia (los trascendentales) es la substantivación plural de un adjetivo trascendentalis, formado a partir de transcendens que es el participio presente del verbo transcendo.

En él se contienen cuatro importantes indicaciones:

1. La alusión en su raíz a lo trascendente, a lo que está más allá de lo predicamental y objetivable.

2. Su carácter relativo (adjetivo), implícito en el sufijo –al.

3. Su referencia a la realidad, contenida en la substantivación.

4. Su número plural, que es indicio de que lo trascendente no es único.


Ideas y textos sacados del Cuaderno de Anuario Filosófico n. 36. Ignacio Falgueras, Esbozo de una filosofía trascendental, p. 10.2.

.

¿Cómo resolver la dificultad semántica de la noción de trascendente?

.

El término trascendente tiene su origen en la voz latina transcendo lo que hace pensar que todo trascendente necesite un referente obligado. Y ésa es la dificultad, porque los trascendentales reales son irreferentes.

La dificultad semántica viene porque transcendo está compuesto de trans y scando y connota un "pasar" "subiendo", un ir más allá, superando un obstáculo o límite.

Todo trascendente debería así hacer referencia a un límite a franquear.

Esta dificultad puede llevar, como le ocurrió a Schelling, a pensar que lo trascendental es relativo.

Para no caer en ese error, no olvidemos que lo trascendente propiamente dicho es lo realmente último (o realmente primero).

Si lo llamamos trascendente es porque aludimos al método que permite alcanzarlo, que consiste en trascender o abandonar el límite mental.

Lo trascendental (o los trascendentales, ya que lo trascendental es plural) es irreferente (o absolutamente, o porque se refiere a lo absolutamente irreferente).

Y sobre todo debemos decir que no es una invención humana, sino un hallazgo.

Siendo niño subía con mi padre los montes que aquí llaman del Cristal. Y al llegar a la cumbre nos abríamos al ámbito de la máxima amplitud.


Ideas y textos sacados del Cuaderno de Anuario Filosófico n. 36. Ignacio Falgueras, Esbozo de una filosofía trascendental, p. 19

.

¿Qué es autotrascenderse?

.

Autotrascenderse no es causarse ni destruirse.

No es una especie de autorrealización para ser más o de nirvana para desvanecerse.

Autotrascenderse es una forma de dar (no olvidemos nunca que el "trans" de trascendental significa "dar").

Autotrascenderse es darse, buscando quién nos acogerá.

Es una búsqueda pura, pues no se trata de encontrar algo, sino sumirse en el dar.

Un dar que es imposible si el don no es acogido.

¿A quién contaré mis penas mi dulce amor…?


Ideas inspiradas en el artículo "Aclaraciones sobre y desde el dar, de Falgueras, en Miscelánea poliana nº 9. p.61.2 nota 35. Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García.

.

¿Qué nos muestra de Dios el autotrascendimiento humano?

.
Autotrascenderse es una forma de dar.

No es un aniquilarse, ni tampoco simplemente cambiar a mejor.

Cuando hablamos de autotrascendimiento, queremos decir actividad suprema de dar: darse.

Lo trascendental en sentido estricto es el dar supremo, Dios.

Pues bien, en congruencia con el autotrascendimiento humano, podemos entrever el carácter donal de la actividad divina, del ser de Dios.

Las relaciones personales intratrinitarias son relaciones donales.

La Sagrada Esritura expresa en términos de dar la relación entre el Padre y el Hijo (por ejemplo, Jn 5, 36); e igualmente el Padre da el Espíritu (Lc 11, 13) a petición de Cristo (Jn 14, 14), y lo da sin medida (Jn 3, 34).

Este "sin medida" significa "sin reservas".
Sólo Dios puede dar así.


Sacado del artículo "Aclaraciones sobre y desde el dar, de Falgueras, en Miscelánea poliana nº 9. p.61.2 . Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García.

Para saber más ver las etiquetas :
1.0.1 Dios
1.0.2 dar trascendental
1.5.2 relación (en construcción)
5.2 trascendentales
12.1 Trinidad (en construcción)

.

No debemos confundir el "dar trascendental" con el dar personal humano.

.
En efecto, llamamos dar trascendental, al acto de ser supremo, o dar puro.
La Actividad más alta, que estudiamos en la etiqueta (1.0.2)

El dar personal humano es el miembro superior del radical "amar donal" o amar personal humano, radical que estudiamos aquí, en la etiqueta 5.5.3.

Recordemos que este radical está formado de una triada amorosa;
Dar
Aceptar
Don

Luego el dar personal humano es el dar que se dualiza con el aceptar gracias al don.

Sin embargo, reservamos la noción de "dar trascendental", a la actividad trascendental divina, acto puro, dar puro, de la que proceden todas las actividades.

Y ya digo que la estudiamos en la etiqueta 1.0.2

Notemos que el dar humano es dual, mientras que el dar trascendental divino es absolutamente simple: unidad, comunión, de la trina actividad pura.


.

¿A qué llamamos amar donal o "amar personal humano"?

.
El amar personal humano o amar donal
es el más íntimo de los radicales de la persona humana.

Los trascendentales personales o radicales de la persona humana son:
co-ser,
libertad,
entender personal
y amar personal.


.

¿Qué caracteriza a la dualidad del amar personal?

.
La principal característica de la dualidad de este radical es que sus dos miembros (dar y aceptar) son amantes.

Estos miembros tienen carácter trascendental.

El don, sin embargo, se encuentra en la esencia del hombre.

Para la persona humana amar significa tanto dar como aceptar: la aceptación es también un verdadero dar.

Tanto al otorgar como al acoger el amar, se ama.

.

¿Se dualizan directamente el dar personal y el aceptar personal?

.
Los dos miembros del amar personal no se dualizan entre sí directamente, sino que requieren de un tercer elemento, el don,
que se encuentra en la esencia humana.

Existe una precariedad inaugural de la dualidad amorosa trascendental.
El amar humano es incompleto si se aísla de su esencia.

La estructura del dar es trina y no dual.

El hombre necesita del don para completar su estructura donal.
El hombre sólo puede dar a través de su esencia.

Y el dar personal es aceptado a través del don.


.

¿Por qué prosigue el amar personal?

.
Llamamos amar personal a uno de los cuatro radicales de la persona.

Los radicales son co-ser, libertad, entender y amar.
Sabemos que se convierten entre sí, aunque no completamente, pues se distinguen.

El radical más profundo es el amar personal.

Pues bien, la actividad inagotable que es el ser personal, nace al desdoblarse íntimamente con los hábitos superiores.

El entender se desdobla con el hábito de sabiduría y busca su réplica (su identidad).

Enlaza así con el amar, que busca quién aceptará su don.

Por eso podemos decir que el amar personal "prosigue" atraído por otras personas.

Atraído, en último término, por el Verbo, que es su réplica en Dios.


Glosa a Juan A. García González : Existencia personal y libertad. Anuario filosófico nº 95. 2009, p. 340.2

.

¿Cuál es el modo correcto de entender la omnipotencia?

.
El modo correcto de entender la omnipotencia es en términos de donación.

Ser omnipotente es dar ad extra puramente, sin pérdidas ni condiciones limitantes.

No se trata de que Dios pueda hacer todo, sino que Dios es el Origen de todo.

"Todo es posible para Dios" Mt 19, 26
"Nada es imposible para Dios" Lc 1, 37

El hacer divino no está regido por la posibilidad,
pero tampoco por la necesidad
ni por la contingencia
lógicas.

Lógicamente intentamos comprender

lo que sucede necesariamente (la piedra cae)
o contingentemente (y me aplasta).

Es posible que una piedra me aplaste.
Y también es posible que no me aplaste.

El hacer de Dios está por encima de toda posibilidad.
Es un dar trascendental puro, que hace que las cosas sean posibles o imposibles.

Todo es posible: lo posible y su opuesto.
Nada es imposible: Dios es el que da el ser a lo imposible.

El Origen de la imposibilidad es también Dios.

Ideas inspiradas en el artículo "Aclaraciones sobre y desde el dar, de Falgueras, en Miscelánea poliana nº 9. p.57. Citamos las páginas según la recopilación titulada "Antropología y trascendencia" publicada por I. Falgueras y Juan A. García.